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UN LUGAR PARA APRENDER FILOSOFÍA

ACLARACIONES: TERMINOLOGÍA

ILUSTRACIÓN
MOVIMIENTO CULTURAL DEL SIGLO XVIII (O “SIGLO DE LAS LUCES”) QUE CONSIDERA IMPRESCINDIBLE EL EJERCICIO DE LA RAZÓN PARA ILUMINAR O ACLARAR TODAS LAS DIMENSIONES DE LA EXISTENCIA HUMANA (CONOCIMIENTO, RELIGIÓN, ÉTICA, POLÍTICA,...).
Este movimiento intelectual tiene destacados representantes en Inglaterra (Locke), Alemania (Wolff y Kant) y en Francia (Voltaire y Rousseau) en donde culmina con la publicación de la “Enciclopedia” por Diderot y d’Alembert.
Los ilustrados se consideraron a sí mismos defensores de un nuevo orden intelectual, orden ajeno al pensamiento tradicional y capaz de superar las limitaciones de la Edad Media (a la que consideraron un período de “oscuridad”). El proyecto ilustrado que defendieron consistió en proponer el ejercicio de la razón para iluminar todos los aspectos de la vida humana. En su obra “Respuesta a la pregunta ¿qué es la Ilustración?” Kant nos dice que este movimiento intenta liberar al hombre de su “culpable incapacidad”: incapacidad por no ser el hombre (tanto el hombre concreto como la propia sociedad) capaz de darse a sí mismo sus propias leyes y normas de conducta, y culpable porque este defecto no se basa en una dificultad que dependa de la naturaleza, como ocurre en el caso de los niños, sino del temor, la cobardía y la falta de decisión. La naturaleza ha dado a todo hombre el instrumento adecuado para que sea dueño de sí mismo y no necesite el control o la tutoría de nadie: la razón. Ésta no es una instancia que esté fuera de nosotros mismos pues nos pertenece como uno de nuestros rasgos más propios. De este modo, el proyecto Ilustrado es esencialmente un proyecto de búsqueda de autonomía, de libertad; de libertad de pensamiento frente a la autoridad, la religión o la tradición, de libertad moral y –como se verá en la Revolución Francesa, una de las consecuencias de este movimiento– de libertad política. Como dice Kant, la Ilustración es el paso a la mayoría de edad y se resume en el lema “atrévete a pensar”.
Los dos ámbitos principales a los que se ha de dirigir la razón para iluminarlos son la Naturaleza y la vida social y política. Creyeron encontrar en la física de Newton la realización del primer ideal. Y en las sucesivas reformas sociales y políticas que culminan en la Revolución Francesa, las consecuencias del segundo ideal.

CONOCIMIENTO DE CUESTIONES DE HECHO
O CONOCIMIENTO EMPÍRICO. SE BASA EN LA OBSERVACIÓN Y LA EXPERIENCIA, Y SE REFIERE A LOS HECHOS, A TODO AQUELLO QUE SE OFRECE A LA PERCEPCIÓN. NO PERMITE UN SABER ESTRICTO, PUESTO QUE SON POSIBLES HECHOS TOTALMENTE DISTINTOS A LOS QUE HASTA AHORA HEMOS EXPERIMENTADO (LO CONTRARIO DE UN HECHO SIEMPRE ES POSIBLE).
En “Investigación sobre el entendimiento humano”, IV, Hume asegura que “Todos los objetos cuya investigación se propone la razón humana, se dividen naturalmente en dos clases; la primera comprende las relaciones de ideas, la segunda, las cuestiones de hecho. A la primera pertenecen todas las proposiciones de geometría, de álgebra y de aritmética; en una palabra, todas las que son o intuitivamente o demostrativamente ciertas... En cambio, no se establece así la certeza de las cosas de hecho, que componen la segunda clase de los objetos sobre los que se ejerce la razón: por grande que pueda ser esta certeza, es de una naturaleza distinta. Lo contrario de cada hecho siempre es posible, y como nunca puede implicar contradicción, el espíritu lo concibe tan distinta y tan fácilmente como si fuera verdadero y conforme a la realidad. El ‘Sol saldrá mañana’, y el ‘Sol no saldrá mañana’, son dos proposiciones tan inteligibles y tan poco contradictorias la una como la otra... Los razonamientos que hacemos sobre la cosas de hecho, parece que todos tienen como fundamento la relación de causa y de efecto. Esta es la única que puede llevarnos más allá de la evidencia de los sentidos y de la memoria”.
El conocimiento de cuestiones de hecho se refiere al mundo empírico y se fundamenta en la experiencia. Al contrario que en matemáticas y lógica, no permite un saber estricto (universal y necesario) sino basado en la probabilidad, y ello porque lo contrario de cada hecho siempre es posible, aunque tal vez sea extraño o raro en relación con nuestra experiencia pasada.
Los hechos son los sucesos que ocurren en el mundo, los comportamientos de las cosas tal y como se muestran a los sentidos. Los hechos físicos se dan en el tiempo y en el espacio, y los hechos psíquicos o mentales en el tiempo. Llamamos “experiencia” al conjunto de hechos percibidos. A unos hechos les suceden otros hechos, pero el vínculo entre los hechos es contingente: es así, pero no es absurdo –no atenta contra el principio de contradicción– que pueda ser de otro modo. No hay que confundir lo extraño con lo absurdo: lo extraño o raro es aquello que no coincide con nuestras experiencias pasadas, lo absurdo es lo contradictorio, aquello que va en contra de las leyes fundamentales de la lógica. Sólo podemos hablar de necesidades para referirnos a aquello cuya negación da lugar a contradicciones (por ejemplo, que la suma de los ángulos de un triángulo sea 180 grados es necesario porque la negación de esta característica es contradictoria con la idea de triángulo), pero de ninguna cuestión de hecho podemos decir que sea necesaria, puesto que toda cuestión de hecho se refiere no a una idea, sino al modo empírico de darse las cosas; esto quiere decir que por haber experimentado habitualmente que el fuego quema, no podemos decir que necesariamente deba quemar, que siempre, en todos los casos y en todo tiempo deba quemar. Para Hume es posible todo lo que no es contradictorio, todo lo que no es absurdo: un triángulo cuadrado es un absurdo y nunca será posible; sin embargo que tras la noche no aparezca el sol no es absurdo, aunque desde el punto de vista de nuestra experiencia pasada sea extraño; que tras aproximar la mano al fuego no sintamos dolor no es absurdo, aunque sí extraño. Es posible que mañana no salga el sol, que no sintamos dolor al aproximar la mano al fuego, y así con todos los hechos y las relaciones entre hechos.
Para el empirismo la realidad es el conjunto de hechos, tanto físicos como psíquicos, que nosotros podemos experimentar. Llamamos conocimiento empírico o fáctico al conocimiento de los hechos; el conocimiento de las ciencias naturales es conocimiento empírico. Dado que este conocimiento no se refiere ni a esencias ni a relaciones esenciales, que no se refiere a lo necesario sino a los hechos, a lo contingente, los empiristas tenderán a rebajar el valor del conocimiento de las ciencias de lo real: la filosofía anterior creía posible el conocimiento estricto de lo real (universal y necesario), ahora se va a considerar que esto no es así, que de lo real sólo cabe un conocimiento probabilístico (particular y contingente).

CONOCIMIENTO DE RELACIONES ENTRE IDEAS
NO SE BASA EN LA EXPERIENCIA SINO EN CRITERIOS MERAMENTE LÓGICOS COMO EL DE NO CONTRADICCIÓN. NO SE REFIERE A LAS COSAS FÍSICAS SINO A NUESTRAS PROPIAS IDEAS. DA LUGAR A CONOCIMIENTO ESTRICTO. INCLUYE LA MATEMÁTICA Y LA LÓGICA.
La matemática y la lógica son conocimientos que se refieren a las relaciones entre ideas y que se alcanzan mediante el ejercicio de la razón, y no por la observación y la experiencia. Su verdad depende exclusivamente del principio de no contradicción, de requisitos puramente formales, pero no de cuestiones de hecho, por lo que establecen relaciones necesarias. Su veracidad no puede ser refutada por ninguna experiencia, ya que, propiamente, no se refieren a las cosas que se ofrecen en la experiencia. “Las proposiciones de este género se descubren por simples operaciones del pensamiento, y no dependen en nada de las cosas que existen en el Universo. Aunque no hubiese ni círculo, ni triángulo en la naturaleza, los teoremas demostrados por Euclides conservarían igualmente su evidencia y su verdad siempre” (“Investigación sobre el entendimiento humano”, IV). Utilizando la terminología kantiana, podríamos decir que son proposiciones a priori y analíticas.

EMPIRISMO
TEORÍA FILOSÓFICA SEGÚN LA CUAL EL ORIGEN Y LÍMITES DEL CONOCIMIENTO ES LA EXPERIENCIA Y, EN ÚLTIMO TÉRMINO, LA PERCEPCIÓN.
El término empirismo viene de la voz griega "empeiría" que se puede traducir como "experiencia". Cuando hablamos de "experiencia" en este contexto nos referimos más exactamente a la experiencia sensible o conjunto de percepciones. En un sentido amplio llamamos empirista a toda teoría filosófica que considera los sentidos como las facultades cognoscitivas adecuadas para la adquisición del conocimiento. A lo largo de la historia de la filosofía se han dado muchas formas de empirismo, unas radicales y otras moderadas; por ejemplo en la filosofía griega se puede citar la filosofía aristotélica y la filosofía atomista como filosofías más empiristas que la de Platón o la de Parménides. En el pensamiento medieval también encontramos autores muy inclinados al empirismo, como Guillermo de Occam, en la filosofía moderna el empirismo clásico, y en el siglo XX el neopositivismo.
En sentido estricto, utilizamos el término “empirismo” para referirnos al empirismo clásico o empirismo inglés, movimiento filosófico que habitualmente se contrapone al racionalismo clásico y que se caracteriza por las siguientes notas:
1. Los autores más importantes nacieron en las Islas Británicas, entre los siglos XVII y XVIII (Edad Moderna) y sus representantes más destacados son John Locke (1632-1704), George Berkeley (1685-1753) y David Hume (1711-1776), a quien se considera su máximo y más radical representante.
2. El objeto del conocimiento son las ideas, no el mundo exterior.
3. El origen del conocimiento está en los sentidos.
4. Rechaza las ideas innatas.
5. La experiencia (tanto la interna como la externa) es el criterio de validez y el límite del conocimiento; la experiencia interna es la percepción interna, la percepción de la propia vida anímica; la experiencia externa es la percepción externa o percepción de los objetos físicos.
6. Niega la intuición intelectual, aceptando sólo la intuición empírica, la intuición sensible.
7. Acepta la deducción sólo para la lógica y las matemáticas, y cree que para el conocimiento del mundo sólo es adecuada la inducción.
8. Toma como modelo de ciencia la Ciencia Natural.
9. Da –particularmente Hume– explicaciones psicologistas: reduce los distintos ámbitos de objetividad (el científico, el moral y el estético) a mecanismos, procesos y actividades psicológicos.
10. Apoya los ideales éticos y políticos de la Ilustración.

EXPERIENCIA
PARA EL EMPIRISMO LA EXPERIENCIA ES SINÓNIMO DE PERCEPCIÓN (O MEJOR, DEL CÚMULO DE PERCEPCIONES), TANTO DE LA PERCEPCIÓN EXTERNA COMO DE LA PERCEPCIÓN INTERNA.
La percepción externa nos permite el conocimiento del mundo exterior y la percepción interna el conocimiento de nuestra propia vida psíquica. Las dos tesis características del empirismo son:
• la experiencia es el origen de nuestro conocimiento;
• la experiencia es también su límite.
Los elementos básicos que forman el conocimiento humano son las sensaciones pues nuestro conocimiento comienza con la experiencia o percepción de la realidad y termina en la experiencia o percepción. Esto último quiere decir que sólo podremos conocer aquello que se muestre en nuestra experiencia, no lo que esté más allá de ella. Todos los empiristas aceptaron la primera tesis citada más arriba: no existe en nuestra mente un conocimiento del mundo anterior al trato o experiencia que tenemos de él, la mente es como un papel en blanco; de este modo negaron el innatismo en el conocimiento (lo contrario precisamente del racionalismo). En cuanto a la segunda tesis, o afirmación de que nada que no se ofrezca en la experiencia puede ser conocido, las posiciones de los empiristas de esta época fueron distintas: Locke aceptó la posibilidad de alcanzar realidades que están más allá de la experiencia, tanto las relativas al alma y Dios como las relativas a la existencia del mundo material. Berkeley consideró posible el conocimiento de las substancias espirituales, pero negó la existencia del mundo material. Hume fue el filósofo más coherente al mostrar que si aceptamos el valor de la experiencia como criterio de verdad y llevamos hasta el final esta tesis, sólo podemos creer que existen nuestras propias percepciones, por lo que debemos negar la posibilidad de conocer el mundo físico, Dios y el alma humana, y concluir en un punto de vista claramente fenomenista.

PERCEPCIONES
PARA HUME, TODO CONTENIDO DE LA MENTE. SE DIVIDEN EN IMPRESIONES E IDEAS Y EN SIMPLES Y COMPLEJAS.
Los términos que emplea Hume para referirse al mundo psíquico son imprecisos y en muchos casos fomentan la confusión. Esto es lo que ocurre precisamente con este término. Parece razonable intentar dar un nombre a todo lo que se encuentra en la mente: del mismo modo que puede interesarnos dar un nombre genérico a todo lo que podemos encontrar en el mundo físico (tal vez el de “cosa”), también podemos considerar conveniente dar un nombre a todo lo que encontramos en el mundo psíquico; los empiristas no se pusieron de acuerdo respecto de éste término genérico, y así Locke empleó el de “idea” y Hume el de “percepción”. Hume llama “percepción” a todo lo que podemos encontrar en la mente, tanto a los objetos de nuestras vivencias (como las sensaciones, los sentimientos, las pasiones o los pensamientos) como a las vivencias mismas (a los propios actos de percepción, pensamiento, sentimiento o voluntad). El uso que hace Hume de esta palabra es equívoco puesto que sirve tanto para designar un tipo específico de estado mental (lo que habitualmente llamamos percepción, el acto de ver, oír, tocar, ...) como para referirse a todo lo que se encuentra en nuestra mente (pensamientos, deseos, emociones, recuerdos, percepciones en sentido estricto, ...).
Hume presenta varias clasificaciones de las percepciones, pero las más importantes son las dos siguientes:
• atendiendo a la primacía y origen se dividen en impresiones e ideas
• atendiendo a si son compuestas o no en simples y complejas:
• percepciones simples: son las percepciones (tanto impresiones como ideas) que no pueden descomponerse en percepciones más elementales. La percepción del color negro de mi mesa es una impresión simple, el recuerdo de dicho color una idea simple. La percepción de la mesa misma es una percepción compleja, más exactamente una impresión compleja: se compone de las impresiones simples de su color, su forma, y, si también la estoy tocando, su textura, grado de calor,... Si cierro los ojos y reproduzco con mi imaginación la percepción anterior, tengo una idea compleja.
• percepciones complejas: las percepciones (tanto impresiones como ideas) que admiten una descomposición en percepciones simples.

A toda idea simple le corresponde siempre una impresión simple, puesto que es una imagen o copia de ésta última. Pero no ocurre que a toda idea compleja le corresponda una impresión compleja, pues mi fantasía puede mezclar a capricho las distintas ideas simples creando entidades fantásticas.
“Todas las percepciones de la mente humana se reducen a dos clases distintas, que denominaré impresiones e ideas. La diferencia entre ambas consiste en los grados de fuerza y vivacidad con que inciden sobre la mente y se abren camino en nuestro pensamiento o conciencia. A las percepciones que entran con mayor fuerza y violencia las podemos denominar impresiones; e incluyo bajo este nombre todas nuestras sensaciones, pasiones y emociones tal como hacen su primera aparición en el alma. Por ideas entiendo las imágenes débiles de las impresiones, cuando pensamos y razonamos” (“Tratado de la Naturaleza Humana” I, 1, 1). A pesar de que unas líneas más abajo del texto citado Hume dice expresamente que no es “necesario gastar muchas palabras para explicar esta distinción”, la diferencia entre ambos tipos de percepciones o de estados mentales no es clara. Hume parece utilizar dos criterios para distinguirlas:
• por un lado, la intensidad: las impresiones tienen más fuerza y vivacidad que las ideas; Hume pone como ejemplos de impresiones las sensaciones, pasiones y emociones, tal y como hacen su primera aparición en el espíritu, y de ideas los recuerdos, las imágenes de las fantasía y los pensamientos;
• por otro, el origen: “todas nuestras ideas simples, en su primera aparición se derivan de impresiones simples, a las que corresponden y representan exactamente”, las ideas son copias o imágenes atenuadas de las impresiones.
El segundo criterio es más adecuado que el primero puesto que, como el propio Hume reconoce, en algunos casos como el sueño o en ciertos estados de locura, algunas ideas pueden vivirse con tanta fuerza como las impresiones, y, al revés, a veces algunas impresiones son tan débiles que no podemos distinguirlas de nuestras ideas.

IMPRESIONES: CONCEPTO Y TIPOS
PARA HUME, LOS PRIMEROS DATOS DE NUESTRA MENTE CUYAS MODIFICACIONES DAN LUGAR AL RESTO DE PERCEPCIONES QUE APARECEN EN ELLA. SON LAS SENSACIONES, PASIONES Y EMOCIONES QUE INCIDEN CON FUERZA Y VIVACIDAD EN NUESTRA MENTE.
Son las percepciones o vivencias fundamento de todo nuestro conocimiento. Las divide de dos formas:
• atendiendo a si son consecuencia de la supuesta influencia del mundo exterior o de si dependen de la capacidad de la mente para captarse o percibir sus propios estados o ideas: impresiones de sensación e impresiones de reflexión;
• impresiones de reflexión: las pasiones y las emociones, como el deseo o la aversión, el miedo o la esperanza. En gran medida se derivan de nuestras ideas, bien sea porque la imaginación nos presenta una imagen de una situación (como la perspectiva de un examen) que provoca una respuesta emotiva, bien sea como consecuencia del recuerdo (como cuando recordamos una escena que nos provocó dolor) y que provocará la aparición de la impresión de reflexión que llamamos temor. Son consecuencia de la reflexión o capacidad de la mente para captarse o percibirse a sí misma.
• impresiones de sensación: las sensaciones de dolor y placer y las impresiones sensoriales (lo que nosotros llamamos ahora sensaciones: las de calor, color, tacto, olor, sonidos, formas... ). Cuando se expresa del modo habitual o tradicional Hume nos dice que son consecuencia de la influencia del mundo físico sobre nuestros sentidos, pero en algunos textos es más fiel a las tesis básicas de su filosofía, particularmente a su idea de que no sabemos si existen realmente los cuerpos, y nos dice por ejemplo que “surgen en el alma a partir de causas desconocidas”.
• atendiendo a su complejidad: impresiones simples e impresiones complejas.
• impresiones simples: las que no se pueden descomponer en otras más básicas. Son como las ideas simples de Locke, por ejemplo la sensación de verde que sentimos cuando vemos la hierba, o la sensación táctil concreta que siento cuando la toco.
• impresiones complejas: las que pueden descomponerse en percepciones o impresiones más simples. Mi percepción del ordenador que está en mi mesa es una impresión compleja pues consta de las impresiones más elementales de su color, tamaño, forma, ...

IDEAS: CONCEPTO Y TIPOS
PARA LOCKE, TODO LO QUE HAY EN LA MENTE. PARA HUME, LAS IMÁGENES DEBILITADAS DE LAS IMPRESIONES.
Siguiendo a Descartes, Locke llamó “ideas” a todo lo que se ofrece a la percepción interna, es decir a todo contenido de conciencia. En la terminología de Hume, es lo que éste llama “percepción”. Es el término más genérico que podemos utilizar para referirnos a lo que se encuentra en la mente: en este sentido son ideas los pensamientos, las sensaciones, los recuerdos, las fantasías, pero también los deseos, los sentimientos y las emociones. Sin embargo, en Hume el término “idea” tiene un significado más restringido: a todo lo que encontramos en la mente le llama percepción y divide a éstas en impresiones e ideas: las ideas son las imágenes debilitadas de las impresiones, como cuando pensamos, imaginamos o recordamos.

A. IDEAS SIMPLES
Para Locke eran las ideas más elementales, los “átomos” del conocimiento, irreductibles a ideas más básicas, y las dividió en ideas de sensación e ideas de reflexión. Hume las identificó con un tipo de percepciones, las percepciones copias de las impresiones cuya combinación da lugar a las ideas complejas.
• Ideas simples de reflexión: son para Locke las ideas que se refieren a la propia vida psíquica y de las que tenemos noticia por experiencia interna o percepción interna, como la idea de dolor, de alegría, ...
• Ideas simples de sensación: son para Locke las ideas que aparecen en la experiencia externa o percepción externa. Se identifican con lo que ahora llamamos sensaciones. Se dividen en ideas de cualidades primarias e ideas de cualidades secundarias. Siguiendo a Galileo y a Descartes, Locke consideró que no todas las ideas de sensación tienen una validez objetiva, no todas representan propiedades reales de los objetos. A las ideas que representan propiedades reales de los objetos, propiedades que realmente se encuentran en las cosas físicas, les dio el nombre de “ideas de cualidades primarias” y a las que no representan cualidades realmente existentes, y que son en este sentido subjetivas, el nombre de “ideas de cualidades secundarias”. Como ejemplos de cualidades primarias cita Locke la extensión, solidez, forma, movilidad y reposo y número; como ejemplos de cualidades secundarias cita los colores, los sonidos, el calor, olor y gustos. Las ideas de las cualidades secundarias no representan nada de los objetos mismos, en los objetos solo existen unas potencias para producir en nosotros dichas sensaciones por medio de las cualidades primarias. Locke consideró que las cualidades secundarias no existen propiamente en los objetos, pero sí las primarias; Berkeley radicalizó este punto de vista al considerar que ninguna de las ideas de sensación tienen una correspondencia con realidades exteriores a ellas mismas (para él no existe la materia).

B. IDEAS COMPLEJAS
Locke y Hume utilizaron este título para referirse a aquellas ideas que se forman a partir de las ideas simples; son fundamentalmente las de relaciones, modos y substancias.
• Ideas de Modos: para Locke los modos son las ideas complejas que se refieren a propiedades que no subsisten por sí mismas sino que dependen de las substancias. Pone como ejemplos las ideas de triángulo, gratitud y asesinato. También Hume utiliza esta expresión para referirse a las ideas complejas que describen propiedades que se predican de las cosas, como la idea de belleza, o la idea de baile.
• Ideas de Relaciones: Locke y Hume afirmaron que las ideas complejas son consecuencia de la comparación de una idea con otra (idea de padre, idea de antes, después, arriba, mucho, poco, ...).
• Ideas de Substancias: Locke y Hume llaman de este modo a las ideas complejas que representan cosas particulares que subsisten por sí mismas. Locke consideró que las ideas de substancias tienen un valor objetivo, pues podemos conocer nuestra mente mediante una certeza basada en la intuición, las substancias físicas mediante la sensación y la substancia infinita o Dios mediante una certeza demostrativa (creyó posible demostrar su existencia mediante el principio de la causalidad). Berkeley rechazó la objetividad de las ideas de substancias materiales y aceptó las de substancias espirituales (tanto las humanas o finitas como la infinita o Dios). Hume rechazó la objetividad de las ideas de substancias físicas y de las ideas de substancias espirituales.
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