TRADUCCIÓN: The Blowers Daughter
Just like you said it would be
Life goes easy on me
Most of the time
And so it is
The shorter story
No love, no glory
No hero in her sky
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes...
And so it is
Just like you said it should be
We'll both forget the breeze
Most of the time
And so it is
The colder water
The blower's daughter
The pupil in denial
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off of you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes off you
I can't take my eyes...
Did I say that I loathe you?
Did I say that I want to
Leave it all behind?
I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off of you
I can't take my mind off you
I can't take my mind off you
I can't take my mind...
My mind...my mind...
'Til I find somebody new
justo como dijiste que seria
la vida pasa rapido
la mayoria del tiempo
y es asi
una pequeña historia
no hay amor, no hay gloria
ni un heroe en tu cielo
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
Y es asi
justo como dijiste que debía ser
nos olvidamos de la brisa
La mayoría del tiempo
Y es asi
el agua más fria
la hija del trompetista
la niña denegada
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
No puedo quitar mis ojos de ti
¿Dije qué te detesto?
¿Dije qué desearia dejarlo todo atrás?
No puedo quitarte de mi mente
No puedo quitarte de mi mente
No puedo quitarte de mi mente
No puedo quitarte de mi mente
No puedo quitarte de mi mente
Mi mente, mi mente
Hasta que encuentre a alguien más...
MAKI-AYÚDAME
Hola Kenia, como estas princesita,
hoy te muestro yo el camino pa que encuentres la salida,
sufriendo mucho no se como estarás,
quiero que me abraces y tus lágrimas secar,
ven para acá bonita.....
es preciosa tu carita...
y a veces siento como el pelo pelo tapa tus ojitos tristes,
parece que lo veo...parece que lo veo.
Hola Ana, la niña de mis cartas eres tú,
no tenemos agua dame un pokito de luz,
por qué estan duro??mi gente se me muere,
por qué Dios mío??los hombres y las mujeres,
muchas lucecitas veo en mi ventana,
las guerras, el hambre, yo ya no tengo ganas,
amigas mías tapaditas en cajitas blancas,
perdona Ana por lo triste de esta carta...
Siente ay mi penita, y ayúdame o no,
y el silencio de tus labios me queman la piel,
ayúdale si, ayúdale tú.
Miro hacia las nubes, no tengo fe,
necesito de tus brazos ayúdame,
y ayúdame y ayúdame.
Hoy me he levantado por un sueño mas contenta,
soñé que las palabras que te digo me alimentan,
y ya no tengo hambre y ya no lloro más,
te cambio yo mi sueño por mi vida sin pensar,
Kenia guapa sigue luchando con tus manos,
te mando un abrazo de mi Javi y de mi hermano,
ahí lleva jarabe, agua, leche y galletas,
les cambio la comida por cincuenta metralletas...
Si o no, hoy ya no hay luna llena,hoy ya no hay luna llena,
no puedo, no puedo, no puedo, vivír en paz.
Siente ay mi penita, y ayúdame o no,
y el silencio de tus labios me queman la piel.
Miro hacia las nubes, no tengo fe,
necesito de tus brazos ayúdame,
y ayúdame y ayúdame.
Siente ay mi penita, y ayúdame o no,
y el silencio de tus labos me queman la piel.
Miro hacia las nubes no tengo fe,
necesito de tus brazos ayúdame,
y ayúdame y ayúdame.
LECTURA: LA ESCUELA DE LA IGNORANCIA
La escuela de la ignorancia
A pesar del discurso dominante, la enseñanza universal y de calidad ha dejado de ser un objetivo político. La globalización exige reajustar la dinámica económica respecto al sistema educativo.
Datos del libro:
Título: La escuela de la ignorancia
Autor: Jean-Claude Michéa
Acuarela Libros
Madrid, 2002
101 págs.
Con el sugerente título de La escuela de la ignorancia, Jean-Claude Michéa, profesor de Filosofía en Montpellier, nos sumerge en uno de los temas de discusión más controvertidos de nuestro tiempo: la educación. Los discursos oficialistas tienden a correlacionar problemas educativos con “falta de presupuesto”. Sin embargo, el problema es más profundo, más insidioso, más molesto de reconocer. No se trata de dinero, ni siquiera es válido el insustancial discurso de una “pérdida de valores” que nadie sabe qué significa. El problema de la educación, según Michéa, es una cuestión de diseño social, de decisión política consciente para evitar una Escuela de verdad.
Aplicar un nuevo sistema educativo
La pregunta que se hacen los más críticos en Francia es por qué se ha aplicado el sistema educativo norteamericano en Europa cuando, después de veinte años de experiencia, se tenía la certeza de su resultado nefasto. ¿Qué lleva a la elite política europea a condenar a sus jóvenes a sufrir un sistema educativo deficiente e ineficaz? ¿Qué se nos ha pasado por alto? Las respuestas no siempre agradan. Si revisamos los textos e informes menos accesibles de la Comisión Europea, la OCDE o la European Round Table (uno de los lobbies europeos más discretos y eficaces), se descubren las primeras pistas. El capitalismo posmoderno ha iniciado el ajuste necesario entre la productividad y la educación. Todos los informes de los expertos señalan que la nueva economía exigirá pocos especialistas técnicos; la tecnología permite que unos pocos especialistas desarrollen los sistemas necesarios para el funcionamiento de la empresa. Por otra parte, los procesos de fusión empresarial reducen las ofertas de altos ejecutivos. Con otras palabras, cada vez más harán falta mejores profesionales, pero en cantidad más reducida.
A la larga, el sistema económico no podrá absorber una masa de ciudadanos bien preparados. La escuela de calidad es necesaria, pero para unos pocos. El resto del sistema educativo es mejor que no funcione. La conflictividad derivada de un sistema educativo generalizado y de alta calidad no podría ser soportada por el sistema económico, donde muchos individuos bien preparados deberían competir por muy pocos puestos de trabajo. Mejor dejarlo todo en manos del darviniano sistema de selección natural y que de un sistema educativo mediocre emerjan por sí mismos los pocos ejemplares excelentes que necesitará el sistema. La educación universal y de calidad no es un objetivo político. Estos argumentos no son política ficción, antes bien se desprenden de los documentos antes mencionados y corresponden a las elites económico-políticas de la globalización.
La lógica de estos objetivos es aplastante. Una de las consecuencias de “una escuela de la ignorancia” es la producción sistemática de consumidores inmaduros, otro de los engranajes necesarios para que la rueda de la globalización siga avanzando.
Javier Barraycoa
Otros enlaces y comentarios:
http://www.grupotortuga.com/spip.php?article4785
Reflexión:
La forja de ciudadanos ignorantes, y por tanto acríticos, es una condición necesaria para el correcto funcionamiento de las sociedades de consumo avanzado.
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http://vimeo.com/877053?pg=embed&sec=877053
http://www.carloslascano.com/carloslascano/vid_ashortlovestory.html
BUCÉFALO
“Cuando un bebé se pone a llorar desconsoladamente, la nodriza suele hacer las más ingeniosas suposiciones sobre ese pequeño, sobre lo que le gusta y lo que le disgusta; con el auxilio de las leyes de la herencia, llega incluso a reconocer al padre en el hijo; estos experimentos de psicología se prolongan hasta que la nodriza descubre el alfiler, la verdadera causa del llanto.
Cuando Bucéfalo, caballo ilustre, fue presentado al joven Alejandro, ningún jinete había podido cabalgar ese temible animal. Un hombre corriente habría opinado: “Es un caballo malvado”. Alejandro, sin embargo, buscó el alfiler y pronto lo encontró: descubrió que Bucéfalo sentía un miedo terrible ante su propia sombra y, como el miedo hacía también saltar a la sombra, la cosa no tenía fin. Alejandro dirigió el morro de Bucéfalo hacia el sol y, manteniéndolo en esa dirección, consiguió tranquilizar al animal y agotarlo. El alumno de Aristóteles sabía que no tenemos ningún poder sobre las pasiones hasta que no conocemos sus causas reales.
Muchos hombres han refutado el miedo, y con sólidas razones, pero quien tiene miedo no escucha las razones, sino los latidos de su corazón y las oleadas de la sangre. El pedante razona sobre el peligro de tener miedo y el apasionado, sobre el miedo al peligro; los dos pretenden ser razonables y los dos se equivocan. Pero el pedante se equivoca doblemente, porque ignora la verdadera causa del miedo y porque no comprende el error del otro. Un hombre asustado inventa cualquier peligro a fin de explicar ese temor real y ampliamente constatado. Ahora bien, la mínima sorpresa produce miedo aunque no exista ningún peligro; por ejemplo, un disparo cercano e inesperado, o simplemente la presencia de alguien inesperado. El general Masséna se asustó en una ocasión de una estatua en una escalera mal iluminada y huyó a toda velocidad.
A veces, la impaciencia y el mal humor de un hombre son el resultado de haber permanecido de pie demasiado tiempo; no razonéis contra su mal humor, ofrecedle un asiento. Talleyrand, al afirmar que los modales lo son todo, dijo una gran verdad. Movido por el temor a incomodar, Talleyrand buscaba el alfiler y acababa encontrándolo. Todos los diplomáticos de hoy tienen un alfiler mal colocado en su ropa interior, de ahí las complicaciones europeas. Y ya se sabe que cuando un niño grita hace gritar a los demás; gritan por gritar. Las nodrizas, con un gesto propio de su oficio, colocan al bebé boca abajo; se producen otros movimientos y comienza otro régimen. Es un arte de persuasión poco ambicioso.
Los problemas del año 14 se debieron, en mi opinión, a que todos los hombres poderosos se vieron sorprendidos, y tuvieron miedo. Cuando un hombre se asusta, la rabia no anda lejos. La irritación sucede a la excitación.
Si se arranca bruscamente a un hombre de su ocio y su descanso, suele cambiar, y cambia demasiado. (Igual que un hombre despertado por sorpresa, que se despierta demasiado). Pero no digáis nunca que los hombres son malvados; no digáis nunca que tienen mal carácter. Buscad el alfiler.”
8 de diciembre de 1922.
Alain (Émile Chartier, (1868-1951)
“Mira a lo lejos. 66 escritos sobre la felicidad”. RBA Editores, 2003
EL ARTE DE BOSTEZAR
“Un perro que bosteza junto al hogar es la señal que invita a los cazadores a aplazar sus preocupaciones hasta el día siguiente. Esa fuerza de la naturaleza que se estira sin miramientos y contra todas las normas de educación es algo digno de ver y empuja a imitarla de un modo irresistible; todos los presentes se estiran y bostezan, preliminares de irse a dormir. No quiere decir que el bostezo sea la señal del cansancio, sino más bien un permiso concedido a la atención, gracias a una profunda aireación del saco visceral. Con este enérgico gesto, la naturaleza anuncia que se contenta con vivir y que está cansada de pensar.
Cualquiera puede comprobar cómo la atención y la sorpresa cortan, como suele decirse, la respiración. La fisiología, en este aspecto, elimina cualquier género de dudas, mostrando cómo los poderosos músculos defensivos están ligados al tórax y sólo pueden contraerlo y paralizarlo en cuanto se ponen en movimiento. Y es evidente que el gesto de levantar los brazos, señal inequívoca de capitulación, también es el más indicado para bostezar enérgicamente. Ahora resulta fácil comprender cómo cualquier preocupación nos encoge literalmente el corazón, y cómo el esbozo de la acción presiona enseguida el tórax y comienza la ansiedad, hermana de la espera; el hecho de esperar, aunque sea algo de poca importancia, es suficiente para provocarnos la ansiedad. A ese molesto estado le sucede la impaciencia, una rabia contra uno mismo que no soluciona nada.
Podemos preguntarnos por qué los bostezos se contagian como una enfermedad. Yo creo que son más bien la gravedad, la tensión y el aire de preocupación quienes se transmiten como una enfermedad; el bostezo, por el contrario, al ser una revancha de la vida y un recobrar la salud, se contagia por lo que tiene de abandono de la seriedad, como una enfática declaración de despreocupación. Es la señal que todos estaban esperando, como la orden de romper filas. Es un bienestar que no puede ser rechazado; la gravedad ha encontrado su punto débil.
La risa y los sollozos son soluciones del mismo tipo, pero más contenidas y también más enfrentadas, ya que se entabla una lucha entre dos ideas, una que encadena y otra que libera. En cambio, mediante el bostezo, todas las ideas se dispersan, tanto las que oprimen como las que liberan; la facilidad de la vida las eclipsa. Es, de nuevo, el perro que bosteza.
Todo el mundo sabe que el bostezo es una señal favorable en ese tipo de enfermedades denominadas nerviosas y que están provocadas por la mente. Pero creo que el bostezo, como el sueño que anuncia, es saludable en todo tipo de enfermedades; es la señal de que nuestra mente siempre tiene mucho que ver en las enfermedades. Esta idea nos resultaría menos sorprendente si pensáramos en el daño que podemos hacernos al mordernos la lengua; el sentido figurado de esta expresión demuestra hasta qué punto el arrepentimiento –justamente denominado remordimiento- puede llegar hasta la lesión física. El bostezo, por el contrario, no entraña riesgo alguno”.
24 de abril de 1924
Alain (Émile Chartier, (1868-1951)
“Mira a lo lejos. 66 escritos sobre la felicidad”. RBA Editores, 2003.
