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UN LUGAR PARA APRENDER FILOSOFÍA

¿QUIÉN ES SOFISTA?

PINCELADAS PARA UN RETRATO
- El punto de partida es el conflicto entre las leyes de la naturaleza y las leyes de cada Polis (Phycis versus nomos)
- La solución sofista es Relativista: hay cosas que son justas por naturaleza, y hay cosas que son justas por ley.
- Derecho, Estado, Sociedad, Ley, Moral ¿qué son? La respuesta es muy simple: un pacto entre ciudadanos, o sea: depende en qué Polis estés. Protágoras, sofista importante, acuñará el lema que les caracteriza: “El hombre es la medida de todas las cosas”. El hombre es la medida y de él depende toda moral: Homomensura.
- La virtud (areté) no es algo interior, sino la habilidad con que el sofista persuade a sus conciudadanos para que acepten unas razones que él sabe presentar como buenas para la Polis: la virtud es el éxito político o social.

SITUACIÓN SOCIAL, ECONÓMICA Y CULTURAL
La filosofía emigra de las colonias (Mileto, Éfeso) a Atenas. En este período los filósofos representan los intereses y preocupaciones de la democracia ateniense.
Coincidiendo con su preponderancia política -Atenas no tendrá más rival político que Esparta-, se convierte en la capital de la filosofía, donde Platón establece su Academia.

- El triunfo de la democracia coincide con un período de prosperidad económica y cultural. La democracia supone:
- Igualdad política, igualdad social y gobierno del pueblo (ciudadanos, no esclavos).
- Libertad personal respecto de personas y grupos; sólo sujeción a la ley.
- La ley es el único soberano permanente, y su valor es discutido y examinado a fondo.
- Contraponen los conceptos "ley" (convencional, arbitraria y provisional) y "naturaleza" (permanente, común y universal). También discuten sobre la ley moral.

ATENAS: Pequeña ciudad-estado, era una democracia radical: los ciudadanos adultos y varones –excluidos niños, mujeres y esclavos ...- no sólo tenían el derecho a hablar en la asamblea, sino que era para ellos un deber: discutir, escuchar y decidir. Incluso, ante los jueces, en caso de juicio, debían defenderse por sí mismos, jamás por boca de otros. El dominio de la palabra constituía la mejor garantía para vivir en comunidad, para defender derechos propios y extraños, para escalar, para medrar.

LOS SOFISTAS:
- Son, en su mayoría, extranjeros llegados a Atenas, muy cultos y conocedores, por sus viajes, de las formas de vivir y de pensar de los demás griegos.
- Sus nuevas ideas despiertan entusiasmo en los jóvenes y fuerte oposición entre los de mentalidad más tradicional. Ejercieron gran influencia en pensadores contemporáneos y posteriores.
- Sofista (sophistés) fue primero sinónimo de sabio (sophós). Pero después adquirió el sentido peyorativo de embaucador hábil y mentiroso (en los diálogos de Platón). Últimamente han merecido una mejor consideración: los sofistas crearon en Grecia un amplio movimiento de difusión cultural, conocido como «Ilustración griega»:
- Por ser extranjeros, no podían intervenir directamente en la política de Atenas, pero educaban a la mayoría de los políticos atenienses.
- Viajeros incansables, defendieron el ideal del panhelenismo: la unidad de todos los griegos, por su lengua común, que debería contribuir a mantener la paz y olvidar las diferencias.
- Fueron educadores a sueldo de los jóvenes «bien», con un modelo renovado de enseñanza muy amplia y puesta al día. Enfatizaban la oratoria y la erística, y enseñaban a convencer entre otras cosas para ganar pleitos en los tribunales.
- Fueron grandes oradores. Los ateniense preferían escucharles antes que asistir al teatro, y difundían sus ideas mediante sus discursos. Aunque escribieron también, apenas conservamos fragmentos suyos.
- No formaron escuela, ni tenían una doctrina común. Pero coincidían en:
o Atención a los problemas prácticos: política, moral, religión, educación, lenguaje, etc., los temas más urgentes en la reciente democracia. Dieron, por tanto, un notable giro filosófico.
o Actitud relativista e incluso escéptica. No sólo renunciaron a conocer la verdad sobre la naturaleza, sino también sobre los problemas del hombre y la sociedad. Sus viajes les enseñaron que no hay dos pueblos con las mismas leyes o costumbres. Por eso consideraban las leyes puramente convencionales, carentes de valor absoluto. Con ellos quedaron desfasadas las discusiones sobre los primeros principios de la naturaleza y centraron las discusiones en la oposición entre ley (convencional, arbitraria, provisional) y naturaleza (permanente, común y universal).
o No son pensadores sistemáticos, ni buscaban un sistema de pensamiento deducido de principios universales. Procedían inductivamente, acumulando informaciones y datos durante sus viajes, de los que procuraban derivar conclusiones de carácter práctico. Su sed de saber era inagotable, y llegaban a ser auténticas enciclopedias andantes (polimathía).
o Tuvieron un enorme influjo en la vida de Atenas. Llevaron a cabo una aguda crítica de las instituciones e ideas tradicionales, propiciando su renovación. Pero la oratoria y el arte de la persuasión eran técnicas muy manipulables, si las utilizaban ciudadanos ambiciosos y egoístas.

1. Protágoras (481-401): Natural de Abdera (paisano de Demócrito), se hizo famoso en Atenas, pero tuvo que escapar a Sicilia acusado de ateísmo y blasfemia. Respecto a los dioses afirmaba que «no es posible saber si existen, ni cuál es su forma ni su naturaleza». Y pensaba que la vida era muy breve para afrontar con éxito un problema tan oscuro. Se metió también contra los usos y ritos religiosos, y quizás por eso le consideraron peligroso.
• Su tesis más conocida: «el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, y de las que no son en cuanto que no son». Parecía defender, pues, un relativismo en cuestión de cualidades percibidas y valores.
• Puede considerarse un relativista cultural: cada pueblo tiene costumbres y leyes diferentes, y cree que las suyas son las mejores. La ley, por tanto, no es algo basado en la naturaleza, sino invención de los legisladores. Existe por convención, y es siempre modificable.
• Eso no significa que cualquiera pueda violar la ley cuando quiera, sino que debemos mantener en lo posible las leyes que poseemos, porque cualesquiera otras serán también convencionales.
• Defiende el valor de la cultura como algo que necesita el hombre para sobrevivir -es un ser desvalido- y que le diferencia de los animales. Pero se necesita además el sentido de la justicia y la virtud política, sin las cuales sería imposible la vida en la ciudad.

2. Gorgias (483-374): Natural de Leontinos (Sicilia), pronto abandonó la filosofía para dedicarse a la oratoria. En su tratado Acerca de la naturaleza o del no-ser, afirma:
Nada existe;
Si existiera algo, no podría ser conocido;
Si pudiera ser conocido, no podría ser comunicado ni explicado a los demás.
• Intenta demostrar que no coinciden la realidad, el pensamiento y la palabra, destruyendo así las tesis fundamentales de la filosofía eleata -la identidad entre el ser y el pensar-.
• Renunció al conocimiento objetivo para dedicarse a la oratoria, en la que destacó notablemente como maestro y teórico.
• Extiende su relativismo a la ética. Por eso piensa que la seducción, la ilusión y el engaño quedan justificados en la oratoria y en el teatro: actor y orador han de ser maestros de seducción.

3. Hipias de Elis (auténtica enciclopedia andante):
• Consideró la ley convencional y, además, contraria a la naturaleza.
• Defendió la autonomía y autarquía del individuo y su derecho a rebelarse contra las leyes, porque siempre oprimen a los más débiles.
• Recomendaba una vuelta a la naturaleza, pues la vida en sociedad va contra la naturaleza.
4. En la misma línea, Licofrón declaró la igualdad natural de todos los hombres, y consideraba injustificable la aristocracia de nacimiento.
5. Alcidamante sostuvo que la naturaleza no ha hecho a nadie esclavo, y parece que por entonces se inició un movimiento de emancipación cultural y social de la mujer.
6. Critias, discípulo de Sócrates y pariente de Platón, fue un enemigo acérrimo de la democracia -un tirano-. Elaboró una teoría personal sobre el origen de la religión, según la cual la religión surgió como «invento de un hombre astuto y prudente» para someter los hombres a las leyes por el temor.

TEXTOS Y ACTIVIDADES
¿Todas las cosas tienen dos caras?
Dos clases de discursos se hacen en Grecia por los filósofos en torno al bien y al mal.
En efecto, unos afirman que uno es el bien, otro es el mal y otros afirman que es la misma cosa y que ésta sería para unos bien, para otros mal e incluso, para un mismo hombre, ora es bien, ora es mal. Yo, por mi parte, me sumo a estos últimos. El mismo discurso se hace sobre lo bello y lo feo. Creo que si se mandara a todos los hombres reunir en un montón las cosas que cada uno de ellos considera feas y después viceversa, no sería dejada ni una, sino que entre todos las tomarían todas, porque no todos creen en las mismas cosas.
Nada es absolutamente bello, ni absolutamente feo, ni bueno ni malo, sino que, tomando ciertas cosas, las hace feas y cambiándose, bellas.

Escuela de Protágoras. Anónimo: Discursos dúplices.
Ejercicios
1. Intenta definir el relativismo entresacando frases del texto.
2. ¿Se puede admitir que una situación distinta hace cambiar los valores? ¿En todos los planos, el moral incluido?
3. Aquí se habla de valores estéticos (lo bello): las mo¬das cambian. ¿Sabrías explicar este cambio? Pero, la moral ¿es cuestión de modas?
4. Siguiendo el reto del texto, ¿podrías encontrar alguna cosa que fuera «absolutamente bella u horrible», pa¬ra todo el mundo?
5. Comenta «sobre gustos no hay nada escrito».
6. Los sofistas, ¿defienden una «doble moral»? ¿Es aceptable esta actitud?

Retrato de un chaquetero

- Philippe ha venido a buscarme. Hemos tomado una copa juntos.
- ¿Por qué no lo has traído aquí?
- Quería hablarme en privado, para que sea yo quien te lo transmita.
- ¿Qué es?
(¿Partía para el extranjero, muy lejos, por años?)
- No va a gustarte, pero es cosa hecha. Su suegro le ha encontrado una colocación. Lo hará entrar en el Ministerio de Cultura.
Me ha explicado que es un puesto magnífico.
- Es imposible. ¡Philippe! ¡Philippe!
Era imposible. Él compartía nuestras ideas. Había corrido grandes riesgos durante la guerra de Argelia -esa guerra que nos ha asolado y que ahora parecía no haber ocurrido nunca-; se había hecho apalear en manifestaciones antigaullistas, había votado igual que nosotros en las últimas elecciones...
- Ha dicho que ha evolucionado. Ha comprendido que el negativismo de la izquierda francesa no le llevaría a nada, que estaba acabada, que quería estar en la realidad, tener contacto con el mundo, obrar, construir.
- Entonces ¿qué? ¿Es un arribista? ¿Un chaquetero? Espero que le hayas echado una bronca.
- Le he dicho que lo desaprobaba.
- ¿No has intentado hacerle cambiar de opinión? -Por supuesto. Discutí.
- ¡Discutir! Hacía falta intimidarlo, decirle que no volveríamos a verle nunca más. Has sido demasiado blando, te conozco.
(...) He marcado el número de Philippe.
- Tu padre acaba de decirme que te incorporas al gabinete del Ministerio de Cultura. Felicidades.
- No tengo vergüenza en absoluto. Uno tiene derecho a corregir sus opiniones.
- ¿Corregir? Hace seis meses condenabas radicalmente la política del régimen.
- Y bien, justamente voy a intentar cambiarla.
- ¡Vamos! No tienes peso y lo sabes. Harás el juego prudentemente, te procurarás una hermosa carrera. Es la ambición la que te empuja, nada más.
He colgado, me he sentado bañada en sudor, temblando, las piernas flojas. Más de una vez nos hemos peleado, pero esta vez va en serio: no volveré a verle más. Su cambio de partido me asqueaba.
A los pocos días vino Irene, su mujer:
- Pero usted no se da cuenta; lo que papá logró para él es toda una proeza; a su edad, un puesto así, es algo completamente excepcional. Usted no puede exigir que él le sacrifique su porvenir. Se diría que se ha vuelto ladrón o falsificador.
- Dadas sus convicciones, no encuentro honorable su elección.
SIMONE DE BEAUVOIR: La mujer rota, Ed. Edhasa, 1985

Ejercicios
1. El cambio de actitud ¿es ser sofista? Los sofistas ¿eran unos chaqueteros? Razónalo.
2. Imagínate que debes acabar esta escena de otra manera: ¿sabrías poner un final más ético? ¿Cuál? ¿Por qué sería más ético?
3. ¿Qué son los chaqueteros políticos? ¿Son sofistas los que actúan así? ¿Es lícito cambiar de partido? ¿Es ético? ¿Por qué se ve mal?
4. ¿Sabrías hacer el retrato psicológico / moral de un chaquetero?
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