ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE DESPLAZA A SU EQUIPO DE EMERGENCIA A LA FRONTERA DE TÚNEZ Y LIBIA
Acción contra el Hambre moviliza hoy a la frontera de Túnez con Libia a un equipo de emergencia formado por una coordinadora de agua y saneamiento, un coordinador de seguridad alimentaria y un logista
Madrid, 02 de marzo de 2011
Ante la movilización de miles de personas que huyen de manera masiva hacia Túnez por el conflicto libio, Acción contra el Hambre moviliza a un equipo de emergencia para la identificación de necesidades de la población desplazada en cuanto a agua, saneamiento e higiene, así como necesidades alimentarias.
“La afluencia de gente a la frontera entre Libia y Túnez aumenta por miles cada día y es necesario dar una respuesta a sus necesidades más inmediatas, es decir, agua y alimentos. Desde Acción contra el Hambre, que cuenta con la financiación de la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo (AECID) y Obra Social Caja Madrid, se trabajará en coordinación con las diferentes agencias de Naciones Unidas en las zonas donde la situación comienza a ser crítica”, señala Javier Pérez, jefe del equipo de emergencia de Acción contra el Hambre.
Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervenimos en más de 40 países apoyando a cinco millones de personas. Nuestra visión es un mundo sin desnutrición; nuestro primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.
Más información y entrevistas con portavoces en el terreno Acción contra el Hambre
En el departamento de Madriz, en Nicaragua, 1 de cada 3 niños sufre desnutrición. Porque el 90% del hambre no está en las emergencias, no te pierdas este video a ritmo del grupo musical Macaco en el que puedes ver el trabajo de Acción contra el Hambre para combatir la desnutrición crónica, una hipoteca para los niños y niñas de menos de 5 años. Apóyanos para que su futuro no quede condicionado para siempre.
QUÉ ESTÁ PASANDO CON EL PRECIO DE LOS ALIMENTOS
¿Qué está ocurriendo con el precio de los alimentos? ¿Por qué por primera vez tras tres años consecutivos de cosechas récord el consumo de cereales mundial será superior a la producción?
En tan sólo tres meses los precios mundiales de los alimentos han aumentado un 15%. ¿Te imaginas tener que disminuir el número de comidas diarias o pasar días enteros sin comer o tener que recurrir a la mendicidad para poder alimentar a tu familia? En muchos lugares de África, Asia y América Latina, donde ya se destinan hasta un 80% de los ingresos a la alimentación, este incremento puede marcar una gran diferencia.
Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), el aumento de los precios de los alimentos producirá máximos similares a los de 2008; ¿se producirán de nuevo revueltas por todo el planeta como entonces porque la gente con menos recursos no tendrá ni para comparar su pan de cada día? Voz de alarma internacional Los organismos internacionales ya han dado la voz de alarma. La FAO ha advertido sobre las variaciones de precios de un conjunto de productos, entre los que se cuentan los cereales, las semillas oleaginosas, los productos lácteos, la carne y el azúcar, con un índice superior al récord de junio de 2008. Por otra parte, el Banco Mundial, en un informe reciente, avisa de que los precios mundiales de los alimentos han subido un 15% entre octubre de 2010 y enero de 2011, lo que significa un 29% más con respecto al año anterior.
Pero ¿por qué este aumento? La especulación ha jugado un papel protagonista en el incremento de los precios. Durante el pasado mes de agosto fuimos testigos de cómo Rusia, uno de los principales exportadores mundiales de cereales, decidió no realizar exportación alguna hasta finales de 2010, ante los catastróficos incendios y la peor escasez de agua que le ha tocado vivir al país en un siglo, para garantizar el abastecimiento interior de cereales. Pero esta medida no ha hecho sino provocar una reacción alcista en los mercados internacionales.
Si a esta situación le sumamos las terribles inundaciones que llevan afectando a Australia (entre los cinco principales exportadores mundiales de trigo) durante los últimos meses, a pesar de que el nivel de reservas sea suficiente, el futuro se presenta incierto.
Un primer semestre decisivo Por primera vez en tres años, durante el periodo 2010-2011, el consumo de cereales superará la producción, lo que automáticamente implica una disminución de las reservas. De hecho, la producción de cereales de 2009-2010 ha sido menos abundante de lo esperado, de tal modo que la producción del primer semestre de 2011 será decisiva para la evolución de los precios en el futuro.
Una cosa es segura: la factura de las importaciones de los alimentos tienen un gran peso en el balance económico de los países con menos recursos importadores de cereales. Si bien el impacto de los precios internacionales sobre los precios en cada país es cada vez más fuerte, estos niveles tienen un impacto definitivo en los precios locales, que afectan a las familias más vulnerables y dependientes de los mercados. Familias que se pueden verse obligadas a adoptar mecanismos de supervivencia, como disminuir el número de comidas diarias, pasar días enteros sin comer, recurrir a la mendicidad o el endeudamiento…, que no harán sino agravar su situación a medio y largo plazo.
En el oeste de África, donde las cosechas se recogen entre septiembre y noviembre, el periodo de escasez alimentaria (“hambre estacional”), cuando las reservas de alimentos se han agotado hasta la siguiente cosecha, obliga a sus habitantes a comprar alimentos en los mercados para dar respuesta a sus necesidades. La cuestión es: ¿cómo podrán tener acceso a esos alimentos?
Debemos estar atentos Según la ONU, aproximadamente ochenta países están experimentando ya escasez de alimentos. En África, los países más amenazados son los que conforman la franja del Sahel, donde ya están sufriendo el alza de precios. Y aunque en 2010 las cosechas han sido buenas y los precios para el cereal local son relativamente estables, se trata de países que dependen de las importaciones, cuyos precios continúan en aumento. Países como Mauritania ya están sufriendo el alza de precios para el maíz, el trigo y el sorgo.
En América Latina, el precio del frijol rojo alcanzó niveles récord en noviembre, que a pesar de disminuir tras la cosecha de diciembre, el precio sigue siendo más del doble que el del año pasado. En Bolivia, los precios de la harina de trigo y de la papa, y en Colombia el del arroz, actualmente son más altos que el año pasado a estas alturas.
Durante estos días hemos podido ver a través de la televisión, cómo la población de diferentes países árabes se ha lanzado a las calles para elevar su descontento hasta sus dirigentes. Pero realmente, ¿se trata de una revolución contra el sistema o la gente está saliendo a la calle simplemente porque ya no puede comprar pan y alimentos básicos, porque su precio se ha disparado?
Vista desde el cielo, cuando el avión se acerca al aeropuerto, la capital de Guinea aparece rodeada del verde de los manglares de la costa.
Poco después, el verde queda olvidado y no hace falta pasar mucho tiempo en Conakry para darse cuenta de que la basura invade numerosas zonas de la ciudad. Unas veces simplemente se ve, otras muchas el olor nos la hace notar.
Hay algunos puntos de recogida oficial para ellas, pero en muchos casos se trata de basureros ilegales en las calles, el borde del mar y, sobre todo, en pleno centro de los mercados, estos mercados africanos, tan distintos por sus colores, su ambiente y la variedad de productos que ofrecen.
En este contexto, el proyecto de “dinero por trabajo” para la gestión de residuos sólidos que lleva a cabo Acción contra el Hambre y sus contrapartes locales parece más que adecuado.
Aparte de esta situación, lo más preocupante en el día a día de los habitantes de Conakry es la subida de los precios de los alimentos, debido al incremento del precio de la gasolina (muchos productos son transportados a la capital desde el interior del país) y la devaluación lenta pero continua de la moneda local, el Franco Guineano (FGN), frente a otras monedas de la zona. A mi llegada a la oficina de Acción contra el Hambre, el administrador me entrega un sobre lleno de billetes para pagar mis gastos. Debido a las tasas de cambio y la devaluación, cuando le pregunto, me dice que el billete mas grande de 10.000 FGN, se podría cambiar por… ¡menos de 1 €!
Nuestros proyectos de dinero por trabajo, además de ofrecer una oprtunidad para obtener unos ingresos económicos, es un motivo de orgullo
Acostumbrados en España a una moneda y un sueldo estable (para los más afortunados), es difícil entender como se puede vivir y planificar las comidas dentro de un hogar con tanta incertidumbre, tanto a nivel de sueldo como de precios, de cosas tan básicas como el azúcar, el arroz o la gasolina… y eso es lo que ha llevado en muchas partes del mundo a las llamadas “revueltas del hambre”.
El proyecto que la organización lleva a cabo en el distrito de Matoto busca proporcionar una actividad remunerada a 15.000 personas sin recursos (unas 2.000 familias), muchas de ellas mujeres con 2, 3 o más niños.
Además de respetar su dignidad, es decir, recibir un “sueldo” a cambio de un “trabajo”, están muy orgullosas de llevar a cabo una tarea tan útil para su propia comunidad: trabajar por un barrio limpio, un medio-ambiente cuidado, menos enfermedades… Debido a la inflación crónica en que vive el país, nos hemos visto obligados a aumentar el sueldo diario para conservar el poder adquisitivo de los beneficiarios. Ahora un día de trabajo se paga a 25.000 FGN (2,5 €) y con eso se puede comprar poco más de 4 kilos de arroz (pero la gente no trabaja todos los días…).
Emocionada, una de las beneficiarias del proyecto de “trabajo por dinero”me cuenta que había gastado su primer sueldo en comprar 1 kilo de carne para la familia. Entonces 20.000 FGN, ahora le costaría 25 000 FGN.
En estos pocos días he visto a gente dinámica y orgullosa, y más allá del impacto financiero y alimentario, una mujer me da las gracias por el proyecto y me confía que verdaderamente ahora “se siente viva”.
Para estas personas, la seguridad alimentaria es simplemente saber que, durante algunas semanas o meses, tienen asegurada la alimentación diaria de sus familias, independientemente de todas las incertidumbres de su vida cotidiana. Julien Jacob Responsable de seguridad alimentaria Acción contra el Hambre
Producción: Dirk Impens para Favourite Film (Bélgica, 1992). Guión: FranÇois Chevalier y S. Coninx, según la novela de Louis Paul Boon. Dirección: Stijn Coninx. Fotografía: Walter van den Ende. Montaje: Ludo Troch. Música: Dirk Brosse. Intérpretes: Jan Decleir (Adolf Daens), Gérard Desasthe (Charles Woeste), Antje De Boeck (Nette Scholliers), Michaël Pas (Jan De Meeter), Julien Schoenaerts (obispo Stiellemans), Johan Leysen. Duración: 134 minutos.
Argumento. Ambientada en la última década del siglo XIX, la película cuenta los avatares de Adolf Daens, un sacerdote que llega a la ciudad flamenca de Aalst donde tiene un hermano que publica "El trabajador", un periódico del partido católico. El hambre y la muerte por las calles y los salarios miserables de las fábricas del textil donde hay frecuentes accidentes laborales y donde trabajan niños de seis años hacen que el sacerdote publique en el periódico un artículo que molesta a Woeste, jefe del partido católico y abanderado de los propietarios de las fábricas. Pero Daens no se echa atrás y la muerte de un niño somnoliento en la fábrica le impulsa a apoyar la huelga espontánea que tiene lugar. Muchos obreros católicos se sienten defraudados por el partido confesional y no aceptan a los socialistas, aunque estén a favor de sus propuestas de justicia social. Daens crea un partido democristiano que es apoyado por los liberales y que sufre el boicot del partido católico, Cuando es elegido diputado se enfrenta a Woeste, quien conseguirá presionar a la jerarquía eclesiástica para reducir al silencio a Daens, deslegitimarle como representante de los católicos y, finalmente, acabar con su carrera política. Pero Daens, después de aceptar la obediencia a sus superiores, seguirá al lado de los pobres.
Comentario crítico. La voluntad inequívoca del director Stijn Coninx ha sido reconstruir unos hechos históricos, la biografía escrita por L.P.Boon. Las imágenes en blanco y negro del comienzo tratan de evocar con estilo documental la dureza de las condiciones de trabajo en el siglo XIX. La biografía de Daens se reconstruye dramáticamente situando al cura de Aalst frente a la problemática de las fábricas y el empobrecimiento de la población para lo cual se contraponen los obreros, representados por la familia Scholliers, y la burguesía con el personaje de Woeste a la cabeza.
Inevitablemente, como todo el cine histórico, la película tiene momentos excesivamente discursivos, con un didactismo que resta matices a la acción narrativa. Hay secuencias de enorme lirismo (escena en la que el niño espera la multiplicación del pan), junto a otras de enorme garra épica. La fotografía y la ambientación se basan en colores apagados, con predominio de marrones y grises, que subrayan el mundo de miseria y penalidad que refleja la acción.
Temática. A través de la historia de Adolf Daens se nos invita a un salto en el tiempo para ver lo que han sido las luchas sociales y las tensiones en el mundo del trabajo en el siglo XIX; y, en ese marco, las distintas posturas de los católicos.
La Iglesia tuvo una respuesta desigual en los tiempos duros del capitalismo: la encíclica Rerum Novarum del papa León XIII, que es el documento que inicia la Doctrina Social de la Iglesia, se inscribe en el llamado "catolicismo social" que trató de dar respuesta a las tensiones derivadas de la industrialización y a las ideologías de izquierda de tipo anticlerical. Pero, otros sectores se amparan en los partidos conservadores que, al mismo tiempo que se presentan como abanderados de la defensa de la religión, apoyan claramente a los propietarios en detrimento de las masas de obreros que se sienten traicionados ("Los curas son para los ricos" le dice un niño a Adolf Daens). Los mismos propietarios se presentan como defensores del orden y de la tradición religiosa: es elocuente, en este sentido, la secuencia en la que los obreros rezan al comienzo de su jornada laboral. Estas contradicciones aparecen plasmadas en la familia Scholliers, donde el padre y el hermano mayor son militantes del partido católico y donde la hermana Nette se adhiere a las ideas de Daens y, habiendo rechazado el socialismo de su pretendiente, luego lo acepta porque ve que responde a los problemas de los obreros. También en la discusión de Daens con el obispo, quien argumenta que "Dios ha querido que haya desigualdad", lo que el cura pone en cuestión.
El comité del Gobierno que visita la fábrica para comprobar que se cumple la legislación sobre las condiciones de trabajo es engañado por los propietarios. Las leyes de protección social destinadas a garantizar la seguridad laboral o el desempleo se incumplen... Lo mismo sucede con el derecho a voto que, siendo respetado formalmente, lleva al paro a quienes han votado a Daens.
La crisis de la industria, derivada de la implantación de nuevas tecnologías de producción siempre ha sido soportada por el más débil. Las mujeres y los niños a los que se paga menos por jornadas laborales de catorce horas llevan el peso de esa crisis. También están los abusos sexuales en el trabajo: el capataz habitualmente abusa de las jóvenes que han de callar para poder comer.
El político católico Woeste aparece como "más papista que el Papa" al no aceptar la Rerum Novarum y presentarse como defensor de la religión, aunque, en realidad utiliza la religión como parapeto ideológico para mantenerse en el poder frente a los "sin Dios". Daens sintetiza diciendo "Desde hace años, el partido católico no ha hecho más que agravar la miseria de los obreros de forma alarmante, sin escuchar sus gritos de desesperación (...) El primer deber de cada trabajador es colaborar solidariamente para mejorar y conservar los puestos de trabajo y para ganar la batalla por una existencia digna". Esta problemática está presente en la política europea de los últimos ciento cincuenta años.
Sólo con el concilio Vaticano II que declara formalmente la pluralidad de las opciones políticas legítimas para un cristiano, se deshace ese ideal de (falsa) unidad de los católicos que presenta la película y que supuso a Daens el calvario de elegir entre la fidelidad a la Iglesia y a los trabajadores empobrecidos hasta la muerte. Al final, el cura argumenta que "El enemigo es aquel que explota y el amigo el que sufre con nosotros y cerca de nosotros".
La libertad de prensa y el sufragio universal aparecen como aspiraciones por conseguir en ese final del siglo.
Datos de interés. Daens ha sido llamada "el Novecento belga", por la similitud entre el tratamiento épico de las luchas obreras con el llevado a cabo por Bernardo Bertolucci en su película. Pero mayor paralelismo hay con la desconocida producción chilena Ya no basta con rezar (Aldo Francia, 1971), una película que cuenta el progresivo compromiso que adopta un sacerdote con las gentes de su barrio y que, a diferencia, de Adolf Daens, no tiene ningún conflicto con la jerarquía eclesiástica. Por otra parte, Germinal (Claude Berri, 1993) es otra producción reciente que refleja ese mismo mundo de pobreza y de lucha por la supervivencia de los trabajadores en el siglo pasado.