DISCURSO DE GERVASIO SÁNCHEZ
http://www.quesabesde.com/noticias/gervasio-sanchez-sierra-leona-vitrina-fotograf,1_3731
http://www.revistafusion.com/2004/junio/entrev129.htm
http://www.vidasminadas.com/castellano/pagina1.htm
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ANÁLISIS-REFLEXIÓN DE LA PELÍCULA: “LOS LIMONEROS”
Los limoneros fue galardonada con el Premio del Público en el Festival de Berlín 2008
1.- ¿Qué te parece lo mejor de la película? ¿ Te ha llegado al corazón y te ha hecho pensar?
2.- ¿Qué te ha dado a pensar esta historia?
3.- ¿Se podría considerar que la película es un retrato del ser humano en su metafórica expresión?
4.- ¿Cómo resumirías la batalla legal que emprende la protagonista principal Hiam Abbas (Salma)?
5.- La película tiene como tema de fondo una ilustración metafórica de la difícil convivencia entre vecinos. Un campo de limoneros en la línea fronteriza entre Israel y Cisjordania es el lugar elegido como epicentro de la discordia. Explica brevemente la metáfora utilizada por el director y guionista Eran Riklis para hablarnos de Israel y Palestina.
6.- En la película existe un silencio de rabia, un silencio de complicidad, un silencio de amargura y un silencio de risa. Pero cuando los personajes hablan, lo hacen con el corazón. Te da la sensación ¿Qué esto mismo da igual dónde esté sucediendo? ¿Podría pasar lo mismo en Euskadi? ¿Somos incapaces de sentarnos a dialogar para intentar llevar a cabo una convivencia posible?
7.- Piensa Bernard-Henrti Lévy en su artículo: “Los dudosos amigos del pueblo palestino” publicado en “El Mundo” el 14 de enero del 2009, ni todo es blanco ni todo es negro., no se puede ocultar que Hamas tiene una parte aplastante de culpa en el desastre en el que se ha visto sumido su pueblo, y los más radicales entre los radicales quieren venganza. Y en todo esto en vez de calmar el asunto, se llama al odio, cuando se debería estar propiciando la reconciliación y la paz. Una paz que supone los estados que acepten vivir juntos y proceder al reparto de la tierra. Una paz que supone, por parte de ambos lados, la renuncia al extremismo, a ir hasta el final. Una paz que implica por ejemplo, un Israel que se retire de Cisjordania, como se retiró del Líbano, y después de Gaza. Y que el bando palestino no aproveche las retiradas para transformar el territorio evacuado en base del lanzamiento de misiles contra los civiles. Una paz que pasa por el alto el fuego, y la eliminación de un Hamas que le importan poco las víctimas y arrastra al pueblo, a la vía del martirio y del infierno.
El director de la película –Eran Riklis- nos dice: Los Limoneros no es una película política, es la historia de unas personas atrapadas en un enfrentamiento político. El ministro de Defensa, su esposa, Salma, el abogado, todos están atrapados en sus situaciones personales y públicas, en su modo de pensar. No es política porque no intenta imponer un punto de vista. Se limita a contar una historia, a mostrar emociones y a enseñar una situación delicada y compleja situada contra un telón de fondo explosivo. Subrayo la palabra “historia” porque quería contar una historia conmovedora que fuera accesible a un público plural en todo el mundo.
¿Piensas que la película queda al margen y no juzga a nadie?
8.- La canción dice: “Los limones, qué bonitos, pero no hay quien los coma”. La primera escena presenta en primer plano: unas manos cortando limones, muchos limones grandes, hermosos, de un color amarillo muy brillante, encima de una tabla de madera sobre el mármol de una cocina. Los grandes trozos son conservados en unos recipientes de plástico, en una mezcla de azúcar, guindilla, agua y … En fin, es algo parecido a la base de una limonada, dulce y ácida como la vida, picante como el calor del sol, y conservada como las milenarias tradiciones. En la siguiente escena se ve a una mujer, guapísima, de mediana edad, sola, en su cocina, guardando esos frascos de base de limonada. Es la dueña de un limonar y éste se ha convertido, por herencia del padre, en su pobre medio de vida. Esa escena, que se traduce en una tranquila vida, se rompe con el ruido de una multitud de personas que inician la construcción de una casa colindante a sus terrenos. La mujer está sola y mira, mira por sus ventanas lo que está ocurriendo fuera. En sus ojos se percibe la amenaza de algo que está a punto de ocurrir, y también su soledad, esa mirada que intuye el inicio de la batalla por lo que es suyo. Y eso son sus ojos, la música de fondo, el color de la tierra, del aire, el sudor de su frente.
¿Qué significa la fábula de “los limones” en la película? ¿Qué son los limoneros?
9.- ¿Cómo describirías la soledad de la dueña de los limoneros –Salma- y el sojuzgamiento de la mujer árabe -omnipresencia del retrato del marido muerto- y de la mujer del ministro israelí –Mira Navon-? ¿cómo describirías la casa del ministro? ¿Cómo valorarías que el ministro Israel Navon prefiera dejar morir a los limoneros o desee arrancarlos? ¿Cómo captas el deseo del mundo rico empeñado en protegerse contra el pobre: alambradas, muros, medidas de seguridad cuando está perdiendo la belleza –del limonar como horizonte- en ese absurdo querer protegerse?
10.- ¿Te ha posibilitado la película comprender lo que está sucediendo en el conflicto palestino-israelí? RECUERDA Y COMENTA LA SIGUIENTE ESCENA: el ministro necesita unos limones y ordena a sus fuerzas de seguridad que los cojan de la casa de Salma; entonces ella acude a forcejear y, arrebatada por la impotencia, la indignación y la rabia, se los tira al ministro a través de la valla, hasta que cae en la cuenta de que no lleva puesto el velo y, con toda la dignidad de que carece el ministro, se quita el delantal, se cubre con él la cabeza y se marcha…, herida en lo más hondo de su amor propio pero con la
dignidad entera.
La noticia es que no hay noticia. Y para el niño que se muere de hambre o para la familia que huye de la guerra y se refugia en cualquier parte lejos de su hogar es la peor de las noticias. De un año a otro, las crisis humanitarias del mundo siguen produciendo el mismo efecto sordo en los países ricos. Como hace 12 meses atrás, no hay conciencia mundial de las necesidades de los más necesitados. De un cambio de calendario a otro, las catástrofes humanas del planeta siguen presentado la misma cara amarga.
"Los debates políticos se enredan y son sólo debates que no aportan al final ayuda. Existe una desproporción brutal entre el mapa del sufrimiento y el mapa de los intereses de los países ricos. Tienen capacidad de influencia pero no la ejercen", dice Farias en relación a la escasa acción humanitaria de los países más desarrollados.
En este año 2008 recién cerrado, el informe que enumera las catástrofes mundiales recoge dos tendencias: se acentúan los problemas de las crisis humanitarias más graves y cada vez hay más ataques deliberados por ejércitos y milicias contra las organizaciones y ONG sobre el terreno.
1. Somalia
"Ha vivido el peor año que se recuerda", dice Farias. El ejemplo perfecto de estado fallido es un país dividido étnicamente que se desangra por la violencia local. Los combates en Somalia desatan la alerta humanitaria. Las guerrillas islamistas han tomado recientemente la ciudad de Jowhar, el más importante de los enclaves del Gobierno interino. La Unión Africana da Somalia por perdida.
2. R.D. Congo
"Pese al despliegue de la ONU, que tiene su mayor misión internacional, se han producido al menos 150.000 desplazados en sólo cuatro meses", apunta la presidenta de MSF. La República Democrática del Congo vive una guerra abierta en el este del país. Los rebeldes tutsis del general Laurent Nkunda han hecho retroceder a las tropas gubernamentales de Joseph Kabila. La Misión de Naciones Unidas para el Congo (MONUC) se ha declarado incapaces de detener las sacudidas de los guerrilleros insurgentes.
3. Myanmar
El paso del ciclón Nargis dejó a la antigua Birmania en plena desolación. Más de 2,5 millones de damnificados y un país incapaz de iniciar su reconstrucción. "El problema añadido es que el régimen militar birmano no quiere cubrir las necesidades de la población". La Oficina de Coordinación de Asistencia Humanitaria de la ONU (OCHA) denunció el injusto trato de los militares con su población en plena catástrofe.
4. Zimbabue
"El sistema sanitario está colapsado. No hay capacidad local para tratar las enfermedades" Con el peor brote de cólera de su historia y con una de las tasas de malaria más altas de África, este país sufre el yugo asfixiante de un dictador como Robert Mugabe, en el poder desde 1979. Su despotismo tiene a los zimbabuenses intentando sobrevivir en la ruina. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia y fundador de Médicos Sin Fronteras, Bernard Kouchner, aseguró que "Zimbabue es el fracaso más absoluto de Europa".
5. Desnutrición
En 2008, al menos 963 millones de personas son víctimas del hambre en el mundo, lo que supone 40 millones más que en 2007, según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El organismo de la ONU advierte de que "la actual crisis económica y financiera puede conducir todavía a más gente hacia el hambre y la pobreza". Los niños son los peor parados. "La ayuda internacional es insuficiente. Las harinas que se distribuyen no tienen la proteína necesaria para los niños. Hay que llamar a las cosas por su nombre y la desnutrición de menores no es sólo un problema de alimentos es una enfermedad", asegura la presidenta de MSF.
6. Etiopía
La actual crisis económica mundial se ceba especialmente con países como Etiopía, donde una familia vive con un dólar por día. Los etíopes sufren la especulación del hambre. Es el ejemplo perfecto donde la crisis alimentaria hace más pobres a los pobres.
7. Pakistán
Las operaciones militares y los excesos de los talibanes golpean a los paquistaníes más que nunca. Mientras el Ejército acosa a los insurgentes en zonas tribales próximas a la peligrosa frontera afgana, cerca de 300.000 paquistaníes han tenido que abandonar sus casas. Son los nuevos nómadas.
8. Sudán
"Darfur mejora en cuestiones de asistencia médica gracias a que se encuentra la operación humanitaria más grande del mundo, pero empeora la violencia", dice Farias. En Sudán, la competencia brutal por los escasos recursos de la zona, especialmente agua dulce, ha derivado en unos complejos conflictos étnicos entre grupos rebeldes y el Gobierno que desangran a una población civil indefensa y han llegado a ser considerados genocidios por la ONU.
9. Irak
Más de cinco años de la invasión de Irak por EE UU y sus aliados, el tejido social está roto del país se ha roto. Alrededor de 90.000 personas han muerto desde entonces. La población está desamparada. Los datos hablan por sí solos: el 70% de la población carece de agua potable, el 80%, de alcantarillado y el 60% está en el paro.
10. Tuberculosis-Sida
La tuberculosis cada año mata a casi 2 millones de personas y 9 millones desarrollan la enfermedad activa. La tuberculosis va en aumento en países con altas tasas de Sida, particularmente en el sur de África, que ha triplicado las tasas en 15 años. Cerca de los 33 millones de personas afectadas de Sida contraen la tuberculosis latente. "La tuberculosis ha dejado de ser una enfermedad occidental pero en los países pobres sigue siendo mortal. Se trata como a principios del siglo XX", señala Farias.
Desde hace tres años, Gza sufre un bloqueo asfixiante que empeora día a día. Pretende Israel acabar con el lanzamiento de cohetes a su territorio. Sin duda, es cierto. Pero muchos apuntan a una estrategia calculada. "Gaza no es un caso de subdesarrollo económico. Es un caso único y cruel de subdesarrollo deliberado", escribió Avi Shlaim. Para que no levanten cabeza. "Haremos volver a Gaza 20 años atrás", dijo un miembro del Gabinete israelí. Lo consiguieron.
Hace tres años, se compraba de todo en los supermercados. Hoy, el día a día, es una lucha por la subsistencia. De las 27 fábricas de pan sólo funcionan nueve. "Las colas para comprar son kilométricas y las esperas interminables, quizás para volver a casa con las manos vacías. En los negocios no hay nada, se come habas secas, alguna legumbre y garbanzos a precios muy altos. ¿Verduras? ¿Eso qué es? Nadie sale a cosecharlas en los campos. Y las carnicerías cerraron. Los dueños no compran carne porque no pueden conservarla. ¡Pero si bombardearon hasta las granjas de pollos!", relata Kayed, un habitante de la capital.
Casi un millón de personas dependen de la ayuda alimentaria de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y del Programa Mundial de Alimentos. Las mismas ya suspendieron varias veces el reparto de comida. Para agravar todo esto, se da el inhumano hecho que Israel no permite a las demás ONG trabajar en Gaza desde el 4 de noviembre.
En 2005 se apreciaba la miseria y se observaban vertederos inmundos. Pero no sucedía lo que ocurre ahora en las ciudades norteñas de Beit Lahia y Beit Hanún. Las aguas negras emergen por las alcantarillas. Hay 170 estaciones de bombeo de agua y de tratamiento de aguas residuales pero no funcionan. No hay combustible. El agua, que tiene sabor salobre desde hace años, se cortó para el 80% de la población. Es un colapso general. Miles de palestinos no pueden comunicarse por el pésimo funcionamiento de la red de telefonía móvil y fija. No pueden, a veces, acudir a los entierros. No se enteran de la muerte de sus familiares o amigos."Haremos volver a Gaza 20 años atrás", dijo un miembro del Gabinete israelí. Lo consiguieron.
Soy Meera Malik from marcos borregón on Vimeo.
http://derribandomuros.wordpress.com/visibilizando-a-la-mujer/
PELÍCULA RECOMENDADA:
Título Original: Qiu Ju da guan si
FilmAffinity Rank:7.3
Año: 1992
País: China
Género: Drama
Director: Zhang Yimou
Guión: Liu Heng (Novela: Chen Yuan Bin)
Actores: Gong Li, Lei Lao Sheng, Ge Zhi Jun, Liu Pei Qi, Yang Liuchun,
Idioma: Mandarín
Duración: 01:40:11
Sinopsis:
En un pequeño y remoto pueblo del norte de China vive Qiu Ju junto a su marido, quienes esperan con impaciencia el nacimiento de su primer hijo. Pero un día su felicidad se ve alterada debido a un enfrentamiento con el jefe de la comunidad en la que están integrados.
Captura:
Qiu Ju, tras la agresión que sufre su marido por parte del alcalde de su pueblo, comienza a acudir a las autoridades en busca de justicia. Como las resoluciones de dichas autoridades no se ajustan a su concepción de justicia, y el alcalde no esta tampoco dispuesto a ceder, Qiu Ju se dirige cada vez a estamentos superiores, llevándole su insistencia a recorrer casi todo el país.
http://irian-kino.blogspot.com/2007/02/qiu-ju-una-mujer-china.html
* Otro impresionante homenaje de Yimou a la mujer china como motor social y transformador, como detentadora de valores, y como pilar básico del futuro de su país. Aquí no tenemos a la Gong Li “al borde de un ataque de nervios” de “La Linterna Roja” o “Semilla de Crisantemo”, sino más bien a la heroína que Yimou, por ejemplo, presentaba en “Ni Uno Menos”; la mujer enfrascada en una misión o gesta personal.
De hecho, en otros aspectos, “Qiu Ju” también me ha recordado a “Ni Uno Menos”. Ambas, no solo comparten la denodada lucha de sus protagonistas, sino también la sencillez de la propuesta, y la falta de obsesión ornamental característica de otras películas de Yimou. En ambas películas, las protagonistas, intentando en principio resolver un problema personal, que parece ceñirse al ámbito del interés privado, acaban, sin proponérselo, poniendo su granito de arena a la transformación de los problemas de su país, y a su transformación social, luchando por erradicar uno de tantos males incrustados en la dinámica social, política o económica de su tierra. Mientras, la gran mayoría del resto de personajes se complacen, pasivos y conformistas, con la situación y condiciones establecidas, desentendiéndose, por pereza, orgullo, miedo, o cualquier otra pobre causa, de la labor de aquellos que, a su manera, con sus actos y actitudes, suponen un revulsivo.
* En “Qiu Ju”, Yimou inserta a sus personajes en contextos sencillos y humanos, con muchas escenas filmadas entre el ajetreo y la actividad de las ciudades y pueblos chinos, cosa que me ha encantado. Aparte de mostrarte ciertos aspectos del día a día de ese país, consigue de esta forma dar mayor envergadura a la figura de su protagonista, que lleva su tenacidad y fuerza de voluntad a través de la cotidianeidad de su pueblo, y no a través de deslumbrantes decorados que propicien una visión heroica del personaje. Pero es que la odisea de Qiu Ju es casi épica, luchando con constancia y una apabullante serenidad contra todo un sinfín de obstáculos que van surgiendo en su camino, de parte de las autoridades, de su familia, de su desconocimiento de la vida urbana y moderna,… ¡Y se lanza a tal gesta porque su alcalde ha propinado una patada en sus partes a su marido! Dicho así puede parecer chistoso, pero cuando la cuestión se convierte en asunto de honor, orgullo y
justicia, es increíble ver como la protagonista parece ser la única persona del mundo que, ignorando el camino fácil, que al final siempre es el más vil e inútil, siendo la indiferencia, el olvido, y la falsa reconciliación, sigue defendiendo sus ideales y su concepto de justicia, dispuesta a llevar su lucha hasta las últimas consecuencias, y apelando siempre a los estamentos establecidos y lícitos, sin tomarse la justicia por su mano, a lo que muchos recurrirían, pese a que dichos estamentos no parecen estar muy por la labor de ejercer una verdadera justicia, aquejados de un mal generalizado. Es alucinante ver a su personaje, embarazada y torpona, recorriendo todo ese inmenso país, enfrentándose a unas gentes y una realidad alejadas de las de su pueblecito, y afrontando con firmeza y un temple asombroso todos los obstáculos con que se topa.
* Un personaje impresionante y una historia insólitamente hermosa, conmovedora y épica.
Google quiere no sólo estar en el ambiente informático de todas las personas que estén mirando un monitor sino también parece que quiere incursionar en el ambiente didáctico. Esta vez la gente del buscador creó más de 6.700 edificios en 3D que permiten a cualquiera conocer cómo era la Antigua Roma. La ciudad del año 320 d.C. muestra algunos lugares que no dejaremos de visitar como el Coliseo o el Foro Romano.
La nueva función de la aplicación mostrará íconos amarillos que tendrás que clickear para poder acceder a toda la información necesaria para conocer los edificios.
Autor: Sami Naïr Periódico EL PAIS 10-1-2009
He aquí lo que el Gobierno israelí ha reservado al pueblo palestino: la muerte. Podemos emprender en pleno siglo XXI la agresión a poblaciones civiles, destruir sus escuelas, hospitales, casas, lugares de culto, campos de deporte. Podemos arrasar sus aldeas, pueblos, ciudades. En el mayor silencio de la buena conciencia. Y también de la cobardía.
Podemos hacerlo si somos un Estado que dispone de uno de los más formidables arsenales militares de todos los tiempos, que cuenta con la complicidad de los poderosos de este mundo, de sus medios de comunicación, de la horda de plumíferos siempre dispuestos a justificar lo injustificable con el pretexto de combatir el integrismo. Podemos hacerlo contra este pueblo sobre todo si éste es musulmán.
Podemos hacerlo cuando nos hemos acostumbrado a violar la legalidad internacional, las leyes más elementales de la guerra, el simple principio de humanidad.
Los dirigentes israelíes están en guerra. Lo están desde hace tiempo, mucho tiempo. Con toda impunidad. Cuentan con la complicidad de todos: de los europeos, de los asiáticos, de los rusos, de los africanos y aun de ciertos países árabes, desde hace tanto tiempo arrodillados, envilecidos y revolcados en el fango del sometimiento al imperio americano, el cual lo permite todo, y ayuda incluso a escondidas a perpetrar el crimen. ¡Pobre pueblo palestino! ¿Cómo no enloquecer de rabia?. Algunos de tus hijos se convierten en terroristas que se hacen saltar por los aires asesinando a civiles israelíes. Es un crimen que hay que condenar, como el lanzamiento de cohetes sobre la población civil israelí. No es la respuesta correcta a tu tragedia. Pero sabemos lo que decís en Palestina. ¿Qué pensarían los europeos si se instalaran en su casa, les confiscaran sus tierras, y levantaran horribles y enormes muros en sus propias ciudades para encerrarlos en ellas? ¿Qué dirían si vieran a colonos, alentados por el ejército, atacar a los civiles palestinos, arrancar los olivos, cortar el agua de los barrios que quieren invadir, humillar a la gente en los pasos fronterizos?.
El Gobierno israelí practica el cinismo político, intentando convertir al pueblo palestino en el chivo expiatorio de sus problemas políticos internos. Ya que esta guerra emprendida de modo tan desproporcionado contra el pueblo palestino obedece a sórdidos motivos electorales, en la base de los cuales está la idea de que el partido político que mate a más palestinos ganará las próximas elecciones en Israel. Esto es un insulto para los israelíes por parte de sus cínicos dirigentes. ¿Se quiere hacer creer que el pueblo israelí está ávido de muerte, él que ha escapado a la muerte?.
¿Se quiere confirmar la idea de que estaría sediento de sangre palestina? El método consiste luego en hacer pagar colectivamente a los civiles palestinos los actos de un partido político concreto, no menos irresponsable, como es en este caso Hamás. El principio de la responsabilidad colectiva está prohibido por el derecho de la guerra. Con la liquidación de los Acuerdos de Oslo y la continuación de los “asesinatos selectivos” de los dirigentes de Hamás, ¿cabía esperar que los islamistas se quedasen de brazos cruzados?.
La intención, por último, de hacer creer que actuando de esta manera el Estado israelí combate el integrismo. Qué justificación tan lamentable y pobre. ¿Por qué este régimen israelí, que ha organizado la democracia dentro de sus fronteras, salvo, todo hay que decirlo, para los árabes israelíes que son tratados como ciudadanos de segunda, rechaza esta misma democracia cuando es practicada por los palestinos? Fue el pueblo palestino en su mayoría el que eligió democráticamente bajo supervisión internacional a Hamás. Y estas elecciones, ¿no eran una de las exigencias de la Hoja de Ruta apoyadas por las potencias internacionales, entre ellas Europa?
¿No gusta el resultado? Pero entonces, ¿por qué se acepta que en Israel la extrema derecha religiosa, fanática y racista esté en el poder, imponga su chantaje para llevar a cabo una guerra a ultranza y la construcción de un Israel imperial? ¿Por qué no se exige a los israelíes que neutralicen a esta gente? Ya que todos sabemos que mientras sigan teniendo peso dentro de la democracia israelí, no habrá paz en Oriente Medio.
¿Acaso no se exige porque se respeta la soberanía popular? Pues entonces también hay que respetar la de los palestinos, ya que la soberanía de los pueblos es indivisible e inalienable. Hay que someterse a ella, a menos que se desprecien los valores democráticos a los que se hace referencia con tanta demagogia en Europa, Israel o EE UU.
En realidad, con el bombardeo sobre Gaza y su posterior invasión el Gobierno de Israel hará florecer el islamismo en Palestina y en el mundo musulmán. Es la manera más irresponsable de alimentar el odio. Serán numerosos los jóvenes palestinos que sueñen con la venganza. Serán numerosas las víctimas inocentes israelíes que paguen la locura de sus dirigentes.
Estas afrentas a los principios más elementales de la humanidad y de la democracia son terribles. E imperdonables.
El enviado especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina, Richard Falk, ha declarado que lo que está haciendo Israel al millón y medio de palestinos de Gaza es “un crimen contra la humanidad”. Ha dicho que el castigo colectivo infligido a este pueblo es una flagrante violación del artículo 33 de la cuarta Convención de Ginebra. Ha pedido que se constituya urgentemente una corte criminal internacional para averiguar y determinar las responsabilidades de los dirigentes civiles y militares israelíes, y juzgarlos.
Richard Falk es judío, judío americano. Para nosotros Richard Falk representa el honor de los judíos porque defiende, ante lo intolerable, a la humanidad en su conjunto.
Ante estos bombardeos sólo nos queda nuestra indignación. Sólo tenemos nuestras lágrimas para las lágrimas de estas madres que gritan sobre los cuerpos despedazados de sus hijos. Ya sean palestinas o israelíes. Sólo tenemos nuestro dolor ante tanto dolor. Al empezar este año, nos encontramos ante la guerra del fuerte contra el débil. Y ya es medianoche en el siglo para los palestinos. Como lo fue ayer para los pacíficos habitantes de Gernika.
Ni media palabra. Silencio de piedra. Ninguno de los grandes intelectuales judíos que admiramos ha condenado la masacre de Gaza. Todos han contemplado los bombardeos, sin decir esta boca es mía. Callados como efigies. Ni Steven Spielberg que estará todavía evaluando sus pérdidas por la estafa de Madoff, ni el gran Philip Roth con su sensibilidad exquisita, ni Bob Dylan que quizá esté buscando respuestas en el viento, ni Woody Allen que anda estos días tocando el clarinete por Murcia, ni Dios. Ninguno se ha dignado siquiera a pedir una mediación internacional en el conflicto. Sólo el músico Daniel Barenboim ha dejado oír su voz. Fue durante el concierto de Año Nuevo en el Musikverein de Viena. Antes de iniciar el último vals, paró la orquesta en seco y pidió justicia para el Próximo Oriente. No fue mucho. Pero fue algo. Después sus músicos interpretaron como nunca El Danubio Azul.
Barenboim fundó con el filósofo palestino Edward Said la Orquesta West- Eastern Divan, destinada a descubrir jóvenes talentos musicales árabes e israelíes con el objetivo de hacerlos tocar juntos. Un sueño. Hace tres años dieron su primer concierto en Ramala. Fue la hostia. Los palestinos adoran a este director argentino con esa lealtad inconmovible que tienen los pueblos pobres hacia quienes les comprenden, por eso le han concedido un pasaporte honorífico palestino. Lo merece sin duda. Por plantar cara a los halcones y por decir que palestinos e israelíes tienen los mismos derechos, algo obvio desde un punto de vista humano, pero imposible en una franja de miseria donde se hacinan millón y medio de palestinos, machacados por los tanques, cercados por alambradas, sin apenas agua corriente, ni luz, ni hospitales. Y por si eso no fuera bastante, encima les llueve hierro con la complicidad internacional, incapaz de hacer cumplir las resoluciones de Naciones Unidas. Así se explica que un niño palestino de ocho años descalzo la emprenda a pedradas contra soldados armados con fusiles de asalto y balas de verdad. ¿Qué esperaban? Y en efecto hay hijos de puta fanáticos de Hamás que se vuelan a sí mismos con un chaleco de cloratita dentro de un autobús con pasajeros y hay otros hijos de puta que le encargan a la aviación y a la artillería que le pegue un zambombazo a una escuela con niños dentro. Así que no me vengan con que todos los hijos de puta son iguales, que eso ya lo sabemos todos. Lo que demuestran las estadísticas es que unos son más iguales que otros.
Llegados a este punto, sólo acepto la dignidad de Barenboim. Porque efectivamente este conflicto es complejo y delicado. Se trata de un litigio entre dos pueblos profundamente convencidos de su derecho a vivir en el mismo, minúsculo, fatal y encarnizado pedazo de tierra santa. Ninguna de las partes conseguirá alcanzar más bazas políticas de las que ya tiene y lo único que pueden variar los combates es el balance del horror. Seis soldados muertos de un lado, más de setecientos del otro, casi la mitad niños. La Historia ha probado que toda victoria militar ha debilitado políticamente a Israel. En cuanto a los palestinos, la inmensa mayoría no anhela morir en nombre de Dios ni de nada, sino que los dejen vivir en paz. Es por eso que alguien debe poner las agallas de Europa encima de la mesa y parar la orquesta de una maldita vez. Como Barenboim. Ya.