FILOSOFIA
EXCELENTE CURSO: ÉTICA Y CREATIVIDAD
LISTADO DE SENTIMIENTOS
CITAS PARA LA REFLEXIÓN
Si no logro volar, otra persona lo hará.
El espíritu sólo quiere que haya vuelo.
Con respecto a quién lo haga,
En eso el espíritu sólo tiene un interés pasajero.
Rainer Maria Rilke
Nuestros actuales problemas no pueden resolverse con el mismo nivel de pensamiento que los crearon.
Albert Einstein
Para estar seguro, un ser humano es un ser finito, cuya libertad está restringida. No es la libertad de tener condiciones, sino la libertad de tomar una posición hacia las condiciones.
Viktor Frankl
Muchas personas piensan que están pensando cuando solamente están reorganizando sus prejuicios.
William James
El hombre razonable se adapta a las condiciones que lo rodean.
El hombre no razonable adapta las condiciones que lo rodean a él mismo.
Todo progreso depende del hombre no razonable.
George Bernard Shaw
La oración sin la acción no es oración. Tienes que hacer tu trabajo como si todo dependiera de ti. Entonces, deja el resto a Dios.
Madre Theresa
Nuestro peor temor no es que seamos inadecuados.
Nuestro temor más profundo es que somos demasiado poderosos.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que nos atemoriza más. Nos preguntamos, "¿Quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso?" Realmente, ¿quién eres tú para que no lo seas? Eres un hijo de Dios; si haces poco no sirves al mundo. No hay nada progresista en reducirse para que otras personas no se sientan inseguras contigo. Nacimos para manifestar la gloria de Dios dentro de nosotros. No es solamente en algunos de nosotros, es en cada
uno de nosotros y a medida que dejemos que nuestra luz propia brille, inconscientemente le damos permiso a otras personas para que hagan lo mismo. A medida que nos liberamos de nuestros propios temores, nuestra presencia automáticamente libera a otros."
Marianne Williamson (Citado por Nelson Mandela en su discurso inaugural)
La verdad que hace libre a las personas, es fundamentalmente la verdad que ellos prefieren no oír.
H. Agar
Un tutor es una persona que hace que hagas lo que no quieres hacer para que puedas ser lo que siempre quisiste ser.
Tom Landry
La función de la libertad es la de liberar a otra persona.
Toni Morrison
Solamente hasta el punto en que nos exponemos una y otra vez al riesgo, puede surgir dentro de nosotros aquello que es indestructible.
En esto yace la dignidad de la osadía.
Karlfried Graf von Durkheim
Esta es la verdadera dicha en la vida, ser utilizado para un propósito, que reconoces que es un propósito poderoso; ser una fuerza de la naturaleza en lugar de un pequeño manojo egoísta y afiebrado de dolencias y resentimientos, quejándote de que el mundo no se dedica a hacerte feliz.
Soy de la opinión que mi vida pertenece a toda la comunidad, y en tanto viva, es mi privilegio hacer por ésta todo lo que pueda.
Quiero estar completamente desgastado cuando muera, ya que mientras más duro trabajo, más vivo. Me regocijo en la vida por sí misma. La vida no es una “vela breve” para mí. Es un tipo de antorcha espléndida que agarré por un momento, y quiero hacer que queme tan brillante como sea posible, antes de entregarla a las futuras generaciones.
George Bernard Shaw
“Sea amable, ya que todos los que encuentras están luchando en una gran batalla.”
Philo de Alexandria
“Con respecto a los mejores líderes, las personas no notan su existencia. A los que vienen después de estos, las personas honran y alaban. A los que les siguen, las personas les temen, y a los que vienen después, las personas los odian. Pero cuando la labor de los mejores líderes está hecha, las personas dirán ‘lo hicimos nosotros mismos”
Lao Tzu
¿QUÉ ES FILOSOFÍA?
TEXTO LIBRO X de ORTEGA Y GASSET: ¿Qué es la filosofía?
Definición
En general, "filosofía" en Grecia significó el gusto, el amor por la sabiduría (sophía) y por el conocimiento que se logra mediante el examen o la inspección de las cosas, conocimiento que los griegos llamaron theoría. Los conceptos de filosofía, sophía y theoría estuvieron siempre íntimamente asociados en la mente griega, y llevar a cabo una síntesis entre sophía y theoría fue el gran logro del espíritu griego. La nueva forma de saber y de pensar que desde los griegos se llamará "filosofía" se ha caracterizado históricamente, desde sus orígenes hasta la actualidad, por tres rasgos: su radicalidad inquiriente, su vitalidad secularizadora y su principialidad última. En primer lugar, la radicalidad del pensamiento discursivo frente a la imaginación mítica tiene su origen en el cuestionamiento de la explicación mítica por pérdida de credibilidad: "La filosofía sólo puede brotar cuando han acontecido estos dos hechos: que el hombre ha perdido una fe tradicional y ha ganado una nueva fe en un nuevo poder de que se descubre poseedor: el poder de los conceptos o razón. La filosofía es duda hacia todo lo tradicional; pero, a la vez, confianza en una vía novísima que ante sí encuentra franca el hombre. Duda o aporía, y euporeía o camino seguro, ´méthodos´, integran la condición histórica de la histórica ocupación que es filosofar. La duda sin vía a la vista no es duda, es desesperación. Y la desesperación no lleva a la filosofía, sino al salto mortal. El filósofo no necesita saltar, porque cree tener un camino por el cual se puede andar, avanzar, y salir a la Realidad por propios medios" (José Ortega y Gasset). En segundo lugar, la filosofía se caracteriza por el desplazamiento del objeto desde la esfera de lo sobrehumano a las cosas de la experiencia cotidiana: "La filosofía no puede ser algo primerizo en el hombre. ´Primum est vivere, deinde philosophari´. Resulta que esta bellaquería es verdad, previa extirpación de la infusa bellaquería. Quiere decir simplemente que el hombre "está ya ahí" antes de filosofar. Y ese "estar ahí" no es sólo, no es ante todo un hallarse en el espacio cósmico, sino un estar ya complicado en el vivir, actuando en él lo demás del Universo y reaccionando él frente a lo demás. Cuando la flauta filosófica empieza a sonar, entra ya predeterminada por una sinfonía que ha comenzado antes que ella, que la alienta y la condiciona. Primero es vivir; luego, filosofar. Se filosofa desde dentro de la vida cuando ya existe un pasado vital y en vista de cierta situación a la que se ha llegado" (José Ortega y Gasset). En tercer lugar, la persistencia de la intención de buscar la realidad última con una totalidad y hondura propias de lo religioso: "Los historiadores de la filosofía olvidan la importancia del atributo ´divino´ aplicada a la ´physis´ primordial, cuando en realidad su peso es tal que apenas si cabe exagerarlo. La filosofía es la sucesora inmediata de la teología, y las concepciones que sostuvieron los filósofos por lo que atañe a la relación entre la realidad última y el pluralismo del mundo sensorial están dominadas por concepciones religiosas aún más antiguas, pertenecientes a la relación entre Dios y el grupo humano o la naturaleza" (F. M. Cornford). En Sócrates, la filosofía más que una doctrina fue una actitud, una forma de saber distinta a la de los primeros filósofos y a la de los entendidos en asuntos de la vida pública (los sofistas). La filosofía no se posee, sino que se busca por pura complacencia de interrogar sobre el qué de los asuntos públicos, con la finalidad de conducir desde la autorreflexión (conócete a ti mismo) al concepto buscado plasmado en una definición. En esta autorreflexión encontraba Sócrates un nuevo tipo de vida, una vida feliz. Platón llevó las directrices socráticas hasta sus últimas consecuencias. Llamó "Idea" al ser de las cosas, que quedaba descubierto en la definición, y que se aprehendía solamente en la visión mental llamada Nous, la cual permitía captar la interna articulación de las notas y relaciones de la Idea de un modo dialéctico. Para Platón filosofía era dialéctica. En el círculo socrático-platónico, Aristóteles forjó su concepción de la filosofía en una triple dimensión: como modo de saber, como función intelectual y como actividad. La filosofía como forma de saber es el saber acerca de los entes en cuanto entes, el saber apodíctico de los principios del ente en cuanto tal y en su totalidad. Como función intelectual, la filosofía tiene la función de ser sabiduría por excelencia, sabiduría primera (metafísica). Como actividad, la filosofía es un bíos theoréticos (una "forma de vida teórica"), la forma suprema y más divina de actividad en el hombre: la vida según el Nous (inteligencia). Con posterioridad a Platón y a Aristóteles se sucedió un modo de entender la filosofía que la dividió en una parte teórica y una parte práctica, y que al centrar en ella la voluntad de salvación se convirtió poco a poco en un sucedáneo de la fe religiosa. En la crisis del helenismo "la filosofía ya no es la antorcha con que se iluminan unos cuantos buscadores intrépidos de la verdad, sino la ambulancia que sigue la ruta de la lucha por la existencia y recoge a los débiles y heridos" (B. Russell). Así, en el estoicismo y en el neoplatonismo, el contenido religioso y cosmológico absorbe de modo considerable el contenido del saber teórico. La filosofía es considerada entonces como la norma más adecuada para la acción, como el arte de conducir la propia vida según principios de razón y mediante la comprensión de los dictados de la dicha razón. El advenimiento del cristianismo, con su nueva concepción del hombre, su nueva visión de la historia y su nuevo sentido de la verdad, trajo consigo en un primer momento la negación de la filosofía. Sin embargo, esta negación se convirtió en afirmación cuando San Agustín asimiló el saber antiguo (especialmente el platonismo) a la nueva fe, y Santo Tomás de Aquino hizo lo propio con el aristotelismo. No obstante, esta afirmación tuvo siempre un carácter de subordinación de la filosofía y la razón a la verdad de la fe, subordinación que determinó en la Edad Media el predominio de las partes de la filosofía que más directamente servían para desempeñar esa función de instrumento al servicio de la ciencia sagrada. Para Descartes, "filosofía" significó el estudio de la sabiduría, entendiendo por sabiduría un conocimiento perfecto de todas las cosas que el hombre puede conocer, "tanto para la conducción de su vida y la conservación de su salud como para la invención de todas las artes". La filosofía era para Descartes un gran árbol en el que la metafísica ejercía la función de raíz; la física o filosofía natural, la de tronco; y las ciencias prácticas (la medicina, la mecánica y la moral), la de ramas. Descartes insistía en el valor práctico de la filosofía, especialmente de la ética, ya que: "lo mismo que no es de las raíces ni del tronco del árbol de donde recogemos el fruto, sino solamente de las extremidades de sus ramas, así la utilidad principal de la filosofía depende de aquellas de sus partes que no podemos aprender hasta el final". Bacon entendió la filosofía como el conocimiento de las cosas por sus principios inmutables, y no por sus fenómenos transitorios; sería la ciencia de las formas o esencias, y comprendería en su seno la investigación de la Naturaleza y de sus diversas causas. En el empirismo inglés (Locke, Berkeley y Hume) la filosofía se concibe como crítica de las ideas abstractas y como reflexión crítica sobre la experiencia. Para Kant, la filosofía es la ciencia especulativa de los principios de la razón como fundamento de la inteligibilidad de las cosas para el sujeto. Esto significa que los principios usan de los conceptos en dos direcciones que son los dos grandes órdenes de principios de la razón: el uso cognoscitivo (teorético) y el uso puramente intelectivo. El primero está determinado por la intuición, y el segundo por el Faktum de la moralidad. En el primer orden, la razón conduce al entendimiento como sistema de condiciones trascendentales de la posibilidad de todo objeto, es decir, de la posibilidad de la experiencia. En el segundo, la razón conduce al entendimiento a la intelección de lo trascendente. La filosofía es siempre y sólo una ciencia especulativa de este doble uso de la razón como principio de inteligibilidad trascendental de los objetos y como principio inteligible de la realidad trascendente. Con Hegel tiene lugar un cambio, tanto con respecto al concepto tradicional de filosofía, como con respecto al concepto crítico de Kant. Mientras que para Aristóteles la filosofía era la aspiración (´filo-´) a un saber (´-sofía´) universal y necesario de la totalidad de lo real, y para Kant era crítica, por no poder alcanzarse el ideal de un saber absoluto y total, para Hegel la filosofía deja de ser tendencia al saber para convertirse en un efectivo y pleno saber, para ser ciencia (Wissenschaft), es decir, ni aspiración ni crítica, sino sistema racional, el sistema absoluto y dialéctico de la totalidad de lo real. Comte afirmó el valor utilitario de la filosofía frente a la consideración aristotélica de la inutilidad, al considerarla como el saber más necesario para la vida del espíritu: no se puede vivir sin un régimen intelectual, y este régimen es la filosofía. La filosofía positiva es para Comte un conocimiento relativo, opuesto al saber absoluto de la teología y de la metafísica, que consiste en un saber lo que unas cosas son en relación con otras. Este saber positivo responde a un principio fundamental según el cual nada tiene sentido real e inteligible si no es la enunciación de un hecho o si no se reduce en última instancia al enunciado de un hecho, donde "hecho" significa la unidad de cuatro caracteres: ser un fenómeno, ser constatable, ser algo observable y ser verificable. Pero la filosofía tiene además la función de ser la única posibilidad de construir positivamente aquello que constituye la forma en que el espíritu existe: la moral. El espíritu está llamado a elaborar una moral positiva, no deducida de principios abstractos, sino de algo positivo como es la gran experiencia histórica de la humanidad (Grand être). La filosofía es para Husserl la indeclinable aspiración de la humanidad a un conocimiento puro y absoluto, conocimiento que debe recaer sobre un objeto que esté al alcance de todos sin distinción, y sobre el cual se vayan teniendo conocimientos justificados con plena evidencia por su propia índole. El objeto de la filosofía como ciencia estricta es para Husserl la reducción fenomenológica, cuyo correlato es la esencia. La filosofía es la ciencia estricta y rigurosa del mundo y de uno mismo, y su problema radical es la constitución de mi ´ego´ y del mundo en que este ´ego´ vive, es decir, el problema de la autoconstitución. Es el intento supremo de llevar a cabo lo que Husserl llamó razón: "la reconstitución evidencial de lo que soy como ´ego´ y de lo que es el mundo de este ´ego´". Esta reconstitución es para Husserl la suprema vivencia; por eso la filosofía es vida trascendental o esencial. Pero no una segunda vida junto a la natural, sino un segundo modo de vivir la vida misma: vivirla no en actitud de creencia en su realidad, sino de evidenciación de su esencia, es decir, razón absoluta. Husserl llamó a su filosofía "idealismo trascendental". Por tal idealismo no entendía el idealismo usual en su tiempo, sino otro de nuevo cuño, en el sentido de una facultad a priori que se constituye para el ´yo´ tan sólo por la intención de la conciencia pura. Según Heidegger, la filosofía es ontología. Para él resulta insuficiente el intento de Husserl de esclarecer el ser al entenderlo como la unidad de sentido que se llama esencia. El ser es algo distinto de la esencia, ya que la esencia es del ente (óntico) y no del ser (ontológico). Esta diferencia constituye lo que Heidegger llama la "diferencia ontológica". Tanto las realidades como las esencias de Husserl pertenecen para Heidegger al dominio de lo óntico. Sólo el ser es ontológico y sólo lo ontológico concierne al ser. El ser es lo que tanto pre-ontológicamente (ontología fundamental) como ontológicamente determina y descubre lo que son los entes. El objeto de la filosofía es el ser en cuanto tal. En ella, el hombre tiene la posibilidad intelectual de entrar plenamente en sí mismo. Para Ferrater Mora, la filosofía hoy se escinde en dos direcciones principales: la dirección que resuelve el filosofar en el vivir, es decir, que hace de la filosofía una actividad humana, y la dirección que aspira a una filosofía inquisitiva, de objetos y métodos análogos a los adoptados por la ciencia, que hace de la filosofía un conjunto de conocimientos y proposiciones. En el primer caso, la filosofía es una realidad personal o una realidad social y el examen de la filosofía es el estudio de su génesis personal, social o histórica. En el segundo caso, la filosofía consiste en un conjunto de proposiciones y en el examen de la índole y rasgos de ellas. Ambos aspectos constituyen para Ferrater Mora la efectiva realidad de la ilosofía. La filosofía es algo "en" la vida humana, y dice algo o bien sobre la realidad o bien sobre el lenguaje que se emplea para hablar acerca de la realidad.
Dos enormes ríos permitieron a los humanos sortear el Sáhara
APUNTES: QUÉ ES LA FILOSOFIA
PROGRAMAS DE RADIO DE LA UNED -FILOSOFIA-
http://www.teleuned.com/teleuned2001/html/
Búsqueda avanzada. Asignatura filosofía.
¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA? (El mundo de Sofía)
¿Qué es la filosofía?
Querida Sofía. Muchas personas tienen distintos hobbies. Unas coleccionan monedas antiguas o sellos, a otras les gustan las labores, y otras emplean la mayor parte de su tiempo libre en la práctica de algún deporte.
A muchas les gusta también la lectura. Pero lo que leemos es muy variado. Unos leen sólo periódicos o cómics, a algunos les gustan las novelas, y otros prefieren libros sobre distintos temas, tales como la astronomía, la fauna o los inventos tecnológicos.
Aunque a mí me interesen los caballos o las piedras preciosas, no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos intereses que yo. Si sigo con gran interés todas las emisiones deportivas en la televisión, tengo que tolerar que otros opinen que el deporte es aburrido
¿Hay, no obstante, algo que debería interesar a todo el mundo? ¿Existe algo que concierna a todos los seres humanos, independientemente de quiénes sean o de en qué parte del mundo vivan?. Sí, querida Sofía, hay algunas cuestiones que deberían interesar a todo el mundo. Sobre esas cuestiones trata este curso.
¿Qué es lo más importante en la vida? Si preguntamos a una persona que se encuentra en el límite del hambre, la respuesta será comida. Si dirigimos la misma pregunta a alguien que tiene frío, la respuesta será calor. Y si preguntamos a una persona que se siente sola, la respuesta seguramente será estar con otras personas.
Pero con todas esas necesidades cubiertas, ¿hay todavía algo que todo el mundo necesite? Los filósofos opinan que sí. Opinan que el ser humano no vive sólo de pan.
Es evidente que todo el mundo necesita comer. Todo el mundo necesita también amor y cuidados. Pero aún hay algo más que todo el mundo necesita. Necesitamos encontrar una respuesta a quienes somos y por qué vivimos.
Interesarse por el por qué vivimos no es, por lo tanto, un interés tan fortuito o tan casual como, por ejemplo, coleccionar sellos. Quien se interesa por cuestiones de ese tipo está preocupado por algo que ha interesado a los seres humanos desde que viven en este planeta. El cómo ha nacido el universo, el planeta y la vida aquí, son preguntas más grandes y más importantes que quién ganó más medallas de oro en los últimos juegos olímpicos de invierno.
La mejor manera de aproximarse a la filosofía es plantear algunas preguntas filosóficas:
¿Cómo se creó el mundo? ¿Existe alguna voluntad o intención detrás de lo que sucede? ¿Hay otra vida después de la muerte? ¿Cómo podemos solucionar problemas de ese tipo? Y, ante todo: ¿cómo debemos vivir?
En todas las épocas, los seres humanos se han hecho preguntas de este tipo. No se conoce ninguna cultura que no se haya preocupado por saber quiénes son los seres humanos y de dónde procede el mundo.
En realidad, no son tantas las preguntas filosóficas que podemos hacernos. Ya hemos formulado algunas de las más importantes. No obstante, la historia nos muestra muchas respuestas diferentes a cada una de las preguntas que nos hemos hecho.
Vemos, pues, que resulta más fácil hacerse preguntas filosóficas que contestarlas.
También hoy en día cada uno tiene que buscar sus propias respuestas a esas mismas preguntas. No se puede consultar una enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después de la muerte. La enciclopedia tampoco nos proporciona una respuesta a cómo debemos vivir. No obstante, a la hora de formar nuestra propia opinión sobre la vida, puede resultar de gran ayuda leer lo que otros han pensado.
La búsqueda de la verdad que emprenden los filósofos podría compararse, quizás, con una historia policiaca. Unos opinan que Andersen es el asesino, otros creen que es Nielsen o Jepsen. Cuando se trata de un verdadero misterio policiaco, puede que la policía llegue a descubrirlo algún día. Por otra parte, también puede ocurrir que nunca lleguen a desvelar el misterio. No obstante, el misterio sí tiene una solución.
Aunque una pregunta resulte difícil de contestar puede, sin embargo, pensarse que tiene una, y sólo una respuesta correcta. O existe una especie de vida después de la muerte, o no existe.
A través de los tiempos, la ciencia ha solucionado muchos antiguos enigmas. Hace mucho era un gran misterio saber cómo era la otra cara de la luna. Cuestiones como ésas eran difícilmente discutibles; la respuesta dependía de la imaginación de cada uno. Pero, hoy en día, sabemos con exactitud cómo es la otra cara de la luna. Ya no se puede creer que hay un hombre en la luna, o que la luna es un queso.
Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de dos mil años pensaba que la filosofía surgió debido al asombro de los seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él.
Es como cuando contemplamos juegos de magia: no entendemos cómo puede haber ocurrido lo que hemos visto. Y entonces nos preguntamos justamente eso: ¿cómo ha podido convertir el prestidigitador un par de pañuelos de seda blanca en un conejo vivo?
A muchas personas, el mundo les resulta tan inconcebible como cuando el prestidigitador saca un conejo de ese sombrero de copa que hace un momento estaba completamente vacío.
En cuanto al conejo, entendemos que el prestidigitador tiene que habernos engañado. Lo que nos gustaría desvelar es cómo ha conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, pues nosotros mismos andamos por la Tierra formando una parte del mismo. En realidad, nosotros somos el conejo blanco que se saca del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo blanco es simplemente que el conejo no tiene sensación de participar en un juego de magia. Nosotros somos distintos. Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría desvelar ese misterio.
P. D. En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos minúsculos que vivimos muy dentro de la piel del conejo. Pero los filósofos intentan subirse por encima de uno de esos fines pelillos para mirar a los ojos al gran prestidigitador.
DEFENSA DE LA FILOSOFÍA
REPORTAJE: NEANDERTALES
Simone de Beauvoir: filósofa existencialista
TEXTOS PARA PENSAR
La influencia de los demás en nosotros
Hubo un indio guerrero que encontró un huevo de águila en la cima de una montaña y puso éste huevo de águila junto con los huevos que iban a ser empollados por una gallina. Cuando el tiempo llegó, los pollitos salieron del cascarón, y la pequeña águila también. Después de un tiempo, ella aprendió a cacarear como las gallinas, a escarbar la tierra, a buscar lombrices, limitándose a subir a las ramas más bajas de los árboles, exactamente como todas las otras gallinas. Y su vida transcurría en la conciencia de que era una gallina. Un día, ya vieja, el águila terminó mirando el cielo y tuvo una visión magnífica. Allá, en el azul claro, un pájaro majestuoso volaba en el cielo abierto, como si no necesitase hacer el más mínimo esfuerzo. El águila vieja quedó impresionada. Se volvió hacia la gallina más próxima y dijo: "¿Qué pájaro es aquél?"
La gallina miró hacia arriba y respondió: "¡Ah! Es el águila dorada, reina de los cielos. Pero no pienses en ella. Tu y yo somos de aquí abajo". Y el águila no miró nunca más hacia arriba y murió en la conciencia de que era una gallina. De esa manera, como todo el mundo la trataba, de esa manera creció, vivió, murió.
Texto de Anthony de Mello en Rompe el ídolo
El sufrimiento puede llevarte a la felicidad
Hay una historia de un hombre que, un día, fue hasta su rabino y le dijo: "Rabino, tiene que ayudarme! ¡Mi casa es un infierno! Vivimos en una habitación, mi mujer, mis hijos, mis cuñados y yo. ¡Es un infierno! No hay espacio para todos."
El rabino sonrió y dijo: "Está bien, yo lo ayudo, pero tiene que prometerme hacer lo que yo diga."
Y el hombre: "¡Prometo! ¡Prometo de verdad! ¡Es una promesa solemne!"
Dijo el rabino: "¿Cuántos animales tiene?
El hombre: "Una vaca, una cabra y seis gallinas."
El rabino dijo: "Ponga los animales dentro del cuarto, y vuelva dentro de una semana."
El hombre no podía creer lo que oía, pero ya había prometido. Entonces volvió a su casa deprimido y llevó los animales de la habitación. A la semana siguiente volvió desconsolado y dijo al rabino: "¡Estoy enloquecido! Voy a acabar con un infarto. Usted debe hacer algo..."
Y el rabino: "Vuelva a casa y saque los animales. Dentro de una semana, venga a verme". El hombre fue corriendo hasta su casa.
Y cuando volvió, a la semana siguiente, sus ojos brillaban, y dijo: "Rabino, la casa es una maravilla, ¡tan limpia! ¡Es un paraíso!"
¿Entendió? Yo no tenía zapatos y siempre estaba protestando por falta de zapatos, ¡hasta que conocí a una persona que no tenía pies!
EMILIO LLEDÓ EN EL PAIS
RAZÓN VS. FE
EL MITO DE LA CAVERNA
CORTOMETRAJE: PALABRAS, PALABRAS, PALABRAS
REFLEXIONA: ¿Qué es el lenguaje para Nietzsche? ¿El lenguaje, las palabras, nos acercan o nos alejan de la realidad?
NIETZSCHE
LA CALMA MÁGICA DE LA NATURALEZA: Gregory colbert
¿QUÉ ES PENSAR?