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EJERCICIO RESUELTO DE NIETZSCHE

EJERCICIO RESUELTO DE NIETZSCHE

TEXTO

 

“Así como los romanos y los etruscos dividían el cielo mediante rígidas líneas matemáticas y conjuraban en ese espacio así delimitado, como en un templum, a un dios, cada pueblo tiene sobre él un cielo conceptual semejante matemáticamente repartido y en esas circunstancias entiende por mor de la verdad, que todo dios conceptual ha de buscarse solamente en su propia esfera. Cabe admirar en este caso al hombre como poderoso genio constructor, que acierta a levantar sobre cimientos inestables y, por así decirlo, sobre agua en movimiento una catedral de conceptos infinitamente compleja: ciertamente, para encontrar apoyo en tales cimientos debe tratarse de un edificio hecho como de telarañas, suficientemente liviano para ser transportado por las olas, suficientemente firme para no desintegrarse ante cualquier soplo de viento. Como genio de la arquitectura el hombre se eleva muy por encima de la abeja: ésta construye con la cera que recoge de la naturaleza; aquél, con la materia bastante más delicada de los conceptos que, desde el principio, tiene que fabricar por sí mismo. Aquí él es acreedor de admiración profunda —pero no ciertamente por su inclinación a la verdad, al conocimiento puro de las cosas—. Si alguien esconde una cosa detrás de un matorral, a continuación la busca en ese mismo sitio y, además, la encuentra, no hay mucho de qué vanagloriarse en esa búsqueda y ese descubrimiento; sin embargo, esto es lo que sucede con la búsqueda y descubrimiento de la “verdad” dentro del recinto de la razón. Si doy la definición de mamífero y a continuación, después de haber examinado un camello, declaro: “he aquí un mamífero”, no cabe duda de que con ello se ha traído a la luz una nueva verdad, pero es de valor limitado; quiero decir; es antropomórfica de cabo a rabo y no contiene un solo punto que sea “verdadero en sí”, real y universal, prescindiendo de los hombres. El que busca tales verdades en el fondo solamente busca la metamorfosis del mundo en los hombres; aspira a una comprensión del mundo en tanto que cosa humanizada y consigue, en el mejor de los casos, el sentimiento de una asimilación. Del mismo modo que el astrólogo considera a las estrellas al servicio de los hombres y en conexión con su felicidad y con su desgracia, así también un investigador tal considera que el mundo en su totalidad está ligado a los hombres; como el eco infinitamente repetido de un sonido original, el hombre; como la imagen multiplicada de un arquetipo, el hombre. Su procedimiento consiste en tomar al hombre como medida de todas las cosas; pero entonces parte del error de creer que tiene estas cosas ante sí de manera inmediata, como objetos puros. Por tanto, olvida que las metáforas intuitivas originales no son más que metáforas y las toma por las cosas mismas.

Sólo mediante el olvido de este mundo primitivo de metáforas, sólo mediante el endurecimiento y petrificación de un fogoso torrente primordial compuesto por una masa de imágenes que surgen de la capacidad originaria de la fantasía humana, sólo mediante la invencible creencia en que este sol, esta ventana, esta mesa son una verdad en sí, en resumen: gracias solamente al hecho de que el hombre se olvida de sí mismo como sujeto y, por cierto, como sujeto artísticamente creador, vive con cierta calma, seguridad y consecuencia; si pudiera salir, aunque sólo fuese un instante, fuera de los muros de esa creencia que lo tiene prisionero, se terminaría en el acto su “conciencia de sí mismo”.

 

     

      1. Aclara el significado del concepto de “verdad” en este texto.

      2. Explica la frase “(el hombre) olvida que las metáforas intuitivas originales no son más         que      metáforas y las toma por las cosas mismas”

      3. Redacción: La crítica a la cultura occidental.

 

 

 

1.     Nietzsche afirma “admirar… al hombre como genio constructor, que acierta a levantar sobre cimientos inestables… una catedral de conceptos infinitamente compleja”.  Con esta afirmación se refiere al hombre como artista-creador, creador del lenguaje a partir de metáforas, las cuales no tienen un significado  firme y fijo, sino que son  “móviles” igual que las “aguas”.

Continua Nietzsche destacando que “(el hombre) es acreedor de profunda admiración – pero no ciertamente por su inclinación a la verdad, al conocimiento puro de las cosas-“.  Nietzsche nos indica, con esta afirmación, que  aunque el hombre ha sido el creador del lenguaje, no quiere ello decir que el lenguaje se corresponda con la realidad o la verdad de las cosas. El filósofo sigue diciendo “se ha extraído una nueva verdad… pero es antopomórfica de cabo a rabo y no contiene ni un solo punto verdadero en sí, real y universal prescindiendo de los hombres” y añade “esto es lo que sucede con la búsqueda de la verdad dentro del recinto de la razón”. Estas afirmaciones hay que entenderlas apoyándonos en la analogía de la búsqueda en el matorral: partiendo de que el lenguaje es algo creado por el hombre, la búsqueda de la verdad mediante la utilización del lenguaje no será más que la definición  de unos conceptos a través de otros que nosotros mismos hemos inventado, por ello toda verdad es “antropomórfica”: no podemos salir “del recinto de la razón” 

 

2.     Nietzsche con esta afirmación hace una crítica al lenguaje como fiel reflejo de la realidad.  Para Nietzsche el lenguaje es un tergiversador de la realidad, intenta mostrarnos la realidad mediante conceptos (que son fijos e inmutables), pero la realidad no es así, ya que Nietzsche defiende que la vida es creación y destrucción, es infinita e ilimitada y siempre irracional, y el lenguaje intenta ponerle límites y reducirla a conceptos.  Los conceptos son residuos de una metáfora, los conceptos en un principio fueron metáforas que el hombre ha endurecido y petrificado para hacer de ellas algo seguro y a su vez poder establecer un pacto gregario a favor de la comunicación y la convivencia.

El hombre como creador del lenguaje y de los conceptos que lo componen, olvida que esos conceptos ha sido alguna vez metáforas intuitivas y los utiliza sin recordar su origen: “olvida  que las metáfora intuitivas originales no son más que metáforas y las toma por las cosas mismas” este olvido tiene como objetivo  “vivir con cierta calma, seguridad y consecuencia”. Es decir, como la realidad  es irracional, inventamos un mundo conceptual donde podemos vivir tranquilos, pues allí todo es seguro y predecible.

 

3.                  Nietzsche ha sido uno de los filósofos más influyentes en la filosofía del siglo XX. El filósofo alemán nació en 1844 en Röcken en el seno de una familia de profunda religiosidad, hecho que marcará su vida y su filosofía.  Debemos tener en cuenta para entender la obra de Nietzsche algunos hechos que determinan su forma de ver la vida y su crítica, como son: la religiosidad de su familia, la atmósfera femenina que le rodeó en su infancia, la enfermedad que le acompañará a lo largo de su vida y la brillantez de sus  primeros estudios.  Nietzsche curso estudios de teología y filología clásica. La brillantez de sus estudios le llevo a ser catedrático de filología, en la universidad de Basilea, con solo 24 años.

      Ahora bien, para comprender la crítica y las obras del filósofo alemán debemos comprender el contexto filosófico en el que se desarrollo su vida. La vida de Nietzsche transcurrió durante el periodo posterior a la Ilustración, en el cual se puso de manifiesto el fracaso del proyecto ilustrado porque la razón no era la solución de todos los problemas, además los valores que esta había promovido: libertad, igualdad y fraternidad no habían podido plasmarse en la historia.

      No podemos decir que Nietzsche acoja ideas o pensamientos de muchos filósofos, ya que sólo Schopenhouer le influye directamente. De Schopenhouer recoge la idea de que la vida es irracional, cruel y ciega y también la consideración del arte y la contemplación estética, como única salvación para el hombre, en especial la música y la poesía.

    

       El sentido de su crítica a la sociedad occidental lo podemos ver reflejado en la expresión: “la filosofía del martillo”, como él mismo llama a su filosofía, porque pretende derribar a martillazos todo aquello que la sociedad de su tiempo consideraba verdadero y hasta sagrado.

      Esta crítica parte de la percepción que Nietzsche tiene de la vida. Para Nietzsche la vida es irracional, no atiende a límites, no reprime sus instintos. Este modelo de vida lo ve reflejado Nietzsche en los presocráticos. Ve en ellos el perfecto equilibrio de las fuerzas vitales. Así los presocráticos se basaban en dos dioses, dos principios: lo dionisiaco, la desmesura, la fuerza, los instintos, la parte irracional de la vida; y lo apolíneo, que representa la armonía y la mesura. Para Nietzsche los presocráticos habían encontrado la perfecta armonía entre ambos dioses. También veía su modelo de vida reflejado en la tragedia clásica, porque aunque el héroe tuviera miedo del combate y supiera que su destino era la muerte, se enfrentaba  ella, llevado por las fuerzas irracionales de la vida y la pasión.

      Este modelo de vida acaba con la aparición de Eurípides y Sócrates. Fundamentalmente fue Sócrates quien cambió este mundo, este modo de vida. Desde su resentimiento y debilidad cambia la concepción que los hombres habían tenido de la vida hasta ese momento. Convirtiendo lo bueno en malo, lo que no tenía ningún valor en el valor supremo. Así lo bajo, lo humilde, la debilidad, la obediencia son los nuevos valores. Más tarde esta nueva concepción se vería fundamentada por la teoría de las ideas de Platón o, como el propio Nietzsche afirma, por su versión popular: el cristianismo. Con la aparición de Sócrates y las ideas de Platón, la moral aristocrática que había reinado hasta el momento se transformó en una moral de siervos, en la cual todos los hombres actuaban como borregos, sin hacer de ellos algo elevado, sin luchar, reprimiendo todos sus instintos e impulsos vitales.

      Todo este cambio se vio incrementado por la aparición del cristianismo y sus creencias ultramundanas que introdujeron en esta moral de siervos el concepto de culpa y mala conciencia. ¿Qué es para Nietzsche el cristianismo? Es una enfermedad, una religión de enfermos resentidos. Nietzsche se muestra totalmente contrario a esta religión, la ve como la causa de la decadencia de la sociedad occidental.

      En cambio, ve en la figura de Jesucristo un representante de cómo vivir una moral aristocrática: vive sin importarle arriesgar su vida, llevando a cabo sus ideales y apostando la vida aun sabiendo que va a perder. Nietzsche nos dice que la enseñanza de Jesucristo fue trastocada por Pablo, que nos dio un mensaje de sumisión.

      Después de la Ilustración, afirma Nietzsche, “Dios ha muerto, y los hombres lo han matado”. Nietzsche se considera el notario que da fe de este hecho. Este vacío da pie al  nihilismo, la voluntad de nada, la pérdida de valores, la vida sin esperanza. Este periodo se corresponde a la sociedad europea occidental del siglo XIX, el punto de máxima decadencia de la cultura occidental.

     

 De todas formas no todo está perdido. Nietzsche diferencia entre nihilismo activo y pasivo. El nihilismo pasivo es la pérdida de todos los valores, el no tener ideales por los cuales hacer de uno mismo algo elevado. Sin embargo el nihilismo activo es algo positivo, es la voluntad de vivir que se enfrenta a todas las fuerzas e instancias represoras: ciencia, moral, religión, etc. Este es el nihilismo que Nietzsche propone, (la filosofía del martillo) el cual dejará el camino libre  al superhombre,  un nuevo tipo humano, un nuevo horizonte,  un porvenir,  un destino.

Cristina Martinez Villoldo 

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