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UN LUGAR PARA APRENDER FILOSOFÍA

Merrick y el Dolor Por Rosa Montero

Merrick y el Dolor  Por Rosa Montero

Leo en la prensa que están analizando los genes de una descendiente de John Merrick, el Hombre Elefante, para estudiar su extraña y horripilante enfermedad, que hace pocos años ha sido por fin diagnosticada como el síndrome de Proteus, una dolencia rarísima de la que sólo se conocen un centenar de casos. Ya saben que Merrick (1862-1890) fue ese hombre tan terriblemente deformado que causó sensación en el Londres victoriano. Vivió sus seis últimos años en el London Hospital bajo la tutela del doctor Treves, convertido en un especimen digno de estudio; y ésos fueron sin duda los mejores años de su vida, quizá incluso los únicos tolerables, porque Treves le trataba con respeto y afecto.
Merrick tal vez sea el ser humano más espantoso del que se guarda un testimonio gráfico; nació como un niño normal en una familia de clase baja, pero a los cinco años empezó a crecerle por el cuerpo una piel desordenada y asquerosa, una carne monumental de color grisáceo y con aspecto de excrecencia fúngica. Su brazo derecho era totalmente informe, enorme, parecido a una pata de elefante. Su cabeza era tan grande como su tronco. De la frente le colgaba una piltrafa de carne que le tapaba un ojo, y del labio superior pendía una trompa de dos kilos de peso que le amputaron en un hospital a los 19 años. Además, hedía; según Treves, su carne "exhalaba una peste difícilmente soportable". Las deformidades le impedían sonreír o expresar ningún tipo de emoción (aunque su único ojo al descubierto tenía la muy humana capacidad del llanto); se movía con grandes dificultades y sólo con la ayuda de un bastón, y apenas si se le entendía cuando hablaba.
La madre de John murió cuando éste tenía diez años y el padre echó al chico a la calle. Merrick intentó ganarse la vida como pudo y se contrató a los 12 años en una fábrica de cigarros, pero tuvo que dejar el puesto poco después porque ya no podía mover el brazo deforme. Terminó siendo exhibido en una barraca de atracciones de feria. Allí se lo encontró Treves; el médico relató en sus memorias que el feriante lo trataba como a un perro: "¡Levántate!", le ordenaba, y Merrick se alzaba dificultosamente, dejaba caer la manta que le tapaba la cabeza y se mostraba desnudo hasta la cintura. La gente gritaba, horrorizada. "Era el especimen humano más repugnante que nunca había visto", dijo Treves. El médico se lo llevó al hospital y le hizo un reconocimiento. No habló con John en todo el rato que duró la primera visita: Treves pensaba que el Hombre Elefante era subnormal. Y el pobre Merrick estaba tan acostumbrado a que lo consideraran un pedazo de carne sin sentimientos ni razón que no hizo nada por sacar al médico de su error. "Sí, al principio creí que era un idiota, una convicción sin duda alimentada por la esperanza de que lo fuera", confesó el médico: "Fue luego, al descubrir que poseía una gran inteligencia, una aguda sensibilidad y una imaginación romántica, cuando comprendí la espantosa tragedia de su vida".
Quienes lo trataron dijeron, en efecto, que era un hombre dulce y encantador. Tenía que ser por fuerza muy inteligente, puesto que fue capaz de enseñarse a sí mismo a leer y escribir, algo que, aparte de las dificultades de su enfermedad, casi nadie hacía en su clase social en aquellos tiempos. Instalado en su refugio del hospital, y espantado ante la idea de verse obligado a salir de nuevo al mundo exterior, pedía que, de ser trasladado a alguna parte, lo internaran en un recóndito faro o en un asilo de ciegos. Su cabeza era tan enorme que tenía que dormir sentado, abrazándose las piernas y apoyando la frente colosal sobre las rodillas. Hasta que un día se tumbó sobre la cama y se asfixió, porque el peso de su cabeza le dobló la tráquea. Los médicos supusieron que Merrick estaba simplemente intentando dormir como un ser normal; yo más bien creo que el Hombre Elefante decidió matarse. Tenía 28 años.
Todos los seres monstruosos son conmovedores, pero Merrick ha conseguido tocar de una manera especial el corazón de la gente: quizá porque fue el más horroroso, quizá porque fue tan inteligente, quizá porque fue tan inocente. Toda esa luz y esa belleza atrapadas ahí dentro. Sobre su vida se han hecho obras de teatro, y óperas, y películas; y en Internet se pueden encontrar páginas y páginas en su honor. Es el monstruo más conocido, más famoso. Un emblema perfecto del dolor humano.

TRANSFIGURACIÓN DE CRISTO -NIETZSCHE-

TRANSFIGURACIÓN DE CRISTO -NIETZSCHE-

Nietzsche nos obliga a replantearnos nuestro propio pensamiento, y nos avisa que cada uno alcanza la verdad que es capaz de soportar. Leer a Nietzsche hoy es a veces un plato demasiado fuerte para estómagos que buscan una realidad suave, blanda, light. Nietzsche nos obliga a pensar en lo que no queremos pensar.
La Transfiguración de Cristo, le sirve a Nietzsche para entretejer y ordenar en un emblema único los diferentes elementos que se aliaron primero de forma germinal en la lírica de Arquíloco y, luego, en el inestable y fugaz equilibrio de la tragedia ática. «Ante nuestras miradas», dice, «tenemos [ahí] (...) tanto aquel mundo apolíneo de la belleza como su substrato, la horrorosa sabiduría, de Sileno, y comprendemos por intuición su necesidad recíproca». En la obra de Rafael, la parte superior, luminosa y de figuras bien definidas, corresponde al pasaje de los Evangelios que le da título. La figura de Jesús se eleva de entre cuerpos durmientes: «Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño» (Lc., 9, 32). Apolo es apariencia y representación; copia, como lo son los sueños y las palabras, de la realidad de la vigilia, algo que por sí mismo tampoco es original. En la parte inferior del lienzo, en la que el trabajo de sfumatto anuncia el tenebrismo de Caravaggio, los discípulos de Cristo, convertidos en un coro de sátiros barbudos, se agitan angustiados ante la imagen de un niño endemoniado, el Niño-Dioniso, por cuyo gesto el trazo claro de la escena superior se transfigura en delirio que rompe y succiona los perfiles y elimina lo finito e individual. Así, Dioniso es también apariencia, «reflejo del eterno dolor primordial». Sin embargo, por ser Dioniso divinidad de la música, materia artística asemántica y tradicionalmente mal encajada en la categoría de la mímesis, resulta mejor y aún más nietzscheano simplificar el juego de espejos y signos. El arte del sonido, identificable por completo con el alma dionisíaca, es por sí mismo «el eterno dolor primordial, fundamento único del mundo»; «la contradicción eterna, madre de las cosas»

EL RETO DE ENFRENTARSE A UN EXAMEN

EL RETO DE ENFRENTARSE A UN EXAMEN

Los expertos aconsejan cinco pasos a la hora de estudiar: lectura global, subrayado, comprensión, repaso y esquema definitivo

MARTA AGUIRREGÓMEZCORTA - Madrid

EL PAÍS - 14-02-2005
Entre el 15% y el 25% de los universitarios sufre una ansiedad ante los exámenes que merma su rendimiento académico, según un reciente estudio de la Universidad de Barcelona. Los especialistas advierten de que nadie enseña a los alumnos ni a estudiar ni a enfrentarse a los exámenes, lo que constituye una de las principales razones del fracaso académico.

"Los docentes deben tomar conciencia de que su primera misión es formar a sus estudiantes en cómo aprender", asegura el profesor de Evaluación Educativa y Promoción Escolar de la UNED Santiago Castillo, que acaba de publicar Enseña a estudiar... aprender a aprender (Pearson Educación). "Hay que desterrar esa desidia de pensar que ya aprenderán ellos solos", añade.

Un millón y medio de universitarios se examinan estos días de los parciales o finales de febrero en casi todas las facultades. La cuenta atrás ha comenzado. Los estudiantes apuran las horas para repasar apuntes y poner a prueba sus dotes memorísticas. Éstas son algunas de las claves para hacerlo bien.

- Planificación de asignaturas. Lo primero es tomar conciencia de las asignaturas a las que uno se puede presentar y después planificar el tiempo. El director del gabinete psicopedagógico de la Universidad de Granada, José Luis del Arco, propone que se haga en función de lo siguiente: si la materia es anual o cuatrimestral; si se han presentado trabajos; la asistencia a clase; el conocimiento de la propia materia; si la asignatura es de otros años ("es aconsejable ir aprobando materias de otros cursos").

- Estudio y esquemas. Castillo apunta cinco pasos a la hora de estudiar un tema. El primero consiste en hacer una lectura general de la lección para tener una visión global; el segundo, realizar otra lectura intentando hacer un esfuerzo de análisis y síntesis (subrayando y haciendo esquemas); el tercero, comprender y memorizar lo subrayado; el cuarto, repasar lo aprendido, y el quinto y último, realizar un esquema definitivo de la lección.

Castillo ejemplifica este método: de 30 páginas que se han de estudiar, subrayar lo importante, escribir lo subrayado y dejarlas en la mitad, en 15 hojas. Hacer un esquema con lo subrayado y, finalmente, un esquema definitivo en una sola hoja, donde pueda visualizarse el tema en su integridad.

- Horas de trabajo. En los días previos a los exámenes, se debe utilizar la "inteligencia estratégica" para rentabilizar el tiempo disponible. Los especialistas recomiendan hacer un parón de cinco minutos por cada hora estudiada. "Hay que levantarse de la silla, estirar las piernas, beber un vaso de agua...", señala el profesor de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad Autónoma de Madrid Jesús Asensi.

Después de tres horas de estudio es aconsejable hacer un descanso de al menos una hora, incluso para dar un paseo o quedar con algún amigo. Se debe intercalar el estudio de asignaturas fáciles y difíciles, porque al estar mucho tiempo con la misma materia aparecen problemas de atención.

José Luis del Arco aconseja no estudiar más de ocho horas diarias y "la ley de la abuela: empezar primero por lo que no te gusta y luego pasar a lo que más te motiva".

"Las palizas de estudiar a última hora no son nada buenas, se llega al examen muy nervioso", añade Asensi.

- Condiciones ambientales. Cada alumno debe contar con un lugar propio de estudio. Asensi subraya la importancia de una buena iluminación, una calefacción adecuada y de que haya el menor ruido posible. "Se debe tener todo el material que se va a utilizar (diccionarios y libros de consulta) a mano para perder el menor tiempo posible", asegura.

- Hábitos saludables. Los alumnos no deben alterar sus hábitos de comida o sueño los días previos al examen. "Eso lo único que les genera es dispersión", señala Castillo. "Lo mejor es alimentarse, vestirse y dormir como siempre", añade. José Luis del Arco aconseja alimentarse con comidas de cuchara, "pues una buena alimentación influye más de lo que se cree en el rendimiento". Hay que evitar el consumo abusivo de café o de cualquier otro estimulante, por aquello de mantenerse despejado, pues perjudica la concentración.

ARTICULO REFLEXIÓN -EL VACIO

MANUEL VICENT

EL PAÍS - Última - 13-02-2005
Una pincelada de más acaba por estropear un cuadro, una sola palabra puede arruinar un poema y también puede destruir una historia de amor, si se convierte en una bala. Detenerse a tiempo, esa es la primera regla del arte y Matisse lo sabía cuando pintó su famosa composición La Danza, en la que cinco muchachas desnudas bailan agarradas de las manos formando un círculo con la guirnalda de sus brazos. La simple apariencia te hace creer que ese círculo es perfecto, que está totalmente cerrado, que en él ya no cabe nadie más, pero no es así. Dos bailarinas en primer plano no llegan a alcanzarse con las manos, el artista ha creado entre ellas un vacío que genera una tensión rítmica en todas las danzantes forzándolas a girar. Es difícil encontrar un cuadro que exprese mejor la dicha de vivir. Da la sensación de que al espectador le bastaría con agarrarse de esas manos libres aún para ensanchar el círculo y sumarse al baile. Ese vacío está formado por los momentos felices de la vida: la playa de la niñez llena de gritos y de cuerpos dorados persiguiendo la pelota de Nivea, las risas de tu juventud con los amigos a la sombra de los plátanos, el campari que iluminaba la terraza del café Rosati en Roma, todos los viajes al Sur, las dunas del desierto rayadas por los lagartos, aquellas hogazas de trigo candeal que tenían el color del románico, la lectura de los versos de Keats favorecida por una melodía de Grieg, aquella navegación por la costa de Turquía buscando recalar en Efeso. Basta con desnudar la memoria y aceptar como un don de los dioses la belleza que un día te fue regalada sin más, para que esas muchachas de Matisse te admitan con gusto en la danza. El pintor Miguel Ángel también conocía la carga magnética que contiene el vacío, por eso en lugar de unir los dedos de Adán y de Jehová en el techo de la Capilla Sixtina dejó sus yemas a punto de entrar en contacto, vibrando en el aire, sin llegar a rozarse. El vacío que existe entre esos dedos, de pronto, causó una detonación y su onda explosiva creó al primer hombre. En la plaza del poblado dos vaqueros se miran a los ojos con las manos en la culata del revólver: el vacío que existe entre ellos es absolutamente creativo; una pareja de adolescentes está a punto de besarse por primera vez: esa mariposa radioactiva que aletea entre sus labios podría levantar una montaña; unos amantes van a pronunciar la palabra maldita que destruirá una larga historia de amor: su silencio incluye la vida y la muerte. El arte consiste siempre en detenerse.

UN JUEGO DE LÓGICA

Comenzamos por el texto de un enigma:_
"Hoy, gran etapa: Concarneau-Chateaulin; en la costa Ménee Kerveyen, tenemos seis hombres a la cabeza. Son... "
Desgraciadamente, demasiado emocionado por el suspenso de la carrera, nuestro cronista se confunde y mezcla corredores, números distintivos, marcas y nacionalidades. ¿Quieren ayudarlo a terminar esta nota?
Sabemos que:
-este grupo comprende seis hombres, todos de nacionalidad diferente. Hay un alemán, un inglés, un belga, un español, un italiano y un francés.
-tres marcas patrocinan a los corredores, cada una de ellas a dos.
Así:
a) el nº 1 y el alemán son dos corredores que llevan los colores de la marca La Vie Claire;
b) el nº 5 y el belga llevan los dos los de la marca Sistéme U;
c) el español y el nº3 llevan los dos la marca Fagor;
Se sabe a continuación:
- los corredores nº 2 y nº 6 sacaron ventaja a la entrada del de L´Aulne mientras que el español se quedó;
- el italiano y el francés se adelantaron treinta segundos al nº3 en la tercera vuelta de este circuito de 5800 km a cubrir once veces;
- el nº2 y el alemán debieron, ambos, abandonar, después de una caída
- finalmente el nº1 ganó el sprint final, frente al italiano.

CUESTIONES RESUELTAS RELACIONADAS CON NIETZSCHE

CUESTIONES RESUELTAS RELACIONADAS CON NIETZSCHE

1.- ¿Qué indica el título del texto de Nietzsche "Sobre Verdad y mentira en sentido extramoral"?
En este texto no se analiza la verdad ni la mentira desde el punto de vista de la moral, puesto que la verdad moral se decide dentro del marco de la visión del mundo que crea el intelecto humano, y lo que el texto estudia es precisamente la función que el intelecto desempeña en el conjunto del mundo. Surgen así nociones como las de verdad y mentira, consideradas en un plano previo, más básico y general que el de la moral.
2.- ¿Cómo entender la postura de Nietzsche?
Desde su postura de afirmación de la vida concreta e individual de cada uno, con sus intenciones y sus propias perspectivas, frente a las generalizaciones de los teóricos, que acaban enmascarando la realidad con sus creaciones exactas y unívocas. Desde este punto de vista, hay que entender cómo el lenguaje, la ciencia y los conceptos se usan para eliminar el contacto originario y directo que el hombre debe tener con su propia realidad.
3.- ¿Cómo considera al hombre Nietzsche?
Como un ser que tiene que ir conquistando y ganando su propia existencia, que debe ir superándose en un camino que lo une, por detrás, al animal y, por delante, al superhombre. Es un ser sujeto al tiempo, que no puede prescindir de su pasado, pero que tiene que crear su futuro a través de su propio proyecto. El hombre debe amar la vida y debe, por así decirlo, tener cada vez más vida, huyendo de todo lo que mate la vida.
4.- ¿Cómo plantea el problema del conocimiento?
Por medio de una fábula irónica y cruel, plantea el problema del conocimiento. El conocimiento, el intelecto humano, son frutos de la soberbia y de la mentira del hombre. Su acción y sus efectos son inútiles, deplorables e intrascendentes, puesto que no conducen al hombre a nada que esté más allá de la propia vida. El intelecto llena de vanidad al que lo pone en ejercicio haciéndole creer que sus propios conocimientos ocupan el centro del mundo.
El principal efecto del intelecto es el de engañar al hombre, "al poner niebla cegadora sobre sus ojos y los sentidos de los hombres". Sin embargo, el hombre usa el intelecto como recurso para mantenerse en la existencia, para poder vivir.
Vivir la vida es difícil. Desarrollar la existencia sumido en el riesgo, en la inseguridad y en la permanente actitud de creación no es apetecible para los que son débiles. Por eso echan mano del intelecto para que éste, mediante la creación de ficciones y mentiras, les haga más llevadera la existencia. La función del intelecto es la de estar al servicio de la voluntad de vivir, seduciendo al hombre con mentiras que faciliten su lucha por seguir existiendo.
El intelecto no es el instrumento más adecuado para conocer la realidad, no puede penetrar en la verdadera realidad de las cosas y, sin embargo, éste se empeña en conocerla. Pero sólo admite los conocimientos que le son útiles para poder vivir. ¿Qué pasaría si alguna vez el hombre conociese que "el ser humano descansa sobre lo despiadado, lo codicioso, lo insaciable y lo asesino?
5.- ¿Qué pasaría si el hombre quisiera vivir su propia realidad de una forma natural?
Entonces, no tendría que usar el intelecto más que para la ficción, para inventar. Pero el hombre no quiere vivir de una forma natural, sino de una manera social y gregaria, esto es, sumergido en la masa y dejándose arrastrar por ella. En la sociedad, donde se da la lucha de todos contra todos, se hace necesario un pacto, una especie de contrato social, un "tratado de paz" que permite al hombre vivir. De este tratado de paz surgirá un impulso hacia una verdad con unas características muy peculiares En efecto, lo que el intelecto humano hace es fijar lo que debe ser la verdad. Se inventa entonces una significación de las cosas -las palabras- que pretende que sea válida y obligatoria para todos. Y esto se hace a través del lenguaje.

RESUMEN LIBRO DE NIETZSCHE: SOBRE VERDAD Y MENTIRA EN SENTIDO EXTRAMORAL

RESUMEN LIBRO DE NIETZSCHE: SOBRE VERDAD Y MENTIRA  EN SENTIDO EXTRAMORAL

PRIMERA SECCIÓN
EL INTELECTO Y LA NATURALEZA
El texto comienza con una crítica al intelectualismo, al conciencialismo, y lo hace con un fondo biológico que viene a decir que tras breves respiraciones de la naturaleza el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer.
Dentro de la naturaleza el intelecto nos lo muestra Nietzsche como estéril y arbitrario. Hoy existe, mañana no, y no habrá sucedido nada. Para el intelecto no hay nada más allá de la vida humana. Si nos comunicaremos con una mosca, también ella se siente el centro volante de este mundo.
Todos quieren un admirador, y el filósofo cree que desde todas partes, los ojos del universo tienen puesta la mirada en sus obras y pensamientos.
El intelecto ha sido el recurso de los seres más infelices y efímeros. Los hombres se engañan, tienen una niebla cegadora colocada sobre los ojos y adulan el conocimiento.
El intelecto, desarrolla sus fuerzas fingiendo. Así sobreviven los individuos débiles y poco robustos puesto que carecen de cuernos o''de afilada dentadura.
Es el engaño de la adulación, la mentira, el fraude, la murmuración, la farsa, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, la escenificación ante los demás. Todos se encuentran sumergidos en ilusiones y ensueños. El hombre se deja engañar por la noche en el sueño. ¿Qué sabe el hombre de sí mismo! ¿Sería capaz de verse él mismo en una vitrina iluminada! ¿No está enredado en una conciencia soberbia e ilusa? ¿No descansa el hombre sobre la crueldad, codicia, insaciabilidad, asesinato, indiferencia de su ignorancia?.
LA VERDAD Y EL INTELECTO
El hombre utiliza el intelecto para fingir, si vive en sociedad es por necesidad, y precisa de un tratado de paz, que es el primer paso hacia la verdad. Se fija lo que ha de ser verdad. Se ha inventado una designación a las cosas válida y obligatoria.
Abusa de las convenciones consolidadas. Si el hombre manifestase interés lo expulsarían, y el hombre gusta de ser engañado, de ser perjudicado con el engaño. La verdad no la desea pura sino en estado limitado, el conocimiento puro le es indiferente.
Al final las verdades se poseen como ilusiones y las ilusiones como verdades. Gusta de mantenerse en vida y es hostil a verdades susceptibles de efectos perjudiciales o destructivas. Gusta del olvido.
EL LENGUAJE Y LA VERDAD
¿Podemos captar la realidad por el lenguaje'? ¿,No es el lenguaje una mera convención, una falsedad? ¿Qué es una palabra? La respuesta podría ser un sonido fruto de un impulso nervioso. Por qué extrapolamos a realidades desde el lenguaje. ¿Podemos llegar con el lenguaje a la verdad'!. Jamás, la verdad pura es totalmente inconcebible para el creador del lenguaje.
Creemos saber algo de las cosas mismas cuando hablamos de árboles, colores, nieve y flores y, no poseemos más que metáforas de las cosas que no corresponden en absoluto a las esencias primitivas.
Todo el material sobre el que, y a partir del cual, trabaja y construye el hombre la verdad, el investigador y el filósofo, procede si no de las nubes, en ningún caso de la esencia de las cosas.
EL CONCEPTO
¿Cómo se forman los conceptos?
Toda palabra se convierte en concepto en tanto que no ha de servir para la experiencia singular e individualizada a la que debe su origen, debe encajar con innumerables experiencias, más o menos similares. Del mismo modo que una hoja no es igual a otra, el concepto hoja se ha formado al abandonar de manera arbitraria esas diferencias individuales, al olvidar las notas distintivas, y se suscita la representación, como si en la naturaleza existiese una especie de arquetipo primigenio a partir del cual todas las hojas habrían sido tejidas, diseñadas, calibradas, coloreadas, onduladas, pintadas, pero por manos torpes que ninguna resultase copia fiel del arquetipo. Y se afirma la hoja es la causa de las hojas. Hemos olvidado las desemejanzas y hablamos de la honestidad de una cualidad oculta. Omitimos lo individual.
Pero la naturaleza no conoce conceptos, ni géneros, ni formas.
LA VERDAD
¿Qué es la verdad? Una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones que se ha olvidado que lo son.
¿De dónde procede el impulso hacia la verdad? Solo hemos prestado atención, al compromiso de mentir de acuerdo con una convención, mentir borregilmente. El hombre se olvida, miente inconscientemente, y se adquiere el sentimiento de verdad. El hombre se demuestra a sí mismo lo honesto, lo fiable y lo provechoso de la verdad. El hombre no tolera impresiones repentinas y si conceptos más descoloridos, fríos, para uncirlos al carro de su vida y acción.
DIFERENCIA HOMBRE / ANIMAL
Todo lo que eleva al hombre por encima del animal depende de la capacidad de disolver una figura en un concepto. Se construye un orden piramidal por castas y grados, se instituyen las leyes, privilegios, subordinaciones.
El gran edificio de conceptos ostenta la rígida regularidad, la lógica del rigor y la frialdad de las matemáticas. Los conceptos se denominan verdad, cada pueblo tiene su cielo conceptual, matemáticamente repartido.
EL HOMBRE PODEROSO GENIO CONSTRUCTOR
El hombre acierta a levantar sobre cimientos inestables, una catedral de conceptos infinitamente compleja. Es un edificio hecho lo suficientemente firme para no desintegrarse ante cualquier soplo de viento. El hombre se eleva por encima de la abeja, ésta construye con la cera que recoge de la naturaleza; el hombre con los conceptos que se fabrica él mismo. (Del hombre dice Nietzsche que si alguien esconde una cosa detrás de un matorral, a continuación la busca al mismo sitio, y además la encuentra. No hay mucho para vanagloriarse). Esto es lo que sucede con la búsqueda y descubrimiento de la verdad.
EL HOMBRE SE CONSIDERA MEDIDA DE TODAS LAS COSAS
Del mismo modo que un astrólogo consideraba las estrellas al servicio de los hombres y en conexión con su felicidad y su desgracia, así también un investigador tal considera que el mundo en su totalidad está ligado a los hombres. Olvida que las metáforas intuitivas originales solo son metáforas.
EL OLVIDO DEL HOMBRE
Gracias al olvido de esta masa de imágenes que surgen de la fantasía humana, mediante la invencible creencia de que esta ventana, este sol o esta mesa son una verdad en sí. Vive el hombre con cierta calma, seguridad y consecuencia; si pudiera salir aunque fuese un solo momento de los muros de esa creencia, se terminaría en el acto su conciencia de sí mismo. Le cuesta trabajo reconocer que el insecto o el pájaro perciben otro mundo completamente diferente al del hombre y que la cuestión de cuál de las dos percepciones del mundo es correcta carece de sentido. Para decidir sobre ello tendríamos que poseer una medida que no se dispone. Pero los sueños eternamente repetidos son percibidos y juzgados como algo absolutamente real.
¿QUÉ ES PARA NOSOTROS UNA LEY DE LA NATURALEZA?
Solo la conocemos por sus efectos, en sus relaciones con otras leyes de la naturaleza, que sólo nos son conocidas como sumas de relaciones. Esas relaciones no hacen más que remitir continuamente unas a otras y nos resultan incomprensibles en su esencia; sólo conocemos de ellas lo que nosotros aportamos: el tiempo, el espacio, las relaciones de sucesión y los números. Lo que nos asombra de las leyes y reclama nuestra explicación , reside en el rigor matemático y en la inviolabilidad de las representaciones del espacio y del tiempo.
Toda la regularidad de las órbitas de los astros y de los procesos químicos, coincide con las propiedades que nosotros introducimos en las cosas, y así nos infundimos respeto a nosotros mismos. Este edificio es una imitación, sobre la base de metáforas, de las relaciones de espacio, tiempo y número.

SEGUNDA SECCION
En la sección primera hemos visto el papel del lenguaje en la construcción de conceptos y posteriormente en la ciencia. Hemos visto como la abeja construye las celdas y como la ciencia construye los conceptos, el mundo antropomórfico.
Si un hombre normal ata su vida a la razón y a los conceptos, el investigador construye su choza junto a la torre de la ciencia para encontrar protección.
Además de la ciencia en la construcción de metáforas, hay otro cauce, otra actividad el arte. En el arte se confunden las extrapolaciones, metáforas, es un afán por configurar el mundo existente del hombre despierto, haciéndolo irregular, inconsecuente, nuevo como el mundo de los sueños.
INTELECTO. CIENCIA Y ARTE. HOMBRE RACIONAL E INTUITIVO.
El hombre tiene una invencible inclinación a dejarse engañar, el intelecto gusta de sentirse libre cuando puede engañar sin causar daño. Poseído de placer arroja las metáforas sin orden alguno. Ya no es servidumbre, se ha convertido en señor, se ha liberado el intelecto y juega con sus obras de arte. Ya no se guía por conceptos sino por intuiciones.
Tanto el hombre racional como el intuitivo ansían dominar la vida: el hombre racional afrontando las necesidades más imperiosas mediante previsión, prudencia y regularidad. El hombre intuitivo tomando como real solo la vida disfrazada de apariencia y belleza. En la Antigua Grecia, el hombre primitivo manejo sus armas de modo potente y victorioso y estableció el dominio del arte sobre la vida, un flujo constante de claridad, animación y liberación. El hombre guiado por conceptos solo conjura desgracias, de las abstracciones no extrae ninguna felicidad.
El hombre intuitivo sufre más que el racional, y lo hace más a menudo porque no sabe aprender de la experiencia, es tan irracional en el sufrimiento como en la felicidad.

GANDHI, AHORA

GANDHI, AHORA

Salman Rushdie Gandhi, ahora , EL PAÍS 21 abril 1998

Un indio delgado sin mucho pelo y mala dentadura está sentado solo en un suelo desnudo, con un taparrabos y unas gafas baratas como única indumentaria, estudiando el puñado de apuntes manuscritos que tiene en la mano. La fotografía en blanco y negro ocupa una página entera de un periódico británico. En la esquina superior izquierda de la página, a todo color, hay una pequeña manzana con las franjas del arco iris. Debajo de ella aparece el imperativo coloquial americano: «Piensa de otra manera». Así de grande es hoy el poder de las grandes empresas internacionales. Hasta los más grandes de entre los muertos pueden ser reclutados sumariamente para sus campañas de imagen. En su día, hace medio siglo, este hombre huesudo dio forma a la lucha de una nación por la libertad. Pero eso, como ellos dicen, es historia. Ahora, Gandhi hace de modelo para Apple. En esta nueva encarnación, sus pensamientos no cuentan. Lo que cuenta es que se le considera «un mensaje» en sintonía con la filosofía empresarial del Mac.

El anuncio es lo suficientemente curioso como para que merezca la pena desmenuzarlo. Evidentemente, es rico en comicidad no deliberada. M. K. Gandhi, como demuestra la fotografía, era un apasionado adversario de la modernidad y de la tecnología que prefería el lápiz a la máquina de escribir, el taparrabos al traje de ejecutivo, el campo arado a la fabricación en serie. Si el procesador de textos se hubiera inventado cuando él vivía, casi con seguridad le habría parecido abominable. Es poco probable que el término mismo «procesador de textos», con su tono excesivamente tecnológico, hubiera gozado de su favor.

«Piensa de otra manera». Es verdad que Gandhi, que en su juventud fue un abogado moderno y occidentalizado, tuvo un cambio en su forma de pensar más radical que el de la mayoría de la gente. Ghanshyam Das Birla, uno de los príncipes comerciantes que le apoyaban, dijo en una ocasión: «Gandhi era más moderno que yo, pero tomó la decisión consciente de regresar a la Edad Media». No parece presumible que ésta sea la nueva dirección revolucionaria del pensamiento que los buenos chicos de Apple pretenden fomentar.

No me cabe duda de que quienes han hecho el anuncio no se inmutarían ante esta mordacidad. Lo que ellos vieron fue un «icono», un hombre tan famoso que medio siglo después de su asesinato seguía siendo reconocible al instante. Haga doble click en este icono y habrá abierto un conjunto de «valores» con los que a Apple le gustaría asociarse con la esperanza de bruñirse: «moralidad», «liderazgo», «santidad», «éxito», etcétera. Vieron en Mahatma Gandhi la «gran alma», una personificación de la virtud para colocar, ¡oh!, al lado de la madre Teresa, el Dalai Lama y el Papa.

Puede que también descubriesen que se identificaban con un tipo menudo que derrotó a un gran imperio. Es cierto que el propio Gandhi consideraba el movimiento de la independencia como una especie de David indio que luchaba contra los filisteos del imperio_en_el_que_nunca_se_ pone_el_sol, y que lo calificó como «una batalla del Derecho contra la Fuerza». Puede que la luchadora empresa Apple, que se enfrenta a las cohortes del todopoderoso Bill Gates, quisiera consolarse con la idea de que si un «caballero medio desnudo» _como llamó una vez lord Wellington, un virrey británico, a Gandhi_ podía vencer a los británicos, quizá, sólo quizá, una manzana lanzada con tino podría todavía derribar al Goliat Microsoft. En otras palabras, Gandhi está hoy al alcance de la mano. Se ha vuelto abstracto, ahistórico y posmoderno, ya no es un hombre en su tiempo y de su tiempo, sino un concepto de libre circulación, una parte de la reserva de símbolos culturales, una imagen que se puede tomar prestada, que puede ser utilizada, distorsionada, reinventada, para que sea adaptada a muchos objetivos diferentes y al infierno con la historia o la verdad.

La película Gandhi, de Richard Attenborough, ganadora de tantos oscars, me impresionó cuando se estrenó como ejemplo de este tipo de santificación occidental no histórica. Ahí estaba Gandhi_como_ guru, suministrando ese producto de moda, la sabiduría oriental. Y Gandhi_como_ Cristo, muriendo (y, antes de eso, frecuentemente en huelga de hambre) para que otros puedan vivir. Su filosofía de la no violencia parecía funcionar porque avergonzaba tanto a los británicos que se marchaban; la película parecía insinuar que se podía ganar la libertad siendo más ético que el opresor, cuyo propio código moral le obligaría a retirarse.

Y la eficacia de este Gandhi simbólico es tal que la película, pese a todas sus simplificaciones y hollywoodizaciones, tuvo un efecto poderoso y positivo en muchas luchas por la libertad. Luchadores contra el apartheid en Suráfrica y portavoces democráticos de toda Suramérica me han hablado entusiasmados de los efectos electrizantes de la película. Este póstumo y ensalzado «Gandhi internacional» se ha convertido evidentemente en un tótem de fuerza real e inspiradora.

El problema del Gandhi idealizado es que es rematadamente soso, poco más que un dispensador de homilías y panaceas («el ojo por ojo hará que el mundo entero acabe ciego»), con esporádicos alardes de ingenio (cuando se le preguntó qué opinaba de la civilización occidental pronunció la famosa respuesta: «Creo que sería una buena idea»). El hombre real, si es posible utilizar ese término después de generaciones de hagiografía y reinvención, era infinitamente más interesante; era una de las personalidades más complejas y contradictorias del siglo. Su nombre completo, Mohandas Karamchand Gandhi, fue memorable y literalmente traducido al inglés por el novelista G. V. Desani como « Action_ Slave Fascination_Moon Grocer » (Esclavo de la Acción, Tendero de la Fascinación por la Luna), y era un personaje tan rico y astuto como sugiere ese glorioso nombre.

Aunque no sentía el menor temor ante los británicos, le daba miedo la oscuridad y siempre dormía con una luz encendida junto a la cama.

Creía apasionadamente en la unidad de todos los pueblos de la India, pero su fracaso a la hora de mantener dentro del Congreso al líder musulmán Jinnah llevó a la división del país. (Su oposición negó a Jinnah la presidencia del Congreso, lo que podría haber evitado que asumiese el liderazgo de la Liga Musulmana separatista; el que retirara, bajo la presión de Nehru y Patel, la oferta desesperada a Jinnah del cargo de primer ministro puso fin a la última y frágil oportunidad de evitar la división. Y, a pesar de su cacareado desinterés y modestia, no hizo ningún ademán para evitar que Jinnah fuera atacado durante una sesión del Congreso por llamarle «señor Gandhi», en lugar de utilizar el más honorable apelativo de Mahatma).

Estaba decidido a llevar la vida de un asceta, pero, como dijo bromeando el poeta Sarojini Naidu, a la nación le costó una fortuna mantener a Gandhi viviendo en la pobreza. Toda su filosofía se decantaba por la vida rural frente a la urbana. Sin embargo, siempre dependió económicamente del respaldo de industriales multimillonarios como Birla. Sus huelgas de hambre podían contener disturbios y masacres, pero también hizo una vez huelga de hambre para obligar a los empleados de su patrón capitalista a poner fin a la huelga que llevaban a cabo contra sus duras condiciones de trabajo.

Quería mejorar las condiciones de los intocables de la India. Sin embargo, en la India actual, esa gente, que ahora se llama a sí misma dalits y forma una agrupación política bien organizada y eficaz, se ha unido en torno a la memoria de su propio líder, el doctor Ambedkar, un viejo rival de Gandhi. A medida que la estrella de Ambedkar ha ido ascendiendo entre los dalits, la importancia de Gandhi ha ido disminuyendo.

El creador de la filosofía política de la resistencia pasiva y de la no violencia constructiva pasó buena parte de su vida lejos de la arena política refinando sus más excéntricas teorías acerca del vegetarianismo, los movimientos intestinales y las benéficas propiedades de los excrementos humanos.

Marcado por el hecho de que cuando era un joven de 16 años se encontraba haciendo el amor con su mujer, Kasturba, en el momento de la muerte de su padre, Gandhi renunció a las relaciones sexuales, pero siguió practicando hasta la vejez lo que denominaba «experimentos brahmacharya», durante los cuales pedía a jóvenes desnudas, a menudo esposas de amigos y compañeros, que yaciesen junto a él durante toda la noche para probar que tenía dominados sus apetitos físicos. (Creía que la conservación de sus «fluidos vitales» haría más profundo su conocimiento espiritual).

Él y sólo él fue el responsable de la transformación de la demanda de independencia en un movimiento de masas nacional que movilizó a todas las clases sociales contra los imperialistas. Sin embargo, la India libre que nació, dividida y comprometida con un programa de modernización e industrialización, no era la India de sus sueños. Jawaharlal Nehru, en su día discípulo suyo, fue el máximo defensor de la modernización y fue su visión, y no la de Gandhi, la que finalmente, y quizá inevitablemente, se prefirió.

Gandhi empezó creyendo que la política de la resistencia pasiva y la no violencia podría ser eficaz en cualquier situación, en cualquier momento, incluso contra una fuerza tan maligna como la Alemania nazi. Después se vio obligado a revisar su opinión y llegó a la conclusión de que, aunque los británicos habían respondido a esas técnicas debido a su naturaleza, otros opresores podían no hacerlo. Esta postura no difiere mucho de la que plantea la película de Attenborough y es, por supuesto, equivocada.

Es una idea extendida que la no violencia de Gandhi fue el método por el cual la India ganó la independencia. (Este punto de vista se defiende con asiduidad dentro y fuera de la India). Pero, en realidad, la revolución india se volvió violenta y esta violencia decepcionó tanto a Gandhi que, como protesta, se mantuvo al margen de los festejos por la independencia. Además, el devastador impacto económico de la II Guerra Mundial en el Reino Unido y _como dice el escritor británico Patrick French en un libro reciente_ el progresivo colapso del control burocrático del Raj en la India desde mediados de los años treinta contribuyeron tanto al establecimiento de la libertad como cualquier acción de Gandhi o del movimiento nacionalista en su conjunto. Es probable incluso que las técnicas de Gandhi no fuesen los determinantes clave de la llegada de la India a la libertad. Dieron a la independencia su carácter externo y fueron su causa aparente, pero hubo fuerzas históricas más oscuras y profundas que produjeron el efecto deseado.

En la actualidad, poca gente se para a pensar en el complejo carácter de la personalidad de Gandhi, en la ambigua naturaleza de sus logros y de su legado; ni siquiera en las verdaderas causas de la independencia de la India. Es ésta una época de prisas y eslóganes y no tenemos tiempo o, lo que es peor, ganas de asimilar verdades multifacéticas. La verdad más dura es que Gandhi es cada vez más irrelevante en el país del que fue el «pequeño padre», Bapu. Como indica el especialista Sunil Khilnani, la India nació como Estado secularizado, pero la visión de Gandhi era esencialmente religiosa. Sin embargo, «rechazaba» el nacionalismo hindú. Su solución era forjar una identidad india a partir del conjunto común de narraciones antiguas. «Recurría a leyendas e historias de las tradiciones religiosas populares de la India y prefería sus lecciones a las supuestas lecciones de la historia».

No funcionó. El último gandhiano eficaz en la política india fue J. P. Narayan, que dirigió el movimiento que derrocó a Indira Gandhi al final de su periodo de Gobierno de excepción (1974_1977). En la India actual, el nacionalismo hindú es desenfrenado, encarnado en el Partido Bharatiya Janata (BJP) y su violento adlátere el Shiv Sena. En las recientes elecciones, apenas se ha hecho mención de Gandhi y sus ideas. La mayoría de quienes no han sido seducidos por la política sectaria son esclavos de una fuerza igualmente potente y antigandhiana: el dinero. Y el crimen organizado ha llegado también a la esfera pública. En el querido corazón rural de Gandhi han salido elegidos auténticos gánsteres.

Hace 21 años, el escritor Ved Mehta habló a uno de los principales socios políticos de Gandhi, un ex gobernador general de la India independiente llamado C. Rajagopalachari. Su veredicto sobre el legado de Gandhi era desencantado, pero, en la India actual, en la vía rápida hacia el capitalismo de libre mercado, sigue pareciendo cierto: «El atractivo de la tecnología moderna, del dinero y del poder es tan seductor que nadie -y digo nadie- puede resistirse a él. El puñado de gandhianos que siguen creyendo en su filosofía de una vida sencilla en una sociedad sencilla son, en su mayoría, excéntricos».

Entonces, ¿cuál es la grandeza? ¿Dónde reside? Cuando el proyecto de un hombre fracasa, o sólo sobrevive de forma irremediablemente apagada, ¿puede la fuerza de su ejemplo seguir mereciendo el mayor de los honores? Para Jawaharlal Nehru, la imagen que definía a Gandhi era «cuando le vi caminando, bastón en mano, hacia Dandi en la Marcha de la Sal, en 1930. Allí estaba el peregrino en su búsqueda de la verdad, tranquilo, pacífico, decidido y sin miedo, que continuaría esa búsqueda y esa peregrinación, sin importarle las consecuencias». La hija de Nehru, Indira Gandhi, dijo después: «Más que sus palabras, su vida fue su mensaje». Pero se presta más atención a ese mensaje fuera de la India. Albert Einstein fue uno de los muchos que elogió el logro de Gandhi. Martin Luther King, el Dalai Lama y todos los movimientos mundiales por la paz han seguido sus pasos. Gandhi, que renunció al cosmopolitismo para ganar un país, se ha convertido, en su extraña vida después de la muerte, en un ciudadano del mundo. Puede que todavía su espíritu resulte ser lo suficientemente fuerte, inteligente, duro, astuto y , sí, ético como para evitar ser asimilado por la McCultura global (y también por la cultura Mac). Frente a este nuevo imperio, la inteligencia gandhiana es mejor arma que la piedad gandhiana. ¿Y la resistencia pasiva? Ya veremos.

DESOBEDIENCIA CIVIL: ¿DERECHO o DEBER?

Le Monde diplomatique Enero 2005

THIERRY PAQUOT
Tomar una fábrica con el fin de impedir que los encargados de su mudanza, a sueldo del empresario que decide deslocalizar, se lleven las máquinas; arrancar plantas genéticamente modificadas para proteger la salud de todos; casar a homosexuales; sesionar en silencio en una asamblea o cortar pacíficamente la calle con una "sentada" son algunas de las acciones políticas que se asocian muy a menudo a la "desobediencia civil". Una actitud no tan novedosa.. .

Un día de julio de 1846 (el 23 o el 24), en Concord (Massachussets, Estados Unidos), donde había nacido en 1817, Henry D Thoreau se cruza con Samuel Staples, inspector municipal, quien le reclama el pago de sus impuestos y está dispuesto incluso a adelantarle el dinero necesario para saldar su deuda. David Thoreau, que vive desde hace aproximadamente dos años en una cabaña en el corazón del bosque de Walden y se dirige a la ciudad a recoger sus zapatos que había mandado a arreglar, está un poco desconcertado. Responde que se niega, por una cuestión de principios, a pagarle al Estado más aún cuando está en desacuerdo con su política y en absoluto desea contribuir a financiar la guerra contra México. Entonces, es detenido y debe pasar la noche en prisión, a pesar de que una "misteriosa" mujer (probablemente María Thoreau, su tía) pagó el impuesto.

Bastante popular en este pueblo convertido a las ideas innovadoras de Ralph Emerson (1803-1882) y de los intelectuales que giran en torno a él y la revista The Dial, David Thoreau se siente obligado a narrar su experiencia y fundamentar su actitud. Escribe "La relación del individuo con el Estado", texto que presenta durante una conferencia ofrecida en Concord, en enero de 1848. Elizabeth Peabody -cuñada del novelista Hawthorne- lo publica en su revista Aesthetic Papers en mayo de 1849 bajo el título de "Resistencia al Gobierno Civil", título que en las Obras Completas- de Thoreau publicadas después de su muerte en 1862, se convertirá en Desobediencia civil (1). Este texto polémico, a decir verdad, cayó rápidamente en el olvido y el mismo Thoreau dejó de referirse a él.

Fue León Tolstoi quien, no se sabe bien cómo, lo leyó e invitó a los estadounidenses, en una carta publicada por la North American Review, a comienzos del siglo XX, a retomar esta actitud valiente y ejemplar de un individuo que se atreve a enfrentarse al Estado cuando éste equivoca su camino. Poco tiempo antes, un estudiante indio de la Universidad de Oxford, Mohandas K. Gandhi, vegetariano, se relaciona con otros vegetarianos, entre ellos Henry S. Salt, biógrafo de Thoreau, quien le presta este texto. Gandhi se entusiasma y, ejerciendo como abogado en Sudáfrica, lo publica en su revista, Indian Opinion, el 26 de octubre de 1907. Más tarde, y hasta su asesinato en 1948, no dejará de preconizar la desobediencia civil, que asocia a la práctica de la no violencia.

Thoreau quedó impresionado por Bronson Alcott, ciudadano de Concord retratado por su hija Louisa May en los rasgos del doctor March en Mujercitas, quien declaraba firmemente su decisión de no pagar impuestos mientras su gobierno no pusiera fin a la indigna política esclavista. Se cuenta que el squire Samuel Hoar pagó la cuenta, pero lo importante no era eso sino que se reconocía definitivamente la idea de que un solo ciudadano pudiera sublevarse contra su gobierno, íntimamente convencido, con el fin de estar de acuerdo con los principios constitutivos de su Estado.

Es esta idea la que reivindicará, en su momento, David Thoreau. ¿De qué se trata? En las primeras líneas de su texto, señala hasta qué punto la presencia de cualquier gobierno corresponde a una falta de conciencia en los ciudadanos. "La única obligación que me incumbe con razón -afirma- consiste en actuar en todo momento en conformidad con mi idea del bien". Más adelante, ilustra este principio moral explicando que una nación llamada "libre" no puede tener la sexta parte de su población reducida a la esclavitud y que por consiguiente "es hora de que la gente honesta se rebele y piense en la revolución".

Como existen leyes injustas, el justo encuentra su verdadero lugar en prisión, cerca de, las víctimas de un gobierno inicuo. En cuanto a los funcionarios que quieran servir al bien, deben renunciar... Thoreau acepta pagar con gusto el impuesto para el mantenimiento de las carreteras o para las escuelas, pero no admite financiar una guerra que, de hecho, contribuye a fortalecer a los Estados esclavistas del Sur. Su deseo de paz está ligado a su convicción abolicionista. Un Estado preocupado por impartir justicia y respetar a todos anuncia, según él, su propia desaparición... Buscar una ley a la cual obedecer es siempre, desde su punto de vista, una señal de servilismo contraria a la afirmación de la singularidad de cada ser.

Al analizar este texto en adelante emblemático con respecto al Movimiento de los Derechos Civiles que sacude entonces a América, la filósofa Hannah Arendt (2) explica que indica, no lo que habría que hacer para corregir las injusticias sino cómo evitarlas. Coincidiendo con Montesquieu, cree en un "espíritu de las leyes" que cambia de un país a otro y considera que la desobediencia civil está específicamente ligada a las condiciones de nacimiento de la Unión. Encuentra allí el ideal del "consentimiento" y su corolario, "el derecho al desacuerdo", como fundamentos del "arte de asociación en común", propios de los colonos y sus descendientes, que tanto admiraba Alexis de Tocqueville.

Interrogándose sobre la eventual exportación de estas prácticas a otros sistemas político-jurídicos dominados por "la tiranía de la mayoría", Hannah Arendt piensa que ésta estará acompañada por un cuestionamiento de la maquinaria jurídica, burocrática y cínica.

En cuanto al gobierno estadounidense, en guerra contra Vietnam sin haberla declarado e incapaz de asegurar la igualdad de derechos entre blancos y negros, reactiva, de hecho, la desobediencia civil. Estas situaciones de alerta que son las disfunciones de las instituciones se multiplican en el mundo y Hannah Arendt ve en ellas la señal de una generalización del desacuerdo, convertido en resistencia.

Es lo que Gandhi ya difundía con el Satyágraha (3), palabra que él inventa y que significa "aferrarse" a la verdad. Señala en varias oportunidades que "el Satyágraha no es otra cosa que la verdad y la tranquilidad en la vida política", que supone la no violencia, pero no la pasividad. Al contrario, la desobediencia civil "es una infracción civil a decretos sin moral que la ley ha establecido". Sus encarcelamientos, su constancia en esta actitud honrada, su apertura hacia los demás y su respeto a todos -incluidos sus enemigos- aseguran a Gandhi numerosas adhesiones. Pero su combate se revela sin fin porque la injusticia de ciertas leyes, la perversidad de las instituciones, la indecencia de "quienes toman las decisiones" parecen poseer una capacidad de renovación inquietante.

A veces, la relación de fuerzas es tal que sólo puede contemplarse la desobediencia civil. El rey Christian de Dinamarca lo comprendió bien: frente a la exigencia de los nazis de imponer a los judíos el uso la estrella amarilla durante la ocupación del país, se colocó él también esa estrella en su capa. Numerosos daneses lo imitaron y los nazis dieron marcha atrás, lo que no impidió diversas represalias.

En Francia, Léon Bazalgette, especialista en Whitman, presenta el texto de Thoreau en el Magazine International en 1894, antes de publicar su traducción en 1921. Ésta será leída y utilizada por Romain Rolland en su Ve de Vivekananda y marcará a Jean Giono, en los años treinta, hasta el punto de inspirarse en el título para su denuncia de la guerra, de todas la guerras, Refus d'obéissance.

Así, en Francia, son los literatos quienes primero se impregnan del pensamiento de Thoreau, posteriormente los militantes libertarios y, a través de Gandhi y la India mística, los discípulos de Lanza del Vasto (1901-1981). Tal como se observa, desobedecer es un verbo poco usado por los "políticos" y los líderes de opinión, salvo desde hace algunos años por un José Bové, un Noel Mamére o algunos altermundialistas que no dudan en cuestionar el derecho y la ley en nombre del respeto mismo al ser humano. ¿Qué obcecación lleva a los "políticos" a obstinarse en no reconocer la obsolescencia de una ley, su desfase con condiciones hasta entonces inéditas, sus efectos humillantes respecto de tal o cual grupo o individuo, su violencia perpetrada en nombre de un Estado alejado de la realidad. El derecho al desacuerdo y la desobediencia civil son, para cualquier individuo dotado de conciencia, un deber.

LITERATURA DEL HOLOCAUSTO

LITERATURA DEL HOLOCAUSTO

La escritura de la barbarie
Reyes Mate

BABELIA - 22-01-2005
PRIMO LEVI escribe en urgencia, apenas llegado del campo, "lo más llamativo, lo más grave, lo más importante" de su experiencia en Auschwitz. El resultado es Si esto es un hombre (Muchnik, 1989), publicado en una pequeña editorial en 1947, libro al que nadie hace caso. Desanimado por el desinterés reinante no volverá a intentarlo hasta 1963, con La tregua (Muchnik, 1999), que cuenta su rocambolesco viaje de vuelta a casa. Ese mismo año Jorge Semprún, que había sido liberado de Buchenwald 18 años antes, publicaba su primer relato, El largo viaje (Seix Barral, 1976). Si hoy alguien quiere iniciarse en la cultura del Holocausto tiene que empezar por esos pocos testigos dotados con el talento o "espíritu de la narración" que dirá Kertész. Junto a los citados, el comunista francés Robert Antelme cuyo relato La especie humana (Arena Libros, 2001) impactó en su época al revelar que los nazis no sólo querían matar sino expulsar al prisionero de la condición humana. Y en este capítulo de los relatos fundamentales, La noche (Muchnik, 1975) de Elie Wiesel, el mundo del horror vivido por un joven de 15 años; los Diarios de Victor Klemperer, escritos entre 1931 y 1941 (Círculo de Lectores, 2003) pero publicados medio siglo después, en 1998; el viaje espiritual que ha dejado en sus cartas y diarios la joven mundana Etty Hillesum, El corazón pensante de los barracones (Anthropos , 2001), y, por supuesto, Diario de Ana Frank (Plaza & Janés, 1992), un libro conmovedor pero desde el que es difícil hacerse una idea de la dimensión del Holocausto. Vives i Clavé es la voz catalana en Cartes des dels camps de concentració (Edicions 62, 1972).

Y, junto a los relatos, los ensayos llevados a cabo por supervivientes. En primer lugar, el duro alegato de Jean Améry, en contra del olvido, la tortura y la indiferencia de la humanidad, en Más allá de la culpa y la expiación (Pre-Textos, 2001); también la reflexión ponderada de Levi sobre los grandes interrogantes de Auschwitz en Los hundidos y los salvados (Muchnik, 1989), así como los ensayos del escritor húngaro Imre Kertész en Un instante de silencio en el paredón (Herder, 1998), de E. Kogon, Sociología de los campos de concentración (Taurus, 1965), o de David Rousset, El universo concentracionario (Anthropos, 2004).

Frente a quienes quieren dar cuenta de lo vivido bajo la forma de relatos sobrios y realistas, están los que, como Semprún, entienden que hay que recurrir al arte, a la literatura, para poder transmitir algo de lo que ellos vivieron. Es lo que él hace en La escritura o la vida (Tusquets, 1995), su relato más rotundo, o Kertész en Kaddish por el hijo no nacido (Acantilado, 2001), o Charlotte Delbo, Auschwitz y después (Turpial Amaranto, 2004).

Entre los ensayos posteriores a 1945 sobre el exterminio de los judíos europeos, en primer lugar Minima Moralia, de Th. Adorno, la reflexión más radical y consecuente con lo que acababa de ocurrir en Europa; luego, H. Arendt, Eichmann en Jerusalén (Lumen, 1999), el libro que plantea la tesis sobre la banalidad del mal y que causó gran disgusto en buena parte del mundo judío; K. Jaspers, El problema de la culpa (Paidós, 1998), que puso sobre el tapete el problema de la culpabilidad o de la responsabilidad de las generaciones siguientes; E. Canetti, Masa y poder (Muchnik, 1977), una aproximación a la psicosociología del hitlerismo. Montserrat Roig fue pionera en España con su Els catalans als camps nazis (Edicions 62, 1977). Más actuales son los estudios de G. Agamben, Lo que queda de Auschwitz (Pre-Textos, 2000), el autor que ha puesto en la agenda política el significado de Auschwitz; Z. Baumann, Modernidad y Holocausto (Sequitur, 1997), un libro que inquieta a los ilustrados; o E. Traverso, La historia desgarrada. Un ensayo sobre Auschwitz y los intelectuales (Herder, 2001), una visión muy bien informada sobre actores y espectadores de ese acontecimiento. Contribuciones españolas tenemos en la revista Isegoría, en el número dedicado a 'La filosofía después del Holocausto' (número 23, 2000), el número monográfico de la revista Anthropos, 'Vigencia y singularidad de Auschwitz' (número 203, 2004), o Memoria de Auschwitz. Actualidad moral y política (Trotta, 2003), publicado por el autor de este artículo. Y como trasfondo de cualquier profundización en el tema: Dialéctica de la Ilustración, de Horkheimer-Adorno (Trotta, 1994), y Sobre el concepto de historia, de Walter Benjamin (Taurus, 1989). Sigue sin aparecer en castellano el texto obligado de R. Hillerg, La destrucción de los judíos de Europa.

Fue Adorno el que lanzó la pregunta de si era posible la expresión artística, habida cuenta de lo que hay de gozo y disfrute en la belleza, después de Auschwitz. Paul Celan le respondió con su propia poesía que sí, si tenía por tema el sufrimiento. Tenemos en castellano sus Obras completas (Trotta, 1999); también Nelly Sachs, Huida y transformación (Libertarias, 1995). En teatro hay que recordar a Max Aub, San Juan (tragedia) (Pre-Textos, 1998), a Peter Weiss, La indagación (Círculo de Lectores, 1972), y a la obra recientemente estrenada Himmelweg (camino del cielo), de Juan Mayorga, autor también de un Job con resonancias concentracionarias, publicado en La autoridad del sufrimiento (Anthropos, 2004). Si del teatro pasamos al cine, la obra de referencia indiscutible es Shoah, de Claude Lanzmann, un filme único en el que los actores son supervivientes y en el que la palabra atraviesa el tiempo y desafía al olvido. Clásicos son El diario de Ana Frank, Noche y niebla de Alain Resnais, aunque el público actual ha sabido de estos temas gracias a la mediocre pero impactante serie americana El Holocausto y a la eficaz La lista de Schindler, de Spielberg.

Un capítulo nuevo acaba de abrirse en este inmenso continente temático: ¿se puede hablar de Alemania como de un pueblo de víctimas? Quien rompió el silencio sobre los propios sufrimientos, mantenido como un tabú por políticos y escritores alemanes durante cincuenta años, fue W. G. Sebald con Sobre la historia natural de la destrucción (Anagrama, 2003) seguido de cerca por Günter Grass, A paso de cangrejo (Alfaguara, 2003), aunque ha sido la obra de Jörg Friedrich, El incendio (Taurus, 2003), la que ha provocado el debate sobre el sentido de los bombardeos que dejaron al país hecho un solar y sobre si vale todo contra el pueblo que produjo el Holocausto.

COMENTARIO: NACIONALISMOS ¿PASIÓN o RAZÓN?

Montserrat Guibernau ¿Pasión o razón?,
EL PAIS 25 de noviembre de 1998
La caída del muro de Berlín (1989) inició un periodo dominado por el estallido de diferentes nacionalismos en los territorios de las repúblicas ex soviéticas: Estonia, Letonia, Lituania, Chechenia, Ucrania, Checoslovaquia... Las reivindicaciones nacionales, las declaraciones de independencia y el reconocimiento de nuevos Estados-nación por parte de la comunidad, internacional se sucedieron con rapidez. Era un momento en el que el nacionalismo aparecía todos los días en la primera página de los periódicos y era también un momento en el que se registró un cambio en la percepción del nacionalismo, que entonces era interpretado con frecuencia como una herramienta liberadora de la opresión comunista. Estos países, estas regiones, podían ser nacionalistas porque sólo así conseguían liberarse de la esclavitud ideológica a la que habían estado sometidos. Occidente comprendió, alentó y reconoció pacíficamente el carácter democrático de estos nacionalismos.
El estallido de la guerra en la ex Yugoslavia transformó radical mente el concepto benigno del nacionalismo que se había extendido en Occidente, no hay que olvidar que este nacionalismo pos-soviético contribuía a desmembrar al principal enemigo de Occidente, la Unión soviética. La crudeza de los enfrentamientos entre serbios, croatas y bosnios, las noticias de limpieza étnica, de xenofobia y de racismo que estallaron en el corazón de Europa, transformaron inmediatamente el rostro del nacionalismo. Lo que hasta entonces había sido considerado una fuerza liberadora se convirtió en una fuerza destructiva y represora. El nacionalismo era una doctrina execrable. Los nacionalistas eran de nuevo peligrosos, primitivos, violentos, obsesivos, tribales. El nacionalismo fue proscrito. ¿Cómo se puede explicar esta reacción? El nacionalismo se había simplificado y se había definido en función de ciertos intereses políticos. Cuando las consecuencias del nacionalismo interesan, es bueno; cuando nos son hostiles o amenazan el statu quo, es malo. Y eso sin hacer distinciones, porque en el momento de demonizar el nacionalismo, todos los nacionalismos se meten en el mismo saco. Se ignora así la complejidad del nacionalismo como ideología política y como movimiento social que es utilizado para reivindicar acciones y políticas radicalmente opuestas. Son nacionalistas los que defienden el derecho de sus pueblos a decidir su futuro colectivo y a proteger y desarrollar su cultura en armonía con los pueblos de su entorno. Pero también se llama nacionalistas a quienes defienden la superioridad de su nación sobre las demás, quieren imponer su cultura y forma de gobierno excluyendo a quienes son diferentes. La exclusión puede comportar la falta de derechos civiles, el traslado forzoso de poblaciones o su persecución para obligarlos a huir, e incluso su eliminación física. Una palabra, nacionalismo; dos caras, la de un nacionalismo dialogante basado en la democracia y en la defensa de la soberanía nacional, y un nacionalismo fundamentalista que niega la diferencia y la califica como signo de inferioridad. En estos momentos hay tres grandes debates abiertos en tomo al nacionalismo: a) ¿se trata de una ideología moralmente legitimable y racional o es una ideología sentimental ligada a la exclusión y la violencia?; b) ¿se trata de una ideología retrógrada y anacrónica o, por el contrario, representa un componente esencial de la modernidad?, y c) ¿es posible hacer compatible la doctrina nacionalista con el ideal universalista, y cosmopolita defendido tradicionalmente por la izquierda?
a) El nacionalismo tiene la capacidad de generar sentimiento de identidad entre los miembros de una comunidad que comparten una misma cultura y desean decidir sobre su futuro político. El principio democrático y el de soberanía nacional justifican racionalmente el deseo de las naciones a autodeterminarse, combinando así los derechos individuales y los colectivos. Pero no todos los nacionalismos se fundamentan en la defensa de principios democráticos. La necesidad de establecer una distinción entre estos dos tipos de nacionalismo ha llevado a introducir la diferenciación entre nacionalismo étnico y nacionalismo cívico. A juicio de Liah Greenfeld (Nationalism: five roads to modernity, Harvard University Press, Harvard, 1992) entiende la pertenencia a la nación (nacionalidad) como un principio abierto que responde a la voluntad del individuo. que es quien decide y elige. El nacionalismo étnico, en cambio, interpreta la nacionalidad como un principio inherente al individuo: es decir. la nacionalidad no se escoge, ni se puede cambiar, ni se puede adquirir, sino que constituye una característica genética.
b) La reflexión sobre el carácter moderno o anacrónico del nacionalismo exige tener en cuenta la intensificación de los procesos de globalización y la transformación del Estado-nación. Uno de los retos de la globalización consiste en la amenaza de homogeneización cultural -posiblemente deberíamos decir la amenaza de americanización-, que ha provocado y agudizado diferentes manifestaciones de nacionalismo. La globalización ha propiciado una transformación radical en el concepto de soberanía tradicional del Estado-nación que hoy observa cómo la porosidad de sus fronteras aumenta rápidamente. Los Estados-nación ya no controlan sus economías, ni las influencias culturales e ideológicas que la experiencia mediática aproxima a sus ciudadanos. En este contexto se producen dos reacciones íntimamente interrelacionadas. Por una parte, asistimos a un resurgimiento del nacionalismo de Estado y, por otra a un fortalecimiento de los nacionalismos en las naciones sin Estado, que con frecuencia cuestionan la legitimidad de los Estados que las contienen. No diremos que el primero es bueno y el segundo malo, tampoco diremos que uno es moderno y el otro anacrónico, ya que tanto uno como el otro dependen de las ideologías políticas a las que se asocian; es más, dentro de un mismo Estado-nación y dentro de una misma nación sin Estado podemos encontrar nacionalismos que se rijan por principios muy diferentes, unos dialogantes y otros fundamentalistas. Lo que sí hay que aclarar es que generalmente el acceso al poder y los recursos en ambas situaciones es muy diferente, ya que el nacionalismo de Estado cuenta con el poder de quien gobierna, mientras que el reconocimiento de los nacionalismos sin Estado depende de la voluntad y los principios políticos que guíen el Estado en el que la minoría nacional esta incluida. Es el Estado-nación el que, en ultima instancia, decide definirse como una institución centralizada multinacional o como estructura federal.
Horsman y Marshall presentan una de las teorías más elaboradas para explicar los cambios que afectan al Estado-nación. En su opinión, el declive de la autonomía del Estado-nación ha comprometido el pacto entre los ciudadanos y, el Estado, de forma que cualquier solución requerirá la articulación de los vínculos múltiples entre el ciudadano, el Estado, las organizaciones regionales y las internacionales, y, la economía global. Hay que repensar el concepto mismo de comunidad, sus derechos y responsabilidades. No obstante, Horsman y Marshall se refieren a la proliferación de nacionalismos subestatales como un signo de tribalismo creciente. Michel Maffessoli y Eric Hobsbawn también se refieren a la reemergencia del nacionalismo en las naciones sin Estado como un anacronismo.
En mi opinión, hay que mostrar un cierto escepticismo sobre las teorías que tildan el nacionalismo subestatal de una forma de tribalismo mientras que con frecuencia legitiman el nacionalismo de Estado. La utilización del término tribal para describir el nacionalismo en las naciones sin Estado ignora dos puntos fundamentales.
Primero, ignoran que el nacionalismo de hoy es sustancialmente diferente del nacionalismo clásico que en los siglos XVIII y XIX contribuyó a la constitución y consolidación del Estado-nación. Un buen número de estos nacionalismos reivindica el derecho a desarrollar en libertad su especificidad nacional en un contexto de respeto y tolerancia, y al hacer esto cuestionan la legitimidad del Estado-nación, cuya construcción se ha basado con frecuencia en la homogeneización de los pueblos que vivían en sus fronteras. Es cierto que no todos los nacionalismos en naciones sin Estado son democráticos y por esta razón hay que estar atentos a la necesidad urgente de establecer una diferencia entre los que defienden la democracia y quienes se basan en una visión etnocéntrica del mundo basada en la utilización de mecanismos excluyentes que a menudo llegan al uso de la fuerza.
Segundo, la misma utilización del término tribalización para referimos a la reemergencia de todos los tipos de nacionalismo subestatal es un anacronismo ya que implica el retorno a un pasado irrecuperable que ya no tiene sentido e ignora las conexiones entre la emergencia de formas de nacionalismo subestatal y las alteraciones que hoy, afectan al sistema de Estados-nación.
c) Los intelectuales se han sentido tradicionalmente incómodos con el nacionalismo. Ya en el siglo XIX y durante el XX encontramos numerosos ejemplos de grandes pensadores que no prestaron atención al nacionalismo aunque era una de las fuerzas políticas mas significativas en aquellos momentos. Estos mismos pensadores pronosticaron la desaparición del nacionalismo. La historia les niega la razón en este aspecto.
También hoy, desde algunos sectores de la izquierda se condena el nacionalismo en favor del internacionalismo. Esta actitud ignora dos puntos básicos. Primero, tal como dice Isaiah Berlin, el internacionalismo es un ideal noble, pero para conseguirlo es necesario que cada eslabón de la cadena, cada pueblo, sea lo suficientemente fuerte para resistir la tensión. Segundo, la necesidad de preservar la nación como comunidad que no sólo admite, sino que se enriquece en la propia diversidad, y de entender el nacionalismo como doctrina política que, cuando se basa en el deseo de desarrollar la propia nación desde el respeto, la tolerancia y el reconocimiento de la diferencia, se manifiesta indudablemente como representante del principio internacionalista cosmopolita que busca la convivencia pacifica y el desarrollo de los pueblos en libertad

ACTIVIDAD: Resume y realiza un mapa conceptual del siguiente artículo.

VISIONADO PROGRAMA REDES NRO. 337: COSAS QUE NUNCA DEBIMOS APRENDER

VISIONADO PROGRAMA REDES NRO. 337: COSAS QUE NUNCA DEBIMOS APRENDER

A menudo pensamos que la mente más primitiva como la del hombre de la Edad de Piedra es primaria y simple; pero, en realidad, la mente humana de cualquier época y cultura es muy sofisticada. Está claro que hay diferencias entre las sociedades tecnológicamente avanzadas y la de los cazadores-recolectores, pero probablemente las habilidades mentales son las mismas en todas las culturas.

También se cree que el instinto es algo que sólo tienen los animales y que el aprendizaje es cosa de los seres humanos. Es erróneo. Un gusano aprende de la misma manera que una persona tiene instintos.

¿Qué es más importante: el entorno o los genes? Lo que es evidente es que los genes nos proporcionan la capacidad de reaccionar de forma inteligente a nuestro entorno de manera particular e individual. Asimismo la cultura afecta a las personas y se aprendre imitando a otras personas.

Los últimos avances en neurociencia demuestran que no se trata de que tengamos un cerebro sino que nosotros somos nuestro cerebro. Que todos los fenómenos que correspondían al alma –emociones, moral,....- se basan en actividades fisiológicas de los tejidos cerebrales.

RESUMEN Y TERMINOLOGIA CAPS. 15-18

RESUMEN Y TERMINOLOGIA CAPS. 15-18

CAP. XV
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
mentira involuntaria = la ignorancia. Al ignorar sobre una cuestión se miente acerca de ella.
la filosofia... al verla tan indignamente afrentada = los sofistas y sus discípulos.

ESQUEMA
- Pero también esos gobernantes que vayan a ser elegidos (escogidos por los fundadores) deberán tener ciertas condiciones: firmes, valientes, hermosos, generosos, viriles, capacidad de recibir educación, amor al trabajo y la verdad, vivacidad para el estudio, que no tengan dificultades en aprender... en una palabra: ¡Ser excelentes, los mejores!.
- Que es lo contrario de lo que (ahora) ocurre en la filosofía puesto que se ocupan de ella (se dedican a ella) los que no son dignos.
- Por eso mismo hay que tener mucho cuidado al elegir a los que vayan a ser educados para gobernantes.
- Si así hiciéramos iríamos hacia lo mejor y conseguiríamos un gobierno justo en la ciudad (polis).
- No sería conveniente elegir a ancianos para tales menesteres porque no tendrían capacidades.

RESUMEN:
¿Quiénes habrán de ser los educados en la dialéctica? Los más firmes, valientes, hermosos... Pero hay que ser cuidadoso y elegir a quienes amen el trabajo y el esfuerzo intelectual (cosa que ciertamente no ocurre, dedicándose a la filosofía quienes no debieran).
¡Los mejores! (aristocracia). Criterio de selección: personas sanas de cuerpo y alma, no sea que se eduque a quién no se deba. Excluir a los ancianos porque no tendrán capacidades de aprendizaje.

CAP. XVI
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• dialéctico es el que tiene visión de conjunto = la dialéctica, por derribar las hipó¬tesis de los otros conocimientos, ofrece necesariamente una visión de conjunto que engloba y supera a todos los demás saberes.
• poder dialéctico = encaminarse hacia el ser en compañía de la verdad y sin ayuda de los sentidos.

ESQUEMA
Los elegidos deben ser niños, a los que se les enseñará todo lo que ha sido señalado anteriormente y mediante una educación que se les imponga sin fuerza... ¡jugando!
Y los que demuestren las habilidades que deseamos, incluso después de haber asistido a la guerra, se les separará e incluirá en un grupo selecto.
Se iniciarán en el estudio después del período gimnástico y de haber presenciado batallas (aproximadamente hacia los 20 años).
Estudiarán de manera sinóptica las disciplinas aprendidas dispersamente en la infancia, las relaciones que mantienen entre sí y la naturaleza del ser.
Esto permitirá saber quién es proclive a la dialéctica al ver si tiene una visión de conjunto (que es una de las características de la dialéctica).
A los mejores de estos se les volverá a separar cuando tengan 30 años, aunque habrá que seguir tomando grandes precauciones.
Esbozo de un mal que afecta a la dialéctica.

RESUMEN:
Hay que elegir a niños, pero no obligándoles a aprender por la fuerza, sino jugando.
Se iniciarán después del período gimnástico y después de haber asistido a las guerras como espectadores, aproximadamente a la edad de veinte años, después de una selección, iniciándose en los estudios por medio de una síntesis de todos los conocimientos adquiridos anteriormente (lo cual será una prueba de sus capacidades didácticas) y a los mejores entre ellos se les volverá a separar a la edad de treinta años.
No obstante, hay un mal que aqueja a la dialéctica.

CAP. XVII
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
otros principios prometedores de placer = frente al alma, el cuerpo que, como el caballo malo, pretende desequilibrar el camino de la verdad.
que aquello no es más honroso que deshonroso = lo que era cierto se convierte en opinable y pierde la seguridad en lo aprendido.

ESQUEMA
Aun a pesar de la buena educación que puedan haber recibido, hay principios del placer (los instintos, los sentidos) que pretenden llevarnos por otros derroteros.
Y así puede ocurrir que si se enseña la dialéctica a los jovencitos que luego se vean contradichos en sus principios y se pongan a dudar de todo lo aprendido... y de esa manera, al quedarse sin argumentos, se iniciarán por la senda del placer .
Lo que les hará rebelarse con las leyes que antes se les enseñaban.
Por lo tanto, hay que tener mucha precaución al enseñar la dialéctica.
No habrán de estudiar la dialéctica siendo excesivamente jóvenes ya que la juventud juega con todo y acabarían burriéndose e inclinados al escepticismo.

RESUMEN:
El mal de la dialéctica es que si se enseña antes de los treinta, los alumnos, debido a su juventud e inexperiencia, pueden ser refutados, quedarse sin argumentos y dudar de lo que ya han aprendido, por lo que la aborrecerían, se convertirían en rebeldes y se sentirían inclinados hacia el escepticismo (lo cual es un gran perjuicio para la filosofía).

CAP. XVIII
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
cuando se intente arrastrarles en todas direcciones = serán aptos para resistir las tentaciones que se les presenten.

ESQUEMA
5 años más estudiando dialéctica...
Y luego habrán de bajar al mundo (el fondo de la caverna) para ocuparse de los asuntos mundanos...
Allí pasarán 15 años, siendo sometidos a pruebas... concluyendo esta fase cuando tengan unos 50 años...
Que es cuando empezarán a mirar de frente al bien; que es cuando estarán en disposición de legislar y de ocuparse de la educación de futuros gobernantes.
Y esto será indiferente para hombres como para mujeres elegidas.
Y aunque estos propósitos sean difíciles de realizar son posibles.
Los legisladores (primeros) el primer paso que deberán tomar es mandar fuera de la ciudad a los mayores de 10 años para que sean educados por ellos mismos del modo que se acaba de proponer.

RESUMEN:
Estudiarán dialéctica durante cinco años más, después de los cuales bajarán a la caverna (el mundo nuestro) y ocuparán puestos bajos e intermedios a fin de ser probados durante 15 años.
Luego, con cincuenta años, los mejores se ocuparán de los cargos políticos, pero no como un honra sino como una obligación. Al acabar su tarea, que incluirá la preparación de futuros gobernantes, se irán a vivir a la Isla de los Bienaventurados.
Tanto los hombres como las mujeres.
Y esto no es una utopía. Propuesta de iniciación del programa político.

REFLEXIÓN: ENRIQUE Y LOS SIMBOLOS

EL PAÍS - Opinión - 15-01-2005
El príncipe Enrique, segundo hijo de Carlos de Inglaterra y la fallecida princesa Diana, es un adolescente que no destaca por dar alegrías ni a su padre ni a la opinión pública británica. Cierto que su vida privada tiene escaso interés y que sólo la avidez de la prensa amarilla británica y las facilidades que da la Casa Real británica para producir escándalos explican que las gamberradas y cuitas de este niño cada vez menos niño sean con frecuencia noticia. Pero la aparición de fotografías del príncipe en una fiesta, disfrazado de oficial alemán nazi con el brazalete de la cruz gamada incluido, es mucho más que el escándalo de un joven que no es el referente social que debiera.

Es un hecho gravísimo que el príncipe haya ofendido profundamente a la sociedad británica que combatió con valentía y terribles sacrificios como líder de la civilización contra la barbarie nazi. Su suprema ignorancia sobre la sensibilidad de su pueblo supone una afrenta a todas las víctimas del nazismo, británicas o no, por involuntario que fuera el desprecio.

La ligereza de Enrique es, además, partiendo de quien habría de dar pruebas de excelsa educación y ejemplaridad, todo un paradigma de la falta de respeto que demuestran algunos sectores de las generaciones jóvenes en las sociedades ricas hacia las emociones, de adhesión o de rechazo, que despiertan algunos símbolos positivos o negativos. Pero cuando el próximo 27 de enero va a cumplirse el 60º aniversario de la liberación de Auschwitz, que convirtió a todo el mundo en testigo de lo que es capaz de hacer el ser humano movido por el odio y el desprecio al prójimo, hay que plantearse qué hemos hecho mal en las democracias para que aquella terrible lección a la humanidad sea ignorada o trivializada aunque sea por algunos jóvenes.

El príncipe Enrique, las bandas de skinheads, las multitudes en los estadios que corean lemas racistas o fascistas o quienes promueven actos y mensajes antisemitas son la prueba más contundente de que las sociedades que aspiramos a ser mejores y más compasivas no podemos dejar de mirarnos en el espejo de Auschwitz para no olvidar nunca lo peor de lo que somos capaces los seres humanos cuando despojamos de humanidad al prójimo.

RESUMEN Y TERMINOLOGIA CAPS. 13 Y 14

RESUMEN Y TERMINOLOGIA CAPS. 13 Y 14

CAP. 13

PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN DEL TEXTO
• preludio de la melodía que hay que aprender = prólogo a la dialéctica (el conocimiento de las esencias), que es el conocimiento verdadero y lo que buscamos.
• quienes no son capaces de dar o pedir cuenta de nada = los que no saben explicar sus puntos de partida y los fundamentos de su conocer.
• la melodía en sí = el contenido y esencia de la dialéctica.
• la dialéctica = es el conocimiento que lleva a la verdad en sí, es decir a las esencias.
• soñar con lo que existe = no conocer realmente lo que existe (las esencias).

ESQUEMA
• Ahora hay que buscar las semejanzas de estas enseñanzas (artes y saberes) entre sí.
• La dialéctica es el proceso del pensamiento que va desde el mundo sensible, por grados, elevándose hasta el inteligible.
• Al igual que la vista de los prisioneros de la caverna que, poco a poco, gradualmente, va viendo más y más (mejor, adaptándose) hasta ver directamente el sol.
• Las ciencias señaladas ayuda (¡ayudan, pero sólo ayudan!) a ese proceso que lleva a descubrir la verdad y la esencia.
• Explicar la dialéctica va a ser una tarea difícil.
• La dialéctica es la única ciencia que nos va a llevar a descubrir la verdad y la esencia; las otras ciencias y conocimientos humanos se ocupan de objetos particulares... de lo que nace y de lo que muere...
• Incluso, las ciencias que describen algo del ser -como la geometría- tienen un problema: ¿Cómo podrán saber algo verdaderamente si desconocen su principio, su razón de ser, sabiéndose que la conclusión y las partes intermedias dependen de un principio de partida del cual no pueden dar cuenta? No pueden derribar las hipótesis de las que parten.

RESUMEN:
Si bien el estudio comparativo entre todo lo que ha sido señalado ha de conducirnos (dialécticamente) hacia el Bien, resulta ser sólo su preludio. La dialéctica es, como la vista que le imita cuando va mirando poco a poco las cosas (la caverna) hasta ver el sol, el proceso inteligible (sin ayuda de los sentidos) que se dirige hacia la esencia (cada cosa en sí).
Símil con la caverna: liberarse de las cadenas, ascender, mirar reflejos, etc. El mismo efecto producen en el alma los saberes enumerados: su elevación hasta la contemplación del mejor de todos los entes.
La dialéctica, aunque difícil, es el único método que alcanza la verdad (las esencias) porque las demás artes y ciencias se ocupan del devenir (lo perecedero). Este último estadio del conocimiento sólo podrá ser enseñado a quienes hayan seguido los estudios anteriores.

CAP. 14

PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• echando abajo las hipótesis = la misión de la dialéctica es derribar o superar los fundamentos parciales de las ciencias anteriores. O mejor, ascender paulatinamente y poder dar cuenta de conocimientos inferiores, cosa que no pueden hacer ellos mismos ya que se basan en supuestos que no pueden explicar.
• más claro que la opinión y más oscuro que el conocimiento = las ciencias intermedias, propedéuticas o matemáticas, que sin ser el conocimiento de la esencia, aunque hacia ella se encaminan, tampoco son conocimientos materiales y sensibles.

ESQUEMA
• La dialéctica, por tanto, es el método (camino) que lleva desde el bárbaro lodazal (el fondo de la caverna) hasta las alturas... usando como ayuda las artes/ciencias antes enumeradas.
• Repetición de la línea del conocimiento: conocimiento y pensamiento (ambos son: inteligencia/episteme), creencia y conjetura (ambas son: opinión/doxa).
• La dialéctica es el camino que nos conduce hacia la esencia y quién no usa la dialéctica ni alcanza la idea de bien pasa por la vida sin enterarse de nada.
• Por lo tanto, no hay que permitir que gobiernen quienes no hayan alcanzado la idea del bien.
• Por lo tanto, a quienes se aspira que gobiernen hay que educarlos en la dialéctica.
• La dialéctica es la ciencia y el conocimiento superior.

RESUMEN:
El método dialéctico es el único capaz de dar armonía a todo y de dirigirse hacia el fin previsto.
Las ciencias anteriores, sin ser conocimiento aún, son algo superior a la opinión (doxa).
Se hace un paralelismo y otorga nombre a las secciones de la línea del conocimiento: conocimiento (cosas en sí), pensamiento (ciencias del cálculo y entes matemáticos), creencia (objetos) e imaginación (sombras); y a las dos primeras: inteligencia (episteme), y a las dos últimas opinión (doxa).
Y quién no alcance el conocimiento por la dialéctica (quién no conozca la idea de bien no conocerá ninguna cosa buena) sólo tendrá opiniones y su paso por la vida habrá sido un sueño.
Y quién así viva no deberá ser gobernante.
Siendo la dialéctica el remate de los demás conocimientos.

SÍNTESIS DE LOS CAPS. 6-14
En las secciones que se acaban de leer se expone:
1. El proceso creciente de la educación dialéctica.
2. Cuáles habrían de ser las características y condiciones de los educandos.
3. Enumeración y definición, sucesivamente, las distintas materias.
4. Pero, siempre, mostrando que cada una de ellas tiene un aspecto aplicable (sensible-material) y otro que se ocupa de la esencia de su objeto.
5. Proceso de acumulación creciente: de esencias a esencias superiores y eso vendría a ser la intención de la dialéctica, que es la ciencia que ha derribado todas las hipótesis precedentes por ser la ciencia de los primeros principios de las cosas.

REFLEXIONES: CARTA DEL JEFE SEATTLE

REFLEXIONES: CARTA DEL JEFE SEATTLE

INTRODUCCIÓN
Cada día el planeta Tierra se puebla más y se hace más frágil y pequeño. La humanidad crece y crece poniendo en peligro su equilibrio y supervivencia de un modo casi inexorable. La Tierra es nuestra gran casa, porque todos vivimos en ella: sin embargo, algunos apenas si podemos verla ya que nuestras otras casas, las pequeñas, nos la ocultan. Hemos construido tantas ciudades colmenas y tan grandes que, a veces, no somos capaces de ver el paisaje en el que vivimos.
En cierta ocasión el hijo de un amigo que residía en Madrid nos sorprendió durante una excursión con este comentario: “Papá, me encanta esto por lo cerca que está el campo. Coges el coche Y en cinco minutos llegas... En cambio en Madrid..” y agitaba la mano arriba y abajo por delante de su rostro.
Es posible que nuestra cultura haya perdido mucho del sentido de la Tierra. Ya lo dice el refrán: "¡Ojos que no ven, corazón que no siente!". Otros pueblos que vivían más en contacto con ella, con sus elementos naturales, el río, los bosques, las montañas, las praderas, el mar, el viento, las estrellas... han sido capaces de sentirla con mucha más profundidad.
Lo que traernos hoy a comentar es un testimonio de un hombre que vivió así y que fue capaz de ofrecer una gran lección al todopoderoso Presidente de los Estados Unidos y a su gobierno. Una lección que nadie aprovechó, pero que está ahí como testimonio de una forma más primitiva de ver las cosas, pero también más profunda y más humana.
TIERRAS DE INDIOS AMERICANOS
El indio Seattle era el jefe de la tribu Suquamish, que vivía a orillas de la que hoy se llama Puget Sound, en el estado de Washington. Las tierras en las que vivía la tribu constituían un enclave maravilloso, entre un mar tranquilo, casi cerrado al océano Pacífico, y la mágica presencia de Mount Renier, la gran montaña a la que los indios llamaban Tacoma. Un lugar de gran belleza, lleno de bosques, lagos, praderas y montañas.
En los tiempos de Seattle comenzaban a acercarse los hombres blancos. Todos los indios del extremo Oeste de los Estados Unidos eran indios pacíficos, sedentarios, arraigados profundamente en su tierra y con un enorme sentido de la trascendencia. La carta de Seatle no es un documento único. Algunos años después, en 1876, otro jefe indio, Chiet Joseph, escribiría otra muy parecida al Presidente de los hombres blancos para defender el territorio de los Nez Perce, situado unos cientos de kilómetros al Este del Puget Sound.
Los indios Suquamish, vivían. como otros de la región, de la pesca del salmón, muy abundante en sus ríos y lagos, y de la caza. Los primeros exploradores que llegaron a aquellas hermosas tierras fueron españoles, a finales del Siglo XVI, explorando las costas. Por eso aun quedan nombres castellanos por la zona, estrecho de Juan de Fuca, en nombre del marino de origen griego, que mandaba el primer barco que lo cruzó, archipiélago de San Juan, Anacortes, etc.
El primer testimonio escrito sobre estas tierras se lo debemos al marino inglés Vancouver, que ancló en aquellas aguas en 1792 y escribió: 'La serenidad del clima, los innumerables hermosos paisajes y la abundante fertilidad que palpita en la naturaleza libre requiere solo ser enriquecida por la industria del hombre para convertir esta tierra en el entorno más maravilloso que se pueda imaginar".
Seattle no tuvo éxito en la defensa de su tierra. Un año antes de que él escribiera su carta se había creado el Territorio de Washington, en 1853, y se había fundado su capital en Olimpia. En 1889 se convertiría en un estado más de la Unión.

COMENTARIO DE TEXTO “CARTA DEL JEFE SEATTLE”
Carta que el jefe indio Seattle envió en 1854 al gran jefe blanco de Washington, en respuesta a la oferta de comprarle una gran extensión de tierras Indias, y crear una "reservación" para el pueblo indígena.
Todo está enlazado.
¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento ni aún el calor de la tierra?. Esta idea nos es desconocida.
Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿ cómo podrán ustedes comprarlos?.
Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas: en cam¬bio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos par¬te de la tierra y asimismo ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila, éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas. los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por todo ello, cuando el gran jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el gran jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de com¬prar nuestras tierras. Pero ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fugaz en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed: son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si le vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y por lo tanto deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano. Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un trozo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tam¬poco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colo¬res. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.
No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.
No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o cómo aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido sólo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo. ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de ola charca?. Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque. así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aroma de pinos.
El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira: como un mori¬bundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco puede saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.
Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: el hom¬bre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.
¿Qué sería del hombre sin los animales?. Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual. Porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo está enlazado.
Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.
Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la sangre que une a la familia. Todo está enlazado.
Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hito. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.
Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día: Nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así, El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaría la ira del creador. También los blancos se extinguirán, quizá antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propias secreciones.
Pero ustedes caminan hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de exuberantes colinas con cables parlantes.
¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. TERMINA LA VIDA Y EMPIEZA LA SUPERVIVENCIA.

REFLEXIONES
Esta carta del Jefe Seattle es. además de una joya literaria injustamente olvidada, una profesión de fe y un código ético de admirable profundidad. Por ello no merece convertirse en mero objeto de debate y discusión. Exige erigirse en tema de meditación y reflexión.
Algunas pistas para encauzar estos filones ricos de pensamiento pueden ser:
- La primera frase, que se reiterará en el texto, resume el principio fundamental. Todo está enlazado. La vida sobre la tierra forma una trama continua, en la que todo es interdependiente, nosotros también formamos parte de esta trama.
• La sola idea de comprar o vender la tierra resulta sorprendente ¿Cómo puede pertenecer a alguien lo que es de todos? No sólo de los vivos, también de los muertos. No sólo de los hombres, también de los demás seres vivientes. No sólo es de todos, sino que todos somos la Tierra.
- La tierra es sagrada, porque ella es la memoria de nuestros antepasados. Los hombres pasan, pero los lugares permanecen y fueron los testigos de sus hechos.
- Todos somos parte de lo mismo. Hay una hermandad universal entre los hombres, los seres vivos y los inanimados. Los ríos son nuestros hermanos ...
• El hombre blanco no lo siente así. Los reproches son contenidos y emocionados, pero certeros y terribles. Hay un premonición sorprendente para estar hecha en 1854, pero que hoy encuentra ya defensores abundantes: "Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.
- Las ciudades del hombre blanco no son envidiables, causan pena porque impiden vivir la vida.
El hombre blanco no puede apreciar lo mejor que ofrece la vida. No puede escuchar los pájaros; no es capaz de sentir el aire, el aire que es el aliento que todos los seres respiramos.
• Si les vendemos las tierras deben conservarlas como cosa aparte y sagrada. Deben respetar a los animales, deben respetar el suelo. La Tierra no' es del hombre. Es el hombre el que es de la Tierra.
- Todo está enlazado; el daño que hacemos a la Tierra nos lo hacemos a nosotros mismos.
• El final de la carta es estremecedor. Apela a un Dios que parece dominado por los blancos, pero que es el mismo Dios de todos, y castigará los excesos que se cometan con su mundo.
• Hay una profecía sobre el final de la civilización blanca hacia el que camina rodeada de gloria.
- El destino es misterio. Llegan malos tiempos. Se termina la vida, comienza la supervivencia.
- Hoy, los indios Suquamish han quedado reducidos a un recuerdo en medio de la prosperidad de una zona de riqueza emergente. Su concepción de la vida y de la Tierra en que vivimos se ha desvanecido con ellos, pero sus admoniciones pueden convertirse en profecías en cualquier momento. Quizá por eso los hombres blancos seamos capaces un siglo más tarde de comprenderles mejor y de alorar su pensamiento.

RELATIVISMO CULTURAL

RELATIVISMO CULTURAL

Definición de Relativismo cultural Principio que afirma que todos los sistemas culturales son intrínsecamente iguales en valor, y que los rasgos característicos de cada uno tienen que ser evaluados y explicados dentro del sistema en el que aparecen. Según este principio, toda pauta cultural es intrínsecamente tan digna de respeto como las demás. Es imposible afirmar valores universales, porque cada cultura tiene su propio criterio sobre lo que es bueno o malo. Por lo tanto, pretender que en una comunidad campesina o un asentamiento humano se respeten los derechos humanos es simplemente imponer valores ajenos, desconociendo que los campesinos o los pobladores tienen su propia percepción de justicia.
OBJECIONES
¿Qué ocurre cuando la igualdad de valor de todas las culturas se entiende en el terreno de la ética?. Como es bien sabido a través de los informes periódicos de Amnistía Internacional; hay muchas culturas en las que la mutilación genital femenina es una pauta cultural normal. Los nativos de esas culturas consideran que esa práctica es una parte es una parte irrenunciable de su identidad cultural, y consideran que los intentos de ciertas organizaciones occidentales de combatir las mutilaciones sexuales son actos de imperialismo cultural destinados a destruir su identidad. De este modo 135 millones de mujeres de todo el mundo han sufrido la clirodectomía. Es frecuente que estas mujeres mutiladas hayan sufrido infecciones crónicas, hemorragias intermitentes, abscesos, trastornos renales, quistes, efectos dañinos sobre su sexualidad. Las razones que dan los nativos para justificar son muy variadas: que el clítoris es la parte masculina del cuerpo de la mujer y hay que extirparlo para que no se confundan con los hombres, que si el clítoris toca el pene del hombre éste morirá, que los genitales femeninos no mutilados son feos y voluminosos, que si la cabeza del niño toca el clítoris durante el parto el niño morirá, que las mujeres no mutiladas no son fértiles… Los principios éticos universales nos exigen tomar una posición intolerante en este asunto, de lo contrario estaríamos mirando a esos millones de mujeres como si no fuesen personas humanas, como si fuesen animales en una reserva.
Otras pautas culturales que chocan contra los derechos éticos elementales de toda persona humana son: deformaciones corporales dañinas, esclavitud culturalmente sancionada ….

LA COMPRENSIÓN LECTORA PROBLEMA DE TODOS

La mejora de la educación exige, según la autora del texto, repensar los modelos de formación del profesorado y la colaboración de la sociedad fuera de la escuela.

ANNA CAMPS

EL PAÍS - Sociedad - 07-01-2005
Ante los resultados del Informe Pisa 2003 se hace necesario un debate sereno que aporte elementos para la reflexión.

Conviene ante todo formular algunas reservas sobre lo que subyace a estas evaluaciones. Si atendemos al organismo internacional que las promueve, a las características de las pruebas, a la falta de consideración de la diversidad de tradiciones culturales, a la idea de progreso individual, podemos pensar que responden a la necesidad de promover unas competencias que interesan para la implantación de un modelo económico y cultural único, al servicio de un concepto de progreso acorde con este modelo. Cabría considerar a este respecto que los géneros discursivos que sirven para comunicarse en una determinada cultura no son idénticos a los de otra y que la tradición cultural en que crecen y aprenden a comunicarse muchos niños y jóvenes difiere de la que se toma como referente para estas evaluaciones de modo que las comparaciones entre países parecen discutibles. Además los investigadores en ciencias sociales sabemos muy bien que este tipo de pruebas no miden algunas de las capacidades humanas fundamentales para el desarrollo de las personas. En algunos países, como México, los resultados dibujan el mapa de la pobreza, pero no conducen a sus gobiernos a abordar este tema, sólo a pensar en términos escolares.

A pesar de esta objeción general puede ser interesante debatir sobre las posibles causas de los éxitos y de los fracasos. Lo primero que destaca es la multiplicidad de factores que inciden en los resultados, de manera diversa según los países: inversión en educación, formación del profesorado, consideración social de la enseñanza y de los profesores, equidad y comprensividad del sistema, nivel cultural general... Algunos de los análisis introducen cierto optimismo al mostrar que un sistema educativo sólo puede ser de excelencia si tiende a mejorar las capacidades de todos los ciudadanos, que no puede haber excelencia para unos y fracaso para otros, y que esto sólo es posible con un esfuerzo importante en la enseñanza pública, que puede garantizar la equidad. Estas consideraciones generales son el contexto en el que quiero formular algunas reflexiones:

1. Los niños y jóvenes no desarrollan sus habilidades verbales sólo dentro de la escuela. Los entornos familiares, sociales, tienen en ellas una influencia decisiva. Se aprenden fuera de la escuela formas verbales que ésta no controla, pero que son modos de comunicar en la sociedad. Pensemos en algunos de ellos: Los reality shows que algunos niños ven durante horas, los debates públicos, en que no hay tiempo para argumentar y lo que cuenta es la capacidad del hablante de colocar una frase a modo de eslogan; la publicidad que vehicula modelos de persuasión que apelan a los instintos más bajos. Los héroes actuales (en general deportistas) tienen delante multitud de micrófonos para recoger cuatro palabras banales e incoherentes. ¿Sería mucho pedir que una sociedad preocupada por la educación de sus niños y jóvenes se planteara que la cultura es algo que no puede quedar encerrado en la escuela? El desarrollo de la capacidad de comprender textos escritos requiere indudablemente de conocimientos y habilidades específicas, pero no es independiente de la capacidad de comprensión del lenguaje oral ni del desarrollo de la capacidad de expresar con coherencia las ideas. La narración oral, la conversación detenida y la expresión razonada de opiniones son prácticas necesarias para el desarrollo de la capacidad de expresión y comprensión del lenguaje.

2. La escuela ha tenido desde siempre como objetivo enseñar a leer y a escribir. Este ha sido su origen y su justificación primera. Lo que ha cambiado es la concepción de lo que es leer, de lo que es comprender un texto. La LOGSE puso énfasis en la enseñanza de los usos verbales. Para avanzar en su dominio no basta con saber gramática, pero tampoco basta con leer en la creencia de que la comprensión del texto es inherente a la actividad lectora. La escuela tiene dos responsabilidades: fomentar la lectura de textos y ayudar a los alumnos (enseñar) a desentrañar textos progresivamente más complejos. Con este objetivo es necesario profundizar en los contenidos específicos sobre los textos que será necesario tomar como objetos de enseñanza y, sobre todo, en qué tipo de actividades escolares pueden facilitar la capacidad de comprensión lectora.

3. La escuela secundaria actual se ha hecho muy compleja. Lejos de una secundaria sólo para los que deseaban continuar estudios universitarios, de unos contenidos escolares indiscutibles, de una enseñanza basada en la palabra del profesor, se nos plantea ahora una escuela para todos, con alumnos con expectativas, niveles, e incluso lenguas, diversos, en que los contenidos parecen multiplicarse y hay que seleccionarlos. Esta situación hace más evidente que nunca la necesidad de una formación inicial del profesorado que no se puede limitar al conocimiento de unos contenidos disciplinares, sino que debe contemplar una formación para la enseñanza específica de las materias escolares. En nuestro país ésta es una asignatura pendiente. A ello habría que añadir la necesidad de repensar los modelos de formación permanente del profesorado que debería correr paralela a una consideración social más elevada de esta profesión. Parece que esto no es ajeno a los resultados que obtiene el país mejor situado en la evaluación que comentamos.

4. Social y académicamente la investigación sobre la enseñanza de la lengua tiene poco prestigio y se destinan a ella pocos recursos. Subyace a ello la idea de que la enseñanza no es más la aplicación práctica de conocimientos elaborados en otros ámbitos del saber. Quizás los momentos de crisis ayuden a reflexionar sobre la necesidad de investigación específica de los procesos de aprendizaje verbal. La urgencia de las actuaciones inmediatas no puede hacer olvidar que el conocimiento a medio y largo plazo es necesario para tomar decisiones fundamentadas.

El desarrollo de las capacidades de comprensión lectora de los niños y jóvenes implica al conjunto de la sociedad, a la escuela, a la universidad, a las administraciones educativas y las posibles soluciones nos responsabilizan a todos.

LAS IDEAS SEGÚN PLATÓN

LAS IDEAS SEGÚN PLATÓN

Una de las cuestiones fundamentales que recorre el pensamiento griego, la plantea el hecho de la mutabilidad y caducidad de las cosas. Este hecho no era sólo resultado de una serie de observaciones empíricas de la naturaleza; provenía también de la vivencia de los cambios políticos, de las guerras, violencias y destrucciones que constituyeron, durante siglos, el suelo histórico de los griegos. No es extraño, pues, que Platón quisiera salvar las limitaciones de la naturaleza, elevando la realidad hasta un mundo superior de Ideas inmutables y firmes. No conforme con ello, también intentó organizar la sociedad según ese modelo ideal. Al trasponer a un plano, separado de las cosas, los modelos conforme a los cuales éstas han sido hechas, Platón estableció, por primera vez y de una manera sistemática, los principios de todo dualismo. Por un lado, pues, estaba el mundo de las Ideas; por otro lado, el mundo de las sombras, de la realidad material. Este mundo inferior era un lejano eco del mundo celeste de las formas supremas, una burda imitación. El conocimiento, en consecuencia, no es un despegue de estas imitaciones hacia un progresivo descubrimiento del saber. Es un proceso de reminiscencia del mundo ideal, entrevisto en una vida anterior a la terrestre, y que captamos un poco por medio de las cosas que, lejanamente, nos evoca ese mundo perdido.
El idealismo platónico ofrece una solución para superar la distancia entre el mundo sensible y el mundo intelectual. Pero esta solución no respeta, como después hará Aristóteles, el mundo de los sentidos. En su lugar, lo elimina, dejando el conocimiento situado exclusivamente en un dominio ideal, alejado de lo sensible y lo concreto. En esta teoría del conocimiento pudo influir, tal vez, la actitud aristocrática de Platón frente a la política de su tiempo y frente a los inseguros gobiernos democráticos que le tocó vivir.

LAS 5 DISCIPLINAS MATEMÁTICAS SEGÚN PLATÓN

LAS 5 DISCIPLINAS MATEMÁTICAS SEGÚN PLATÓN

CAP. VIII –LA ARITMÉTICA-
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• lo que es contradictorio despierta la inteligencia = porque obliga a pensar por qué ocurre esa contradicción, para lo cual es preciso elevarse para comprender el problema.
• no parezca más la unidad que lo opuesto a ésta = lo uno y lo múltiple a la vez.
• qué cosa es la unidad en sí = la esencia de la unidad.

ESQUEMA
• ¿Pertenece el número al conjunto de cosas que provocan a la inteligencia?
• Sí porque le obliga a distinguir entre lo uno y lo múltiple y a preguntarse qué es la unidad en sí (la esencia).
• Por lo tanto, la logística y la aritmética (que tienen como objeto al número en sí; la esencia del número) son conocimientos que provocan a la inteligencia y lo que nuestras enseñanzas buscan.
• Por lo tanto, es un conocimiento deseable para los que se vayan a ocupar de dirigir y gobernar la ciudad porque ayuda a comprender las esencias (aquí la esencia de los números) por medio de la inteligencia.
• Pero no para que la apliquen al comercio ni a objetos particulares (cuentas), sino haciéndolo de una manera profunda (discurrir sobre los números en sí y contemplar su esencia), y entonces es una ciencia pura y no aplicada, que es lo que interesa a los fines que se persiguen.
• Al ser una ciencia pura «obliga al alma a usar de la inteligencia para alcanzar la verdad».
• Por tanto, es un conocimiento necesario.
• Pero por otra parte, produce muchas bondades en quién la estudia: los hace más despiertos, si bien no es algo sencillo de aprender.
RESUMEN:
Puesto que las cosas pueden ser percibidas como una y como múltiple (vgr.: un ejército, un enjambre, una ciudad, ¿son una o una multitud? ¿nos lo dicen los sentidos o la inteligencia?), le corresponde al alma preguntarse qué es la unidad. Y si ocurre con la unidad, también ocurre con el resto de los números y, por lo tanto, la ciencia que se ocupa de ellos (aritmética) es de las que conducen hacia el conocimiento de las esencias (por encima de los meros sentidos) puesto que supera el devenir que captan los sentidos.
Por lo que hay que implantar esa enseñanza entre los que se vayan a dedicar a gobernar ya que les obliga a discurrir sobre los números en sí (sobre su esencia), lo cual, adicionalmente, produce muchas ventajas para otros conocimientos (despierta y ejercita al alma en el pensamiento en sí).

CAPÍTULO IX –LA GEOMETRIA PLANA-

PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• para tales cosas sería suficiente una pequeña parte = para la práctica no es
necesario interesarse por lo que la geometría significa.
• lo que siempre existe = es la eternidad otorgada a la esencias.
• dirigir hacia arriba, dirigir hacia abajo = metáfora del lugar que ocupan las esencias (arriba) y las cosas prácticas (abajo). No siempre se usa igual esta metáfora, lo que hará que Glaucón se equivoque (ver capítulo X)
ESQUEMA
• Y con la geometría ocurre lo mismo, aunque aparentemente su lenguaje parez¬ca como el de un conocimiento aplicado.
• Criterio general a utilizar al elegir las materias de estudio: si la disciplina en cuestión lleva hacia las esencias (y finalmente hacia la idea de bien), entonces conviene; y no conviene si no tiene esa finalidad.
• La aparente contradicción del lenguaje de los geómetras: parece que trabajan con cosas cuando en realidad se ocupan de conceptos.
• La geometría es el conocimiento de lo que siempre existe (esencia).
• Por lo que hay que incluirla entre las materias que deban estudiar los que se vayan a ocupar de gobernar la ciudad ya que está dirigida hacia la verdad y ser¬virá para formar filósofos.
RESUMEN:
Y si ya tenemos asentada la primera disciplina, tenemos otra relacionada que, superándola, produce aún mejores beneficios para captar la idea de bien: la geometría.
Aunque aparentemente tiene un uso práctico, en realidad se ocupa de lo que existe siempre (la esencia), por lo que se establece como segunda materia de estudio.

CAPÍTULO X- LA GEOMETRÍA DE VOLÚMENES-
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
el sólido que está en movimiento = astronomía. La astronomía se ocupa de los cuerpos celestes que para los griegos eran divinos y tenían movimientos circulares y uniformes.
estudio del desarrollo en profundidad = la profundidad o la tercera dimensión. Los
volúmenes.
sólo es ciencia lo que versa sobre lo existente e invisible = sólo hay ciencia de las esencias, que son eternas e inmateriales y que sólo el alma las alcanza.
ESQUEMA
• Se propone una nueva disciplina: la astronomía, que Glaucón alaba.
• Ironía de la «utilidad» propuesta.
• Nueva aproximación al concepto de filosofía: el diálogo con uno mismo.
• Hay que dar un paso atrás: la astronomía requiere de un conocimiento anterior, añadido al de la geometría: la geometría de los volúmenes.
• Reconocimiento de lo abandonado que se halla ese conocimiento por parte institucional. Ayuda pública al conocimiento y a la investigación.
• Pero esta ciencia espacial (la geometría de los volúmenes) por haber sido tan poco estudiada se abandona, aunque se establece que será un conocimiento que deberán estudiar los futuros gobernantes.
• Y se pasa definitivamente al análisis de la Astronomía, que mira «hacia arriba» y será el cuarto nivel de estudios.
• El criterio «mirar hacia arriba» hace que Sócrates se burle nuevamente de Glaucón porque los conocimientos verdaderos no tienen nada que ver con lo sensible aunque sea un «mirar hacia arriba» sino con lo invisible, que es un mirar con los ojos del alma.
• La única ciencia que mira verdaderamente hacia arriba es aquella que se ocupa de «lo que existe, pero es invisible». El conocimiento sensible, sea mirando hacia arriba o hacia abajo, nunca nos conduce hacia la verdad.
RESUMEN:
Después de advertir la simpleza utilitarista de Glaucón con respecto a la astronomía, le sugiere retroceder un poco y señalarle que entre ésta y la geometría queda un saber sobre el que no han discutido. Antes de llegar a la astronomía hay que considerar la geometría de los volúmenes (como un paso superior a la geometría plana, pero anterior a la astronomía).
Problemática de la geometría de los volúmenes, que ha sido poco estudiada y recibe pocas atenciones, pero en cualquier caso habría de ser el tercer conocimiento.
El cuarto nivel de estudio será la astronomía.
Glaucón vuelve a alabar la astronomía de una manera que a Sócrates le parece infantil y equivocada: porque obliga a mirar hacia arriba.
Sócrates se burla de Glaucón y afirma que lo suyo nada tiene que ver con el mirar de los ojos (los sentidos), sino con el comprender (el mirar del alma) y que le da igual que se haga mirando hacia arriba o hacia abajo porque lo suyo es el mundo de las esencias que es invisible.

CAPÍTULO XI –LA ASTRONOMÍA-
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• tracerías = decoración arquitectónica. Bordados celestes. Los griegos pensaban que los astros describían, en sus movimientos alrededor de la tierra, unas movimientos que tienen parecido con algunos decorados (o al revés: los decorados imitaban los movimientos celestes).
• labradas en materia visible = a fin de cuentas, aunque los astros sean divinos, si son visibles son materiales.
• desmerecen mucho de sus contrapartidas verdaderas = puesto que son imitaciones del movimiento en sí, que sólo es perceptible por la razón y el pensamiento, pero no por la vista.
• el artífice del cielo = el demiurgo. Dios creador de todo lo existente tomando materia y copiando de la ideas (Timeo).
• dejaremos las cosas del cielo = porque a fin de cuentas es visible para, a través de la astronomía, ascender a la esencia del movimiento.
ESQUEMA
• Si la astronomía no es válida porque sea útil, ¿por qué lo es?
• La astronomía es útil porque se refiere a los movimientos perfectos de los astros.
• Pero al igual que ocurre en la geometría, en la astronomía no hay que ocuparse de los fenómenos empíricos (de esta o de aquella figura en particular, ni de este o aquel astro) sino sólo de las relaciones abstractas que mantienen entre sí.
• Y esa misma idea (de abstracción genérica e ideal) es la que habrá de aplicarse a la educación del alma.
• Por ser esa su valía quedará prescrita como una enseñanza obligatoria. RESUMEN:
La astronomía, aunque todavía imperfecta porque también se ocupa de cuerpos visibles, es adecuada porque tiene por objeto la reproducción (la imitación) de los movimientos perfectos de los cielos, sólo perceptibles por la razón.
Aplicada se ocupa de lo más bello y perfecto que existe. En realidad, así entendida son el grado máximo de la perfección material.

CAPÍTULO XII –LA ARMONÍA-
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• movimiento armónico = el sonido equilibrado.

ESQUEMA
• Además, lo que es conveniente en la astronomía también lo es la música porque ambas buscan lo bello y la armonía.
• Seguimos a los pitagóricos y estamos de acuerdo con ellos.
• Y un nuevo rechazo a aquellos (músicos y astrónomos) que se detienen en los minúsculos detalles sensibles olvidándose de la esencia de sus saberes, haciéndose declaración de preferencia por la teoría (la visión intelectual) a lo que aportan los sentidos.

RESUMEN:
Hermanamiento entre las armonías celestial (astronomía) y auditiva (música), siendo ambas pitagóricas (numéricas). La música también ha de ser enseñada con perfección no sensible (no haciendo caso a determinados expertos que anteponen el oído -lo sensible- a la inteligencia), pues tanto la astronomía como la música tienen como objeto la armonía numérica y la razón de ello.