Blogia

UN LUGAR PARA APRENDER FILOSOFÍA

COMENTARIO: EL AMOR

COMENTARIO: EL AMOR

ROSA MONTERO (EL PAIS 2-12-2003)

Leyendo La fabulosa historia de los Pelayos, en Plaza y Janés, un libro muy curioso pero bastante desperdiciado (el asunto daba para más) sobre las aventuras auténticas de una familia española que desarrolló un sistema para ganar en la ruleta y consiguió saltar la banca de los casinos más importantes del mundo, caí en un detalle minúsculo pero revelador. Resulta que los Pelayos, una extensa tribu de padres, hijos, primos y amigos que se instalaban en los casinos horas y horas, terminaron todos, o casi todos, enrollándose amorosamente o incluso casándose con crupieres. He aquí la prueba más evidente de lo que es el amor, me dije. Porque el amor es algo que llevamos todos dentro, es una necesidad esencial del ser humano, como el hambre o la sed. Y esa necesidad la saciamos con lo que nos cae más cerca, con lo que podemos. Es decir, a lo mejor lo que de verdad nos gusta comer es merluza a la vasca, pero si arrecia el apetito nos conformamos con un grasiento bocadillo de calamares. Y así, los médicos suelen enrollarse con compañeros del hospital; los oficinistas, con otros oficinistas, y los Pelayos, claro, con crupieres. No tenían tiempo para hablar ni tratar con nadie más en sus largas horas de duro trabajo ruletero.
Hasta aquí, todo perfecto. Incluso resulta de lo más consolador: esa capacidad para adaptarnos a lo que hay es uno de los grandes recursos de nuestra especie. Ahora bien, lo inquietante es el dolor que ese emparejamiento puramente casual puede llegar a provocarnos. El amor es un espejismo, una construcción imaginaria, y los primeros que nos mentimos somos nosotros. Queremos creer que hemos elegido libremente a la persona amada, y no admitimos la verdad, a saber, que hemos coincidido con ella por chiripa en el maldito casino en el que nos ha tocado jugar. Y, sin embargo, si ese amado nos desdeña, si el amor no va bien, ¡cómo lloramos! Sufrimos como perros porque creemos que estamos perdiendo al hombre o a la mujer de nuestra vida, al amor predestinado, único, perfecto. Pero no hay individuos únicos, sino simplemente gente que pasaba por ahí, que estaba a mano. Cada vez que se te hunda el mundo por la ruptura con un gran amor, piensa que en realidad no era más que un crupier de los Pelayos.

MÉTODO SOCRÁTICO: MAYÉUTICA

MÉTODO SOCRÁTICO: MAYÉUTICA

La sabiduría, como está dicho, empieza en la ignorancia. Platón nos lo enseña en el siguiente texto:

SÓCRATES: ¿Es que no has oído que soy hijo de una excelente y vigorosa partera llamada Fenáreta?
TEÉTETO: Sí, eso ya lo he oído.
SÓCRATES: ¿Y no has oído también que practico el mismo arte?
TEÉTETO: No, en absoluto.
SÓCRATES: Mi arte tiene las mismas características que el de ella, pero se diferencia en el hecho de que asiste a los hombres y no a las mujeres, y examina las almas de los que dan a luz, pero no sus cuerpos. Ahora bien, lo más grande que hay en el arte de ayudar a parir es la capacidad que se tiene de poner a prueba por todos los medios si lo que se engendra es algo imaginario y falso o fecundo y verdadero. (...) Los que tienen trato conmigo, aunque parecen algunos muy ignorantes al principio, en cuanto avanza nuestra relación, todos hacen admirables progresos. Y es evidente que no aprenden nunca nada de mí, pues son ellos mismos y por sí mismos los que descubren y engendran muchos bellos pensamientos. No obstante, los responsables del parto somos él, Dios y yo.

La imagen de la partera es realmente interesante y atractiva. Sócrates libera el pensamiento de la ignorancia del interlocutor poniéndolo de cara a ella. Es un maestro sabio que se limita a señalar el problema sin dar soluciones. Él sólo muestra el obstáculo y señala el sendero... El resultado de ese parto, como mínimo, es un buscador un poco más cerca de la sabiduría.

El famoso «método socrático» o mayéutica se basa en la interrogación que Sócrates dirige a sus interlocutores, confesando su ignorancia. De esta manera, él los obliga a responder a preguntas acerca del tema en discusión y luego muestra cómo esas respuestas son absurdas, ilógicas, contradictorias o, simplemente, no contestan la pregunta.

La mayéutica es el arte de parir aquellas ideas que ya estaban en la mente de sus interlocutores sin que éstos lo supieran, dar a luz unos conocimientos que éstos poseen virtualmente pero que no conocían.

Uno de mis maestros decía siempre:
«Yo soy un extractor de espinas y todo mi trabajo se parece a la siguiente descripción:
Tienes una espina en tu pie, yo traigo una aguja (que indudablemente se parece a otra espina) para sacar la espina que hiere tu pie. Eso es todo.
Pero ambos debemos permanecer alerta. La primera y la segunda espina son parecidas, no existe diferencia cua¬litativa. Cuando la primera espina esté fuera, ayudada por la segunda, hay que tirar las dos.
Cuando algo que digo o hago saca una de tus dudas, no debes poner mis respuestas en el lugar que han dejado vacío tus preguntas.
Cuando te olvides de lo que ha sido respondido, olvídate también de la respuesta. De lo contrario, te creará problemas.»

No te enamores de las palabras, ni dependas de las ideas; son sólo herramientas, espinas que pueden usarse para extraer otras espinas, antes de deshacerse de ambas...

ACLARACIÓNES AL EJERCICIO DE PLATÓN

ACLARACIÓNES AL EJERCICIO DE PLATÓN

EN LA VALORACIÓN CRÍTICA Y OPINIÓN PERSONAL
En la última parte de la redacción, debes mostrar tu capacidad de análisis y tu madurez. No debemos reducir la conclusión a expresiones del tipo: “Me ha gustado mucho .... porque habla del tema ... “ o frases así.
Valorar el texto consiste en analizar desde un punto de vista crítico las ideas expuestas, reforzar las tesis expuestas con argumentos propios, relacionar el tema con otros temas o con otros autores, orientar la opinión en decir si el tema lo consideramos de actualidad o no, si es original en su punto de vista .....
CONSEJO al Redactar una crítica : Sé respetuoso con el autor. Suele ser una persona informada y que conoce bien el tema que trata. No intentes ser polémico. Matiza tus opiniones y coméntalas.

TE RECUERDO

* Que la República de Platón es como un tratado de medicina política con aplicación a regímenes existentes en los tiempos de Platón. Que la Polis Ateniense considera Platón se encuentra en crisis, y en esto tienen mucha culpa los sofistas, por sus violaciones a los fundamentos tradicionales de la religión y la moral.
* Es necesario que no olvides que entiende por filosofía Platón, que en algunas partes del texto considera como arte, como herramienta idónea para forjar un pensamiento crítico, y abierto que ayuda a pensar. El filósofo requiere de mucha vocación, debe ser capaz de provocar inquietud, asombro y deseos de saber.

(HOY a muchos políticos no les interesa una población capaz de pensar seriamente, los alumnos muchos están contaminados por el aburrimiento, falta de interés por lo que no es útil o práctico, un rechazo hacia lo que enriquece el espíritu. El profesorado desmotivado, se pregunta cómo hacer clases interactivas si alguien al otro lado no escucha. Intelectualidad suena a aburrimiento. ¿cómo se podría hacer un buen programa de filosofía? Algunos han experimentado con el libro “El mundo de Sofía”, con medios audiovisuales, teatro ... pero ....)

* Para Platón necesitamos como unos espejos interiores (esencias o ideas) con los que poder contemplar la realidad. Es necesario educarnos en la adquisición de estos logos sólidos y estables, lo bello en sí, lo justo en sí etc..., una realidad que rebasa lo sensible. Un mundo de objetos estables y perfectos detrás de los objetos huidizos de los sentidos. La tarea del filósofo es explorar, investigar ese mundo de las ideas, para su posterior aplicación en los campos político, moral, religioso, artístico, científico etc...

(IMPORTANTE las Ideas no son simplemente conceptos o representaciones mentales: son realidades que existen con independencia de las cosas. Son la realidad misma. Cada Idea es única, eterna, inmutable e inalterable, solo captable por la inteligencia. Son causa de las cosas. Una cosa es bella gracias a la Idea de Belleza, y por eso podemos decir que lo es. De este modo Platón realiza una duplicación del Mundo: el Mundo inteligible y plenamente real de las Ideas, y el mundo sensible de las cosas. La relación entre ambos es descrita por Platón como participación o imitación)

* Si al hombre le es posible ponerse en presencia de estas realidades formales, es que ellas ya han sido contempladas en una vida prenatal, por lo que todo conocimiento es una reminiscencia.

(REMINISCENCIA: La teoría de las Ideas planteaba a Platón un grave problema ¿Cómo nos es posible conocer las Ideas si pertenecen a otro mundo distinto del nuestro?. Platón contesta con la reminiscencia y la dialéctica.
La Idea es una realidad separada, que sólo puede ser conocida por contemplación directa en el mundo inteligible. Pero el alma humana ha morado en ese Mundo y ha contemplado allí las Ideas. Al entrar en el mundo sensible y unirse a un cuerpo, olvida las Ideas. Sin embargo, al contemplar las cosas puede recordarlas. El conocimiento de las Ideas es un recuerdo de lo que ya hay en el alma. El conocimiento sensible sirve de ocasión para el recuerdo)

* Para Platón el hombre es un compuesto de alma y cuerpo; su cuerpo pertenece a este mundo, pero su alma tiene afinidad con las formas y es probable que sea eterna, y haya existido antes del nacimiento y exista después de la muerte.
* Para Platón el Estado ideal debe situar a cada ciudadano por sus capacidades y disposiciones, trabajar en lo que por naturaleza está bien dotado. Los guardianes y gobernantes deben ser valientes y decididos, de entrega total al bienestar de todos sus conciudadanos. Ser virtuosos, pero ¿cómo se hacen virtuosos? Desde una visión correcta de lo que es bueno y malo, justo e injusto, sabio y estúpido ... es por ello necesario un buen sistema educativo.
* Para Platón la educación de quienes han de gobernar y guardar el Estado es demasiado importante para dejarla a la iniciativa privada. Hay que establecer un sistema estatal.
* Las tres disciplinas: música, gimnástica y matemática las recibirán los hijos de guardianes y se mantendrán en equilibrio para un buen desarrollo del carácter.
* MÚSICA: que al igual que la artes literarias, visuales y musicales tienen gran poder en configurar y formar el carácter. Deben expresar ideas, valores y emociones con un apropiado contenido moral. No deben enseñar que el obrar mal sea una fuente de felicidad, ni una conducta virtuosa lleve a la desgracia. Los relatos en los que se estimula el fraude, cobardía o injusticia deben ser eliminados. Debemos rodear al niño de objetos que encarnen y expresen orden, armonía y belleza. Los propios sentidos son medio de educación moral e intelectual. Una educación basada en la verdad, el orden y la armonía contribuye a una conducta virtuosa, apreciación estética y un pensamiento racional.
* GIMNÁSTICA: El entrenamiento físico les proporcionará un buen estado de salud. Incluso de niños deben habituarse a contemplar enfrentamientos militares para aprender mediante la observación su puesto en la sociedad.
* MATEMÁTICAS: Proporciona la educación superior, el entrenamiento al pensamiento racional, el acceso al mundo de las Ideas y al verdadero conocimiento. Las disciplinas que estudiarán son: aritmética, las geometrías plana y sólida, la astronomía y la armonía.

VOCABULARIO: Euritmia significa buena disposición y correspondencia de las diversas partes de una obra de arte.

LO QUE DEFINE AL SER HUMANO ES LA LIBERTAD

LO QUE DEFINE AL SER HUMANO ES LA LIBERTAD

NEOTENIA
Si la evolución va desde lo esbozado a lo preciso, desde lo indeterminado a la especialización eficaz, un chimpancé o un babuino están más evolucionados que un ser humano, no menos... En los hombres se mantienen constantemente rasgos fetales, una perpetua indeterminación pueril: somos una especie menos «crecida» que las demás, menos decidida en nuestro desarrollo. Nos han sacado del horno evolutivo demasiado pronto, estamos a medio cocer... Envejecemos sin perder nunca del todo nuestro aire de simple esbozo, de apunte inacabado, nuestra esencial adolescencia. A esta característica se la ha denominado «neotenia» y cabe suponer que de ella depende nuestro éxito como especie, si de «éxito» puede calificarse la historia humana y nuestra hegemonía sobre la mayoría de los demás seres naturales. Aunque... ¿puede haber un éxito con «por qué» pero sin «para qué»?
Indeterminados en lo referente a hocicos, músculos y zarpas, los seres humanos tenemos en cambio un órgano máximamente desarrollado y con múltiples prestaciones muy sofisticadas: el cerebro. Aunque mal dotados en lo que respecta a pautas de conducta instintivamente codificadas y en la adecuación a un medio ambiente concreto, estamos provistos del instrumento más apto para improvisar e inventar ante las urgencias de lo real. El cerebro es el órgano específico de la acción: conoce, delibera, valora y decide. Funciona acicateado por nuestras carencias e insuficiencias, para buscarles remedio y aprovecharlas a nuestro favor. Los seres vivos que más han evolucionado en el perfecto acomodo a un tipo de vida y a un nicho ecológico han avanzado tanto por un camino que ya no pueden cambiar de rumbo ni buscar vías alternativas. No necesitan reflexionar porque siempre aciertan automáticamente... hasta que cambian las circunstancias y entonces fallan del todo. El ser humano, desde su imprecisión, comete constantes errores pero aprende de ellos y va corrigiendo permanentemente sus derroteros vitales. Porque la otra función del cerebro es almacenar la información adquirida a partir de la experiencia, codificarla en símbolos abstractos y transmitirla por medio del lenguaje. La vida humana perpetúa el rasgo característico de la infancia: el aprendizaje, la educación permanente. No estamos determinados a vivir en ningún paisaje ni en ningún clima, pero sí a convivir con semejantes que nos enseñen y ayuden.
El medio ambiente natural específico de los seres humanos es la sociedad.

CONDENADOS A ELEGIR
Frank R. Stockton, escribe un relato titulado ¿La dama o el tigre? y tanto por su título como por su argumento (aunque no, ciertamente, por su estilo) podría haber sido escrito por Borges. Se dice que en la remota antigüedad vivió un rey semi-bárbaro que administraba justicia de un modo a la vez espectacular y caprichoso. Para castigar los delitos especialmente graves había imaginado una singular ordalía. El acusado era conducido cierto día señalado a la arena de un circo en cuyas gradas se apretaba todo el pueblo reunido. Ante él había dos puertas. Tras una de ellas aguardaba un tigre hambriento, el más fiero que se había podido conseguir para la ocasión; tras la otra estaba una hermosa doncella, atractiva y virginal. Sólo el rey conocía al inquilino que aguardaba en cada puerta. El reo debía elegir forzosa e inmediatamente una u otra de ellas: en ambos casos, su suerte estaba echada. Si aparecía la fiera, moría destrozado en pocos segundos; si salía la dama, debía desposarla sin dilación y con la mayor pompa, apadrinado por el propio monarca, derogándose cualquier matrimonio o compromiso que pudiera antes haber contraído. Queda a gusto de cada uno determinar cuál era el destino más cruel...
En cierta ocasión, el criminal estaba acusado de un delito especialmente grave. Siendo un simple plebeyo, se había atrevido a cortejar en secreto a la hija única del rey y ésta había correspondido apasionada y clandestinamente a su amor. Para su juicio en la arena fatídica, el bárbaro rey se esmeró especialmente en la búsqueda del más voraz de los tigres pero también seleccionó a la más deliciosa de las doncellas como alternativa. Convulsa, la princesa amante se vio lacerada por una doble angustia: a un lado, ver el cuerpo tan querido y acariciado despedazado a zarpazos; en el otro, contemplar a su enamorado unido conyugalmente con una señorita preciosa, a cuyos encantos ella sabía bien que el joven culpable no era precisamente indiferente. Con ardides de mujer y arrogancias de princesa, logró enterarse de cuál era la puerta que en la arena correspondía a cada uno de ambos indeseados destinos. El muchacho apareció sobrecogido en el circo, abrumado por la expectación de la multitud. También él conocía el íntimo dilema de su amada y desde el ruedo le lanzó una mirada de súplica: «¡Sólo tú puedes salvarme!» Con gesto discreto pero inequívoco, la princesa señaló la puerta de la derecha. Y por ella optó sin vacilar el condenado. Ahora transcribo cómo concluye su relato Stockton: «El problema de la decisión de la princesa no puede considerarse con ligereza, y yo no pretenderé ser la única persona capaz de resolverlo. Por lo tanto, dejo que respondan todos ustedes: ¿quién salió por la puerta abierta... la dama o el tigre?»
En efecto, tal es la acuciante cuestión para la princesa, para el joven amante y para cualquiera de nosotros, casi cada día y a cada paso, cuando guiados por oráculos ambiguos llegamos al momento incierto y fatal de la acción...

MOTIVOS DE LA ACCIÓN
Nuestros motivos de acción, es decir, las respuestas a la pregunta «¿por qué y para qué actuamos?, pueden ser:
a) Necesidades. Son necesarias en el sentido más básico del término aquellas demandas físicas cuyo incumplimiento pone en peligro la vida del sujeto: comer, beber, evitar temperaturas extremas y ciertas agresiones corporales, etc. También son necesidades, aunque sea en un sentido más secundario, las urgencias sociales cuya desatención nos expone a la insatisfacción de las necesidades básicas antes mencionadas o lesiona gravemente nuestra autoestima como miembros de una comunidad: por ejemplo, luchar contra la miseria extrema, contra la exclusión racial, sexual o ideológica, contra la privación de derechos políticos o garantías de protección social, etc. Seguramente existen también necesidades afectivas (especialmente en la infancia, que en los seres humanos dura casi toda la vida) cuya mutilación implica trastornos incurables en nuestra integridad personal. La mayoría de nuestros deseos provienen de nuestras necesidades... aunque no deseamos ni elegimos lo que nos es necesario. Por su parte, la razón reflexiona sobre lo que somos a partir de lo que necesitamos. Lo característico de las necesidades es su carácter negativo: son carencias a remediar, cuya privación se nos hace insoportable pero cuya satisfacción -cuando es habitual o fácil- apenas celebramos como una gran conquista.
b) Deleites. En gran medida, provienen de refinamientos culturales y enriquecimientos simbólicos en la satisfacción de nuestras necesidades. No son la necesidad convertida en virtud, sino en lujo. Más allá de remediar carencias y paliar formas de invalidez, aspiran a la jocundidad del derroche. Gastronomía, erotismo y confort en lo tocante a las urgencias físicas, cosmética y estilización estética que decora lo imprescindible y valora lo bello además de lo útil, reconocimiento de méritos y honores en el terreno de nuestra representación social. Elevan aspectos de lo irremediable a la suntuosidad del capricho... Para los humanos, las gratificaciones imaginarias son casi inseparables de los condicionamientos biológicos y a veces se imponen a ellos: no creo que haya animales capaces de morir de anorexia o de ambición despechada... La auténtica humanidad no comienza cuando los antropoides son capaces de fabricar un puchero de barro, sino cuando lo decoran con una cenefa geométrica que en nada mejora su utilidad pero realza su prestancia o cuando se adornan la frente con una diadema de flores.
c) Compromisos. Aquí podemos incluir todas las obligaciones racionales impuestas por nuestra reciprocidad de seres simbólicos, es decir (en expresión de Nietzsche) «capaces de prometer». En este apartado deben figurar los más propiamente racionales de nuestros motivos, aquellos menos ligados a deseos en el sentido estrecho e inmediato del término. Es mucho más la razón (la comprensión de nuestro ser social) lo que nos inclina a devolver los préstamos o a ayudar al semejante en peligro que el arrebato del deseo. Lo mismo vale para cumplir o reformar las leyes y para atender honradamente nuestros deberes familiares o laborales. Quizá la mayor parte de nuestros gestos cotidianos vienen motivados por nuestro compromiso con los demás y por nuestra capacidad de ponernos en su lugar y comprender sus intereses (la palabra «interés o interesse se refiere a esa ligazón que nos ata a los otros... y a veces nos enfrenta a ellos). Sin duda también la perversión de los compromisos, para utilizar la fuerza de las ventajas sociales en beneficio injusto nuestro, es una importante dinámica de motivación humana. La reflexión ética -y, en buena parte, política- se ocupa de esta cuestión, como tendremos ocasión de considerar más adelante.
d) Proyectos. Si en el apartado anterior incluimos las vinculaciones tradicionalmente adquiridas con nuestros semejantes, aquí nos referimos a la capacidad de innovar y transformar que también mueve las acciones humanas, desde los inventos y mejoras técnicas hasta las nuevas propuestas de interpretación de la realidad o de reforma de la convivencia, pasando por los modestos propósitos que elaboramos para nuestras vacaciones o nuestras ocupaciones laborales. Todos los hombres somos «hombres de empresa» y cada uno en la medida de nuestras fuerzas vivimos comprometidos con planes de futuro, que siempre encierran alguna mínima o ambiciosa modificación de la realidad que nos hemos encontrado y en la que nos encontramos. Ser conscientes del tiempo (ya dijimos que tal es el requisito de nuestra condición esencialmente práctica, activa) implica entender el porvenir al menos en parte como diseño propio, no sólo como repetición o como fatalidad. Lo cual es tan válido como motivación para el científico como para el revolucionario...
e) Experimentos. En este último grupo pretendo agrupar una serie de acciones humanas muy importantes aunque quizá no de las más frecuentes, las cuales pocas veces reciben atención específica por parte de los sutiles pero casi invariablemente pedestres analistas de estas cuestiones. Me refiero a las que son llevadas a cabo por quienes intentan explorar formas, colores, sonidos, imágenes o combinaciones de palabras, así como también las que expresan de modos persuasivamente no convencionales sentimientos, emociones, visiones o ideas. En resumen, los actos artísticos o poéticos en el más amplio sentido de dichos términos, que abarcan desde las más altas realizaciones estéticas a la chapuza del acuarelista dominguero, desde el hallazgo humorístico que cualquiera puede hacer al calor de una copa de vino en una reunión de amigos hasta el balbuceo del enamorado o del hijo que acaba de perder a su madre cuando tratan de hallar una voz inédita para expresar su gozo o su dolor tan usuales... Las intenciones de este apartado apenas saben lo que intentan, son proyectos de lo indefinido y deseos que rara vez logran de antemano dar cuenta clara de su afán. Me tienta decir que son las más característicamente humanas de las acciones humanas, porque dependen de impulsos que no surgen de nuestra naturaleza biológica ni siquiera meramente de nuestra condición social sino de nuestra personal idiosincrasia simbólica...

LECTURA RECOMENDADA: EL COMPRADOR DE ANIVERSARIOS

LECTURA RECOMENDADA: EL COMPRADOR DE ANIVERSARIOS

Autor: Adolfo Garcia Ortega
La novela es la invención de la vida no vivida de un niño judío, de nombre Hurbinek, que muere en Auschwitz a la edad de tres años. Mencionado en La tregua de Primo Levi como alguién de quien no se sabe nada en absoluto, en esta novela de Adolfo García Ortega -la sexta de su obra- se hace una recreación de los años anteriores al nacimiento de Hurbinek y de los posteriores, en los que se cuenta cuál habría sido su vida, de haber sobrevivido. El comprador de aniversarios se convierte en una sobrecogedora fábula de todo lo que rodeó la funesta historia de Auschwitz y el Holocausto, y deja sin aliento al lector.

ACTIVIDAD: ¿QUÉ ES EL AMOR?

ACTIVIDAD: ¿QUÉ ES EL AMOR?

Autor: Octavio Garcia Pereiro "¿Qué es el amor?"
Nuestros ojos pasan muchas horas del día abiertos, pero únicamente vemos una parte del torrencial acontecer de la existencia. En ese fluir inagotable e inevitable, nuestra percepción está influida por nuestra riqueza y amplitud consciente. En cuanto a la percepción, yo me atrevería a decir que el amor es un modo de ver y de tratar a la vida, aquel que revela la capacidad de destacar entre el fluir incesante, lo bueno y lo bello en cada hecho, en cada ser, en cada vida. En la tradición sufí del Islam cuentan que:
"Una vez caminaba por el desierto el Profeta con 40 de sus discípulos. Acercándose a un lugar todos se apartaron pues se dieron con los restos de un perro muerto en estado de descomposición. A diferencia de sus discípulos, el Profeta se acercó y mirándolo con ternura dijo: que dientes tan bonitos tiene."
Mi memoria no alcanza a recordar una forma más sencilla, profunda y hermosa de haber oído describir la manifestación del amor. El amor es una fuerza del ser espiritual que nos aproxima a lo bello y a lo bueno, que nos empuja a dar como una necesidad de su propia condición. El amor no es estrictamente un sentimiento, sino una fuerza, o una poderosa actitud del ser, que despierta sentimientos y moviliza acciones cuyas características son la entrega y la acción desinteresada. El amor regala, sacrifica, otorga bienes y presentes, no pide ni exige. Se manifiesta a través de la ternura, el cariño y el respeto.
Encuentra satisfacción mediante su propia existencia y expresión, cuya mirada beneficia, la libertad y el goce a quienes lo reciben. Es una virtud de la interioridad humana que busca hacer el bien y transmite la bondad del ser que lo refleja.
El ser amante, aquel cuya expresión, cuya acción, cuya mirada transmite amor, moviliza en los demás los mejores sentimientos, los más tiernos, aquellos que remiten a su naturaleza más sensible y humana. El amor es sensibilidad a la vida, a sus infinitas formas, a su belleza y a su necesidad.
Si se siente tocado por ella es porque es capaz de percibir la bondad inherente a toda manifestación. El amor es una potencia, una capacidad del espíritu humano, de aquella dimensión de lo humano que está más allá de los pensamientos y de las emociones, que trasciende tales límites pero a la vez necesita de ellos para expresarse. El amor despierta nuestros más hermosos sentimientos, las más delicadas emociones y los más nobles pensamientos. El ser humano que ama es sensible a cuanto se le aproxima, se enternecem se siente tocado en lo más profundo y tal ser despierta el amor en los otros.
El amor es la ausencia de desprecio, es la necesidad de proximidad de calor, de unión. El ser que ama abre sus brazos a la creación y sabe acoger y recibir, comunicar y compartir, tolerar y respetar, comprender y aceptar, actuar y esperar. No necesita ser perfecto, unicamente está abierto a su potencial de salir de sí mismo, de dar y de darse. Sea cuál sea su capacidad de amar, está abierto a ella y la transmite a través de sus gestos, de sus palabras, de sus acciones. No es forzosamente un semidios ni su conciencia toca la mística o la unidad, simplemente mira el mundo con cariño y acepta sin imponer, recibe sin pedir. Es un ser humano, y como amor da, pero como persona también necesita recibir. Por todo ello, los demás lo aman y desean de un modo especial.
ACTIVIDAD -EL ENAMORAMIENTO Y EL AMOR-
1) ¿Piensas que en el campo de los sentimientos, las personas que no los han vivido nunca lo pueden entender?
2)¿Qué diferencia el amor de la amistad, son esencias distintas? ¿El amor perfecto sería el que consistiera en una amistad con momentos eróticos? ¿Es la amistad una amor imperfecto por falta de erotismo? ¿El amor no tiene razones, es milagroso? ¿Estás de acuerdo que otorgar amistad a quien brinda su amor es como darle pan a quien tiene sed? ¿Qué decepciones duelen de un modo más hondo y persistente las de la amistad o las del amor? ¿Podemos comparar la amistad y el amor con una moneda, y situar el amor en la cruz y la amistad en la cara ? ¿Se pueden medir ambos sentimientos? ¿Qué entiendes por amor platónico? ¿El amor debe terminar en matrimonio?
3)Estás de acuerdo en lo que se ha dicho que la primera relación busca el sexo; en la segunda los hijos, y en la tercera la compañía. Se dice que la pasión intensa de los primeros momentos es intensa e inevitablemente frágil y da paso, a la seguridad del pacto o a la responsabilidad de la procreación. ¿Cómo de duradero puede ser un romance? ¿Por qué razones se puede desgastar? ¿Falta de imaginación, armonía, pretensiones, tesón ...?

DIÁLOGO RELACIONADO CON EL PENSAMIENTO DE PLATÓN

DIÁLOGO RELACIONADO CON EL PENSAMIENTO DE PLATÓN

- ¿Cuáles son en su opinión las ideas principales de Platón?

- Creo que hay que señalar dos sobre todo: una es la Teoría de las Ideas, la otra es la idea de que aprender es recordar, de que aprender algo es recuperar reservas de conocimiento que tuvimos en nuestra mente antes de nacer.

- Refirámonos a la segunda de ellas en primer lugar. A muchas personas les resultará extraña la creencia de que nazcamos sabiendo cosas. Pero en la cultura occidental son constantes las ideas relacionadas con ella. Los filósofos idealistas modernos han argumentado que ha de haber un conocimiento innato, o ideas innatas. En mi opinión, casi todas las grandes religiones creen algo parecido. ¿Cuál era la versión de Platón?

- La versión de Platón es que el conocimiento forma parte de la naturaleza esencial del alma. Es el conocimiento lo que el alma poseía antes de nacer. (Este es el periodo en el que empieza a creer que el alma existe antes del nacimiento, y su encarnación en nuestro mundo no es más que una dentro de una serie de reencarnaciones). Pero creo que para comprender la teoría del conocimiento es necesario volver a las primeras discusiones socráticas acerca de las definiciones de los conceptos morales.
Tomemos por ejemplo Laques, en donde se plantea la pregunta “¿Qué es el valor?”. Laques, el general a quien Sócrates ha pedido una definición del valor, sugiere que el valor es un tipo de resistencia. Sócrates le plantea algunas preguntas más, como hace siempre cuando le dan una definición. Pregunta «¿es indiscutiblemente una cualidad buena y admirable?». «Sí», responde Laques. A continuación Sócrates le va dando ejemplos de resistencia en los que Laques admite que la resistencia no es admirable en absoluto, como la temeridad...

- La testarudez, por ejemplo...

- Sí, la testarudez. O puede ser indiferente desde el punto de vista de la moralidad, como cuando un inversor gasta dinero, soportando las pérdidas porque sabe que al final obtendrá un beneficio. De modo que si la resistencia puede ser mala o indiferente moralmente, pero el valor siempre es bueno, entonces no es cierto que el valor sea igual a ésta; ni siquiera a la resistencia conducida por el conocimiento. Este es un modelo típico de discusión socrática.
Lógicamente, lo que ha ocurrido es que se le ha demostrado a Laques que sus creencias no son coherentes. Si reunimos todas sus respuestas, veremos que se contradicen entre sí. Esto significa que no todas pueden ser ciertas, pero no se indica cuáles son ciertas y cuáles no. Sin embargo, Sócrates, como siempre, presenta la situación de modo que la definición propuesta por su interlocutor -en este caso, la idea de que el valor sea un tipo de resistencia- se rebate y se demuestra que es falsa. Así pues, en la práctica interpreta las respuestas secundarias de Laques o bien como ciertas o bien como más cercanas a la verdad que la definición. Se convierten en la base para rebatir la definición diciendo «Esa es la respuesta que se debe descartar como falsa».

- Ha dicho algo que es de suma importancia para cualquier pensamiento serio. Todos tendemos a dar por sentado que mediante la discusión se puede alcanzar la verdad, sin embargo no hay nada especial en ella que indique que tenga que ser así necesariamente. La discusión más importante nos puede demostrar que nuestras conclusiones están o no conformes con nuestras premisas. Sin embargo, incluso si lo están, ello no implica que sean efectivamente ciertas.

- Supongo que estamos muy apegados a la idea de que mediante la discusión podemos alcanzar la verdad, a pesar de que si reflexionamos sobre ella, es bastante difícil de justificar. Sócrates no trata de justificarla. Se limita a hacer preguntas, reunir las respuestas para descubrir la contradicción y asegura haber rebatido la definición. Pero si uno se propone dar una teoría de lo que está haciendo, tendría que inventar algo como la idea que acabamos de señalar, que todos tenemos dentro de nosotros los medios para hacer que lo cierto venza a lo falso. Y eso es exactamente lo que hace Platón en Menón. Presenta, por decirlo de alguna manera, una teoría de la discusión socrática o filosófica según la cual todos tenemos en nuestras mentes el conocimiento de las respuestas a las preguntas «¿Qué es el valor?», «¿Qué es la justicia?» y las demás. Ese conocimiento, que está en nuestro interior, aunque no podamos acceder a él fácilmente, es lo que nos permite eliminar las respuestas falsas y demostrar que son incorrectas. Ese conocimiento es lo que va surgiendo en el transcurso de la discusión, en donde, como hemos visto, se utiliza una de las cosas que dice Laques para demostrar que otra de las cosas que dice Laques debe ser falsa.

- Por anteriores conversaciones con usted sé que, en su opinión, la teoría que acaba de exponer prepara el terreno para la otra de las dos teorías más importantes de Platón dentro del periodo medio, la Teoría de las Ideas. Esta es con mucho la más importante de las teorías de Platón; de hecho es lo que se ha llegado a entender por «platonismo». ¿Puede explicarla?

- Estas discusiones socráticas de las que hemos estado hablando se centran en la búsqueda de una definición: ¿Cuál es la definición del valor, o de la belleza, o de la justicia? Si está dentro de nosotros el conocimiento de las respuestas a estas preguntas, y poseemos ese conocimiento independientemente de nuestra experiencia del mundo en el que vivimos, el mundo en el que utilizamos nuestros sentidos y vamos de un sitio a otro; si nuestro conocimiento es anterior a todo ello e independiente de todo ello, entonces lo que conocemos -la justicia, la belleza, el valor- debe de ser independiente del mundo empírico en el que vivimos y anterior a él. Esta última tesis es la afirmación fundamental de la Teoría de las Ideas: la justicia, la belleza y otros conceptos semejantes existen anterior e independientemente de todas las acciones y personas justas, todos los objetos y personas bellas que podamos encontrar en el mundo sensible. La belleza y la justicia existen por sí mismas separadamente. Esta es la Teoría de las Ideas.

- La teoría de que hay otro mundo aparte de éste, un mundo ideal en el que existe todo lo que da valor y significado a nuestro mundo actual, ha tenido una gran influencia en toda nuestra cultura, ¿no es así?

- En el cristianismo, por citar el ejemplo más importante: la influencia del platonismo en el cristianismo ha sido enorme.

- Eso es cierto, sí. Pero creo que habría que andarse con cuidado a la hora de emplear frases como «el mundo de las Ideas» u «otro mundo». Platón las utiliza, pero el contraste al que se refiere no es, como podría imaginarse, un contraste entre un conjunto de cosas particulares y otro conjunto totalmente igual a él sólo que más perfecto, más abstracto y localizado en otro lugar, en algún cielo del más allá. El contraste al que se refiere es el contraste entre lo particular y lo general. Las preguntas, «Qué es la justicia?», «¿Qué es la belleza?», etc., son preguntas generales, preguntas acerca de la justicia y la belleza en general. No son preguntas acerca de lo que está aquí ahora... Es el contraste que debemos comprender.
Hay un párrafo en el Fedón en el que Sócrates sostiene que hacer filosofía es practicar para la muerte. En realidad es practicar el hecho de estar muerto [Risas]. ¿Por qué? Porque estar muerto supone que el alma se separa del cuerpo, precisamente porque no se piensa en el lugar ni el momento en el que el cuerpo está aquí y ahora. Porque si se pregunta «¿Qué es la justicia?», refiriéndose a la justicia en cualquier parte, en cualquier momento, la justicia en sí misma, no se está preguntando «¿Quién me ha hecho algún mal ayer u hoy?» Si se pregunta «¿Qué es la belleza?», no se está preguntando «¿Quién es la persona más hermosa de esta habitación?». Y si no se está pensando en el aquí ni en el ahora, entonces, en el sentido que le interesa a Platón, no se está ni aquí ni ahora. Se está donde está la mente, no porque se esté en un lugar concreto mejor, sino porque de ninguna manera estamos en ese sentido en el espacio. Estamos inmersos en generalidades. De modo que se puede emplear la expresión «mundo de las Ideas», siempre que se comprenda que su significado es el reino de las generalidades invariables.

- Las obras del periodo medio a las que nos estamos refiriendo ahora, Menón, Fedón, La República, El Banquete y Fedro, las escribió Platón en plena madurez, así que creo que es un buen momento para hacer una pausa y considerar su valor literario y otras cualidades estéticas. ¿Por qué se consideran obras maestras del arte literario?

- Son muy dinámicas y Platón posee una gran maestría y dominio del lenguaje, desde sus descripciones fluidas e imaginativas hasta el análisis austero, así como sus chistes y salidas ingeniosas. Señalemos además que tiene una gran capacidad para hacer que los pensamientos más complejos resulten claros como el agua. Y podría seguir añadiendo cualidades. En definitiva, sólo se puede decir que es un genio del arte así como de la filosofía.

- ¿Comparte usted la opinión general de que su obra maestra es La República?

- Sí.

- Creo que La República más que en ninguna otra obra donde Platón demuestra su creencia de que toda pregunta se relaciona con todas las demás; la investigación no debe detenerse jamás, porque cada «conclusión» conduce al siguiente problema. De este modo comienza con una pregunta directa, «¿Qué es la justicia», una pregunta típicamente socrática. Eso le conduce a la pregunta «¿Beneficia la justicia a su poseedor? El tema fundamental de La República es demostrar que, en efecto, la justicia es un beneficio para su poseedor; es lo que más necesitamos para ser felices, mientras que el hombre injusto es la más miserable de todas las criaturas.
Pero para demostrar todo esto se da cuenta de que tiene que exponer una teoría sobre la naturaleza humana. Divide el alma en tres partes: aquí es donde se aparta de la tesis de Sócrates de que la virtud es conocimiento. La virtud pasa a abarcar más que el conocimiento, a pesar de que el conocimiento sigue siendo su factor principal. Y la idea de que el conocimiento sea algo que pueda y deba controlar los factores no racionales del alma, también hace posible la idea de una sociedad ideal en la que gobierne el conocimiento. De este modo obtenemos una teoría política que describe un modo de vida mejor dentro de la sociedad. Al mismo tiempo, el énfasis que se pone en la idea de que sea el conocimiento el que gobierne, plantea la pregunta: «¿Qué conocimiento debe gobernar?; ¿qué es el conocimiento en cualquier caso, y por qué es mejor que la opinión?» De modo que se nos da una teoría del conocimiento, y la teoría del conocimiento a su vez se amplía hasta convertirse en una investigación sobre las ciencias. Hay una profunda discusión sobre la naturaleza del saber matemático. Se expone toda una visión de lo que supondría tener una total comprensión del mundo en el que vivimos con el fin de ratificar la afirmación de que esta comprensión debe correr de nuestra cuenta, tanto individualmente como en la sociedad; esta comprensión traerá los beneficios de la justicia, tanto para el alma individual como para la sociedad en conjunto.
Tras esta gran ampliación de la pregunta «¿Qué es la justicia?», la única conclusión natural es la visión de la vida después de la muerte y el mito de Er al final del libro. Puede decirse que La República hace posible la convicción de que la investigación no termina hasta la muerte.

- La República es un libro tan rico que no nos es posible seguir todas las ramificaciones que desarrolla, pero es indiscutiblemente uno de los libros más importantes de la historia de nuestra cultura, y espero que nuestra discusión anime a muchas personas a leer esta obra.

REFLEXIÓN: TEMA VALORES

REFLEXIÓN: TEMA VALORES

Había un señor que había llegado a su casa con muchas preocupaciones, tras una larga jornada en el trabajo. Lo esperaba su hijo, que lo recibió y le dijo:

-Papi me prometiste que cuando volvieras íbamos a jugar al truco.

- Sí -le dijo el padre- pero ahora estoy muy cansado.

- Pero vos me prometiste.

- Sí, pero ahora no puedo

- Pero eso es mentir.

- Dame diez minutos y jugamos -contestó el padre-.

El chico se fue y volvió a los diez minutos y dijo:

- Vamos a jugar

El padre, que no sabía como hacer para ganar más tiempo, vio en una revista, que tenía en el escritorio, una lámina con un planisferio. Lo recortó y le dijo al hijo:

- Esto es un rompecabezas del mundo. Armalo y cuando lo tengas armado, vamos a jugar al truco.

El chico nunca había visto un mapa del mundo. Pero, a los seis minutos el chico entró al cuarto con el rompecabezas del mundo armado.
El padre, sorprendido, dijo:

-Pero como puede ser que lo hayas armado tan rápido si vos no viste nunca un planisferio del mundo.

- Yo nunca vi un planisferio, pero cuando arrancaste la hoja vi que en su reverso tenía la figura de un hombre. Y yo sé armar un hombre. Así que, papá, cuando armé al hombre el mundo se armó sólo.

REFLEXIÓN: Los dos pueblos

REFLEXIÓN: Los dos pueblos

Autor: Jorge Bucay
Un hombre joven, cargando una pesada maleta, llega caminando hasta la entrada de un pueblo. Allí, sentado en una roca, hay un anciano fumando su pipa.
-¿Cómo es la gente de este pueblo? -se anima a preguntarle.
-¿Cómo era la gente del pueblo del que vienes? -le responde el anciano.
-Aquella gente era muy desagradable: ladrones, aprovechados, malhumorados y tristes. Cada día trataban de aprovecharse y sacar un beneficio de su vecino. El chisme y el resentimiento eran moneda corriente allí. Por eso pregunto antes de entrar. ¿Cómo es aquí la gente?.
-Me temo -dijo el anciano- que no vas a encontrar mucha diferencia. Aquí la gente es igual a la del lugar de donde vienes. Lo siento.
-Entonces creo que seguiré hasta el próximo pueblo -dijo el joven antes de continuar su camino-. Adiós.
-Adiós -dijo el viejo mientras seguía fumando su pipa.
Pasaron unas horas y otro joven, muy parecido en su aspecto y actitud al anterior, se acercó al anciano.
-¿Cómo es la gente de este pueblo? -le preguntó también.
-¿Cómo era la gente del pueblo del que vienes? -res¬pondió nuevamente el anciano.
-Oh, mi gente era muy agradable. El lugar donde nací está poblado de gente maravillosa. Todos se ayudaban unos a otros. El amor y la compasión eran moneda corriente allí y uno siempre se encontraba en la calle o en el bar con alguien a quien contarle un problema o con quien compartir una alegría. Me dolió tener que irme. ¿Cómo es por aquí?.
-¿Aquí? -dijo el anciano-. Aquí no encontrarás mucha diferencia. En este pueblo la gente es igual a la del lugar de donde vienes. Bienvenido.
Y el joven entró en el pueblo.

CAP. 5 LIBRO VII –LA REPÚBLICA-

CAP. 5 LIBRO VII –LA REPÚBLICA-

RESUMEN
Reflexión general sobre el bien común y sobre la justicia. Los que han sido elegidos y educados para el bien y para el buen gobierno deben, en justa reciprocidad con lo que han recibido, pasar a ocuparse de él, cosa a la que acce¬derán por ser hombres justos.
ESQUEMA CAP. 5
• La ley de la ciudad (polis; politeia; política) busca el bien y la felicidad para todos y no quiere ciudadanos privilegiados.
• La justicia es un equilibrio (Do ut des; Te doy para que me des).
• Los sabios han de entregarse a la ciudad (polis; politeia; política) en justa reci¬procidad.
• ¡Hay que persuadirlos con palabras razonables!
• Y cuando se ocupen de ella, entonces brillará la luz.
• Es imposible que se nieguen a hacerlo porque son justos.
• Ellos son los verdaderos ricos, yendo al gobierno por obligación y no por gusto.
• Se evitarían las luchas intestinas de quienes creen que en el gobierno es donde pueden enriquecerse.
PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• ciudad/polis = para los griegos, en la época de Platón, la política está confinada a las ciudades-estado. No concebían estados grandes al estilo de los orientales.
• armonía = equilibrio, justicia
• unos hagan a otros... cada cual pueda ser útil a la comunidad = justicia con¬mutativa.
• reintegrar = justicia conmutativa.
• vivirá a la luz = guiada por la verdad y las ideas.
• filósofo = es el mejor gobernante por haber alcanzado el conocimiento de las ideas y además desprecia los bienes materiales.
MAPA CONCEPTUAL CAPS. 4-5

REDACCIÓN: POLÍTICA Y JUSTICIA EN PLATÓN

REDACCIÓN: POLÍTICA Y JUSTICIA EN PLATÓN

Si la filosofía platónica ha dado pie a múltiples interpretaciones, no cabe duda en aceptar que la verdadera pasión de Platón fue la sociedad justa, tal y como él mismo confirma en la Carta VII, podemos decir que «El problema hacia el que se orienta desde el primer momento el pensamiento de Platón es el problema del Estado.».
Platón dedicó varios de sus diálogos al tema de la política. De hecho “La República”, para algunos la más importante y cuidada de sus obras, tiene como objeto el tema de la justicia y del buen gobierno. En esa obra Platón (libro IV) es muy cuidadoso al describir la correlación que existe entre la triple división del alma y las clases sociales, pues si la armonía entre las partes del alma es la justicia para los individuos, la armonía entre los tres estamentos sociales es la justicia en la sociedad ya que la sociedad es reflejo de los hombres que la forman.
También describió la forma de vida en común que habrían de llegar los gobernantes para despejar de sus intereses todo ánimo de lucro o de dirigirse al gobierno para el enriquecimiento personal (libro IV).
La teoría política -o ese deseo de lograr una sociedad justa- presupone otros elementos que también están presentes en la filosofía platónica:
1.- un conocimiento de la verdad (identificación entre el filósofo y el gobernante).
2.- una educación adecuada (para descubrir las ideas que inspirarán toda acción política).
Ahora bien, ¿qué es la política? Partiendo del gran presupuesto de toda la mentalidad helénica de que el hombre es un ser social y de que debe vivir con los demás a causa de sus limitaciones, la convivencia organizada se convierte en una necesidad. La convivencia de los hombres se organiza a través de la política (de polis = ciudad) que, como máxima característica, busca la justicia. Por lo tanto, sólo cuando podamos saber qué es la justicia (como cuando nos preguntábamos qué es la belleza) es cuando podremos ser justos; sólo entonces, también, es cuando podrá existir una sociedad justa. Por lo tanto, se hace preciso que haya unos profesionales (en este caso los filósofos) de la verdad que puedan alcanzar ese conocimiento (en realidad, que puedan descubrir ascendentemente la esencia de la justicia) y que luego se encarguen de dirigir la sociedad (actuando desde ese principio de justicia).
La dialéctica, por cuanto que es el conocimiento de la verdad a través de las esencias, es la condición de quien persiga una sociedad justa. De este modo, la dialéctica resulta ser:
1.- el último y más perfecto grado del conocimiento del ser.
2.- el mismo proceso de ascender (educación) de la ignorancia al conocimiento y luego aplicarlo a los asuntos humanos.
Ello hace que la política platónica -la propuesta de una sociedad justa tal y como se expone en la República, dependa de que haya unos ciudadanos dispuestos (y disponibles) a recibir una educación (un proceso educativo, que en el mito de la caverna es la ascención desde el mundo de las som¬bras al mundo de la luz) planificada por unos fundadores y que como fines tiene:
1.- descubrir el mundo de las ideas.
la.- por lo tanto, reconocer la verdad.
lb.- por lo tanto, reconocer los errores del mundo sensible.
2.- aplicarse posteriormente a la acción de gobernar.
3.- preparar a futuros gobernantes en el mismo proceso educativo que, repitiéndose, les llevará a descubrir las mismas verdades y actuar de la misma manera.
Parece un contrasentido que una sociedad no aspire a la justicia (Aquí, el problema estribaría en cómo cada grupo humano entiende la justicia, pero eso también justifica el empeño platónico de la inmutabilidad de las ideas), lo que hace de esta cualidad el contenido básico de la política. Precisamente para evitar las distintas concepciones sobre la justicia, Platón, como una idea más, la supone única e inmutable, instalada en el mundo de las ideas y que una vez descubierta a través de la educación guiará y regulará irremediablemente la acción entre los hombres. La esencia (idea) de justicia será el patrón que iluminará todos los actos de los políticos para conseguir el bien de la sociedad y la armonía entre sus partes. Aquí, por tanto, el aspirante a gobernante se identifica con el filósofo y ambos, que en realidad son lo mismo, buscan la verdad, la justicia y el bien.
La justicia, según Platón, es:
1.- El equilibrio entre todas las partes sociales. Armonía.
2.- Las partes sociales son los tres estamentos sociales.
3.- Esos estamentos o clases sociales responden a una clasificación de las almas. (en
los hombres hay tres clases de almas: sensitiva, irascible y racional).
4.- Hay, por tanto, tres clases sociales: pueblo, guerreros y gobernantes.
5.- La justicia (armonía) tanto en el hombre como en la sociedad es que cada componente se ocupe de sus menesteres.
6.- La misión de la clase del alma sensitiva (productores) es trabajar.
7.- La misión de la clase del alma irascible (guardianes) es vigilar, proteger y defender. 8.- La misión de la clase del alma racional (gobernantes) es dirigir la sociedad bajo la
idea de bien y justicia.
En lo expuesto se observa la idea de justicia en Platón (idea sometida a los mismos condicionantes ideológicos que tienen todas las ideas en todas las sociedades) refleja los valores de su ideología.
Por lo tanto, Platón, absolutamente interesado por la política y la justicia, se ocupa de planificar:
1.- La organización y la vida de la clase gobernante.
2.- Las enseñanzas que los futuros gobernantes habrán de seguir (lib. VII de la República).
Al objeto de:
1.- Gobernar bajo las ideas de bien y justicia, descubiertas como esencias y por medio
de la dialéctica.
2.- No codiciar nada y no tener nada en propiedad sino todo en común.
La aspiración de Platón es que el papel del gobernante se identifique con el del filósofo; filósofo (como su nombre indica: amante del saber) es aquel que ha descubierto la verdad (el saber verdadero) y sólo ése podrá ser gobernante porque sólo el filósofo es quien descubre el bien y la justicia en su forma esencial y se somete a ellas para dirigir su vida y la de la comunidad.

REFLEXIONES DESDE LA PELÍCULA: FAMILY MAN

REFLEXIONES DESDE LA PELÍCULA: FAMILY MAN

Vamos a recordar la película. Que comienza en un aeropuerto en el que Jack está a punto de emprender un ansiado viaje de estudios a Londres, y su novia Kate, insiste en que se quede junto a ella. Jack debe elegir entre una vida hogareña y contraer matrimonio con Kate o elegir en busca de su éxito profesional. Esta decisión marcará el resto de su vida.
REFLEXIÓN
La película nos va a mostrar dos vidas, dos rumbos distintos. El de Jack Campbell tomando el avión y el no tomarlo. También nosotros en nuestra vida tomamos decisiones desconociendo las consecuencias a largo plazo. Y es necesario dirigir nuestra existencia hacia lugares que realmente deseemos, marcarnos objetivos.
COMENTARIO
En un comienzo la película nos muestra el itinerario de Kate, en tomar el avión, hacer el master, y es un exitoso hombre de negocios en Nueva York, tiene todo lo que desea (dinero, mujeres, autos y un empleo que lo apasiona).
En Nochebuena, antes de volver a su lujoso piso de Manhattan, Jack entra en una pequeña tienda para hacer unas compras. En ese momento, irrumpe un ladrón, Cash, a quien Jack logra desarmar poniendo en juego su propia vida. Salen juntos del local y tienen una conversación acerca de los valores y las prioridades en la vida. Cuando el hombre de negocios afirma que tiene todo lo que siempre ha deseado, Cash no se muestra muy convencido.
REFLEXIÓN
La vida de Jack se basa en la vida de un "yettie", actual escala de los "yuppies", neoyorquino. El ladronzuelo es la voz de su conciencia. Su "angelito" de la guarda que recuerda la película ¡Qué bello es vivir!.
¿Alguien sabría hacer un resumen de esta película “¡Qué bello es vivir!”?
COMENTARIO
De regreso en casa, Jack se queda dormido. Pero se despierta en los suburbios de New Jersey, acostado junto a Kate, con quien se ha casado y tiene dos niños. Ya no es un exitoso financista, ahora trabaja en la gomería de su suegro. ¿Qué ha sucedido? Alguien ha decidido hacerle vivir a Jack una vida paralela, partiendo del supuesto que no hubiera abordado aquel avión hace trece años.
De esta manera, el film plantea una serie de oposiciones que parecen ser las únicas formas de vida posibles para cualquier hombre: se puede ser padre de familia o realizarse en su vocación, dormir todas las noches con la misma mujer o hacer el amor con esculturales mujeres que no tienen cerebro, sacar a pasear el perro de nuestros hijos en medio de una fuerte nevada o viajar a Aspen a esquiar, ser un mediocre gomero.
Hay necesidades económicas, hay necesidades afectivas. El personaje sufre un desdoblamiento que lo enloquece: en Wall Street está su vida pero no lo reconocen, ni siquiera el portero del lujoso edificio donde vive, y mucho menos sus compañeros de trabajo. Su mujer está feliz junto a él, Campbell sabe que es la novia que perdió pero nunca se imaginó que se había casado con ella, y que tenía dos críos que atender. Pero no puede zafar. Aquí aparece otra debilidad del guión: la tortura del personaje que está viviendo tamaña ambigüedad resueltas con gotitas de inconsistencia.
El ladrón-angelito usa el Ferrari de Campbell y le sigue dando consejos al atribulado neoyorquino. Algo tendrá que aprender de semejante lección. ¿Qué puede ser?
REFLEXIÓN
¿Cómo afecta nuestra vida a otras personas? Por ejemplo Annie y Joshie no habrían nacido. ¿Te gustaría conocer tu árbol de la vida entero?

JUEGO DE ROL SOCIAL: EL ALOJAMIENTO DE LOS MENDIGOS

JUEGO DE ROL SOCIAL: EL ALOJAMIENTO DE LOS MENDIGOS

Situación
En una ciudad de un millón de habitantes y capital de provincia, el Ayuntamiento ha planeado abrir un local para alojamiento de mendigos y personas sin hogar, que podrán aprovechar esas instalaciones a condición de no pedir limosna en ninguna parte de la ciudad. Dicho local queda lejos del centro urbano pero muy cerca de una urbanización residencial de clase media-alta, los vecinos de dicha urbanización están protestando de mil maneras para evitar que los mendigos se instalen en aquel local. La Asociación de Vecinos ha movilizado a toda la urbanización para que finalmente se traslade el proyecto a otro barrio, pero el alcalde no cede. Para intentar alguna solución que permita recobrar la paz social, se reúnen en el Ayuntamiento algunas personas que el alcalde ha convocado.

Personajes
• Julián. Joven alcalde de la ciudad desde hace varios años. Muy respetado por la gente de todos los partidos. En las últimas elecciones prometió construir el local para los mendigos y avanzar en otras medidas de inserción social de los colectivos más desfavorecidos. En la filosofía de su partido está muy presente el planteamiento de la teoría rawlsiana de la justicia. No está dispuesto a renunciar al proyecto, pero podría replantearse la ubicación del local en cuestión. Sobre todo si llega a la conclusión de que puede perder muchos votos si no lo hace.
• Florinda. Es una mujer de cuarenta y cinco años que lleva sólo un año al frente de la Asociación de Vecinos de la Urbanización Los Yunques. Le preocupan dos cosas que la cercanía con el local de los mendigos provoque inseguridad ciudadana en la urbanización, con la consiguiente pérdida de valor de las viviendas, y que los vecinos se puedan llegar a exaltar demasiado y se produzcan situaciones de violencia contra el Ayuntamiento o contra los mendigos. Su filosofía utilitarista le lleva a pensar que tiene que haber una solución que beneficie a los mendigos sin perjudicar a la urbanización Cree que el traslado a otro barrio del local proyectado es la mejor solución para todos.
• Pablo. Tiene sesenta y dos años y es un mendigo muy conocido en la ciudad desde hace muchos años. Sus compañeros le han aclamado como representante en la reunión y le han pedido que el local se quede donde está y se inaugure lo antes posible. Su filosofía particular es que todos tendrían que ser escuchados en un diálogo de iguales, porque todos tenemos los mismos derechos como seres humanos, con independencia de los ingresos económicos o de la riqueza acumulada. Cree que no existe ningún peligro de inseguridad ni de ningún tipo para los habitantes de la urbanización, y que en realidad se están dejando llevar por sus prejuicios, basados en el desconocimiento de quiénes son los mendigos y cuáles son sus problemas y sus costumbres.
• Roberto. Es concejal de la oposición y tiene treinta años. Su partido cree que la gente tiene que ser libre para vivir donde quiera, pero que el Ayuntamiento no debe gastar el dinero de los contribuyentes en alojamientos para mendigos, y menos aún en un local que linda con una de las urbanizaciones en donde su partido consi¬gue casi siempre una amplia mayoría de votos. Su filosofía es que si los mendigos quieren prosperar, que primero trabajen o consigan legalmente el dinero necesario para comprarse una casa, y luego que cada uno se la compre donde quiera. Rechaza frontalmente la política de ayudas del Ayuntamiento a los mendigos, y no quiere la apertura de ese local en ningún sitio. Considera que esa política va a conducir a fomentar la dependencia de esas personas con respecto a la Institución, y que así no se logrará que lleguen a valerse por si mismos. Llama «paternalismo electoralista» a la política del alcalde, al que acusa de querer comprar los votos de los pobres.
• Manoli. Tiene cuarenta años y es trabajadora social en la plantilla del Ayuntamiento. Conoce muy bien a los mendigos que se proyecta alojar en el local que linda con la urbanización y no ve problema alguno en que finalmente se instalen allí. Su filosofía es que esas personas son víctimas de un sistema económico y político injusto, y que tienen derecho a recibir una compensación por el daño que el sistema les está causando. Considera a los vecinos de Los Yunques como un puñado de nuevos ricos que han explotado a mucha gente en la economía sumergida, unos insolidarios e ignorantes. Su filosofía está inspirada en la tradición socialista, pero no aspira a un Estado que imponga un nuevo sistema a golpe de decretos, sino a uno que controle eficazmente a los colectivos más ricos para evitar que se hagan con todos los privilegios y el poder.

CUESTIONES
1. ¿Con que personaje te has identificado más? ¿Por qué?
2. ¿Qué argumentos te han parecido mejores entre todos los que se han utilizado en la reunión del Ayuntamiento? ¿Por qué te parecen mejores tales argumentos?
3. ¿Crees que podría haber una solución que contentase a todos los personajes? ¿Cuál?

REFLEXIÓN ARTÍCULO: VAMPIROS

REFLEXIÓN ARTÍCULO: VAMPIROS

Autora: ROSA MONTERO EL PAÍS - Última - 02-11-2004
Da vértigo pensar en esos tres miserables que, en mitad del dolor, de la urgencia y el caos de los primeros momentos tras el 11-M, tuvieron la descarnada e inclemente sangre fría de llevarse todo un equipo fotográfico para retratar a los gimientes heridos, a los muertos desmembrados, en una orgía de cuerpos destrozados de la que esperaban sacar pingües beneficios. Al parecer, ya lo habían hecho antes: ya habían robado instantáneas de un accidente de tráfico. Del cadáver mutilado de una niña. Supongo que estos carroñeros debieron de frotarse las manos cuando se enteraron del 11-M. Material de primera para la máquina del morbo.
Porque lo más terrible del asunto es que no se trata de un hecho aislado, de tres tarados que se solazan con las carnicerías, sino que eso es sólo el síntoma de una enfermedad social. Nuestro mundo está desarrollando una relación perversa con la violencia, una delectación en el sadismo. Saturados desde la infancia de sangre artificial con el cine y la televisión, entumecidas las conciencias por la contemplación de tantas salvajadas, los probos ciudadanos quieren más: descuartizamientos verdaderos, muertes reales. Lo malo no es que existan estos tres tipejos, sino que haya sitios de Internet en donde compran sus fotografías. Lo horrible es que haya un mercado floreciente del dolor y la casquería.
Hace un par de meses, el vídeo con la truculenta decapitación de un pobre rehén egipcio era la película más vendida en Bagdad. Y seguro que ya ha llegado al semiclandestino pero pujante mercado internacional. A esas mismas redes que comercian las repugnantes snuff movies, películas ilegales que muestran crímenes y suplicios verdaderos. De hecho, la incomprensible matanza de mujeres en Ciudad Juárez (México), en donde, a lo largo de una década, han sido torturadas y asesinadas cientos de muchachas, quizá tenga algo que ver con el negocio snuff. Y no se engañen: toda esta atrocidad no es una anomalía social, sino que tiene una continuidad en la vida llamada normal. ¡Pero si incluso los documentales de animales se centran ahora, en su gran mayoría, en mostrar cómo los bichos se devoran y mutilan unos a otros! Somos unos vampiros anhelantes de sangre.

CULTURA , PERSONA , SOCIEDAD

CULTURA , PERSONA , SOCIEDAD

1.Cultura y sociedad
Como ha señalado Herskovits, la “tendencia a desarrollar culturas consolida en un conjunto unificado todas las fuerzas que actúan en el hombre, integrando para el individuo el ambiente natural en que se encuentra el mismo, el pasado histórico de su grupo y las relaciones sociales que tiene que asumir. La cultura reúne todo esto y así aporta al hombre el medio de adaptarse a las complejidades del mundo en que nació, dándole el sentido, y algunas veces la realidad, de ser creador de ese mundo, al mismo tiempo que criatura de él, ... la cultura, concluirá, es la parte del ambiente hecha por el hombre“.
La socialización es el aprendizaje que capacita a un individuo para realizar roles sociales...., la cultura es lo que se aprende en la socialización, esta ha sido definida como “el proceso por medio del cual: a) los individuos desarrollan una personalidad como resultado del aprendizaje de los contenidos de una cultura dada y por medio del cual: b) una cultura es transmitida de una generación a otra“.
Cuando una persona ha sometido mucha de su autonomía fisiológica al dominio cultural, cuando se comporta la mayor parte del tiempo lo mismo que lo hacen los demás, en la ejecución de las rutinas culturales, está ya socializada. Los que conservan demasiada independencia necesariamente se encuentran recluidos en el manicomio o en la cárcel.
Los conceptos de cultura y sociedad deben considerarse como conceptos íntimamente imbricados, habiendo llegado a hablarse de ellos, incluso, como verdaderos términos.
2. El concepto de cultura
Un hito importante en el desarrollo del concepto de cultura lo encontramos en la obra de Malinowski, se referirá a la cultura como “el conjunto integral constituido por los utensilios y bienes de consumo, por el cuerpo de normas que rige los diversos grupos sociales, por las ideas y artesanías, creencias y costumbres“. Entre los aspectos de esta definición general que Malinowski quiso subrayar, hay que referirse, en primer lugar, a su acento en que la teoría de la cultura debe basarse en los hechos biológicos en cuanto que los seres humanos constituyen una especie animal . En segundo lugar hay que precisar que, “con todo el equipo de artefactos, con su aptitud para producirlo y valorarlo, el hombre crea un ambiente secundario“, para mejor adaptarse al medio y para mejorar sus condiciones de vida y de ser.
En tercer lugar insistirá en que la definición de cultura ha de tener en cuenta otro concepto esencial, como es el de organización, ya que con el propósito de lograr cualquier objetivo o alcanzar un fin, los hombres deben organizarse. El rasgo esencial de la cultura, tal como lo vivimos y experimentamos, como lo podemos observar científicamente, es la organización de los seres humanos en grupos permanentes.
Ralph Linton, por su parte, propondrá definir la cultura de manera más elemental y sintética, como “la configuración de la conducta aprendida y de los resultados de la conducta, cuyos elementos comparten y transmiten los miembros de una sociedad”.
Herskovits, se referirá a la cultura como “ la parte del ambiente hecha por el hombre “ y proporcionará una definición simultánea y paralela de cultura y sociedad. “Una cultura –dirᖠes el modo de vida de un pueblo; en tanto que una sociedad es el agregado organizado de individuos que siguen un mismo modo de vida..; una sociedad está compuesta de gentes; el modo como se comportan en su cultura“.
Recapitulando, podemos decir que la cultura puede ser enmarcada a partir de los siguientes rasgos .
- La cultura es básicamente una característica específica de los seres humanos.
- La cultura es el factor fundamental de la sociabilidad humana, y sólo puede desarrollarse en sociedad.
- La cultura es una adquisición.
- La cultura está articulada institucionalmente, de forma que en toda sociedad existen determinados mecanismos institucionalizados de comportamiento -pautas culturales establecidas- que tienden a conformar la personalidad de los individuos.
- La cultura hace posible una mejor adaptación del hombre al medio físico.

Los componentes de una cultura pueden ser divididos en varios tipos de elementos diferentes. Por ejemplo, Linton se ha referido a los elementos materiales de la cultura (productos de artesanía, industria), a los elementos cinéticos (las conductas manifiestas ) y a los elementos psíquicos, es decir “los conocimientos, las aptitudes y los valores de que participan los miembros de una sociedad, lo que constituye el aspecto encubierto de la cultura “en oposición a los otros elementos que constituyen los aspectos manifiestos y tangibles“.
Johnson, refiriéndose a los elementos no materiales de la cultura, en una clasificación más amplia, hace mención a los elementos cognitivos (todos los conocimientos teóricos y prácticos sobre el mundo físico y social), las creencias (todo el cuerpo de convicciones que no pueden ser objeto de verificación), los valores y normas (los modelos de conducta pautados y los principios que los orientan), los signos (que incluyen las señales y símbolos que orientan las conductas y las que permiten la comunicación entre ellos y principalmente el lenguaje) y finalmente las formas de conducta no normativas (todas las formas de comportamiento que no son obligatorias y que generalmente se realizan de manera inconsciente, como ademanes, gestos, posturas).
3.Cultura y personalidad
Una dimensión importante es la consideración de la problemática de la cultura es la determinación del influjo real de lo socio–cultural en la personalidad. Es necesario empezar por precisar que el concepto de personalidad es más amplio y rico que el de individuo. En concreto el concepto de personalidad hace referencia específicamente a los contornos sociales estereotipados conformados por la cultura, tal como son asumidos por los individuos .
Con el concepto de personalidad, pues, se hace una referencia a las formas típicas de comportarse de una determinada cultura, toda cultura ejerce una fuerte presión en todos los individuos, que tienden a comportarse según unas determinadas personalidades, que reflejan las características propias de los contornos sociales estereotipados de dicha cultura esto es lo que los científicos sociales llaman personalidades básicas .
El famoso estudio de Riesman sobre las correspondencias entre determinados “caracteres sociales“ típicos y las distintas fases de evolución demográfica y el desarrollo económico de las sociedades; lo que llevó a distinguir entre “el tipo de personalidad dirigida por la tradición “propio de las sociedades agrarias y del alto potencial demográfico, “el tipo dirigido internamente“, por sus propios criterios, que se corresponde con las sociedades en fase de crecimiento industrial y con crecimiento demográfico tradicional , y el “tipo dirigido por los otros “orientado desde fuera por los demás, que se localiza principalmente en las sociedades terciarizadas, altamente industrializadas y en fase de declinación demográfica incipiente.
La idea de que existe una interdependencia entre los referentes de los conceptos de cultura y personalidad, y de que en toda cultura se plasman ciertas formas estandarizadas de comportamientos sociales, se basa en una serie de supuestos que es conveniente explicar .
Un primer punto de referencia lo constituye la convicción de que en toda sociedad existen determinadas experiencias y determinadas necesidades comunes a todos los hombres, y también determinadas formas institucionalizadas de enfrentarse con tales experiencias y de resolver tales necesidades. Las instituciones, es decir, las modalidades fijas y aceptadas para resolver tales necesidades en cada cultura fueron divididas por Kardiner en dos grandes grupos: las instituciones primarias ( organización de la familia , etc ) y las instituciones secundarias ( sistemas de tabús en general ) .
La experiencia, sin embargo demuestra , que aunque la mayor parte de los individuos de una sociedad se adaptan bastante bien a los tipos predominantes de personalidad, siempre hay grupos e individuos no adaptados, no integrados culturalmente estas faltas de adaptación revelan que la relación individuo-sociedad no es siempre una relación armónica , exenta de tensiones y conflictos. Lo que nos lleva a plantear dos cuestiones importantes y relacionadas.
En primer lugar, al hablar de las relaciones entre cultura y personalidad, es necesario precisar cuáles son los límites y el alcance de la capacidad conformadora de la cultura.
En segundo lugar, es necesario plantear cuáles son las consecuencias y cuáles los problemas que crean, o pueden crear, a los individuos los desajustes con los marcos institucionales de la cultura . En este sentido, la idea de desajuste cultural está abriendo en nuestros días nuevas y sugerentes perspectivas al campo de la enfermedad mental, a partir de la toma en consideración no sólo de los desajustes de los individuos respecto a la sociedad, sino también del mismo carácter perturbador que algunas formas sociales sumamente competitivas, agresivas o individualistas pueden tener en el propio desarrollo de la personalidad.
Posiblemente la emergencia de nuevos tipos de personalidades, muy dúctiles y “dirigidas por otros“, como aquellas de las que hablará Riesman, no obedece sino a una situación en la que se conjuga un fuerte deseo de conformismo y de adaptación a los criterios mayoritarios, con la búsqueda inmediata entre los seres circundantes de los criterio –y expectativas de conducta– a partir de los que poder actuar con cierta seguridad.
En las sociedades de nuestro tiempo se puede constatar también la existencia de importantes tendencias culturales grupales, a partir de la acentuación de las diferencias con el conjunto social en modos de vestir, de peinarse, de actuar, etc. Un ejemplo de estos procesos de diferenciación y de identificación socio–grupal se está dando a través de las llamadas “nuevas tribus urbanas juveniles“.
VISIONADO: Película “OSAMA”

SUGERENCIA PARA COMENZAR UNA CLASE DE FILOSOFÍA

SUGERENCIA PARA COMENZAR UNA CLASE DE FILOSOFÍA

Jorge Bucay Libro:De la autoestima al egoísmo
Sala de conferencias en una librería. Sillas blancas de plástico. Gente haciendo cola afuera. Algunos se saludan, se reconocen.
Muy cerca, Jorge toma un café con Miguel, su editor. Aviso de llamada. Jorge se enjuga la frente con un pañuelo y sale a escena.
En el centro del espacio destinado para él, una silla giratoria azul; cerca, a la izquierda, una pequeña mesa con una botella de plástico de agua mineral y vasos. A la derecha, el rotafolios (indispensable).
Lleva saco, camisa color salmón e infaltables tirantes, esta vez grises. Cuando hace su ingreso, todavía ha gente terminando de acomodarse. Algunos, sentados hace rato, chistan. Otros aplauden.
J. B.: Llegar a un lugar donde hay gente que yo no conozco y tiene la bondad de decirme que me conocen, es para mí una experiencia fantástica, absolutamente desbordante. Por eso, primero que nada, muchas gracias por estar aquí. Porque si yo tuviera que elegir, jamás usaría un sábado en la mañana para escuchar una charla de Bucay; así que les agradezco a ustedes haber hecho esta elección. Habitualmente, cuando me siento frente al público que se reúne para escuchar las cosas que intento mostrar, elijo algún cuento que ilustre esa situación. Éste, que recuerdo hoy, es un cuento sufí. Los sufíes se constituyeron en una corriente mística —que nosotros conocemos más como la filosofía de los derviches— que utilizaba la parábola y el cuento para transmitir sabiduría, como casi todos los pueblos místicos de la historia.
El protagonista de las historias sufíes es siempre el mismo, se llama Nasrudím y es un personaje muy particular. A veces es un viejo decrépito, a veces es un joven; otras, un sabio; otras, un torpe, un tonto. También aparece como un hombre adinerado, o como un mendigo. Y siempre se llama Nasrudím. Que esos personajes tan distintos tengan el mismo nombre quizá sirva para mostrar que nosotros somos, también, cada uno de esos personajes. O, tal vez, que tenemos la capacidad de ser de diferentes maneras: a veces sabios, a veces tontos, a veces jóvenes, a veces decrépitos.
Específicamente en esta historia, Nasrudím es un hombre que, por alguna razón que no se sabe, ha cosechado fama de ser lo que entre los sufíes se denomina “un iluminado”, esto es, alguien que ha logrado un cierto conocimiento sobre cuestiones importantes y trascendentes para otros.
La fama que tiene Nasrudím es absolutamente falsa. Porque él sabe que, en realidad, no sabe nada; que todo lo que los demás suponen que él sabe es sólo una creencia. Está convencido de que lo único que él ha hecho es viajar y escuchar; pero que, con certeza, no tiene grandes cosas para decir. Y, sin embargo, cada vez que llega a una ciudad o a un pueblo, la gente se reúne para escuchar su palabra creyendo que tiene cosas importantes que decir.

El cuento empieza cuando Nasrudím llega a un pequeño pueblo en algún lugar de Medio Oriente. Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Nasrudím, que en verdad no sabía qué decir, porque él sabía que nada sabía, se propuso improvisar algo. Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:
Supongo que si ustedes están aquí, ya sabrán que es lo que yo tengo para decirles. La gente dijo:
No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos. ¡Hablanos!
Nasrudím contestó:
Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber qué es 1o que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.
Dicho esto, se levantó y se fue.
La gente se quedó sorprendida. Todos habían venido esa mañana para escucharlo y el hombre se iba simplemente diciéndoles eso. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes —nunca falta uno— mientras Nasrudím se alejaba, dijo en voz alta:
¡Qué inteligente!
Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice “¡qué inteligente!” para no sentirse i un idiota uno repite: “¡Sí, claro, qué inteligente! “.Y entonces, todos empezaron a repetir:
¡Qué inteligente!
¡Qué inteligente!
Hasta que uno añadió:
Sí, qué inteligente, pero... qué breve. Y otro agregó:
Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. Porque tiene razón. ¿Cómo nosotros vamos a venir acá sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.
Entonces fueron a ver a Nasrudím. La gente había quedado tan asombrada con lo que había pasado en la primera reunión, que algunos habían empezado a decir que el conocimiento de él era demasiado para reunirlo en una sola conferencia.
Nasrudím dijo:
No, es justo al revés, están equivocados. Mi conocimiento apenas alcanza para una conferencia. Jamás podría dar dos.
La gente dijo:
¡Qué humilde!
Y cuanto más insistía Nasrudím en que no tenía nada para decir, más insistía la gente en que querían escucharlo otra vez. Finalmente, después de mucho empeño, Nasrudím accedió a dar una segunda conferencia.
Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, pues todos sabían del éxito de la conferencia del día anterior. Nasrudím se paró frente al público e insistió en su técnica:
Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido a decirles.
La gente estaba avisada para cuidarse de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia; así que todos dijeron:
Sí, claro, por supuesto que lo sabemos. Por eso hemos venido.
Nasrudím bajó la cabeza y añadió:
Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetir.
Se levantó y se volvió a ir.
La gente se quedó estupefacta; porque aunque ahora habían dicho otra cosa, el resultado había sido exactamente el mismo. Hasta que alguien, otro alguien, gritó:
¡Brillante!
Y cuando todos oyeron que alguien había dicho “¡brillante!”, el resto comenzó a decir:
¡Sí, claro, éste es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer!
¡Qué maravilloso!
¡Qué espectacular!
¡Qué sensacional, qué bárbaro! Hasta que alguien dijo:
Sí, pero... mucha brevedad.
Es cierto —se quejó otro.
Capacidad de síntesis —justificó un tercero. Y enseguida se oyó:
Queremos más, queremos escucharlo más. ¡Queremos que este hombre nos dé más de su sabiduría!
Entonces, una delegación de los notables fue a ver a Nasrudím para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia.
Nasrudím dijo que no, que de ninguna manera; que él no tenía conocimientos para dar tres conferencias y que, además, ya tenía que regresar a su ciudad.
La gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez; por sus ancestros, por su progenie, por todos los santos, por lo que fuera. Aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, Nasrudím aceptó temblando dar la tercera y definitiva conferencia.
Por tercera vez se paró frente al público, que ya eran multitudes, y les dijo:
Supongo que ustedes ya sabrán qué he venido yo a decirles.
Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del poblado contestaría. El hombre de primera fila dijo:
Algunos sí y otros no.
En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos, incluso los jóvenes, siguieron a Nasrudím con la mirada.
Entonces, el maestro respondió:
En ese caso, los que saben... cuéntenles a los que no saben. Se levantó y se fue.

PÚBLICO EN GENERAL: (RÍSAS.)
]. B.: Me acuerdo de esta historia por dos o tres razones importantes. La primera, porque yo seguramente no sé lo que algunos de ustedes creen que sé. La segunda, porque aquel Jorge Bucay que algunos de ustedes conocen a través de mis libros, es una síntesis de las pocas cosas que he cosechado de otros, y que escribí solamente en aquellos mejores momentos de mi vida, que, de hecho, son los únicos momentos en los cuales yo puedo escribir. Porque yo no soy un escritor, así que, para escribir, necesito estar en uno de esos momentos. Y la tercera razón por la cual me acuerdo de este cuento, es porque el tema que vamos a tratar hoy seguramente comprende aspectos que algunos conocen y otros no.
Se trata, entonces, de cosas que algunos les contarán a otros. Vamos a ver si podemos, entre todos, armar esta charla. Porque esto es una charla, no es una conferencia. Las conferencias son muy aburridas para mi gusto y tienen dos problemas. El primero es que el público se duerme y el conferenciante se siente muy defraudado de que esto ocurra; y el segundo problema es que se duerme el conferenciante, lo cual, en general, termina con la conferencia.
PÚBLICO EN GENERAL: (RÍSAS.)
J. B.: Como vamos a necesitar de todos aquí, si ustedes me ven cabecear y dormirme, háganme una pregunta rápidamente para que me despierte y sepa que algo no está sucediendo bien. Sobre todo, necesito que ustedes participen, que colaboren con lo que va sucediendo.
Cuando pensamos cómo se ha dado la historia del conocimiento humano, advertimos que en cualquier área ocurre más o menos lo mismo. Vamos a demostrarlo con un ejemplo, para que ustedes entiendan qué quiero decir. (Dibuja en el rotafolios.) J. B.:
_____________
!__!__!__!__!
!__!__!__!__!
!__!__!__!__!
!__!__!__!__!

¿Cuántos cuadrados hay acá?
MUCHACHA SONRIENTE: Dieciséis.
Jorge anota “16” al lado de la cuadrícula.

PÚBLICO EN GENERAL: (Silencio.)
J. B. (Repite.): ¿Cuántos cuadrados hay acá?
PARTE DE PÚBLICO: Dieciséis... dieciséis... dieciséis.
joven embarazada: Más. Muchos más.
J. B.: ¿Muchos más?
joven embarazada: Diecisiete.

Jorge anota “17” debajo del “16”.

flaco alto cabezón: Más de diecisiete. señora con bebé gordito: Veintiuno.

Jorge anota “21” debajo del “17”.

caballero con pipa: No, cuatro. público en general: (Superposición de voces.)
J. B.: ¿Cuántos? Dieciséis ya sabemos. Pero alguien vio
más de dieciséis. FLACO ALTO CABEZÓN; Veinticuatro.
Jorge anota.

CALVO DEL FONDO: Veinticinco.

Jorge anota.

SEÑORA QUE TOSE: Treinta.

Jorge anota “30” en números grandes.

J. B.: Fíjense qué ha pasado, a ver si podemos darnos cuenta de esto tan importante que ha sucedido aquí. Este movimiento que se ha producido con las respuestas de ustedes es la clave del crecimiento humano, un devenir en el cual se define toda la historia de la humanidad. Porque desde que el hombre se ha vuelto pensante, alguien dibujó algo o vio algo —no importa qué— y determinó claramente que lo que había allí eran, por ejemplo, dieciséis cuadrados, que es lo que hay. Porque hay dieciséis, los podemos contar.
Hasta que alguien, cualquiera, vio diecisiete. Alguien observó —uno de los que están aquí— que había
algo más de lo que se veía aparentemente. Y, sin duda, lo que esa persona vio es que, además de los dieciséis cuadrados pequeños, había un cuadrado grande, de diferente tamaño pero tan visible como los otros dieciséis. Y, cuando ese alguien dijo “diecisiete”, otro pensó: “Si el cuadrado grande que contiene a los más pequeños se suma como uno más, entonces quiere decir que se pueden contar otros cuadrados de diferente tamaño”. Y entonces se dio cuenta de que no sólo los dieciséis cuadrados formaban un nuevo cuadrado sino que, además, cada cuatro cuadrados pequeños la figura volvía a repetirse. Y entonces ese alguien dijo: “veintiuno”. Pero ese que dijo “veintiuno” lo hizo porque otro había dicho “diecisiete”. El que dijo “No, cuatro” demostró algo muy importante, y es que lo emotivo no consiste sólo en ver más, sino en ver, en ver algo diferente y animarse, porque hay que animarse a decir: “No, cuatro” en voz alta.
Esto es muy interesante, porque después alguien vio veinticuatro. ¿Y cómo vio los veinticuatro? A los primeros dieciséis sumó los cuatro cuadrados formados cada cuatro pequeños en los ángulos del cuadrado mayor, y probablemente agregó luego los formados cada tres. Y es interesante que haya visto veinticuatro, sobre todo porque se olvidó del grandote.
Es decir, el que vio veinticuatro no vio lo que había visto el que observó diecisiete. Y cuando dijo: “Veinticuatro”, alguien advirtió: “Veinticinco”. Ése que dijo “veinticinco” juntó lo que el anterior había descubierto más lo que él había descubierto, y de pronto entonces vio veinticinco. Y así, hasta que alguien vio treinta, que es la cantidad de cuadrados que hay. Pues sumando los veinticinco observados hasta allí más los cuatro cuadrados laterales —no ya los que están sobre los ángulos— y el del centro, llegamos a esa cantidad.
La humanidad funciona así. Para que la humanidad llegue a progresar hace falta que, antes que otros, a contrapelo de los otros, en contra incluso de la opinión de los otros, haya alguien que diga: “Yo veo más” o “Yo veo menos”. No importa si está equivocado o no.
En una oportunidad similar a ésta, le pregunté a alguien que veía diecisiete cómo los veía, y entonces esa persona —muy graciosa, por cierto— me dijo: “Dieciséis ahí y tú, diecisiete.” Y, sin embargo, esos “diecisiete” dispararon que el resto siguiera viendo veinte, veintiuno, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, treinta. Fantástica historia la del conocimiento humano.
Lo que vamos a hacer hoy entre todos es ver si podemos lograr que, a partir de algunas cosas que yo dibuje y diga, ustedes vayan diciendo “diecisiete” o “veinte”, “veintiuno”, etcétera, para ver si podemos llegar a los “treinta”. Esto es, intentaremos reproducir este mecanismo que se ha dado respecto de la gráfica pero en relación al tema que hoy nos convoca, que es el camino que va de la autoestima al egoísmo.

SOBRE LA LIBERACIÓN DEL ESTÍMULO

SOBRE LA LIBERACIÓN DEL ESTÍMULO

Autor: J.A. Marina Libro: Teoría de la Inteligencia creadora Ed. Anagrama
Lee el texto siguiente y contesta a las preguntas formuladas a continuación:
En un momento de su evolución, el hombre aprendió a decir no al estímulo. Inhibió una respuesta ordenada en él desde hacía siglos. No sabemos cómo sucedió, pero no me resisto a imaginarlo, advirtiendo al lector que debe tomar este párrafo como un ejercicio literario y no como una exposición científica. Nuestro antepasado de frente huidiza y largos brazos caza el bisonte en el páramo. Atraviesa corriendo un paisaje de olores y pistas. Arrastrado por el rastro, salta, corre, gira la cabeza, explora, husmea. La presa es la luz al fondo de un túnel. Solo existe esa atracción feroz y una sumisión sonámbula. Solo sabe que la ansiedad se aplaca al seguir aquella dirección. No caza, se desahogo. No persigue un bisonte: corre por unos corredores visuales y olfativos que le excitan. Las huellas le empujan. Los signos disparan los movimientos de sus piernas, con el certero automatismo con el que alteran los latidos de su corazón. No hay nada que pensar, porque aún no piensa. Su cerebro calcula y le impulso. Está sujeto a la tiranía del «Si A... entonces B». La secuencia If/then. Si ve la oscura figura del animal en la entreluz de la maleza, corre sesgado (para cortarle el paso). Si está muy cerca, aúlla (para atraer a sus compañeros de horda). Si el estímulo afloja su rienda, se detiene, se agita, gira a su alrededor (para uncirse otra vez a la rienda y, atado a ella, proseguir de nuevo su carrera). No conoce ninguno de los paréntesis. Como el sonámbulo guía sus pasos y elude los obstáculos sin tener conciencia de ello, así nuestro antepasado se deslizó durante siglos por las cárcavas inhóspitas de la prehistoria.
La transfiguración ocurrió un misterioso día, cuando al ver el rastro detuvo su carrera, en vez de acelerarla, y miró la huella. Aguantó impávido el empujón del estímulo. Y, de una vez para siempre, se liberó de su tiránico dinamismo. Aquellos dibujos en la arena eran y no eran el bisonte. Había aparecido el signo, el gran intermediario. Y el hombre pudo contemplar aquel vestigio sin correr. Bruscamente era capaz de pensar en el bisonte, aunque ni en sus ojos, ni en su olfato, ni en sus oídos, ni en su deseo estuviera presente ningún bisonte. Podía poseer el bisonte sin haberlo cazado. Y, además, indicárselo a sus compañeros.
Esta descripción fantástica no es arbitraria. Está inspirada en los relatos que nos cuentan la educación de los niños sordomudos-ciegos. Las biografías de Marie Heurtin o Hellen Keller, por citar las más conocidas, son relatos patéticos y maravillosos. En ellos asistimos al momento glorioso en que unas subjetividades encadenadas, sometidas a impulsos espasmódicos, agitadas por sentimientos y experiencias no controlados, viviendo sin progreso, sin inteligencia, sin esperanza, son capaces de comprender un signo. Más aún, son capaces de proferirlo. Algo que hacen ellos puede dominar lo absolutamente lejano. La realidad deja de ser una barahúnda de estímulos y el yo, un torbellino de sentimientos. Una fértil calma se apodera de los niños, que, de repente, con una rapidez emocionante, se descubren sujetos activos, dueños de sí mismos, capaces de suscitar, controlar y dirigir sus ocurrencias: inteligentes. Y todo al mismo tiempo, como si un nuevo régimen se hubiera instaurado en su vida. Y lo asombroso es que a partir de ese momento aprenden con suma rapidez. Sucede como si hubieran tomado posesión del control del comportamiento, por un veloz golpe de mano.
CUESTIONES
1) ¿Qué relación hay entre este texto y la formalidad de realidad de la percepción humana?
2) ¿A qué da origen la inhibición del estímulo?
3) ¿Qué ventajas conlleva?
4) ¿Qué es, para el autor, síntoma de inteligencia?

REDACCIÓN: La revolución educativa de los sofistas y la reacción platónica

REDACCIÓN: La revolución educativa de los sofistas y la reacción platónica

Con relación a la filosofía anterior, en el siglo V a. C. se observa un cambio absoluto en la temática que va desde lo material a lo espiritual, o de los problemas de la physis a los del anthropos. Las cuestiones en torno al ser humano adquieren en Grecia un prestigio hasta entonces desconocido, mientras que las corrientes en las que pervivió la filosofía natural decaen enormemente, perdidas sus ambiciones globalizadoras y pasando a ser saberes especializados, anunciando el origen de las ciencias naturales.
La renovación intelectual griega va de la mano de los sofistas, que aportaron aires nuevos a la sociedad helénica y consiguieron transformar las actitudes de la gente frente a la filosofía, logrando interesar al público. Mientras que los filósofos del siglo VI a.C. eran creadores solitarios que especulaban en sus alejadas colonias sobre los arjai o primeros principios del mundo físico, los sofistas son pensadores urbanos con una problemática que interesa a la mayoría de la gente porque se ocupa de la naturaleza humana. Se ponen de moda; interesan sus conocimientos (Aristófanes, el comediógrafo, se quejaba de que mientras los teatros estaban vacíos, los salones de los sofistas rebosaban de público), pero sobre todo interesan sus actitudes, estrechamente relacionadas con la renovación de la cultura y de la sociedad griega. Con ellos, aunque no sin dificultades y oposiciones, la filosofía gana prestigio social. Aparece el interés por los temas humanos: sociedad, política, gobierno, ley, comercio, etc. y a través de ellos, de sus enseñanzas, el demos ve la posibilidad de afianzarse en lo que antes era el privilegio de los aristócratas, pero que ya había sido revocado por medidas democráticas: el poder.
Si bien la problemática de la educación no era nueva en Grecia, remontándose en sus cánones clásicos a Homero y a los poemas aristocráticos de Teognis y Píndaro, es la actitud de los sofistas quien la plantea con formas e intereses diferentes, coincidiendo con el esplendor democrático de Atenas, aunque desde otra perspectiva también se la pueda interpretar como una continuación de los pasos iniciados por el pensamiento filosófico del siglo VI a.C.; continuación de la actitud porque si bien los primeros filósofos habían arrancado del mito el logos de la racionalidad, los sofistas, no preocupados básicamente por la problemática natural, hacen lo mismo con respecto al hombre: pretender eliminar los mitos de la condición humana. Y fue a través de la educación como los sofistas ejercieron su arte o técnica poniéndola a disposición de un público que no estaba atado a un pasado aristocrático.
La educación en manos de los sofistas capacitaba para la adquisición de determinadas artes (habilidades), destrezas y mañas, todas suficientes para alcanzar el triunfo en la vida social y pública, especialmente en las asambleas políticas (democracia). En este sentido sí que parece lícito afirmar que los sofistas fueron una revolución en Grecia: pusieron la educación al alcance de todas las clases sociales (algo que anteriormente estaba reservado a las aristocracias; uno de lo mitos derribados por los sofistas), aunque ese alcance estaba circunscrito a quienes lo pagaran (lo cual constituía otra piedra de escándalo para la tradición que nunca había concedido valor económico a las enseñanzas).
Es, por tanto, la creciente demanda social de educadores la que impone los servicios de los sofistas; éstos eran maestros ambulantes (otro escándalo ya que en Grecia el vivir de modo permanente en una misma ciudad era demostrar vinculaciones con una tradición) que estaban dispuestos tanto a enseñar conocimientos como a capacitar a cualquier joven para convertirlo en un hombre públicamente brillante. Los sofistas era educadores, portadores de una técnica (techné), capaces de infundir y desarrollar las virtudes (areté) y habilidades de sus alumnos.
Pero si por una parte compartían el problema de la educación con el pasado, se diferenciaban de él, al menos, en dos cosas: (1) sistematización del saber, como no había ocurrido en la educación anterior; (2) aportación de ideas críticas a los valores de la tradición, lo que les hizo entrar en sucesivos conflictos.
Sus enseñanzas abarcaron todos aquellos asuntos que podían constituir la preocupación por el hombre, la vida social y el interés político; especialmente daban clases de retórica, discutían sobre las costumbres de los pueblos, argumentaban sobre la justicia, daban enseñanzas sobre legislación y, sobre todo, enseñaban retórica, lenguaje y argumentación. O, en una palabra, mostraban los aspectos de la naturaleza humana en sustitución de la problemática natural. El hombre, pues, y todo lo que le circunda, se convierte en objeto de reflexión filosófica crítica y de docencia. Es el origen y los comienzos de la filosofía de la cultura. Sus enseñanzas afectaban, entre otras, las cuestiones sobre las relaciones entre las clases sociales, las relaciones entre los estados, entre los libres y los esclavos, el origen y el fundamento de las leyes, la religión, los dioses, etc., temáticas que fueron expuestas por los sofistas de un modo desgarrador y que conmovieron los cimientos de la tradicional educación griega, abriendo una brecha en el desarrollo de la filosofía: desde ellos la filosofía ya siempre fue algo distinto.
De entre sus múltiples enseñanzas lo que más interesó a los griegos fue su constante referencia al principio de la convención (nomos) que cobró una dimensión especial: la ley dejó de ser mostrada como algo inmutable, vinculada a determinados sectores aristocráticos y se la presentó como el resultado de un pacto entre los hombres que puede ser variado conforme las circunstancias lo prefieran. Por lo tanto, se podía decir, que la acción humana no era una y definitiva (como lo es la acción de la physis) sino que estaba sujeta a un evidente relativismo que refleja los intereses y valores sociales. De este modo, uno de los problemas que más interesó es, precisamente, el de las relaciones entre naturaleza y convención. Hubo sofistas que al distinguir entre ley natural y ley social hacían descansar el fundamento de la leyes sociales en las leyes naturales: la bondad de la primera dependía de lo que se acercara o se alejara de la segunda. La ley natural, decían, es inapelable y principio de todo, mientras que la ley social tiene que estarle sometida. De esta distinción se derivan dos posicionamientos antagónicos: (1) por naturaleza todos somos iguales, todos tenemos las mismas necesidades básicas, etc., lo cual, adicionalmente, des¬truía la supuesta prioridad que los ciudadanos se dan entre sí, pero también la primacía que los griegos creían tener sobre el resto de los pueblos (bárbaros). (2) La naturaleza nos ha hecho a unos más fuertes, más listos, etc. y a otros más débiles, menos inteligentes, por lo tanto la diferenciación social es reflejo de la naturaleza a la cual es preciso someterse. Estas dos posturas, una igualitaria y otra elitista, originadas dentro de los propios sofistas, se enfrentaron entre sí.
A fin de cuentas, la revolución de los sofistas consiste en una crítica a los valores que hace tambalear muchas creencias tradicionales de Grecia; y esa revolución en el pensamiento se asocia estrechamente con la revolución social de la democratización del país. El relativismo, reforzado al comparar países y constituciones de otros pueblos, como lo opuesto a la fijeza de las costumbres, se convirtió en el más importante caballo de batalla puesto que desde él se podía arrasar con todas las creencias morales al dejar de ser lícito que algo pudiera ser universalmente verdadero o que pudiera tener fuerza para ser impuesto sobre los demás hombres, con lo que dejaba de existir el punto de referencia para la verdad y los valores.
Ahí es donde Sócrates, ateniense, reacciona. Aunque no hay duda de que los sofistas eran la renovación en Grecia, especialmente en Atenas, el popular Sócrates se opuso a esos aires de novedad acudiendo a su mismo terreno. Sencillamente, a Sócrates le parecía inaudito que no pudiera existir un conocimiento definitivo, claro y verdadero sobre las virtudes morales de los hombres, lo que le llevó a rechazar los puntos de vista del relativismo de los sofistas convencido de la necesidad de que determinados principios y valores no podían ser resultado de la convención entre los hombres, sino una necesidad de la convivencia y de la naturaleza humana; pensaba, además, que la realización del mal era consecuencia del error pues nadie lo hace queriendo. Los males de Atenas eran consecuencia de los errores que le atacaban, por lo que optó por la tarea de educar a sus conciudadanos, mediante su muy especial método mayéutico (dialogar con alguien para hacerle sacar lo que ya estaba dentro de él) e irónico (Al afirmar que él no sabía nada y dejar derrotados a sus contrincantes les hacia ver que ellos, por mucho que creyeran saber sabían aún menos que él), para que alcanzaran la felicidad a través del bien.
Platón, siguiendo los pasos de su maestro, también reaccionó contra los sofistas y contra todas las enseñanzas de renovación que significaron los sofistas en el mundo helénico. La democracia ateniense, estrechamente asociada a los sofistas, después de haber mantenido intensas guerras con el resto de los griegos queriendo instalar la hegemonía de Atenas sobre el resto de los helenos, había degenerado en una sucesiva lucha entre partidos e intereses personales que la habían sumido en la decadencia. Reaccionando contra ese estado de cosas, Platón proyectó construir un modelo ideal de estado en el que los que tuvieran que gobernar fueran los mejores (aristocracia), pero sometidos a un proceso educativo que les hiciera ver las ideas de justicia y bien. Lo que Platón opina de los sofistas y de su educación conviene dejarlo sus mismas palabras en Menón 91.
Para Platón, después de todas sus experiencias políticas y sociales, no cabe duda de qué es la educación: la sucesiva elección de determinados individuos que van mostrando crecientes capacidades para elevarse a un grado de abstracción tal que les permita comprender y ver las realidades conceptuales. Sólo esos tienen que ser educados y no la totalidad de los individuos, pues para ser zapatero, comerciante o escultor no se necesita tener conocimientos superiores y basta con los tradicionales de la música y la gimnástica. ¿Para qué han de querer las clases inferiores tener conocimientos que no van a poder desarrollar? Por contra, los mejores, aristoi, que son los más capaces, son los que han de tener los mejores estudios. Si en los sofistas la educación pretendía ser democrática, aunque pagando, en Platón, siendo gratuita (o así se puede sospechar) sólo está dirigida a unos pocos elegidos.
Le educación en Platón está completamente al servicio de los fines del estado, que es quien organiza la vida de los hombres.
Es probable que los métodos adoptados entre los sofistas y Platón difieran (porque en rea¬lidad sabemos muy poco de las enseñanzas de la Academia y de las doctrinas no escritas de Platón), afirmándose que, de acuerdo con los primeros, el alumno «recibía» conocimientos. mientras que Platón buscaba que los «descubriera» por sí mismo, pero es que los fines perseguidos por unos y otro son bien distintos. Los sofistas nunca diseñaron una ciudad ideal a cuyos fines tenía que someterse todo, sino que enseñaban para que la gente actuara en la realidad en la que vivía, lo cual no es una diferencia pequeña, mientras que Platón inventó una forma de gobierno y pretendió diseñar una educación para unos ciudadanos a los que les presupone una transmigración del alma y que, por lo tanto, son porteadores de conocimientos innatos. De esa educación se obtiene una consecuencia: como todos los alumnos han contemplado lo mismo y como eso sólo es una cosa, las ideas, sólo hay una verdad y un método para conducir el alma y educar. Aquel que esté capacitado para recordar mejor las ideas será uno de los elegidos para la educación, el resto no.
Lo que más puede sorprender en la educación platónica, evidentemente reservada para los mejores (aristocracia, pero no una aristocracia de sangre sino de capacidades que por virtud de la eugenesia se podrían promocionar), es la unanimidad que tendrían los alumnos en sus opiniones y conocimientos. Platón nunca prevé la existencia de disidencias en el conocimiento. La verdad es una y una vez descubierta es inamovible. Es posible que, como se dice, la forma dialogante de Platón aparezca como abierta a la discusión, pero eso debe corresponder a determinadas etapas (quizá mientras se permanezca en la gruta o mientras se camina por las ciencias propedéuticas) cuando aún es posible rechazar, gracias a las sucesivas selecciones, al alumno que disiente o no actúa como se espera que lo haga, pero no en la etapa final del conocimiento. Aunque la justificación racional de ello parece evidente: si la verdad es una, toda discusión en torno a ella es vana. Sólo consiste en «ver» cual sea esa verdad y seguirla fielmente.

RESUMEN CAP. 4 LIBRO VII “LA REPÚBLICA”

RESUMEN CAP. 4 LIBRO VII “LA REPÚBLICA”

En general, en este capítulo se habla del innatismo en el conocimiento, de la educación asociada a éste y de quiénes son buenos para gobernar y quiénes no.

• educación no es lo que algunos dicen (los sofistas) afirmando poder otorgar conocimiento a quién no lo tiene (símil con la visión otorgada a los ojos ciegos).
• Sino que, teniendo ya «algo» el alma (innatismo) sea dirigida (bien dirigida; bien educada) hacia el conocimiento.
• Pues resulta que las virtudes del conocimiento son diferentes a las del resto del alma (algunas de las cuales se parecen y desarrollan como las del cuerpo: la memoria).
• Lo que ya se tiene, se tiene, aunque uno esté mal-educado. Y así, el malo se hace peor y el bueno mejor.
• Y como ya hay algo, hay que educar desde niños para que las buenas naturalezas no se pierdan.
• No serán buenos para gobernar ni los ineducados (incapaces) ni los privilegiados que siguen estudiando eternamente.
• Es obligación nuestra (los fundadores de esta ciudad ideal) obligar a los mejores y no dejarles que permanezcan (inactivos)... ¡Han de bajar con los prisioneros! (que somos nosotros).

PALABRAS Y TÉRMINOS CLAVE PARA LA INTERPRETACIÓN
• proporcionan ciencia al alma = los sofistas no creían en las ideas innatas y por eso pensaban que tenían que dotar de todos conocimientos, como quien cree que puede infundir la vista a los ojos ciegos.
• esa facultad, existente en el alma de cada uno = innatismo.
• volverse... = cambiar de dirección la mirada: desde lo cambiante a lo inmutable (esencias).
• la parte más brillante del ser = el bien.
• arte de descubrir... = educación dialéctica.
• más divino = el alma, según Platón, tiene un origen extraterreno, divino.
• que jamás pierde su poder = el alma es inmortal.
• excrecencias plúmbeas = los sentidos, asociados a lo cambiante.
• islas de los bienaventurados = paraíso intermedio entre tierra y cielo (Fedón 110A y ss.)
• fundadores = en el diálogo, los interlocutores figuran ser los fundadores de una ciudad perfecta, pero imaginaria.

PLAN DE DISCUSION: ¿HASTA DÓNDE PUEDE INVADIR LA SOCIEDAD LA LIBERTAD DEL INDIVIDUO?

PLAN DE DISCUSION: ¿HASTA DÓNDE PUEDE INVADIR LA SOCIEDAD LA LIBERTAD DEL INDIVIDUO?

Comenta las siguientes situaciones, en las que la cuestión que se plantea es si la sociedad (a través de sus representantes legales --la policía-- o a través de otros medios) ha ido demasiado lejos al inmiscuirse en la libertad del individuo.

1. Un policía acaba de detener a dos sospechosos del robo de un banco. Está teniendo muchas dificultades con ellos y te pide a ti, que eres un espectador, que le ayudes. ¿Puedes negarte a ello?
2. La policía está tratando de arrestar al ladrón que queda, pero él se esconde. ¿Es eso un nuevo delito o puede hacerlo?
3. La policía ha localizado el escondite del ladrón. Llama a la puerta principal. En lugar de abrir, el ladrón escapa por la ventana de atrás. ¿Ha cometido un nuevo delito o tenía derecho a hacerlo?
4. Un grupo de individuos, cada uno de los cuales ha quebrantado la ley en diversas ocasiones, se reúnen en una banda. ¿Asociarse con criminales conocidos es un nuevo delito?
5. Un preso que ha cometido un asesinato es condenado a muerte. La mañana de la ejecución, el verdugo tiene jaqueca y le pide al recluso que se mate él mismo. ¿Puede negarse a ello el prisionero? ¿Con qué razones?
6. Un policía (al sospechoso que acaba de detener): «Todo lo que digas puede ser usado contra ti.» El sospechoso: «En ese caso no diré nada.»
¿Está el detenido en su derecho al negarse a responder a preguntas respecto al delito del que es sospechoso? ¿Con qué razones?
7- ¿Tiene derecho un testigo a negarse a responder a preguntas sobre un delito que ha cometido otro?
8- Un buen nadador se niega a ayudar a otro que está en un apuro. La multitud increpa a la persona que no quiere salvar al otro. ¿Tiene derecho aquél a negarse?
9- Te han reclutado y ahora eres un soldado en combate. Tienes miedo e intentas desertar “Es un delito eso o eres libre de hacerlo"
10- El gobierno tiene una misión peligrosa que le gustaría realizar. Aunque es tiempo de paz, la misión es de espionaje. Tú eres un espía experto, aunque retirado. ¿Puede obligarte el gobierno a llevar a cabo la misión?