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FILOSOFIA

EL BIPEDISMO Y SUS CONSECUENCIAS

EL BIPEDISMO Y SUS CONSECUENCIAS El bipedismo (postura erguida y sobre dos patas) es el cambio anatómico que se encuentra en la base del proceso de hominización. Pero, ¿qué condiciones forzaron a aquellos primeros homínidos a la adopción del bipedismo? Porque la transformación de la marcha cuadrúpeda a la marcha bípeda eficaz necesitó una radical transformación anatómica. Y no sólo eso: en un primer análisis la marcha bípeda presenta grandes desventajas: por ejemplo es más frágil, proporciona menos velocidad, no representa ahorro energético, y los cambios anatómicos exigidos han sido tan drásticos que aún hoy tras varios millones de años sufrimos males propios de una mala adaptación, como dolores de espalda, fragilidad de vértebras, hernias discales, ciáticas, etc. Es más, nuestra especie, a diferencia de otras que nada más nacer andan de inmediato y sin aprendizaje, tiene que aprender a andar en un proceso largo y dificultoso. El bipedismo todavía no se ha convertido en un comportamiento innato.

Todo esto indica dos cosas:
1° que la presión selectiva a favor del bipedismo debió ser muy intensa, y
2° que la evolución fue muy rápida.

La presión selectiva debió ser muy intensa porque el bipedismo ofrecía, pese a todo, importantes ventajas para la supervivencia. El cambio se produjo cuando los protohomínidos se vieron en la necesidad de sustituir definitivamente el hábitat arborícola por el hábitat del suelo. El nuevo hábitat ofrecía grandes ventajas, a la par que estaba cargado de enormes peligros. En la sabana es imprescindible saber responder con eficacia a la necesidad de desplazamientos largos y rápidos sorteando los peligros y sabiendo aprovechar el abundante y rico alimento que ofrece, adaptación requiere simultáneamente la existencia de un cerebro lo suficientemente complejo y potente como para responder con eficacia a los nuevos retos. El bipedismo y el desarrollo del cerebro son dos procesos que deben ser estudiados al unísono y en su mutua influencia. En suma, el bipedismo debe entenderse como una respuesta adaptativa eficaz a las nuevas exigencias del hábitat.

Liberación de las manos y herramientas

La primera y más importante consecuencia del bipedismo fue la diferenciación en la función de varias partes del cuerpo, principalmente de las piernas y los brazos. Las piernas se especializan en exclusiva como aparatos locomotores y los brazos y manos en aparatos prensores, manipuladores y táctiles, lo que provoca una progresiva transformación: menor tamaño y fuerza de hombros y brazos, mayor habilidad y precisión de la mano, etc.

La liberación permanente de las manos las dejó dispuestas tanto para coger útiles ocasionalmente (piedras, palos, huesos) como para llevar permanentemente un útil cuyo manejo hubiera encontrado conveniente. Este útil fijo educaría a su vez la mano transformándola en un órgano manipulador de instrumentos cada vez más perfecto. Es lógico pensar, además, que se perfeccionarían estos útiles y se copiarían los mejores de otros miembros del grupo. El lento perfeccionamiento de éstos es la línea que marca el progreso de los homínidos en esta etapa.

El disponer de herramientas cada vez más adecuadas y diversas trajo dos nuevas consecuencias: el perfeccionamiento de la defensa y la explotación de nuevas fuentes de alimento, lo que permite aumentar y diversificar la dieta. Con un palo se puede escarbar en la tierra dura donde unos dedos sin garras se muestran impotentes, y con una piedra medianamente afilada puede abrirse el cadáver de un animal que se muestra resistente a una dentadura débil y pequeña. Esto ultimo tuvo una importancia crucial ya que situó al homínido en una dirección evolutiva contraria al resto de las especies animales, todas ellas confinadas a un alimento específico. Así, el homínido se emancipa de su especialización a un determinado alimento y a un determinado modo de conseguirlo. Al principio su dieta de proteínas es mínima; la actividad principal para conseguirla es la captura de pequeños insectos, reptiles etc., y más adelante el carroñeo. Ahora, es posible la caza. Esto va a significar que a partir de ahora disputará una variedad creciente de alimentos a otras especies. Además aprenderá a transformar esos nuevos alimentos adecuándolos a su aparato digestivo, para lo cual fue de vital importancia la aparición del fuego. De esta manera, la aplicación del útil a la obtención y a la transformación de alimentos convierte al homínido en un ser autótrofo -que adapta los alimentos a su propio aparato digestivo- frente al resto de animales heterótrofos -que configuran su aparato digestivo a un determinado alimento. Este carácter autónomo de los homínidos es esencial para nuestro proceso evolutivo. El hombre es la única especie que procede a una manipulación y transformación del medio para adaptarlo a sus necesidades, en vez de adaptarse él a las exigencias del medio. La historia evolutiva de los homínidos y del ser humano puede entenderse como la historia de la emancipación frente a la naturaleza. Dicho de otra manera, mientras que en el resto de los animales el alimento moldea la especie, en el homínido es éste quien moldea el alimento. De esta manera y como decíamos al principio del párrafo, las líneas
evolutivas del homínido y las demás especies toman caminos contrarios.

Cabeza erguida y desarrollo del cerebro

La posición erguida coloca la cabeza en la vertical del cuerpo, a diferencia de los animales cuadrúpedos o semicuadrúpedos, como los simios, en los que constituye una prolongación horizontal del cuerpo. La posición obliga al desarrollo de una poderosa musculatura, y unos sólidos huesos donde fijarse, para la sujeción de la cabeza, lo cual se convierte en un freno para su crecimiento por el enorme peso que representa. En el prehomínido bípedo el Foramen Magnun, el agujero occipital por el que se une el cerebro con la médula espinal se adelanta, haciendo que el peso recaiga verticalmente sobre la columna y las piernas hasta el suelo. Esta posición de equilibrio hace innecesaria la potente musculatura de la cara y cuello, propia de los simios, y en consecuencia provoca un drástica reducción de la osamenta craneana, que a la larga posibilitará un considerable aumento del cerebro.

El volumen del cerebro aumenta considerablemente favorecido tanto por las novedades anatómicas que posibilitan e impulsan el crecimiento del cráneo, como por las conductuales que exigen y estimulan un desarrollo de las capacidades cerebrales. El desarrollo del encéfalo ha sido muy rápido en términos evolutivos (entre el Australopithecus y el Sapiens se ha triplicado), por el gran valor selectivo que tal crecimiento comportaba. En este proceso se produce una constante retroalimentación de diferentes áreas cerebrales con la coordinación manual y de locomoción, la vista, el oído, etc.

DOCUMENTAL: LA ODISEA DE LA ESPECIE

DOCUMENTAL: LA ODISEA DE LA ESPECIE La Odisea de la Especie es una serie documental que ilustra la evolución humana desde aspectos científicos, desde los yacimientos arqueológicos.

Episodio 1

La historia comienza hace 8 millones de años con la formación del gran valle del Rift en África. Al Oeste del Rift, la vida de los simios continua rodeada de bosques y ríos, pero al este, el bosque se convierte en la sabana y escasean los frutos en los árboles. Aquí fue donde los grandes antropoides se comenzaron a diferenciar de los simios.

El primer pre-humano nace de la necesidad de la presión ambiental al tener que ponerse de pie y avanzar por la sabana. En el año 2000, en Kenya se encontró un fragmento de fémur y un húmero de más de 6 millones de años de un prehomínido que trepaba un poco, como sus antepasado, y caminaba un poco como sus descendientes.

De estos últimos, el equipo franco-americano dirigido por Yves Coppens, Donald Johanson y Maurice Taieb encontró en el norte de Etiopía 52 fósiles de Austrolopitecus perteneciente a una hembra, entre ellos el de Lucy, “La abuela de la humanidad”.

Sólo una de las siete especies de Austrolopithecus evolucionó hasta el primer verdadero ser humano, el Homo habilis, autor de un invento crucial: las herramientas. La gran novedad no es la utilización de ellas sino la fabricación de sus propias herramientas. Éstas sirvieron para incrementar el aporte de alimentos ayudando al desarrollo del cerebro en un 50 % respecto de sus antecesores. Son estos primeros conquistadores quienes dejan su cuna en África y comienzan a emigrar para descubrir el mundo antiguo. Ya nada puede parar la evolución del hombre.

Episodio 2

El Homo Habilis se organiza a través de un lenguaje muy simple para repartirse las tareas. Emigran de África tropical, y la especie evoluciona para convertirse en el Homo Ergaster y el Homo Erectus, antecesores directos del hombre. Homo Ergaster es un caminador extraordinario y recorre grandes distancias. Es consciente de formar parte de un grupo donde se protegen entre ellos y este comportamiento estrechará los lazos efectivos.

Átras ha quedado la época en que se alimentaban de carroña, Homo Erectus es un gran depredador. Los fósiles encontrados más antiguos de Homo Erectus son del hombre de Pekín, en China, en la cueva de Swartkrans en Suráfrica existen evidencias de fuego controlado, Homo Erectus descubrió el fuego. Paralelamente en Europa se han encontrado restos del hombre Antecesor en la Gran Dolina, en el Yacimiento de Atapuerca, Burgos. Tienen unos 800000 años de antigüedad. Posteriormente se encontraron restos del Homo Heildelbergensis en la Sima de los Huesos, también en Atapuerca. Estas dos especies evolucionarán al Neandertal mientras que las especies encontradas en China y Suráfrica evolucionarán al Homo Sapiens, el hombre moderno.

Episodio 3

En el continente europeo el hombre de Neandertal se enfrenta a la llegada de los primeros hombres modernos conocidos como Homo Sapiens. Pero antes, los Neandertales dotados de conciencia vivian en pequeñas tribus estructuradas por familias, enterraban sus muertos y emigraban según las estaciones del año. Hace entre 30000 y 40000 años Neandertales y Sapiens coexistieron y compitieron pero Neandertal no evolucionó y la especie desapareció.

Los homínidos se extendieron por América y Australia crearon nuevas herramientas, ritos y finalmente inventaron lo que conocemos como ARTE.

Hace ya 10000 años que la conquista de los dominios espirituales e imaginarios permitieron asentarse al Homo Sapiens, que aprendió a cultivas terreno, domesticar animales y construir ciudades. Esto fue lo que marcó el fin de la prehistoria.

INTERPRETACIÓN VIDEO-CLIP "EL JUEGO DE LOS CODAZOS"

INTERPRETACIÓN VIDEO-CLIP "EL JUEGO DE LOS CODAZOS" Autora: Silvia Ovejas Tello
SINOPSIS
Vemos a varios personajes en blanco y negro, todos ellos iguales, situados uno al lado del otro que se van dando codazos de manera regular, haciendo así “avanzar el codazo” a lo largo de la fila.
De repente, observamos la primera anomalía, a diferencia de los demás este personaje tiene color, él es diferente.
Esta diferencia es reforzada por otra; ya que al llegarle a él el turno de “pasar el codazo” en vez de hacer como todos los demás se pone a jugar con un yo-yo y rompe la cadena. Mientras, sus compañeros, los cuales no parecen apreciar lo que está haciendo, le observan. Finalmente, el personaje de color acaba haciendo lo que hacían todos: pasa el codazo, que sigue avanzando hacia el final de la fila y al llegar al último personaje, debido al codazo, este cae al vacío.
El codazo vuelve a avanzar desde el principio de la fila hasta llegar al personaje de color, quien vuelve a interrumpir la cadena, poniéndose a tocar la trompeta. Al cabo de un rato pasa el codazo y al llegar al final, el personaje que ahora era el último cae al vacío.
El codazo vuelve a empezar, avanza hasta llegar al personaje de color quien lo vuelve a parar, luego sigue avanzando ... y otro personaje cae al vacío.
La acción se repite, avanza el codazo, se detiene debido al personaje de color quien unas veces coge flores que se convierten en fuegos artificiales, otras juega al escondite ... pero el codazo poco a poco va avanzando, eliminando sucesivamente a los personajes sin que ninguno de ellos haga nada por evitarlo pese a saber lo que les espera.
Llega el turno del de color, es el último de la fila, cuando llega hasta él el codazo se aparta, evitando así caer al vacío.
La fila se detiene, él disimula, silba, toca el acordeón, hace malabares con su nariz .. y como cada vez, sus compañeros lo miran con aire de reproche.
De repente se empieza a oír el “tic-tac” de un reloj y después de lo que parece una cuenta atrás suena la alarma: riiiing.
El personaje de color lo mira, dice adiós a sus compañeros y en vez de saltar al vació empieza a bajar por el precipicio, andando, despacio, por su propia cuenta.
Su compañero al verlo se asombra, y le da un codazo al que tiene al otro lado, invirtiendo así el sentido de los codazos.
INTERPRETACIÓN
Los personajes de este video-clip podrían representar la sociedad. Al ser en blanco y negro no destacan, reflejan la monotonía, la seriedad, lo que es habitual, todos hacen lo mismo, lo más cómodo. Es más fácil hacer lo que hace todo el mundo, plantearse menos las cosas y seguir al “pelotón”. Aún sabiendo que habrá cosas que nos perjudicarán.
Pero hay un personaje diferente, él es de color parece más alegre y juguetón; se opone a los demás a través de juegos ... aunque acaba cediendo y los imita. Con sus juegos y accesorios muestra una cara diferente, más alegre más festiva: una trompeta, un acordeón, flores que se transforman en fuegos artificiales (aunque estos últimos también podrían se una señal de alarma, igual que los barcos antes de hundirse).
Llega su turno y él sigue actuando de manera diferente, empieza la cuenta atrás y a pesar de que “su tiempo ha acabado” él no se resigna a hacer lo que hacen todos y en vez de saltar al vacío baja a su manera.
La reacción que provoca viene a ser el cambiar el sentido de la acción, cambia lo que está previsto. Esto muestra que una pequeña acción puede cambiar muchas cosas, tener grandes consecuencias. Solo hay que desearlo, pararse a pensar y actuar, porque lo que hacen todos no siempre es lo correcto.

NATURALEZA Y CULTURA

NATURALEZA Y CULTURA Cuestionario inicial
Podemos empezar desde un cuestionario, que nos permita introducirnos al tema.
1) ¿Qué significan los términos “naturaleza” y “cultura”?
2) ¿Qué tenemos los hombres en común y qué nos diferencia de las otras especies?
3) ¿Existen diferencias entre pueblos primitivos y civilizados? ¿Cuáles?
4) ¿Existen diferencias entre los varones y las mujeres?, . Si existen ¿Son innatas o adquiridas?
5) Imagina un ser humano que ha sido abandonado al nacer y que, al no haber realizado ningún tipo de aprendizaje cultural, vive en estado salvaje, o lo que es lo mismo en estado de naturaleza ¿Cómo sería ese ser humano? Realiza una descripción.
6) Sabrías responder a la cuestión ¿Qué es el hombre?

Significados de naturaleza:
En filosofía el término naturaleza se usa de tres formas distintas:
1) Conjunto de seres del universo. En este sentido, los seres naturales son distintos de los artificiales
2) Lo que es innato ( también lo que es espontáneo). En este sentido lo innato se opone a lo adquirido y lo espontáneo a lo artificioso
3) Lo que es esencial. En este sentido, lo esencial se opone a lo accidental:

Actividad:
Indica cuál puede ser el significado de “naturaleza” en los siguientes textos (1,2 o 3):
a) Afirmo, pues, que nada existe en la naturaleza que sea contrario a sus leyes universales, nada que no esté de acuerdo con estas leyes y que no resulte de ellas.(Spinoza) significa:
b) Según Galileo: "Dios mismo ha escrito en términos geométricos el gran libro de la naturaleza" significa:
c) Conociendo la fuerza y la acción del fuego, el agua, las estrellas, los cielos y los demás cuerpos que nos rodean tan claramente como conocemos los diferentes oficios de nuestros artesanos, podemos emplearlos igualmente en todas las cosas para las que son adecuados y convertirnos así en señores y poseedores de la Naturaleza. (Descartes) significa:
d) En efecto, las disposiciones legales (Nomos) son artificiales, pero las de la naturaleza son necesarias. Las leyes existen por convención y no son naturales, pero los dictados de la naturaleza son naturales y no convencionales. (Antifonte el Sofista) significa:
e) Hay dos tipos de huellas en el cerebro. Unas son naturales o propias de la naturaleza humana; las otras son adquiridas. Las naturales son muy profundas, y es imposible borrarlas; las ad¬quiridas al contrario pueden perderse fácilmente, porque generalmente no son tan profundas. (Malebranche) significa:
f) La mayoría de los jóvenes creen ser naturales, cuando no son más que mal educados y groseros. (La Rochefoucauld) significa:
g) El médico se pregunta sobre la naturaleza de la enfermedad que sufre su paciente; el químico sobre la naturaleza del veneno que ha provocado una muerte; el moralista sobre la naturaleza de los móviles que determinan la actividad del hombre. (Dict. de la Langue Philosophique, P. Foulquié) significa:
h) Nosotros conocemos la existencia de lo infinito, pero ignoramos su naturaleza, porque tiene extensión como nosotros, pero no tiene límites como nosotros; más no conocemos ni la existencia ni la naturaleza de Dios, porque no tiene extensión ni límites. (Pascal) significa:
i) Sócrates. Pero, Menón, siguiendo con esta imagen del enjambre, si al preguntarte yo cuál es la naturaleza de la abeja, me dijeras que son muchas y de todas clases, ¿qué me responderías, si te preguntara: "¿Dices que son muchas, de todas clases y diferentes unas de otras por el hecho de ser abejas? ¿O por esto en nada se diferencian, sino por algún otro motivo, como por ejemplo, la belleza, el tamaño o cualquier otro aspecto semejante?" Dime, ¿qué me responderías si te preguntara esto?
Menón.-Yo, por mi parte, diría que no se diferencian nada la una de la otra, en cuanto que son abejas.
Sóc.- Por tanto, si después te dijera: "Pues bien, dime esto, Menón: aquello en que no se diferencian nada y son todas lo mismo, ¿qué dices que es?" ¿Podrías, supongo, responderme?
Men.- Sí
Sóc.- Esto también sucede con las virtudes. Aunque son muchas y de todas clases, todas ellas tienen una forma única e idéntica, por la que son virtudes. Es esta forma la que debe tener a la vista el que responde para mostrar al que le pregunta, qué es la virtud. (Platón) significa:

La naturaleza humana
Los sofistas defendían el carácter convencional no solamente de las instituciones políticas, sino también de las normas morales; lo que se considera bueno y malo, justo e injusto, loable y reprensible, no es"'fijo, absoluto, universalmente válido, inmutable. Para llegar a esta conclusión los sofistas contaban con un argumento doble: de una parte, la falta de unanimidad acerca de qué sea lo bueno, lo justo etc. (falta de unanimidad que salta a la vista, no solamente comparando unos pueblos con otros, sino comparando los criterios morales de individuos y grupos distintos dentro de una misma sociedad); de otra parte, los sofistas solían establecer una comparación entre las leyes y normas morales vigentes y la naturaleza humana.
... Lo único verdaderamente absoluto, inmutable (es decir, común a todos los hombres) es la naturaleza humana... entendida como lo que las cosas verdaderamente son. Y ...sólo será posible conocer la naturaleza humana observando cuál es el modo propio e intrínseco de comportarse los hombres.
La búsqueda del modo propio -natural- de comportarse los hombres no es nada fácil, ya que nuestro comportamiento está condicionado por el aprendizaje, por las normas y los hábitos que nos han sido inculcados a lo largo de nuestra vida. ¿Qué es, pues, lo natural en el hombre? De un modo general cabría contestar que es lo que quedaría si eliminamos todo aquello que hemos adquirido por las enseñanzas que nos han sido inculcadas. Los sofistas... como Calicles y Trasímaco, utilizan el niño y el animal como ejemplos de lo que es la naturaleza humana prescindiendo de los elementos culturales adquiridos. De estos dos modelos deducen que sólo hay dos normas naturales de comporta¬miento: la búsqueda del placer... y el dominio del más fuerte.
Al ir contra ambas normas, la moral vigente es antinatural. No es solamente convencional... sino que además es contraria a la naturaleza.
(Navarro Cordón y Calvo Martínez, Historia de la Filosofía, Anaya)

Actividades:
1.- ¿Qué significa "convencional"? ¿por qué dicen los sofistas que la moral es convencional? ¿por qué comparan las normas morales a la naturaleza humana?.
2.- ¿Cómo es la naturaleza humana?
3.-¿Qué es, según ellos, lo natural en el hombre? ¿qué es lo que oculta nuestra naturaleza?

Importancia del aprendizaje
Sucede que las especies que cuentan con un cerebro muy desarrollado se diferencian de las dotadas de un sistema nervioso más simple no tanto en las conductas que heredan, cuanto en los comportamientos que pueden adquirir. Son los aprendizajes posibles los que hacen distintas a las especies (e incluso a los individuos). La abeja ostenta unos comportamientos complejísimos, pero son los únicos que puede realizar. Prácticamente toda su conducta está determinada genéticamente. Está sometida al determinismo biológico. De hecho, cuantos más comportamientos hereda biológicamente una especie tantos .menos comportamientos puede aprender. En consecuencia, el desvalimiento del animal superior, del hombre,,en el momento de su nacimiento es un signo patente de lo mucho que puede aprender. Si contara ya con numerosas conductas al nacer, su comportamiento general ulterior estaría muy determinado. Así pues, el hombre hereda -eso sí- un cerebro que le permite realizar multitud de aprendizajes...
Para aprender no basta un sistema nervioso central complejo. Es ésta la cualidad necesaria, pero no suficiente. Además se precisa un ambiente que enseñe o que permita aprender... Ese ambiente es el constituido por los demás hombres. El medio social, actuando sobre cada individuo desde el mismo instante del nacimiento -e incluso antes-, es quien permite que ese ser, el hombre, biológicamente muy indeterminado en lo que a su conducta se refiere, llegue a comportarse de acuerdo con lo establecido en su grupo social. Las personas que constituyen ese grupo, asumiendo y resumiendo en sus comportamientos todos los aprendizajes históricamente transmitidos de generación en generación, consiguen que todo individuo llegue a comportarse como un miembro de su comunidad cultural. La cultura sustituye así, en el comportamiento humano, a los cromosomas.
(El comportamiento humano, Temas Clave n° 33, Salvat)

Actividades:
1.- ¿Qué significa "determinismo biológico"?
2.- ¿Está el ser humano determinado biológicamente?
3.- ¿Cuál es el papel de la cultura en relación al comportamiento humano?

¿Qué se transmite en la aculturación?
... en el siglo XX han aparecido otros problemas, suscitados a menudo por el desarrollo de las "ciencias humanas". Así, la etnografía nos ha familiarizado progresivamente con la diversidad realmente increíble de costumbres, hábitos, creencias en uso de las 2000 sociedades conocidas, presentes o pasadas. Tal diversidad pone de relieve el ámbito de la cultura, es decir de lo que se transmite por tradición de una generación a otra, y no el de los impulsos naturales, que serían idénticos en todos los hombres.
Algunos datos de la psicología son aún más claros. Al contrario de los animales la "cría humana" no es , según la expresión de Pieron, más que un "candidato a la humanidad". Sólo deviene hombre en la medida en que recibe del medio en el que vive, y en el momento oportuno, el aporte cultural indispensable al despertar de su inteligencia y de su sensibilidad. Esta aportación, constituida por los cuidados maternos, el lenguaje, los valores afectivos, morales y estéticos, es asimilada inconscientemente por cada uno en determinados momentos de su vida y nadie puede pretender que la ha creado por sí mismo. Así pues, el hombre es, en su nacimiento, una especie de prematuro. Como dice Malson, "Su personalidad se elabora... en una serie de matrices culturales que son para su desarrollo tan importantes como la matriz materna. Las relaciones emocionales que mantiene durante los dos primeros años con su madre condicionan toda su vida afectiva y el aprendizaje del lenguaje en el tiempo adecuado condiciona toda su vida intelectual". Los célebres "niños salvajes" educados por animales no son "hombres en estado de naturaleza", sino que adoptan las actitudes, los modos de andar, los gustos alimenticios... de las especies que les han adoptado; padeciendo, además de diversas enfermedades, un retraso mental aparentemente irreversible. (Heymann,G. Philosophie, Bordas, 1984)

Actividad: Si los impulsos naturales son idénticos en todos los hombres, significa que son innatos y universales, entonces ¿por qué no podemos hallar en ellos la naturaleza (esencia) humana?"

PREJUICIOS (8-10-04)

PREJUICIOS (8-10-04) Autor: Juan José Millás
A veces las ideas son como esos zapatos viejos que nos resistimos a tirar porque resultan comodísimos. O como ese sillón en el que dormimos la siesta desde hace veinte años y del que no estamos dispuestos a desprendernos de ninguna manera. Hay ideas que de tanto usarlas han adquirido ya la forma de nuestro cuerpo, que se acoplan a nuestras necesidades como un útero. Dentro de ellas no nos puede pasar nada, y por eso las defendemos a muerte. Lo malo es que, en la misma medida que nos protegen del entorno hostil, nos limitan. Por ello, hay que tener el valor de cambiar de zapatos, de desprenderse del sillón, de poner en cuestión las opiniones que utilizamos como un dogma de fe para protegernos de la incertidumbre.

Autor: Esteban Tabares
Cuando los prejuicios se instalan en el imaginario social, difícilmente se pueden erradicar. Eso es lo que está sucediendo por desgracia en nuestro país con respecto a los inmigrantes: mucha gente los hace culpables de casi todo lo malo que pasa aquí. Son personas que casi siempre comienzan sus argumentos diciendo: «Yo no soy racista, pero es que... ». Y comienzan a lanzar un rosario de «peros» que sólo son estereotipos y frases hechas que repiten sin contrastar con la realidad y sin el sentido común más elemental.
También hay dirigentes políticos y del mismo Gobierno y escritores de reconocido nombre que repiten los mismos prejuicios, aunque de una manera más elaborada y con una clara intencionalidad contra la inmigración. Culpabilizar y criminalizar a los extranjeros pobres (les llaman «los ilegales») está en su discurso frecuentemente. Grave riesgo ese de hacer política con la inmigración en lugar de hacer una política de inmigración justa, solidaria y acorde con los Derechos Humanos de los que tanto nos vanagloriamos.

CIRCUNSTANCIAS QUE FAVORECEN LA APARICIÓN DE LA FILOSOFÍA EN GRECIA

Son varias las condiciones de la antigua Grecia que favorecen la actitud filosófica:
a) El contacto con otros pueblos: geográficamente la filosofía se cultiva y desarrolla en la zona de expansión griega por el Mediterráneo, fundamentalmente en dos ámbitos: las colonias jónias (situadas en Asia menor, en la actual Turquía: ciudades como Mileto y Éfeso) y las colonias itálicas (la actual Sicilia). A partir del siglo VI a. n. e. los griegos incrementan su contactos comerciales con otros pueblos. Los viajes no sólo traen consigo nuevos conocimientos técnicos y geográficos sino que, fundamentalmente, suponen el conocimiento de otras civilizaciones y formas de vida que llevan a la convicción de que cada pueblo y cada etnia se representan a los “dioses” de una manera distinta. El comercio y los intercambios culturales favorecen la relativización de las visiones del mundo “locales” en favor de una visión “universal”: Grecia es un escenario abierto: la filosofía lo contrario de la mentalidad cerrada (“dogmática”)
b)La ausencia de textos sagrados en la religión griega, En aquellas sociedades donde hay libros sagrados y dogmas, la posibilidad de crítica a las doctrinas contenidas en éstos es escasa o nula.
c)La circunstancia política. A partir del siglo VI a. C. tiene lugar en todo el mundo griego una honda transformación social que culmina en los siglos V y IV a. C. La peculiar organización social de los pueblos griegos agrupados en Ciudades-Estado (Polis) que gozan de autonomía administrativa, permitirá la puesta en práctica de distintos modos de organizar la convivencia entre los cuales la mayor novedad es el sistema democrático. En la mitad del siglo V en Atenas nos encontramos con el apogeo de este sistema de gobierno que reconoce la igualdad de los ciudadanos ante la ley (Isonomía) y el derecho a hablar y ser escuchado en la Asamblea y a participar en el Consejo de Gobierno. En definitiva, la experiencia política de los griegos fue la que les capacitó para desarrollar “teorías” políticas, teorías encaminadas a dar respuesta a cuestiones acerca del origen y fundamentación de las costumbres y las leyes, acerca del mejor modo de vida asequible a los seres humanos... Las leyes y costumbres dejarán de ser comprendidas en el lenguaje mítico para requerir una justificación puramente racional, es decir, filosófica.

COMENTAR TEXTOS

“Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración: al principio, admirados por los fenómenos sorprendentes más comunes: luego, avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la Luna y los relativos al Sol y a las estrellas, y la generación del Universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo; pues el mito se compone de elementos maravillosos.) De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por utilidad alguna. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y relativas al descanso y al ornato de la vida"
Aristóteles: Metafísica, 982 G 10-25

“Pues he aquí lo que sucede: ninguno de los dioses filosofa ni desea hacerse sabio, porque ya lo es, ni filosofa todo aquel que sea sabio. Pero a su vez los ignorantes ni filosofan ni desean hacerse sabios, pues en esto estriba el mal de la ignorancia: en no ser ni noble, ni bueno, ni sabio y tener la ilusión de serlo en grado suficiente. Así, el que no cree estar falto de nada no siente deseo de lo que no cree necesitar”
Platón: Banquete, 203 D-204

“Se trata, en primer lugar, de la cuestión de la apreciación justa de todo afán filosófico en el transcurso de la historia. Con demasiada frecuencia se suele menospreciar su alcance: la filosofía, se afirma, no es más que un conglomerado de especulaciones abstractas sin significación alguna para la vida; lo que hace falta es estudiar las ciencias prácticas que nos suministran la base de la técnica en todos los campos (no sólo la técnica del ingeniero, sino la del pedagogo y la del psicólogo), también en la ciencia social, la economía y la política. Porque “Primum vivere, deinde philosophari” y el “philosophari” no tiene importancia mayor para la vida. Otros consideran en cambio que esta idea, hoy tan extendida, es fundamentalmente falsa y que, además, representa un error espiritual peligroso. Y defienden que si se pretende limitar el saber y el conocimiento a su aspecto técnico-práctico, entonces bastará con saber cada vez cómo hay que hacer esto o aquello. Pero con anterioridad a la cuestión del “cómo”, se plantea la cuestión del “Porqué”. Ahora bien, la respuesta al último porqué sólo la religión y la filosofía nos la pueden ofrecer. Como ya sabemos ambos son saberes muy distintos, el primero nos da una respuesta irracional mientras que el segundo nos da una respuesta racional. El hombre siempre utilizará su razón y, cuando no lo hace de forma consciente y filosófica, lo hace, sin duda, en forma inconsciente y con diletantismo. Esto se aplica también, sin excepción, a todos los que se creen emancipados de cualquier filosofía. La filosofía es un saber inevitable y necesario; las cuestiones filosóficas están muy ligadas a la existencia y a la vida del hombre”
L. Kolakovski: El hombre sin alternativa

“Alrededor de los catorce años mucha gente comienza a pensar por su cuenta en problemas filosóficos: sobre aquello que realmente existe, si podemos saber algo, si una cosa es realmente buena o mala, si la vida tiene algún significado, si la muerte es el final. Se ha escrito mucho sobre estos temas durante miles de años, pero la materia prima filosófica proviene directamente del mundo y de la relación que tenemos con él, no de los escritos del pasado. Esta es la razón de que estos problemas se los planteen aquellos que nunca han leído nada”
Thomas Ángel: ¿Qué significa todo esto?

“Todos los hombres y todas las mujeres son filósofos; o, permitirnos decir, si ellos no son conscientes de tener problemas filosóficos, tienen, en cualquier caso, prejuicios filosóficos. La mayor parte de estos prejuicios son teorías que inconscientemente dan por sentadas, o que han absorbido de su ambiente intelectual o de la tradición.
Puesto que pocas de estas teorías son conscientemente sostenidas, constituyen prejuicios en el sentido de que son sostenidas sin examen crítico, incluso a pesar de que puedan ser de gran importancia para las acciones prácticas de la gente y para su vida entera.
Una justificación de la existencia de la filosofía profesional reside en el hecho de que los hombres necesitan que haya quien examine críticamente estas extendidas e influyentes teorías.
Este es el inseguro punto de partida de toda ciencia y toda filosofía. Toda filosofía debe partir de las dudosas y a menudo perniciosas concepciones del sentido común acrítico.
Su objetivo es el sentido crítico e ilustrado: una concepción más próxima a la verdad y con una influencia menos perniciosa sobre la vida humana.
[…] Todos los seres humanos son filósofos porque, de una manera u otra, todos adoptan una actitud ante la vida y la muerte”
Karl R. Popper: Cómo veo la filosofía, Pág. 64

“La palabra griega filósofo (philosophos) se formó en oposición a sophos. Es decir, amante del conocimiento, a diferencia de quien, en posesión del conocimiento, se denominaba sabio. Este sentido de la palabra perdura hasta hoy: la búsqueda de la verdad -no la posesión de la verdad- es la esencia de la filosofía […] Filosofía quiere decir hacer camino. Sus preguntas son más esenciales que sus respuestas, y cada respuesta se convierte en una nueva pregunta”
Karl Jaspers: Introducción a la filosofía

“De hecho, el valor de la filosofía debe ser buscado en una larga medida en su real incertidumbre. El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía, va por la vida prisionero de los prejuicios que derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país, y de las que se han desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado de su razón. Para este hombre el mundo tiende a hacerse preciso, definido, obvio, los objetos habituales no suscitan problema alguno, y las posibilidades no familiares son desdeñosamente rechazadas. Desde el momento en que empezamos a filosofar, hallamos, por el contrario, como hemos visto en nuestros primeros capítulos, que aun los objetos más ordinarios conducen a problemas a los cuales sólo podemos dar respuestas muy incompletas. La filosofía, aunque incapaz de decirnos con certeza cuál es la verdadera respuesta a las dudas que suscita, es capaz de sugerir diversas posibilidades que amplían nuestros pensamientos y nos liberan de la tiranía de la costumbre. Así, al disminuir nuestro sentimiento de certeza sobre lo que las cosas son, aumenta en alto grado nuestro conocimiento de lo que pueden ser; rechaza el dogmatismo algo arrogante de los que no se han introducido jamás en la región de la duda liberadora y guarda vivaz nuestro sentido de la admiración, presentando los objetos familiares en un aspecto no familiar”
B. Russell: Los problemas de la filosofía

“Cuando se me pregunta qué es un intelectual sólo se me ocurre una respuesta: considero intelectual a todo aquel que trata a los demás como si fueran intelectuales o para que lleguen a serlo. Es decir, quien se dirige a la capacidad de razonamiento abstracto que hay en los otros y la reclama frente a las urgencias sociales o políticas del momento. Será así intelectual el que no pretende hipnotizar a su público, ni intimidarlo, ni chocarle o desconcertarle, sino que aspira a hacerle pensar. Los que se comportan de este modo son intelectuales, aunque su profesión habitual sea la de payaso de circo, albañil o bombero. Y quienes sólo magnetizan o deslumbran no merecen ese nombre, por muchos títulos académicos que posean
Una expresión española me parece convenir bien a este empeño intelectual, este empeño de quienes pueden ser considerados intelectuales "dar que pensar". Se dice que algo "da que pensar" cuando nos despierta sospecha o inquietud, cuando se convierte en un motivo de atención interesada que acaba con la rutina de lo aceptado sin examen. Pues bien, yo creo que hoy el intelectual debe precisamente señalar todo aquello que da que pensar en nuestro entorno. Tendría que ser capaz de suscitar preocupaciones racionales, zozobras que provienen de desajustes de ideas y no del mal funcionamiento de aparatos o instituciones. Sobre todo debe defender y comparar las ideas entre sí: nuestra cultura se basa en lo abstracto, en nociones -felicidad, democracia, violencia, legalidad, humanidad, …- que no pueden sustituirse por imágenes, que son pensables pero no visibles. Símbolos, no iconos. La invasión de lo audiovisual convierte en superfluo y desdeñable todo aquello que no logra ser "virtualizado" en tres dimensiones, mutilando así decisivamente la capacidad de deliberar a partir de conceptos sin la que puede haber vida instrumental, pero no reflexión sobre la vida
El intelectual da que pensar sin pretender pensar por los demás ni pensar sin los demás. Su labor está marcada por la paradoja suicida que conoce muy bien cualquier educador: su éxito no estriba en hacerse insustituible, sino al contrario en lograr que aquellos a quienes se dirige puedan antes o después prescindir de él y continuar razonando sin su tutela. Es la levadura de un pan que nadie puede amasar solo ni comer sin compañía
Fernando Savater, Dar que pensar El País Semanal

EXPLICACIÓN MITOLÓGICA FRENTE A EXPLICACIÓN RACIONAL (6-10-03)

EXPLICACIÓN MITOLÓGICA FRENTE A EXPLICACIÓN RACIONAL (6-10-03) El mito trata de salvar distancia que separa al hombre frente a un mundo extraño y desconocido, y en consecuencia inmanejable, con el que no es posible convivir armoniosamente.
El hombre se halla como arrojado o perdido en el mundo, necesita darle orientación y sentido a su vida, no se puede vivir en la permanente inseguridad de un mundo extraño y hostil, el hombre necesita instalarse en el mundo y sentirse como en su propia casa. Este es el sentido de los mitos, la religión y la filosofía.
La filosofía a igual que el mito es un sistema de interpretación del mundo, de la naturaleza y del hombre que intenta ofrecer respuestas a las grandes cuestiones que afectan a la vida humana. En un determinado momento histórico s. VI a C. se produce una reacción contra el pensamiento mítico y se va imponiendo poco a poco la exigencia del logos.

ACTITUD MÍTICA
El rasgo peculiar de esta actitud consiste en utilizar mitos, relatos o leyendas para comprender y dominar el mundo, casi siempre apelando a la intervención de fuerzas mágicas o sobrenaturales.
Aunque la antropología no ha llegado a una conclusión unánimemente aceptada en cuanto al significado y valor de los mitos, las siguientes consideraciones parecen bastante obvias: todas las culturas tienen mitos, lo que muestra qué estos y la actitud vital fundamental que los genera deben descansar en cuestiones de absoluta necesidad para el hombre; y las necesidades básicas del hombre se refieren a dos géneros de problemas:
• problemas relativos a su vida práctica, tales como la obtención de alimentos, la victoria en la guerra, la cura de las enfermedades, la procreación,
• problemas teóricos en la comprensión del mundo: es común a todos los seres humanos la necesidad de comprender cómo es el mundo, de qué entidades está poblado, de dónde viene el grupo al que uno pertenece y en último término la es¬pecie humana misma, qué se sigue tras la enfermedad y la muerte todas las culturas han intentado dar soluciones teóricas a estas grandes cuestiones, y, hasta la aparición de la filosofía y la ciencia, las soluciones han tenido la forma de mitos o leyendas y de descripciones religiosas.
La cuestión fundamental en la que se resumen los dos géneros de problemas ante¬riores y en la que hay que situar una de las claves para la comprensión de la actitud mítica es la angustia ante el futuro y ante la ignorancia del entorno.
La actitud mítica genera mitos, ritos y fetiches como instrumentos fundamentales para la resolución de aquellos problemas básicos. La facultad que más interviene en la creación de mitos, ritos y fetiches es la imaginación.
Cabe destacar tres rasgos en la “lógica” de la actitud natural:
1. Personifica y diviniza las fuerzas naturales: la muerte, la vida, el amor, el trueno, la guerra, la fertilidad, la lluvia son dioses a los que se les puede pedir una inter¬vención beneficiosa para el individuo y el grupo mediante oraciones y plegarias.
2. Los sucesos del mundo se hacen depender de la voluntad de un dios: si no llueve -o si llueve en exceso- es porque no se ha rendido culto adecuadamente al dios de la lluvia; si una enfermedad diezma nuestro poblado es porque un dios está irritado con nosotros; si perdemos la guerra es porque el enemigo tenía dioses más poderosos que los nuestros;
3. Los objetos tienen propiedades distintas a las naturales: una piedra -tras el ritual correspondiente por el que se convierte en talismán-, es mágica, no posee sólo las propiedades naturales (peso, tamaño, dureza, ...), además con ella curamos enfer¬medades, convocamos a los dioses o a los espíritus...
Mediante los mitos el hombre conseguía dar una explicación a los distintos acontecimientos de su vida, tanto los relativos a cuestiones puntuales pero fundamentales de su existencia (el desenlace de una batalla, la muerte de un amigo, ..), como a los grandes problemas de la vida (el nacimiento, la muerte, el sufrimiento, el origen del mundo, (...), y mediante los ritos y los fetiches creía poder dominar las fuerzas de la naturaleza y de la vida social de acuerdo con sus propios intereses.
Estos tres elementos llevan a considerar que en el mundo reina el capricho, la ARBITRARIEDAD de los dioses, y, por lo tanto, que en la actitud mítica el mundo se presenta como siendo un CAOS más que un Cosmos. Los dioses son arbitrarios en su conducta, aunque no tanto como para que no se puedan controlar mediante ritos y plegarias (no es extraño que un elemento común en toda cultura que posea mitos sea el que los hombres pueden atraer la voluntad de sus dioses mediante algún tipo de práctica ritual).
El mundo griego anterior a la aparición de la filosofía vivía instalado en esta acti¬tud; el gran acontecimiento espiritual que inician los griegos en el siglo VI a.C. con¬siste precisamente en intentar superar esta forma de estar ante el mundo con otra forma revolucionaria que apuesta por la razón como el instrumento de conocimiento y de dominio de la realidad. Sin embargo no hay que creer que la actitud mítica desa¬parece completamente a partir de esta fecha, más bien ocurre que son unas pocas personas las que viven en el nuevo y revolucionario modo de pensar y que éste poco a poco se va haciendo más universal. Pero la actitud mítica todavía no ha desaparecido: en nuestra época muchos siguen confiando en explicaciones de este tipo y personas que definitivamente parecían haber conquistado este nuevo estado, caen en la actitud mítica cuando su vida se torna difícil o en ella hay imprevistos no solucionables con el ejercicio de la razón.
ACTITUD RACIONAL
Actitud consistente en utilizar la razón para la comprensión y dominio del mundo natural y humano.
Frente a la explicación mítica del mundo aparece en Grecia en el siglo VI a. C. la actitud racional, actitud en la que se debe englobar no sólo la filosofía sino también la ciencia pues en este momento no hay fronteras definidas entre ambas.
La categoría más importante de este nuevo estado mental es la de necesidad: las cosas suceden cuando, donde y como deben suceder. El griego descubre que las cosas del mundo están ordenadas siguiendo leves, descubren que el mundo es un COSMOS, no un Caos.
Además, los griegos desarrollaron otro concepto vinculado profundamente con el anterior: el concepto de permanencia o esencia. El que las cosas se comporten si¬guiendo leyes quiere decir que un cuerno no se manifiesta primero de una manera y luego de otra completamente distinta, sino que en su manifestación hay cierto orden, hay sólo un ámbito de posibilidades para la expresión de cada objeto y eso es así en virtud de lo que los griegos denominaron Esencia o Naturaleza de los objetos.
A partir de esta actitud racional los primeros pensadores griegos desarrollaron una serie de conceptos opuestos que han influido radicalmente en la filosofía posterior.

ANÁLISIS DEL CORTOMETRAJE “EL PASAJERO NEGRO” –RACISMO- (05/10/04)

ANÁLISIS DEL CORTOMETRAJE “EL PASAJERO NEGRO” –RACISMO- (05/10/04) DIRECTOR: Pepe Danquart (Alemania, 1993)
Con Paul Outlaw, Andrea Katzenberge, Klaus Tilsner, Mark Tiedemann. (12 min.). Oscar al Mejor Cortometraje en 1994

SINOPSIS
Varias personas de diferentes nacionalidades, se suben a un tranvía. Durante el viaje, un hombre de color negro, posiblemente de descendencia africana, se sienta junto a una anciana alemana y frente a una mujer y un niño alemanes. Durante el viaje, la anciana agrede verbalmente al joven de color, degradando su persona y humillándolo públicamente. Frente a las acusaciones sin motivo personal, el joven de color, permanece callado masticando unos pequeños caramelos. Luego de un momento, la anciana ve que otro muchacho de aspecto polaco se sube al tranvía llevando un look particular. Al ver esto, comienza dirigir sus quejas e insultos hacia los negros, polacos, turcos e italianos.
En una de las paradas, mientras la anciana continuaba reprochando e insultando a los inmigrantes, un oficial sube al tranvía para revisar que nadie este viajando sin haber pagado el pasaje. La anciana, continuando con sus quejas, revisa su cartera y saca el boleto, sosteniéndolo en su mano. El joven de color, impulsado por todos aquellos insultos y la humillación que debió soportar por parte de aquella mujer, tomo con rapidez el boleto de la anciana y lo coloco en su boca, mezclándolo con los caramelos. Cuando el oficial le pidió el boleto, ella, sorprendida, le explico que aquel joven de color se lo había comido. El oficial miro al joven que se encontraba sentado junto a la anciana, mientras este le mostraba su boleto. El oficial decidió hacer descender a la mujer del tranvía, y permitir que todos continuasen con su viaje.

ANÁLISIS
El vagón del tren se presenta como una metáfora de la sociedad (no sólo la alemana) en la que la discriminación está siempre presente, y no sólo la racial sino también la de clase social. Cabe destacar la presencia de un niño de once o doce años aproximadamente, que se muestra muy simpático y se muestra hasta cómplice del muchacho africano. Para el niño el africano es alguien más que sube al tren. Y por el simple motivo de haber pagado boleto merece estar ahí. No lo percibe como alguien "extraño o ajeno" a su ámbito. El personaje del niño transmite la idea de la inocencia y la pureza. El niño se muestra ajeno a toda concepción, impuesta por una sociedad cerrada, de diferencias raciales y de superioridad de una raza u otra o diferencia de clases sociales. Ignora todo ese tipo de concepciones, tal vez por su edad o por su crianza, pero sin discusión su actitud es más sabia que la de la anciana.
La anciana le dice al negro en voz alta como si estuviera hablando a los otros pasajeros del tranvía, toda una serie de insultos como que es ilegal, se mete con su cultura y costumbres, le culpabiliza de las condiciones en que se encuentra en esos momentos Alemania. Con todo esto, el director quiere remarca la actitud racista, la tendencia a la intolerancia y esa actitud de xenofobia, de odio y antipatía hacia los extranjeros. Nadie en el tranvía, da importancia a lo que la mujer dice, es mas ella grita y molesta a unos pasajeros que viajan cansados y no quieren escuchar a la mujer.
Para cerrar mi análisis, creo que el tranvía es utilizado en metáfora de lo que es la vida misma. Hace referencia a que esto de que varias personas de diferentes nacionalidades se junten en un tranvía, puede pasar en cualquier parte, una calle, un negocio, una escuela e infinidades de lugares. El tranvía representa simplemente un día mas dentro de aquella ciudad, una situación común en la que encontramos: racismo, discriminación, xenofobia, intolerancia, barbarie....

ORIGENES GEOHISTÓRICOS DE LA FILOSOFÍA (5/6-10-04)

Tanto la geografía -un espacio o tópos, concreto -como la historia- un tiempo cualitativo o Kairós- condicionan los pensares humanos, posibilitándolos. Una breve incursión en el terreno de la historia y de la geografía griegas, en la época en que nació la filosofía, permite hacerse cargo mucho mejor de tan inquietante pensamiento.

Los tres primeros filósofos de los que tenemos noticia -Tales, Anaximandro y Anaxímenes- eran de Mileto -Miletos en griego-, población situada en Asia Menor -en la costa de la Turquía actual- junto a la desembocadura del río Meandro -Meiandros en griego-, corriente fluvial de unos 450 kilómetros. A lo largo del siglo VIII antes de Cristo se convirtió en la ciudad más importante de las doce jónicas, fundando 60 colonias en las costas septentrionales de Asia Menor. Comerciaban por todo el Mediterráneo. La vida de sus gentes adineradas era considerablemente refinada; sus prostitutas fueron famosas. En el año 546 cayó bajo el dominio persa.

Tales, según nos asegura Aristóteles, sostuvo dos cosas:
1. “Todo es en virtud del agua”
2. “Todo está lleno de dioses”

El primer aserto viene a decir que el arkhé - lo primero y lo rector- de cuanto hay es lo húmedo. La segunda afirmación sostiene que todo rebosa de vida, que ésta es la que hace nacer y crecer; es decir, que ésta es Physis, naturaleza.

Anaximandro, entre otros textos de que disponemos, dejó escrito uno que reza así:
"Lo primero y lo rector -arkhé- de cuanto hay es el ápeiron" -lo i-limitado, lo in-definido, lo in-finito”
El hontanar de toda determinación se substrae a cualquier tipo de determinación; no puede ser definito no se le pueden asignar fines o límites. Es invisible porque no tiene figura.

Anaxímenes dijo que "Lo primero y lo rector -arkhé- de todo es el aire", es decir, el aliento, el soplo, el alma.

Como acabamos de considerar, las primeras producciones filosóficas surgieron cabe al mar, elemento del comercio en aquellos siglos, y en una sociedad opulenta. No pueden perderse de vista este par de datos.

En la misma costa vivió Heráclito, concretamente en la ciudad de Efeso, entre el 576 y el 480 antes de Cristo. Efeso - Ephesos en griego - fue asimismo una colonia griega, que a lo largo del siglo VIII ya se convirtió en potencia comercial notable y con banqueros poderosos. El fragmento B-53, entre otros que poseemos de Heráclito, dice:

"La contradicción -pólemos- lo engendra todo y todo lo rige, y a unos hace aparecer como dioses, a otros como hombres; a unos hace esclavos, a otros libres".

Todo lo que se hace presente muestra contrariedad y es fruto de oposición. Lo uno nace pereciendo lo otro. Casi en el otro extremo del Mediterráneo, en el sur de Italia, vive Parménides desde el año 544 hasta el 450. Los griegos denominaron Magna Grecia al conjunto de colonias que fundaron en la Italia del Sur a partir del siglo VIII antes de Cristo. Elea, donde nació Parménides, fue fundada por griegos jonios de Focia - Phokaia en griego-, ciudad rica del Asia Menor, de donde partieron igualmente los fundadores de Marsella y de Empúries en Catalunya -España-. En el fragmento B-6 podemos leer parcialmente:

"Es preciso decir y pensar que el ser es; en cambio nada no es. Te ordeno que te apercibas de esto."

La charla cotidiana confunde es y no es hablando siempre a ojo de buen cubero, pero la verdad descansa sobre el principio de identidad: una cosa es siempre igual a sí misma.

Los primeros filósofos no cobraron conciencia de la especificidad de la filosofía y, por esto, no tuvieron necesidad de inventar una nueva forma literaria que expresara sus ocurrencias. Se contentaron con las for¬mas que les venían de la tradición. Homero -siglo IX antes de Cristo- y Hesiodo -siglos VIII-VII antes de Cristo- habían creado la forma poética y con ella habían educado a los griegos. La filosofía naciente adoptó el poema como manera de proponer sus refle¬xiones.

En cambio, con la llegada de Sócrates se inicia un estilo contrario al poético. La tarea filosófica se apercibe ya de su novedad y distinción. El diálogo platónico, no obstante, se sitúa todavía a medio camino entre la literatura y el escrito reflexivo filosófico. Aristóteles inaugura -a pesar de haber redactado también algunos diálogos que se han perdido - una filosofía académica, una filosofía para ser enseñada. La reflexión filosófica se ha convertido, así, en tarea de escuela. La filosofía se ha enterado, finalmente, de que constituye un pensar propio y específico. Deja de ser literatura. La filosofía nació cerca del mar, un mar que baña costas recortadas y que está repleto de islas, un piélago que facilitaba la navegación y, con ello, el comercio y así mismo el intercambio de ideas. Por otra parte, el mar -de modo especial en aquellos tiempos - exigía audacia y talante aventureros. Los navegantes establecieron contactos con usos y costumbres de otras tierras y con concepciones del mundo harto diferentes.

Como se indicó antes, el mar constituyó para los griegos el medio a través del cual se expansionaron como nación -y no, por cierto, como Estado-. Los pueblos griegos no se asentaron sobre un continente, sino sobre un piélago colocado en medio de tierras -Mediterráneo-. Se hicieron cargo de las costas y de las islas, desde Jonia, en Asia Menor, hasta Empúries -Emporion-, en la costa hispánica, pasando por la Italia meridional y por Sicilia. Los comerciantes no fueron los únicos viajeros, aunque sí los principales impulsores de aquellos trotes; además, se diferenciaron de los fenicios, a quienes interesó sobremanera el comercio.

Junto al elemento marino, está el sociohistórico. En el siglo VI antes de Cristo, en la parte oriental del Mediterráneo, la producción artesanal había alcanzado un grado de desarrollo lo suficientemente elevado como para que fuera ya posible una reflexión teórica. El trabajo de los esclavos, no sólo dejaba libres a los señores, sino que añadía el desdén ante las actividades productoras, despertando, en cambio, una actitud favorable a las tareas liberales, entre las cuales se contaban las ciencias y la filosofía. Aquellos griegos, liberados de las urgencias de la vida, pudieron vacar para lo innecesario.

Desde el latino otium -skholé en griego significó ocio, desocupación; skholé dio escuela-; a partir del asueto y de la disponibilidad se entregaron, algunos, a la contemplación intelectual, al theorein, de las cosas por sólo lo que ellas son, prescindiendo de su utilidad.

No obstante, las condiciones geográficas y sociohistóricas favorables para el discurso teorético-filosófico no pasan de ser simples posibilitadores de dicho discurso, pero jamás se mudan en factores determinantes del mismo. Muchos griegos disfrutaron del ocio, viviendo del trabajo de los esclavos; ahora bien, poquísimos griegos produjeron ciencia, técnica o filosofía. En este sentido, resulta correcto referirse al milagro griego como elemento de iniciativa que intervino también en el surgimiento de astronomía, física, geografía, matemáticas, filosofía... Ni la situación geográfica ni la producción social -división del trabajo, propiedad privada y lucha de clases - explican, por sí solas, por qué Aristóteles se dedicó a la filosofía, Aristarco de Samos a la astronomía y Arquímedes a la matemática y a la física, en vez de ocupar el tiempo de su vida, los tres, en tomar el sol, viviendo en un incesante dolce far niente, como la mayoría de la gente bien situada hizo sin duda. El desarrollo técnico tanto ha producido filosofía como la ha preterido. Aristóteles se dedicó a la filosofía, en parte por lo menos, porque quiso, porque así lo decidió, a partir, ciertamente de unas circunstancias geográficas y sociales favorables.

Condiciones posibilitadoras de la filosofía griega

1. Un mar que facilitó el comercio de la época y el intercambio entre civilizaciones.
2. Una producción artesanal desarrollada que ocupaba a los esclavos dejando libres a los demás.

Elementos decisivos de la filosofía griega
1. La decisión individual de algunos griegos.
2. La costumbre de discutir (dialéctica) entre dos o más personas.

Un factor muy importante en la creación de filosofía griega fue el arte de la discusión, tarea que ocupaba horas y más horas de no pocos ciudadanos, tanto en plazas y gimnasios como en banquetes y otras fiestas. Se dieron dos modalidades en tales discusiones: la dialéctica y la retórica.

La filosofía nació así mismo de la costumbre griega de la dialéctica o discurso colectivo en que el pensar se afina mediante las respuestas del interrogado hasta quedar sancionado, el discurso, por una conclusión última aceptada intelectualmente por cuantos habían intervenido. De no lograrse acuerdo, quedaba pendiente para otra ocasión el tema abordado. En la retórica, en cambio, el orador jugaba con la emoción de los oyentes a fin de persuadirlos. Más o menos como hacen en la actualidad los políticos.

EL TÉRMINO FILOSOFÍA (1/10/04)

EL TÉRMINO FILOSOFÍA (1/10/04) Filo-sofía es una expresión griega compuesta de philos -"el perteneciente a", "el que gusta de", "el aficionado a", "el enamorado de", "el aplicado a", "el que ama a", "el que anda perdido por", "el amigo de"- y de sophía, vocablo emparentado con sophós -"el diestro", "el hábil", "el competente", "el que sabe", "el entendido en algo"-; si sophós es "el-que-sabe", la sophía es el saber mismo, es la sabiduría, es un peculiar saber acerca de todo, a la vez teórico y práctico, un saber del universo y de la vida, tanto de la vida privada como de la ciudadana. La "filo-sofía" -philo-sophía fue, pues, algo así como una persecución de aquel conocer que llena, fue ganas de saber de una vez por todas. A tal conclusión se llegó en el interior del círculo socrático - Sócrates fue un ateniense que vivió entre el 470 y el 399 antes de Cristo-.

Obsérvese que se trata de philo-sophía y no, justamente, de philo-epistéme. La epistéme constituyó un conocimiento exclusivamente teórico. Tampoco es cuestión de philo-téckhne o de un "saber-hacer-cosas" -saber sólo práctico-, sino que nos referimos a la philosophía; la sophía, la sabiduría, era un saber a una teórico y práctico, fue un conocimiento de la realidad y a la par del saber vivir o saborear acertadamente la vida; fue conocer intelectual -theoría- con fines práxicos. La filosofía constituyó doctrina, pero sobre todo fue un talante, una actitud existencial.

Dentro de la literatura filosófica, de que disponemos, aparece antes que otras formas el nombre philósophos. Fue Heráclito -o Heracleitos-, un griego que vivió en Efeso, en la costa occidental de la actual Turquía, entre el 576 y el 480 antes de Cristo-, fue Heráclito el primero que se sirvió de la palabra filósofo. Se trata del fragmento B 35, de entre los 130 que se conocen de este pensador griego que habitó en la Jonia. En dicho fragmento utiliza el nombre philósophos al señalar que "Conviene que los hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas".

De fiarnos de los datos de que se dispone, el historiador griego Herodoto - Hérodotos vivió entre el año 484 y el 425 antes de Cristo- fue quien, el primero, usó el verbo filosofar. Este verbo aparece en el pasaje en que Herodoto cuenta -1, 30- como Creso saluda a Solón con las palabras siguientes:

"Han llegado hasta nosotros muchas noticias tuyas, tanto de tu sabiduría como de tus viajes, y de que movido por el gusto del saber – filosofar has recorrido muchos países con ánimo de examinarlos".
Pitágoras -Puthagoras- fue un matemático y un filósofo que vivió durante el siglo VI antes de Cristo.Había nacido en la isla de Samos -en el mar Egeo, cerca de la actual costa turca-; se trasladó a Crotona, en el sur de Italia, donde fundó comunidades de "filósofos-matemáticos". Se atribuyen a estas comunidades: la tabla de multiplicar, el sistema decimal, el Teorema de Pitágoras... Se admite corrientemente que Pitágoras fue el primero en llamarse a sí mismo filósofo -philósophos-, en tanto que enamorado de la sabiduría, a diferencia de sophos -sabio-, que era quien la poseía ya.

Como se señaló antes, el substantivo filosofía adquiere fuerza y uso habitual en el círculo que se formó en la ciudad de Atenas alrededor del personaje Sócrates - Sókrates -, quien se dedicó a educar a la juventud de aquella hermosa población. Discutía en las calles, en las plazas, en los gimnasios, durante los banquetes..., despertando simpatías e igualmente hostilidades considerables. Sus enemigos lograron que se le condenara a muerte, acusado de impiedad y de corromper a los jóvenes. Sucedió esto en el año 399 antes de Cristo. En este ambiente, la palabra filosofía adquirió semánticamente un significado preciso, opuesto al de sophía. Frente al sophistés -sofista o sabedor de las cosas públicas- y frente a los sophoí -que pretenden poseerla sabiduría acerca de todo-, Sócrates y sus discípulos sostienen que la única sabiduría es la ignorancia -"Sé que no sé nada"-. La sophía deja de ser un saber que se sabe para mudarse en un saber que se busca; la sophía se convierte dentro del grupo socrático en philosophía. La decisión de tal saber está justamente en que sea buscado. La pregunta y la crítica inflexible son métodos de este conocer, tan aparentemente modesto -"Conócete a ti mismo"-.

Platón -que fue discípulo de Sócrates desde el año 408 hasta el 399- reforzó y modeló la concepción socrática de filosofía. El saber era uno, lo cual forzaba a superar la diferencia entre apariencia y realidad; el único saber válido es el de la realidad, el de las cosas mismas -ideas perfectas de las cosas- y su circunstancial y volandera aparición a los sentidos. Lo serio es la idea de triángulo y no los múltiples triángulos dibujados que asaltan a la vista. La filosofía es busca de la sabiduría -de aquello que vale siempre y autónomamente- por ella misma, al margen de su eventual utilización.

Se comprende ahora que Platón relacionara la filosofía con la muerte -Fedón; 64, a-. Filosofar es prepararse a morir, a fin de que, libres de los sentidos, podamos contemplar la Idea de Triángulo, y todas las restantes ideas, en vez de enredarnos con la visión ocular de incontables y mudables triángulos, todos ellos imperfectos.

Aristóteles fue un macedonio -del norte de Grecia-, que vivió entre los años 384 y 322, convertido totalmente a la cultura griega. Fue discípulo de Platón desde el 367 hasta el 347, por espacio, pues, de veinte años. Según Aristóteles, la sophía es en definitiva felicidad y la filosofía, por consiguiente, aspiración a la felicidad. Lo esencial del hombre es que puede ser feliz; dios, en cambio, no puede ser feliz porque ya lo es.

La felicidad reside, siguiendo a Aristóteles, en la vida filosófica, en el bíos theoretikós, en la vida consagrada a inspeccionar, no sólo las cosas tales como son, sino en tanto que son. La dicha suprema reside en el theorein o saber que sabe por saber y no a causa de su utilidad; el theorein sabe "lo que siempre es". Este modelo de saber le pertenece en propio al Theós -dios- mismo, cuya actividad consiste en saberse a sí mismo.

Escribe Aristóteles -Metafísica; 1177, b, 26- 1178, a, 8- las líneas siguientes:
"La vida teorética, si existe, es superior a lo humano, pues así no puede vivir el hombre en cuanto hombre, sino en cuanto hay en él algo divino... No hay que dar crédito a esas exhortaciones, según las cuales, siendo hombres, sólo podemos pensar cosas humanas..., sino que, en la medida en que nos es posible, hemos de inmortalizarnos... El Nous es lo mejor del hombre".

El filósofo aristotélico es el más feliz porque entiende lo que es ser o, mejor, se halla en camino de entenderlo aunque "sólo sea por corto tiempo" -Metafísica; 1072, b, 15-. La filosofía es eudairnonía, actividad felicitante.

Si en el comienzo, filosofar se entendió genéricamente en el sentido de estudiar teóricamente la realidad -lo cual contenía las actividades de historiadores, de físicos, de matemáticos, de astrónomos, de fisiólogos, de sabios, de sofistas... todos ellos llamados filósofos-, a partir de Sócrates, el significante filosofía adquirió un sentido más peculiar y menos preciso, según acabamos de ver.

Lo que queda fijado es que el quehacer filosófico es una peregrinación intelectual desde la oscuridad hasta la luz, desde la opinión hasta el conocimiento, desde lo sensorial hasta la intelección más abstracta, universal y necesaria. Las Ideas de Platón son las condiciones de posibilidad de todo conocimiento fiable; el estudio reflexivo-anamnético de aquellas Ideas constituye el desideratum de la filosofía, que no es otra cosa que la exigencia esencial de todo conocimiento que se respete a sí mismo.
La filosofía -según su origen semántico - carece de contenidos objetivables, consistiendo en una dinámica racional, basada en la negación, desde la cual se esbozan comprensiones del mundo. La reflexión filosófica posee función crítica, entendiéndose la verdad como la disolución del error. La verdad filosófica es el no-error; se trata de un concepto negativo y crítico de verdad. Lo verdadero, filosóficamente, tan sólo se intelige en su relación con lo erróneo, entendido, éste, como aquello que debe de ser suprimido.

EL MITO (1/10/04)

El mito es un hecho cultural común a todos los pueblos, primitivos y modernos, y se manifiesta, al igual que la religión, como una forma de expresión con la que la humanidad ha intentado explicar la naturaleza misteriosa del mundo y de su propia existencia.

La comprensión del mito y de su función en la cultura no es, sin embargo, tarea fácil, tal vez por la dificultad que supone acercarse con presupuestos racionales a un mundo construido sobre fundamentos extraracionales. La prueba de esta dificultad es la cantidad de teorías que han intentado desentrañar su significado, nunca con resultados definitivos. Así pues, sin ánimo de entrar en discusiones especializadas, consideramos que el mito tiene un carácter universal, presente en todas las culturas del pasado y del presente, y nos disponemos a definir su naturaleza y su función en la sociedad.

La palabra mito designa el relato de un hecho que se supone acaecido en una época imprecisa y remota, atemporal, cuya explicación, sin embargo, incorpora las claves que permiten entender un acontecimiento ocurrido en un momento histórico concreto.

Los mitos pueden referirse a realidades muy diversas. Unas veces, explican el origen del mundo, de la humanidad o de un pueblo; otras, intentan esclarecer ciertos fenómenos naturales que escapan de la comprensión inmediata, y hay ocasiones en las que, incluso, tratan de interpretar aquellas conductas humanas cuya motivación escondida es causa de perplejidad.

Entendido el mito así, comprobamos que nuestra definición resulta limitada por dos conceptos básicos. En efecto, entendido como un relato, podría suponerse que el mito pertenece al ámbito de la literatura, porque, de hecho, tiene una forma literaria utilizada con profusión en la literatura. De igual manera, si atendemos a los temas que aborda, podría suponerse que el mito pertenece al ámbito de la religión porque tiene un referente divino y sagrado. Podemos decir que el mito está presente en la religión y en la literatura (o en la filosofía y en la ciencia); sin embargo, este carácter versátil no puede legitimar ningún intento de asimilarlo con la religión o con la literatura. Son expresiones diferentes del mundo.

La expresión alegórica del mito
Que la religión y el mito constituyen formas explicativas diferenciadas parece evidente. No todos los mitos tratan del mundo de los dioses ni son siempre dioses sus protagonistas. Al contrario, la variedad temática del mito incluye relatos sobre hombres y mujeres que se desenvuelven en un medio humano o incorpora héroes que no son humanos pero que tampoco son dioses. Innumerables testimonios de las más diferentes culturas avalan la independencia del mito respecto a la religión.

Igualmente, el mito es una forma explicativa que se diferencia de la literatura, como veremos a continuación. De forma provisional, baste adelantar que los mitos no tienen la finalidad de relatar una historia, sino que son un medio de comprender una realidad que es inaccesible a la razón. El mito tiene su propia constitución y, como la religión o la literatura, constituye una forma específica de explicar la realidad.

La forma mítica, en líneas generales, es una expresión extrarracional que consiste en explicar una realidad mediante alegorías y símbolos cuando esa realidad rebasa la capacidad expresiva de la razón. Así pues, el mito intenta explicar el mundo, la naturaleza y la historia, no desde la razón, sino a partir de la imaginación, el sentimiento y la afectividad, a través de la alegoría y del simbolismo.

En todo relato mítico se distinguen dos dimensiones: una primera dimensión literal, aparente y falsa, relata un hecho inexistente, y una segunda dimensión, profunda y verdadera, contiene un referente real. Lo que dice el relato mítico no ha ocurrido de hecho; sin embargo, responde a la realidad. Convertido en símbolo, el mito contiene las claves para comprender un hecho o un fenómeno que, ocurrido en un momento histórico concreto, sobrepasa la comprensión humana.

El mito no es una forma de religión ni un género literario. La explicación mítica se define, de hecho, como un intento muy serio de la humanidad por explicar un suceso de naturaleza extraordinaria, que es necesario entender. Platón (428-348 a. C.) consideró -y su considera¬ción es totalmente actual- que el mito viene a ser la forma de expresión más apropiada para dilucidar verdades y hechos que se apartan del razonamiento. En este sentido, los mitos relacionados con el origen de la humanidad -por ejemplo, el mito de Prometeo o la explicación bíblica de la creación de Adán- intentan averiguar, por medio del simbolismo (el fuego y el hálito divino), el significado profundo del momento originario de la humanidad.

AUDICIÓN: "EL TEMIDO ENEMIGO" (21/22-09-04)

AUDICIÓN: "EL TEMIDO ENEMIGO" (21/22-09-04) AUTOR: JORGE BUCAY LIBRO: "CUENTOS PARA PENSAR"
La idea de este cuento llegó a mí escuchando un relato de Enrique Mariscal. Me permití, partir de allí prolongar el cuento transformarlo en otra historia con otro mensaje y otro sentido... Así como está ahora se lo regalé una tarde a mí amigo Norbi.


Había una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él, necesitaba, además, que todos lo admiraran por ser poderoso. Así como la madrastra de Blanca Nieves no le alcanzaba con verse bella, también él necesitaba mirarse en un espejo que le dijera lo poderoso que era. Él no tenía espejos mágicos, pero contaba con un montón de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes preguntarle si él era el más poderoso del reino.
Invariablemente todos le decían lo mismo:
- Alteza, eres muy poderoso, pero tú sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: Él conoce el futuro.
(En aquel tiempo, alquimistas, filósofos, pensadores, religiosos y místicos eran llamados, genéricamente “magos”).
El rey estaba muy celoso del mago del reino pues aquel no sólo tenía fama de ser un hombre muy bueno y generoso, sino que además, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y festejaba que él existiera y viviera allí.
No decían lo mismo del rey.
Quizás porque necesitaba demostrar que era él quien mandaba, el rey no era justo, ni ecuánime, y mucho menos bondadoso.

Un día, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago, o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdió un plan:
Organizaría una gran fiesta a la cual invitaría al mago. Después de la cena, pediría la atención de todos. Llamaría al mago al centro del salón y delante de los cortesanos, le preguntaría si era cierto que sabía leer el futuro. El invitado tendría dos posibilidades: decir que no, defraudando así la admiración de los demás, o decir que sí, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que escogería la segunda posibilidad. Entonces, le pediría que le dijera la fecha en la que el mago del reino iba a morir. Éste daría una respuesta, un día cualquiera, no importaba cuál. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su espada y matarlo. Conseguiría con esto dos cosas de un solo golpe: la primera, deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no había podido adelantarse al futuro, ya que se había equivocado en su predicción. Se acabarían, en una sola noche, el mago y el mito de sus poderes...

Los preparativos se iniciaron enseguida, y muy pronto el día del festejo llegó...

...Después de la gran cena, el rey hizo pasar al mago al centro y le preguntó:

- ¿Es cierto que puedes leer el futuro?

- Un poco - dijo el mago.

- ¿Y puedes leer tu propio futuro? - preguntó el rey.

- Un poco - dijo el mago.

- Entonces quiero que me des una prueba - dijo el rey - ¿Qué día morirás?. ¿ Cuál es la fecha de tu muerte?

El mago se sonrió, lo miró a los ojos y no contestó.

- ¿Qué pasa mago? - dijo el rey sonriente - ¿No lo sabes?... ¿no es cierto que puedes ver el futuro?

- No es eso - dijo el mago - pero lo que sé, no me animo a decírtelo.

- ¿Cómo que no te animas? - dijo el rey -... Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino saber cuando perdemos a sus personajes más eminentes... Contéstame pues, ¿cuándo morirá el mago del reino?


Luego de un tenso silencio, el mago lo miró y dijo:

- No puedo precisarte la fecha, pero sé que el mago morirá exactamente un día antes que el rey...

Durante unos instantes, el tiempo se congeló. Un murmullo corrió por entre los invitados.
El rey siempre había dicho que no creía en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se animó a matar al mago.
Lentamente el soberano bajó los brazos y se quedó en silencio...
Los pensamientos se agolpaban en su cabeza.
Se dio cuenta de que se había equivocado.
Su odio había sido el peor consejero.

- Alteza, te has puesto pálido. ¿Qué te sucede? - preguntó el invitado.

- Me siento mal - contestó el monarca - voy a ir a mi cuarto, te agradezco que hayas venido.

Y con un gesto confuso giró en silencio encaminándose a sus habitaciones...
El mago era astuto, había dado la única respuesta que evitaría su muerte.
¿Habría leído su mente?
La predicción no podía ser cierta. Pero... ¿Y si lo fuera?...
Estaba aturdido...
Se le ocurrió que sería trágico que le pasara algo al mago camino a su casa.

El rey volvió sobre sus pasos, y dijo en voz alta:

- Mago, eres famoso en el reino por tu sabiduría, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo
consultarte por la mañana sobre algunas decisiones reales.

- ¡ Majestad!. Será un gran honor... – dijo el invitado con una reverencia.

El rey dio órdenes a sus guardias personales para que acompañaran al mago hasta las habitaciones de huéspedes en el palacio y para que custodiasen su puerta asegurándose de que nada pasara...
Esa noche el soberano no pudo conciliar el sueño. Estuvo muy inquieto pensando qué pasaría si el mago le hubiera caído mal la comida, o si se hubiera hecho daño accidentalmente durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora.

Bien temprano en la mañana el rey golpeó en las habitaciones de su invitado.
Él nunca en su vida había pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cuánto el mago lo recibió, hizo la pregunta... necesitaba una excusa.
Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.
El rey, casi sin escuchar la respuesta, alabó a su huésped por su inteligencia y le pidió que se quedara un día más, supuestamente, para “consultarle” otro asunto... (obviamente, el rey sólo quería asegurarse de que nada le pasara).
El mago - que gozaba de la libertad que sólo conquistan los iluminados - aceptó...
Desde entonces todos los días, por la mañana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo comprometía para una nueva consulta al día siguiente.
No pasó mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teniéndolos en cuenta en cada una de las decisiones.

Pasaron los meses y luego los años.
Y como siempre... estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, más sabio.
Así fue: el rey poco a poco se fue volviendo más y más justo.
Ya no era despótico ni autoritario. Dejó de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dejó de necesitar demostrar su poder.
Empezó a aprender que la humildad también podía tener sus ventajas.
Empezó a reinar de una manera más sabia y bondadosa.
Y sucedió que su pueblo empezó a quererlo, como nunca lo había querido antes.

El rey ya no iba a ver al mago investigando por su salud, iba realmente para aprender, para compartir una decisión o simplemente para charlar.
El rey y el mago habían llegado a ser excelentes amigos.

Hasta que un día, a más de cuatro años de aquella cena, sin motivo, el rey recordó.
Recordó que este hombre, a quien consideraba ahora su mejor amigo, había sido su más odiado enemigo.
Recordó aquél plan que alguna vez urdió para matarlo.
Y sé dio cuenta que no podía seguir manteniendo este secreto sin sentirse un hipócrita.

El rey tomó coraje y fue hasta la habitación del mago. Golpeó la puerta y apenas entró, le dijo:

- Hermano mío, tengo algo para contarte que me oprime el pecho.

- Dime - dijo el mago - y alivia tu corazón.

- Aquella noche, cuando te invité a cenar y te pregunté sobre tu muerte, yo no quería en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte frente a cualquier cosa que me dijeras, quería que tu muerte inesperada desmistificara tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban... Estoy tan avergonzado...
El rey suspiró profundamente y siguió:
- Aquella noche no me animé a matarte y ahora que somos amigos, y más que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.
Hoy he sentido que no puedo seguir ocultándote mi infamia.
Necesité decirte todo esto para que tú me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.

El mago lo miró y le dijo:

- Has tardado mucho tiempo en poder decírmelo, pero de todas maneras, me alegra que lo hayas hecho, porque esto es lo único que me permitirá decirte que ya lo sabía. Cuando me hiciste la pregunta y acariciaste con la mano sobre el puño de tu espada, fue tan clara tu intención, que no hacía falta ser adivino para darse cuenta de lo que pensabas hacer - el mago sonrió y puso su mano en el hombro del rey. - Como justa devolución a tu sinceridad, debo decirte que yo también te mentí... Te confieso que inventé esa absurda historia de mi muerte antes de la tuya para darte una lección. Una lección que recién hoy estás en condiciones de aprender, quizás la más importante cosa que yo te haya enseñado:

Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o inútiles... y sin embargo, si nos damos tiempo, terminaremos dándonos cuenta de lo mucho que nos costaría vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.

Tu muerte, querido amigo, llegará justo, justo el día de tu muerte, y ni un minuto antes. Es importante que sepas que yo estoy viejo, y que mi día seguramente se acerca. No hay ninguna razón para pensar que tu partida deba estar atada a la mía. Son nuestras vidas las que se han ligado, no nuestras muertes.

El rey y el mago se abrazaron y festejaron brindando por la confianza que cada uno sentía en esta relación que habían sabido construir juntos...

Cuenta la leyenda...
que misteriosamente...
esa misma noche...
el mago...
murió durante el sueño.

El rey se enteró de la mala noticia a la mañana siguiente... y se sintió desolado.

No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, había aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.
Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.
¿Qué coincidencia extraña había hecho que el rey pudiera contarle esto al mago justo la noche anterior a su muerte?.
Tal vez, tal vez de alguna manera desconocida el mago había hecho que él pudiera decirle esto para quitarle su fantasía de morirse un día después.
Un último acto de amor para librarlo de sus temores de otros tiempos...
Cuentan que el rey se levantó y que con sus propias manos cavó en el jardín, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.
Enterró allí su cuerpo y el resto del día se quedó al lado del montículo de tierra, llorando como se llora ante la pérdida de los seres queridos.
Y recién entrada la noche, el rey volvió a su habitación.

Cuenta la leyenda... que esa misma noche... veinticuatro horas después de la muerte del mago, el rey murió en su lecho mientras dormía...
quizás de casualidad...
quizás de dolor...
quizás para confirmar la última enseñanza del maestro

AUDICIÓN: "EL BUSCADOR" (23,24-09-04)

AUTOR: JORGE BUCAY LIBRO "CUENTOS PARA PENSAR"
Hace dos años, cuando terminaba una charla para un grupo de parejas conté, como suelo hacer, un cuento a manera de regalo de despedida. Para mi sorpresa, esta vez, alguien del grupo pidió la palabra y se ofreció a regalarme una historia. Ese cuento que quiero tanto, lo escribo ahora en memoria de mi amigo Jay Rabon.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador...
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente es alguien que encuentra.
Tampoco esa alguien que, necesariamente, sabe lo qué es lo que está buscando, es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.
...Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.
Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción…:

Abedul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:

Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses, y 3 semanas

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.
Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas.
Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido apenas sobrepasaba 11 años...
Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó.
Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

- No, ningún familiar - dijo el buscador - ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?!!!
El anciano sonrió y dijo:

- Puede Ud. serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...
Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello.
Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

a la izquierda, qué fue lo disfrutado…
a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?…
Y después… la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?…
¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo...?
¿y el casamiento de los amigos…?
¿y el viaje más deseado…?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?…
¿horas?, ¿días?…

Así... vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... cada momento.

Cuando alguien se muere,
es nuestra costumbre,
abrir su libreta
y sumar el tiempo de lo disfrutado,
para escribirlo sobre su tumba,
porque Ese es, para nosotros,
el único y verdadero tiempo VIVIDO.

EL MITO DE EDIPO (01/10/04)

En Tebas, vivió el rey Layo con su esposa Yocasta. El oráculo de Delfos había dicho que Layo jamás debería tener hijos, porque si nacía un varón, éste mataría a su propio padre y se casaría con su madre. Cuando Yocasta, sin hacer caso de la profecía, tuvo un hijo, Layo optó por abandonarlo para que muriera de hambre o fuera devorado por animales salvajes. El rey Layo ordenó a un pastor que abandonara al niño en el campo. Para más seguridad, perforó los tendones de Aquiles del niño para que éste no pudiera moverse por las montañas o encontrar el camino de retorno a Tebas. El pastor hizo lo que el rey le ordenó, pero andando por las montañas con las ovejas, se encontró con un pastor de Corinto, ya que la casa real de Corinto tenía pastos por esos parajes. El pastor de Corinto sintió gran compasión por el pobre niño que o moriría de hambre o sería devorado por animales salvajes. Suplicó al pastor de Tebas que le dejara llevar al niño a su propio rey de Corinto. De ese modo, el niño se crió como príncipe de esta ciudad, porque los reyes de Corinto no tenían hijos. Le llamaron Edipo, que significa "pie hinchado", por el mal trato que había recibido en Tebas. Edipo creció y se convirtió en un hermoso joven, apreciado por todos. Pero nadie le contó que no era el verdadero hijo de los reyes. Una vez, en una gran fiesta apareció un huésped que murmuró que Edipo no era el hijo legítimo de los reyes ...
Pero cuando se lo preguntó a la reina, tampoco recibió una respuesta concreta. Entonces decidió visitar el oráculo de Delfos para aclarar el asunto. A la pregunta de si era el legítimo príncipe heredero de Corinto, Pitia contestó: "Sal de donde está tu padre, porque si vuelves a encontrarte con él lo matarás. Y luego te casarás con tu propia madre y engendrarás hijos con ella". Era la misma profecía que el oráculo le había hecho al rey de Tebas. Entonces Edipo no se atrevió a regresar a Corinto porque pensaba que el rey y la reina eran sus legítimos padres, así que se dirigió hacia Tebas. Y en el camino se encontró con un elegante caballero que iba en un magnífico carro tirado por cuatro caballos. Con él iban varios guardias que golpearon a Edipo para que dejara paso al carro. Edipo, que, se había criado como principe heredero de Corinto, no estaba dispuesto a tolerar un trato así, y tras algunas vacilaciones, el trágico encuentro terminó con que Edipo mató al rico caballero. Que en realidad era su propio padre.
Mató también a todos los guardias, pero el cochero logró escapar. Volvió a Tebas y contó que un león había matado al rey layo. La reina y el pueblo de Tebas guardaron luto, pero había, otra cosa que preocupaba a los habitantes de la ciudad.
Una esfinge, un monstruo enorme, con cuerpo de león y cabeza de mujer, que vigilaba el camino a Tebas. Mataba a todos los transeúntes que no sabía resolver los enigmas que les planteaba. Entonces, el pueblo de Tebas prometió que el que supiera resolver el enigma se casaría con la reina Yocasta y se convertiría en rey de Tebas, tras la muerte del rey Layo. Edipo que pronto olvidó que había tenido que emplear la espada en el largo viaje, llegó al monte de la esfinge. La esfinge planteó a Edipo el siguiente enigma: ¿Quién anda a la vez sobre dos, tres y cuatro patas?.
El hombre respondió Edipo: Se mueve a cuatro patas por la mañana, camina erguido al mediodía y utiliza tres pies al atardecer, porque necesita bastón. Edipo había dado la respuesta correcta, lo cual fue tan terrible para la esfinge que se lanzó desde la montaña y cayó muerta. Debido a este suceso, Edipo fue recibido como un héroe en Tebas. Le dieron la recompensa prometida y se casó con Yocasta, que era su propia madre. Con el tiempo tuvieron dos hijos y dos hijas.
Pero la historia no termina aquí. Poco tiempo después, brotó una terrible peste en la ciudad. En aquellos tiempos, los griegos creían que ese tipo de desgracias se debía a la colera de Apolo y que su enfado tendría alguna causa. Así que, una vez más, hubo que recurrir al oráculo de Delfos, con el fin de averiguar por qué el dios les había enviado esa terrible peste. Pitia respondió que deberían buscar al asesino del rey layo. Si no lo encontraban, toda la ciudad moriría.
Fue el rey de Edipo el que hizo todo lo posible por encontrar al asesino. Jamás había relacionado la pelea en el camino con el asesinato del rey Layo. Sin saberlo, el mismo Edipo era el asesino que debía aclarar su propio crimen. Un vidente le contó que el propio rey era el culpable. Cuando se dio cuenta de toda la verdad, se sacó los ojos.
Si deseas saber más en referencia a la mitología consulta la siguiente página: MITOLOGIA

VIDEO-CLIP "LA LETRA E" (17,20/09/04)

Observamos al principio un helicóptero que lleva la letra E y la situará encima de un pedestal a modo de monumento.

La primera reacción que observamos es la de un Sr. que señalará la letra E y la mostrará a la persona que tiene a su lado, en la creencia que ve lo mismo que él, pero no sucede así y su respuesta es que no es la letra E sino la B.

Comienzan las primeras actitudes, en intentar convencer a esta persona que se equivoca:
- Escribir la letra E para que la pueda verla mejor.
- Gritar y deshacerse gritando E.
- Pedir ayuda a otras personas que también ven la letra E.
- Llamar al médico y sus ayudantes para ver que imposibilita que no vea la letra E. El médico actúa paralizando al ahora paciente, observando la lengua, tomando la temperatura escuchando el corazón y descubriendo un defecto visual que es solucionado con unas gafas.
- La actitud de los allí presentes es de alabanzas hacia el médico. Por fin, se consigue que vea la letra E.

Aquí observamos las ganas que ponemos en seducir a los demás para que vean lo que nosotros creemos como realidad, y cuando lo conseguimos la felicidad que mostramos.

A continuación aparece un coche con el Rey acompañado del mayordomo, y observamos:
- El Rey padece la misma enfermedad visual, mira al monumento y dice B en vez de E.
- La actitud del mayordomo viene a ser repetir lo mismo que el Rey, es la actitud de aceptar las cosas sin discusión, conformismo y ceguera, pues no se digna ni a mirar el monumento.
- La actitud del médico es digna de relevancia, puesto que no hace uso de sus ayudantes, mantiene cierta distancia con el rey y le hace toda una explicación ayudado del Sr. ya curado gracias a la gafas.
- El rey por fin se pone las gafas y pronuncia la letra E, y provoca la satisfacción de todos los presentes, que llegan a cantar el Aleluya.

Pero el Rey pide al mayordomo que llame a la policía. La policía golpeara las cabezas de los presentes consiguiendo gracias a estos artilugios (p.e. publicidad) producir un cambio de realidad, y conseguir que todo el mundo vea la letra B, de modo que nos recuerda el balido de las ovejas.
Todo esto nos debe hacer pensar ¿Es éste nuestro mundo?. Existe facilidad de manipular nuestras conciencias, inexistencia de diálogo racional, crisis en el conversar, en la reflexión y en la crítica. Muchas ideas las defendemos a muerte, muchos prejuicios los defendemos a muerte sin ponerlos nunca en cuestión.VIÑETA

OBJETIVO DE LA FILOSOFÍA (22,23/09/04)

Nos volvemos filósofos el día que descubrimos nuestra ignorancia y decidimos salir de esta ignorancia por el camino de la razón. Habíamos vivido de las opiniones recibidas, de la tradición, llevado por las modas, inmersos en los prejuicios ...
Pero un buen día las creencias se vuelven extrañas, no tan evidentes. Y deseamos respuestas satisfactorias, buscamos la verdad, la certeza.
¿Qué causas nos han llevado a realizarnos esas preguntas? Unas veces se trata se factores ambientales (convulsiones sociales, crisis de valores), el amor, la adolescencia, la muerte, el encuentro fortuito con alguna persona....
EL PRIMER PASO PARA HACERSE FILÓSOFO  Es reconocer la propia ignorancia, no aceptar las cosas sin más, sino porque son convincentes. Es deseo nuestro salir de esa ignorancia, no fingir por más tiempo, salir de la mentira, deseamos saber el porqué de las cosas.
ADIVINARÁS  que la tarea no es fácil, pero advertimos un cierto progreso. Ya no pertenecemos a los que llevan una existencia acrítica, nos asombramos de los montajes existentes a nuestro alrededor, descubrimos cómo nos quieren vender la moto.
NUESTRA HERRAMIENTA  para conquistar la lucidez es la razón, los argumentos convincentes, necesitamos meditar, ver con nuestros propios ojos. Estamos dispuestos al diálogo con quienes piensan de otro modo, debemos tener coraje a poner en tela de juicio hasta nuestras convicciones más arraigadas; enfrentarnos a un medio social muchas veces adverso, que considera locos o malvados a quienes se atreven a criticas las evidencias en que se funda la existencia colectiva.
LA PERSEVERANCIA  en el amor a la sabiduría se ve premiada por una honda experiencia de libertad. Y es que la verdadera libertad, es inseparable al conocimiento de la verdad. Sólo quien abre los ojos y cobra clara conciencia de su situación, es libre de verdad.

¿QUÉ NOS ATEMORIZA? (20,21/09/04)

La siguiente escena ha sido repetida, con pocas variantes, en muchos lugares y épocas:
Un niño está jugando tranquilamente con su tren de madera. En voz baja, canta aquello de “viajeros al tren”, mete a sus muñecos en los vagones, y empieza a hacer ruido de locomotora: “chu qu chu qu chu, chu qu chuqu chu...”...
De repente, su padre le pega un bofetón.
El niño no sabe lo que ha ocurrido: no puede saber que su padre está enfadado porque no le han ascendido en el trabajo y lo ha pagado con él. Por eso se le escapa una mirada que al padre se le antoja de rebelión. En realidad el niño está, sobre todo, sorprendido. Sabe que no ha molestado a nadie, que el ruido que hacía mientras jugaba no merecía violencia física. Pero su padre le castiga: tendrá que quedarse todo la noche en la habitación... sólo, a oscuras... y en silencio...
Porque su padre le ha advertido: “Si haces el más mínimo ruido vendrá el hombre del saco”.
El hombre del saco que viene a buscar al niño y se lo lleva a un lugar horrible. El sacamantecas, que lo ceba para luego matarlo y extraer su grasa. El payaso de la sonrisa torcida, que aprovecha sus trastadas para conducirlos por los senderos del mal. El vendedor de droga, que unta las calcamonías con LSD para que se hagan adictos. El traficante de órganos, que busca infantes escapados del hogar para extraer sus riñones...
La infancia ha sido siempre un tiempo de miedos. El territorio de los niños es un lugar sitiado: además de los temores innatos, el crío recibe todos aquellos que los mayores queremos trasmitirle. A veces, los miedos que introducimos en los niños son aquellos que nosotros mismos tenemos: el miedo a la muerte, a las enfermedades, a las personas diferentes...
Otras veces, contaminamos temores a los niños para poner en práctica una técnica eficaz pero dañina: crear seres monstruosos que les den miedo. Estos seres representan para el chaval amenazas indefinidas, y los padres las utilizan para transmitir normas sin necesidad de justificarlas. Cuando no podemos explicar a un niño por qué no puede hacer una cosa, inventamos un coco malo que le atemorice si lo intenta.
Asustar es la técnica más socorrida para aquellos momentos en que andamos escasos de argumentos. Han sido muchas las personas que han sido introducidas en la cultura del miedo por culpa de esta táctica. Les han hablado de hombres del saco, de animales de rapiña y del sacauntos. Y cuando han sido mayores, han seguido teniendo miedo. Han sustituido los monstruos infantiles por otros......Y han seguido teniendo miedo.

ACLARACIONES ACTITUD RACIONAL (27,28/09/04)

• Al ejercicio de buscar y sopesar argumentos antes de aceptar como bueno lo que creo saber es a lo que en términos generales se le suele llamar utilizar la razón.
• La razón no es algo que me cuentan los demás, ni el fruto de mis estudios o de mi experiencia, sino un procedimiento intelectual crítico que utilizo para organizar las noticias que recibo, los estudios que realizo o las experiencias que tengo, aceptando unas cosas y descartando otras.
• La razón nunca es exclusivamente mi razón, es universal, todos los hombres la poseen y puede servir de árbitro para zanjar muchas disputas entre los hombres.
• La filosofía busca la verdad por medio del examen racional de nuestros conocimientos y consiste en intentar aproximarnos más a lo real. Se cuestiona de vez en cuando nuestras creencias, y trata de sustituirlas por ideas argumentativamente sostenidas.
• El comienzo de la filosofía es el asombro, la capacidad de maravillarnos ante lo que todos a nuestro alrededor consideran obvio y seguro.
• Razonar no se aprende en soledad sino que se inventa al comunicarse y confrontarse, en la conversación. Por eso el hábito filosófico de razonar nace en Grecia junto con las instituciones políticas de la democracia.
• La disposición a filosofar consiste en decidirse a tratar a los demás como si fueran también filósofos: ofreciéndoles razones, escuchando las suyas y construyendo la verdad. Las opiniones de cada cual no son fortalezas o castillos donde encerrarse como forma de autoafirmación personal: tener una opinión no es tener una propiedad que nadie tiene derecho a arrebatar. No todas las opiniones son igualmente válidas: valen más las que tiene más argumentos a su favor y las que mejor resisten la prueba de fuego del debate con las objeciones que se les plantean.
• Origen de la filosofía. La sociedad griega primitiva era rural y aristocrática: dominaba una nobleza de terratenientes que tenía todo el poder económico y político. Los pobres descontentos buscaron tierra libres para cultivar, y lo harán hacia las fértiles tierra de Asia Menor y del sur de Italia. La aventura colonizadora se dirige hacia la jonia, donde surgen ciudades prósperas con una brillante civilización: Mileto, Éfeso, Samos y otras muchas. En Mileto se funda casi un imperio marítimo orientado hacia el mar Negro. En estas ciudades confluyen: prosperidad económica, desarrollo artesanal y comercio marítimo floreciente; formas políticas más flexibles y tolerantes; ruptura con el pasado y apertura a otras civilizaciones que permiten relativizar las propias tradiciones. En Mileto todo se comenta y se discute. En un ambiente así surge la filosofía.

CURIOSIDAD Y ASOMBRO (30-09-04)

Imaginemos un hombre que sale un buen día de su casa y sufre un accidente en medio de la calle. Pierde la conciencia y es trasladado a una clínica cercana. Cuando vuelve en sí se encuentra en un lugar para él desconocido, en una situación cuyo origen no recuerda. En esta circunstancia, cuál creéis que será su preocupación inmediata, ¿qué es lo primero que se preguntará?. Ciertamente, no empezará por preguntarse de qué color son las paredes, las medidas de la habitación o sobre los objetos que observa a su alrededor. Ese sería, analógicamente, el tipo de preguntas que se plantean las ciencias "particulares". Lo lógico es que este buen señor se haga una pregunta total, en la que se incluya él mismo en esa totalidad, y se pregunte ¿dónde estoy?, ¿por qué estoy aquí?.
Pues bien, nuestra situación, la situación del hombre en este mundo es en un todo semejante. Venimos a la vida sin que previamente se nos pregunte si queremos o no nacer. Tampoco se nos da un manual de instrucciones donde se nos explique cómo es el lugar al que vamos, ni cuál va a ser nuestro papel en la vida o qué se supone que debemos hacer. Nos encontramos, por decirlo así, utilizando el vocabulario existencialista, arrojados, implantados en la existencia. Lo que ocurre es que no nacemos en estado adulto, sino que nuestra inteligencia se va desarrollando paulatina y progresivamente, al mismo tiempo que nos vamos acostumbrando a todas las cosas que forman la realidad y llegamos a verlas como lo más natural del mundo y, por tanto, como algo indigno de cualquier tipo de explicación. Y si la hierba fuese roja y el cielo verde, también nos habríamos acostumbrado a ello de la misma manera, sin la menor dificultad. Sin embargo, si viniésemos al mundo en estado adulto, nuestra perplejidad sería muchísimo mayor a la del hombre de nuestro ejemplo que, habiendo perdido el conocimiento, despertó en un lugar desconocido. En este sentido no debemos olvidar la curiosidad natural de la niñez, sus constantes e insistentes porqués, fruto de la admiración y sorpresa ante un mundo que se presenta a sus ojos como algo siempre novedoso aún por descubrir y entender.
Pues bien, esta inquietud, este deseo por comprender el mundo, por dar respuesta a todos los interrogantes que la realidad plantea no acaba en la infancia, sino que nos acompaña durante toda la vida, y no sólo eso sino que ha estado y estará siempre presente en toda la Historia de la Humanidad. Por consiguiente, la filosofía es esencialmente una búsqueda de la verdad y, por muy raro que parezca, es un asunto que no atañe sólo al profesor o profesional de la filosofía , sino a todo hombre, ya que todo hombre es filósofo, aunque no lo sepa o no sea consciente de ello. Así, a semejanza de aquel que escribía en prosa sin saberlo, todo hombre es filósofo aunque no se dé cuenta. La filosofía es la actividad más natural del hombre: No hay hombre que no filosofe, o por lo menos, todo hombre tiene momentos en su vida en que se convierte en filósofo.